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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-10-2019

Cspedes: los hechos e ideas fundacionales de la Revolucin y la Repblica de Cuba

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Y vine a Cuba y en Bayamo vime / y parecime la creacin ms bella/
Cspedes


Verdad que es gloriosa y maravillosa la historia del pueblo cubano y de la Revolucin Cubana que fund una nacin independiente, soberana, heroica, democrtica y solidaria, en un dilatado proceso que se ha desarrollado desde ayer a hoy?

En el presente celebramos un nuevo aniversario del grito de independencia de Cuba el 10 de octubre de 1868 y con ello la irrupcin con fuerza incontenible de la Revolucin cubana en el escenario de Cuba como colonia espaola durante tres siglos y medio y gener una guerra sostenida durante diez largos aos, que tuvo como lder fundador a Carlos Manuel de Cspedes. Desde entonces se desataron los acontecimientos y brotaron las ideas cardinales que nutrieron y guiaron los hechos fundacionales y simblicos de la nacin cubana.

Permtanme, esta vez, reflejar las ideas esenciales de aquel patricio que con mirada y aspiracin de futuro demostr con acciones, actitudes e ideas ser el ms decidido, abnegado e iluminado rebelde de su poca y, quien con pocos hombres y armas, como sealara Mart, decidi cara a cara de una nacin implacable, quitarle para la libertad su posesin ms infeliz, como quien quita a un tigre su ltimo cachorro. El mismo que les expres a sus compaeros conspiradores que el poder de Espaa estaba caduco y carcomido, que si an les pareca fuerte y grande, era porque haca ms de tres siglos que lo contemplaban de rodillas. Y los convocaba a levantarse frente a aquel imperio.

Han quedado inscriptas en la historia fechas memorables como el levantamiento armado del 10 de octubre, la primera batalla y derrota en Yara el 11 de octubre, la toma de la ciudad de Bayamo el 20 de octubre de 1868 y su incendio el 12 de enero de 1869, as como la fundacin de la Repblica de Cuba en abril del mismo ao.,

Todos estos hechos eran la concrecin relevante de una cultura de resistencia a la opresin que se manifest desde el encuentro de las dos culturas, la nativa y la espaola, y luego la africana, con la resistencia y luchas de los Caciques Hatuey y Guam, y en siglos posteriores con las insurrecciones de esclavos africanos, y las conspiraciones independentistas abortadas y las sublevaciones derrotadas y cruelmente reprimidas.

El conquistador haba logrado imponerse a sangre y fuego en estas tierras de Dios. Las rebeliones ocurridas desde haca siglos haban sido aplastadas con violencia y crueldad brbaras. Ni indios, ni esclavos ni criollos levantiscos haban escapado del exterminio vengativo de un poderoso ejrcito que se haba encargado de imponer la paz que una y otra vez haba sido alterada. Las cabezas de los revoltosos, exhibidas en las picas en ciudades y pueblos, haban sembrado el terror y el espanto entre los pobladores. Una jaura de perros y de espas no se daban descanso noche y da en busca de descontentos, conspiradores y alzados. Sin embargo, la rebelda y el desafo ante el poder espaol no cesaban en el pas. Se movan como un hormiguero bajo tierra.

En esta poca un grupo de conspiradores se reunieron en una casona seorial. Sentados alrededor de una mesa de caoba, cada uno ha expresado su visin sobre las condiciones existentes para el alzamiento que se proponan realizar. Hace falta ampliar la organizacin, dice uno. Es imprescindible allegar los fondos suficientes para tal empresa, expresa otro. Se requiere un aplazamiento. La precipitacin de los planes insurrectos sera descabellada. Es necesario esperar la terminacin de la zafra azucarera, manifiestan unos y otros. Slo Carlos Manuel est impaciente. El tiene sus razones para acelerar el levantamiento. Y as lo expres:

Todo lo s, pero no es posible aguardar ms tiempo. Las conspiraciones que se preparan mucho, siempre fracasan, porque nunca falta un traidor que las descubra. Yo estoy seguro que todos los cubanos seguirn mi voz. Espaa est revuelta ahora, y esto nos ahorrar la mitad del trabajo. Si no me hallara tan seguro del triunfo, no me arrojara a comprometer el destino, el porvenir y las esperanzas de mi patria. A un pueblo desesperado no se le pregunta con qu pelea. Estamos decididos a luchar y pelearemos aunque sea con las manos.

 

Cspedes tena bien claras las razones para justificar la necesaria y justa revolucin anticolonial que librara el pueblo de Cuba aunque eran desagradables para la potencia opresora, ya que pensaba que puede asegurarse en general, que una colonia rompe con derecho el lazo que la ata a la Metrpoli as que posea elementos bastantes para vivir independientemente. La vida colonial es estrecha, nunca llena por completo las aspiraciones de un pueblo adulto, y por eso no puede imponrsele, con razn, teniendo l recursos suficientes para existir por su cuenta.

Por eso aquel da inicitico del 10 de octubre de 1868 en su ingenio La Demajagua los ojos de todos los presentes estaban fijos en Carlos Manuel, que estaba transfigurado. Pareca alguien del otro mundo, comentara alguien ms tarde. El amo de la guerra pareca un hombre de fuego, diran los esclavos, recordando la visin de aquel da.

Carlos Manuel, el abogado, el hacendado y terrateniente esper que todos estuvieran a su alrededor y lanz el desafo fecundo, liberador y abolicionistas, pero ofreciendo democrticamente la libertad de eleccin, algo que no es comn en actos trascendentes como son las revoluciones. Les expres: -Ciudadanos, hasta este momento habis sido esclavos mos. Desde ahora, sois tan libres como yo. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar su independencia. Los que me quieran seguir que me sigan; los que se quieran quedar que se queden, todos seguirn tan libres como los dems.

Los presentes dieron su aprobacin con gritos de Viva Cuba Libre. Se hizo flotar la bandera tricolor diseada por Cspedes y que cosiera el da antes la joven Cambula. Acto seguido, cada uno sali a buscar algo con qu armarse. Los esclavos liberados tomaron machetes y palos de los alrededores.

Dos aos despus, Cspedes dira que El 10 de octubre de 1868, el pueblo de Cuba proclam su independencia; y desde esa fecha hasta hoy, ha sostenido una terrible guerra contra sus opresores.

El da siguiente, 11 de octubre de 1868, las tropas bisoas de Cspedes, desplegando la bandera de la revolucin, atacaron el poblado de Yara. La guarnicin espaola alertada y reforzada infligi una derrota a los independentistas. Luego estos se retiraron sin ser perseguidos. La tropa menguada de Carlos Manuel, qued reducida a doce hombres. Alguien desalentado ante el espectculo de la derrota y la desbandada, exclam: -Todo se ha perdido! Carlos Manuel, resuelto, ripost en el acto: An quedamos doce hombres: basta para hacer la independencia de Cuba.

Las fuerzas revolucionarias agrupadas desde distintos territorios comandadas por lderes locales pusieron sitio a la ciudad de Bayamo que fue tomada finalmente el da 20 de octubre. Fue en aquel ambiente de fiesta y de combate que Pedro Figueredo, conocido por todos como Perucho, cant por primera vez el himno compuesto por l, conocido como La Bayamesa, que pasara, muchos aos despus, a ser reconocido como el Himno Nacional de la Repblica que estaba surgiendo al fragor de aquella batalla. Su primera estrofa expresa: Al combate corred, bayameses / no temis una muerte gloriosa . Haba sido encargado tiempo antes por los conspiradores y el autor le puso msica y letra. La hija menor de Perucho fue la designada para enarbolar la bandera que que reverenciaran los bayameses aquel da glorioso.

No obstante, vale apuntar, que tambin Cspedes pens en un himno para la insurreccin: el Himno Republicano, de fecha 1868, y fue relegado y hasta olvidado por la preeminencia y antelacin del himno La Bayamesa. El himno cespediano dice en su primera estrofa: A las armas valientes cubanos!/ Despertad! Ya retumba el can/

Sobre este acontecimiento relevante de la toma de Bayamo, Cspedes expres: . Hace slo cuarenta das que enarbolamos la bandera tricolor de Cuba y ya hemos conseguido una serie de triunfos no solamente derrotando y haciendo retroceder al litoral en precipitada y cobarde fuga a todas las columnas espaolas En la ciudad de Bayamo referida, hemos establecido nuestro centro revolucionario y nuestro gobierno provisional, organizando del mejor modo posible todos los ramos de la administracin pblica. () Nosotros hemos constituido en la ciudad heroica de Bayamo un gobierno provisional esencialmente republicano.

Bayamo era su ciudad natal y al terminar sus estudios en el extranjero, le cant en versos de un poema a los 23 aos: Y vine a Cuba y en Bayamo vime / y parecime la creacin ms bella/.

Tres aos despus, anotara en su diario el 18 de octubre: Tuve ensueos agradables con mi esposa Anita, mi hija Glorieta y mi hermana Borjita. Me ha vuelto el apetito. Se deber al cumpleaos de la toma de Bayamo?

La revolucin se mantuvo en poder de la ciudad de Bayamo hasta el 12 de enero de 1869, en que analizando cmo enfrentar aquella situacin crtica, frente al avance de los espaoles dirigidos por Valmaseda, se determin la destruccin de la ciudad, ordenando a sus pobladores a que le dieran fuego. La orden se puso en ejecucin inmediata con la aprobacin de los habitantes.

El espectculo era desolador. La ciudad entera era presa de las llamas, mientras las tropas insurrectas y los pobladores empezaron una larga marcha hacia sitios lejanos para iniciar una vida errante y azarosa en los bosques, huyendo del enemigo que los perseguira con saa. Hombres, mujeres, ancianos y nios marchaban con la visin de la ciudad convertida en una gigantesca hoguera de la cual se elevaban columnas de humo negro que el viento disipaba hacia el oeste. El da 15 de enero entraba el general espaol Valmaseda en las ruinas de Bayamo.

Sobre la quema de Bayamo Cspedes dira que fue un hecho heroico para que el enemigo la encontrase convertida en cenizas, y que la historia consignar en una de sus mejores pginas, le har comprender al mundo entero, que los revolucionarios de Cuba, estn dispuestos a sacrificarlo todo, antes que deponer las armas y volverse a sujetar al yugo del Gobierno de Espaa. No hay pues poder alguno que contenga la marcha de los acontecimientos. [...]

El lder fundador, que devendra en Padre de la Patria, pensaba que, llegara temprano o tarde el da de la victoria, la Revolucin Cubana ya vigorosa es inmortal; la Repblica vencer a la Monarqua; el pueblo de Cuba, lleno de fe en sus destinos de libertad, y animado de inquebrantable perseverancia en la senda del herosmo y de los sacrificios, se har digno de figurar, dueo de su suerte, entre los pueblos libres de Amrica. () el curso de los acontecimientos, con el que siempre cont, sin dar un nuevo giro a la Revolucin, que no es hoy, ni ser maana sino lo que fue ayer: la constante aspiracin del pueblo de Cuba a la independencia, llevada al terreno de los hechos

Slo 3 meses despus del incendio de Bayamo, baluarte mayor de la Revolucin, y 6 meses despus de iniciada la contienda que durara diez aos, se lograba la unidad de las fuerzas independentistas de Oriente, Camagey y Las Villas, y reunida en Guimaro la Asamblea constituyente del 10 al 12 de abril de 1869, se aprob la Constitucin que proclam la Repblica de Cuba, la Asamblea de representantes como el su rgano supremo, se design a Carlos Manuel de Cspedes como su presidente y se estableci como insignia nacional la bandera de la estrella solitaria, enarbolada aos antes por Narciso Lpez en Crdenas. Se acord tambin que la bandera tricolor y con estrella enarbolada por Cspedes presidiera las sesiones de la Asamblea.

De esta manera concluy Cspedes su alocucin del 11 de abril de 1869 como Presidente de la Repblica: Cubanos: con vuestro herosmo cuento para consumar la independencia. Con vuestra virtud para consolidar la Repblica. Contad vosotros con mi abnegacin.

Estuvo al frente de la Revolucin cubana y la repblica insurrecta desde el 10 de octubre de 1868 hasta el 27 de octubre de 1873, en que fue destituido por la Cmara, y, por lo tanto, durante 5 aos y 18 das. Permaneci en los campos de Cuba hasta que libr su ltimo combate en San Lorenzo, Sierra Maestra, solitario pero disparando su revlver contra una tropa espaola superior que lo conminaba a rendirse aquel da aciago del 27 de febrero de 1874, justo 5 meses y 3 das despus de que fuera separado de la presidencia.

Fue consecuente con lo que manifestara; Nada variar mi propsito que desde el principio de la Revolucin he formado de salvarme o sucumbir con ella nunca haba estado ms resuelto a acompaar a mis compatriotas en su guerra de independencia hasta dar el ltimo suspiro si era necesario, y sin aspirar a grados o empleos, honores o riquezas, sino a la gloria de haber puesto tambin una piedra en el templo de las libertades cubanas.

Verdad que es gloriosa y maravillosa la historia del pueblo cubano y de la Revolucin Cubana que fund una nacin independiente, soberana, heroica, democrtica y solidaria, en un dilatado proceso que se ha desarrollado desde ayer a hoy?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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