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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2019

Sobre el reciente libro de Klaus Gietinger [1]
Tragedia y farsa, el asesinato de Rosa Luxemburgo

Nicols Gonzlez Varela
La izquierda diario


"Solo esta es la verdadera esencia del socialismo: hay que destruir un mundo, pero cada lgrima que pudiera haber sido evitada es un crimen; y la persona que, corriendo a realizar actos importantes, inadvertidamente pisotea aunque sea a un pobre gusano, es culpable de un crimen. (Rosa Luxemburgo, 1918)

 

 

Los visitantes que llegan hoy al Berlin-Mitte pueden pasear por la Alexander Platz, echar un vistazo al imponente teatro Volksbhne diseado por Oskar Kaufmann, construido en 1914 y reconstruido despus de 1945, al cine Babylon diseado por Hans Poelzig y seguramente quedarn desconcertados al notar bajo sus pies una serie de palabras forjadas en metal incrustadas en forma de zigzag formando ngulos sobre el pavimento. Si nos acercamos, notamos que los que se nos revela es en realidad una instalacin artstica que forma parte de un monumento histrico, uno ms de los tantos que Berln exhibe. Estamos en la Rosa Luxemburg Platz. Esta es un poco particular: se compone de citas escritas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX por una tal Rozalia Luksenburg, mejor conocida como Rosa Luxemburgo. Una personalidad que ni siquiera es alemana, una pensadora militante revolucionaria, socialdemcrata (cuando estas palabras significaban algo), que no dud en criticar a las vacas sagradas del Socialismo del 1900, de Bernstein a Kautsky pasando Jaurs y Lenin, que no dud en preferir la crcel y finalmente el Glgota a rebajar su tica socialista.

Su bigrafo ingls Nettl seal que sus ideas pertenecan al lugar donde la historia de las ideas polticas se ensea con seriedad. El gran filsofo Lukcs dijo que su obra muestra el ltimo florecimiento del capitalismo alemn los caracteres de una siniestra danza de la muerte. Lenin, uno de sus opositores dentro de la socialdemocracia europea de entonces, la defini como fue y es un guila en obra y pensamiento. Trotsky deca que detrs de una amenidad femenina surga una poderosa mente y gran oradora de masas. La politloga conservadora Arendt tena la esperanza de un reconocimiento tardo de quin fue y qu hizo, as como tambin, de que por fin tendr su lugar en la educacin de los cientficos polticos en los pases de Occidente. El fundador de la socialdemocracia alemana y amigo-bigrafo de Marx y Engels, Mehring, que muri apenado poco despus de su asesinato, dijo que era la cabeza ms genial entre los herederos cientficos de Engels y Marx.

Lo cierto es que Rosa comenz su militancia en un pequeo partido socialista sin pas soberano, el Partido Socialdemcrata del reino de Polonia y Lituania (SDKPiL). Luego de la revolucin rusa fallida de 1905, Rosa fue acusada de terrorista y abandon la Polonia zarista hacia Finlandia para recalar en Suiza, en aquel tiempo el pas ms libre del mundo, incluso las mujeres tenan derecho a estudiar! All hizo dos doctorados simultneos, Economa y Derecho, descubri a un tal Marx y se hizo marxista crtica. Frecuent los crculos polticos de emigrados de toda Europa, de rusos a polacos, pasando por italianos y austrohngaros. Las autoridades en Alemania no la tenan registrada como Rosa Luxemburgo, sino como Rosalia Lbeck. Mediante un matrimonio de conveniencia con un hijo de inmigrantes socialistas, la economista de 27 aos, recin graduada del doctorado en Zrich, haba conseguido la nacionalidad alemana. Nacionalidad muy importante para su proteccin jurdica en la militancia poltica clandestina en Polonia. Rosa era polglota, hablaba y escriba el idioma alemn mejor que la mayora de los alemanes. Ni hablar de todos los otros idiomas que dominaba: ruso, francs, ingls e italiano.

Se afili al partido-gua de la socialdemocracia europea, un gigante miope con pies de barro llamado Sozialdemokratische Partei Deutschlands (SPD), la organizacin ms numerosa de Occidente, lleno de luminarias y rpidamente se gan un nombre como terica en el ala izquierda del partido. Al principio Rosa simplemente intentaba aplicar la letra de Marx y Engels a la tctica del partido que llevaba como doctrina oficial al marxismo, sin mucha creatividad, pero en 1899 lleg su fama como polemista y terica con el artculo contra el revisionismo terico de Bernstein, colaborador de confianza de Engels, albacea testamentario, considerado uno de los mximos tericos del socialismo en la poca. Rosa era una mujer pequea, de apariencia fsica nada favorable, un cuerpo notoriamente menudo, poco equilibrado y simtrico, con un andar defectuoso debido una enfermedad en su cadera. Su rostro, aunque con ojos muy vivaces y despiertos, mostraba casi siempre una sonrisa melanclica, insegura. Tena tendencia a la introspeccin. Su nariz era un poco larga para el modelo femenino del siglo XIX. Para empeorar las cosas era polaca (en aquella poca los palestinos europeos) y adems de ascendencia juda Y con ideas de izquierda! Un escndalo!

Dirigente y terica del modelo socialdemcrata del sigo XIX, el SPD alemn, persona non grata en los crculos del poder, fundadora del Partido Comunista alemn, crtica de todo socialismo burocrtico y autoritario, brillante intelectual marxista heterodoxa (subrayado), una pensadora multidimensional, como nos lo recuerda en el prlogo a sus obras completas el editor Peter Hudis [2]. Sabemos el oprobioso final: fue asesinada con crueldad en 1919 por los antepasados de los nazis, las fuerzas paramilitares Freikorps, con la complicidad de parte de la dirigencia de su antiguo partido socialdemcrata. Con ella cae otro dirigente fundamental de la nueva izquierda alemana: Karl Liebknecht. Rosa fue un cadver ms en el Landwehrkanal que atravesaba Berln. Su crimen se cubri de impunidad. Una densa impunidad institucional de la cual se intua demasiado, pero de la cual se saba muy poco. Hasta ahora.

La historia policial deca Peter Brooks es la narrativa de las narrativas, su estructura clsica desnuda la estructura de toda narrativa posible. En otras palabras, cuando el yo narrador busca pistas y rene la informacin en un todo coherente, es un reflejo de nuestro propio acto de lectura. Chesterton afirmaba que l se quedaba con aquel que consagra un relato breve a afirmar que puede resolver el misterio de un asesinato, antes que con aquel que dedica un libro entero a decir que es incapaz de resolver el problema de las cosas en general. Gietinger cumple y confirma la hiptesis de Brooks y el principio chestertoniano, nos ofrece una definitiva investigacin poltica-criminal de su violenta muerte, en un relato estilo thriller alemn, un Realkrimi que nos mantiene conteniendo el aliento fsico y moral hasta el final. Sin ninguna intencin de hacer un pleonasmo, Gietinger afirma que el asesinato de Luxemburgo y Liebknecht es una de las grandes tragedias de Europa del siglo XX, ya que casi ningn asesinato poltico ha conmovido tanto las conciencias y ha cambiado el clima poltico en Alemania como el de la noche del 15 al 16 de enero de 1919 frente al hotel con el paradjico paradisaco nombre de Edn. La ignominia de 1919 ser el prembulo del despertar nacionalsocialista de 1933. O como dice Gietinger: lo que los lderes del SDP no entendieron al hundir el cuerpo de Luxemburgo en el Canal Landwehr, es que estaban hundiendo la Repblica de Weimar junto con l.

El libro se estructura a partir del estado de shock social en las postrimeras de 1918, la sombra de la victoriosa Revolucin de Octubre rusa planeaba sobre la Alemania derrotada y en plena efervescencia consejista. En este marco, la crisis termina afectando a los partidos obreros, que empiezan a fraccionarse acompaando la polarizacin poltica y el aumento del derrumbe econmico. Se presenta una situacin revolucionaria ideal, tanto del lado objetivo como del subjetivo, lderes capaces y una organizacin llamada Liga Spartakus, pero para la burguesa nunca hay callejones sin salida. Gietinger descubre que el Estado en pleno naufragio desarrolla rpidamente sus propios mecanismos de reaccin poltico-militares, institucionales, extrainstitucionales, para aniquilar el kairs revolucionario. Se movilizan tropas de asalto que llegan del frente, se constituyen los cuerpos francos, los Freikorps, anticipo organizativo de las futuras SA y SS de Hitler. No se puede consentir la cada de la capital, Berln: el partido socialdemcrata, que ya haba traicionado sus ideales votando chauvinistamente los crditos de guerra en 1914 (el nico diputado en negarse fue precisamente Liebknecht) coincide con las viejas fuerzas del rgimen Junker. La capital se encuentra bajo una dictadura de facto a cargo de la Garde-Kavallerie-Schtzen-Division (GKSD), una unidad de lite paramilitar ad hoc, trada desde Francia, cuya misin era exterminar toda posibilidad de levantamiento popular y eliminar a los comunistas berlineses. La GKSD se transformara en la columna vertebral de la reaccin del poder en la situacin revolucionaria de 1918-1919, en los vagones de transporte con los que llegaron del frente, se lean amenazantes graffitis: A Berln! Abajo Liebknecht y sus camaradas!

En la noche del 15 de enero de 1919 son apresados Rosa y Karl, a las pocas horas sern asesinados. Quin los mat? El GKSD oficialmente anuncia que Rosa fue linchada por una turba incontrolada y arrojada al canal; en cuanto a Karl le tuvieron que disparar porque se haba fugado. En pocos das la verdad fue surgiendo, el GKSD era el responsable. Pero, quines fueron los asesinos? Quin emiti la orden de ejecutarlos? Gietinger, despus de escarbar en una montaa de mentiras oficiales, desvos jurdicos y falsos testimonios, puede individualizarlos. El asesino de Rosa es el teniente naval Hermann Souchon, que subido al estribo del coche en que la transportaban, le dispara con una pistola en la sien izquierda. Ella muri instantneamente y su cuerpo fue arrojado al canal por el oficial de transporte Kurt Vogel en el puente Lichtenstein. Son las 23:45 horas del 15 de enero de 1919. La ignominia no acaba aqu, lossoldados roban pertenencias personales como trofeos de guerra: su cartera con una edicin de bolsillo del Fausto de Goethe, un zapato, una carta nunca enviada a Clara Zetkin. El doble asesinato haba sido ordenado por Waldemar Pabst, primer oficial de personal general del GKSD, apodado pequeo Napolen, quien se atribuy orgullosamente la responsabilidad de los asesinatos en una serie de notorias entrevistas en los aos 60, afirmando que los tiempos de guerra civil tienen sus propias leyes y que los alemanes deberan agradecer a ambos (a l y a Gustav Noske, ministro de Defensa socialdemcrata) de rodillas por ello, construyan monumentos con nosotros y nombren calles y plazas pblicas despus con nuestros nombres!. Hitler agradecera ex post el rol clave de Noske, afirmando que era un roble entre estas plantas socialdemcratas. Gietinger descubre que Pabst, disfrazado de civil, asiste a mtines del USPD y de Spartakus, que incluso escucha los discursos pblicos de Liebknecht y Luxemburgo (a la que no conoca hasta su llegada a Berln); ellos son su autntica Nmesis. Pabst inmediatamente pone su unidad al servicio del ministro Noske; se intercepta la correspondencia de ambos lderes, se pinchan sus telfonos, se combina el trabajo con fiscales de la extrema derecha, la pinza se cierra. Los gastos de la GKSD los sufraga el Comando Supremo del Ejrcito, los gastos extraordinarios son cubiertos generosamente por dos grandes industriales: Hugo Stinnes y Friedrich Minoux.

La investigacin de Gietinger no concluye aqu, hablara mal de su libro: revelar la densa trama post-asesinatos, poltico-jurdica-institucional-meditica, que encubrir a ejecutores e idelogos, siguiendo el hilo rojo que concluye en los aos 60. Es la farsa de la tragedia. Hubo una serie de juicios estrambticos en los que los lderes del SPD se pusieron de acuerdo con los asesinos, nombrando a sus colaboradores como jueces; Gietinger los califica como los juicios ms descarados y mendaces de toda la historia legal alemana. Ya en la Alemania occidental de la dcada de 1960, cuando Pabst revel a Der Spiegel que haba ordenado el asesinato y revelado el nombre de Souchon, el gobierno federal emiti un escueto comunicado oficial en el que calificaba el doble homicidio como una ejecucin legtima durante el estado de excepcin. Quiz Gietinger tenga un pequeo fallo estructural en su escrpulo forense: la importanciaepocal y la repercusin terica-poltica de los asesinatos, el efecto mariposa en la Izquierda histrica e incluso el propio marxismo como teora crtica y praxis de vanguardia. El propio perfil del autor restringa la capacidad de conclusiones materialistas profundas. Al no subrayarlos y establecerlos, pensando por defecto en una suerte de autoevidencia en el lector de 2019, el libro sobreestima la capacidad analtica lectora, incluso de los militantes que reivindican su pensamiento y obra. Por qu fue una tragedia para la Izquierda occidental la desaparicin tan temprana de Rosa y Karl? Cmo hubiera impactado su teora crtica que combinaba accin directa con formas democrticas de base? Finalmente, Gietinger nos ofrece mucho material en su apndice: perfiles de asesinos, cmplices y encubridores, fotos inditas, mapas y documentos imprescindibles para comprender la tragedia.

Rosa, hoy olvidada, es para muchos meramente icnica, lejana, extraa, pero no hay duda que su combate es y ser el nuestro. Ayer, como hoy, el profesionalismo de una nueva clase de polticos profesionales e intelectuales generaba en el seno del movimiento obrero ms avanzado de Occidente y en sus partidos polticos el cretinismo parlamentario, el oportunismo terico y la corrupcin del poder. No slo eso, la miseria del parlamentarismo desarmado en Weimar abri las puertas de par en par a la reaccin. La muerte de Rosa fue el primer acto de ascenso del nacionalsocialismo en Alemania, el disparo de salida para formas cada vez ms totalitarias. Parafraseando al historiador y bigrafo de Trotsky y Stalin, Deutscher, el crimen fue el ltimo triunfo de la Alemania imperialista-monrquica de Bismarck y el primero del futuro III Reich de Hitler. Haffner en su Deutsche Revolution 1918/19 seala con justeza que el asesinato impune de Liebknecht y Luxemburgo fue el preludio de la matanza por venir, la obertura sangrienta del nacionalsocialismo sobre Europa.

El combate mortal de Rosa contra el colonialismo-imperialismo, el Estado autoritario y la guerra se desarroll en tres frentes simultneos, no cronolgicos. Tres momentos que se entrecruzan y conforman el cnit del pensamiento poltico ms audaz y avanzado del siglo XX. El libro de Gietinger y ese es uno de sus grandes mritos nos permite reflexionar sobre la utopa de una reconstruccin abierta de Marx, nos ayuda a vislumbrar los reflejos de un posible mundo en el cual la izquierda realmente enarbolaba los principios de Marx encarnados en la teora y en la praxis, una izquierda en la que las ideas internacionalistas y pacifistas seguan siendo ms decisivas que cualquier autodeterminacin nacional o momento populista, una izquierda en la cual el fin de llegar al reino de la libertad era superior a cualquier cargo parlamentario, una izquierda en la cual la revolucin proletaria no tena ninguna necesidad del terror, una izquierda que odia y aborrece el asesinato.

 

Notas:

(1) Klaus Gietinger: Eine Leiche im Landwehrkanal. Die Ermordung Rosa Luxemburgo , Nautilus, Hamburg, 2018. Nacido en 1955 es escritor, guionista, director de cine y socilogo; como autor ha publicado una biografa novelada de Marx: Karl Marx, die Liebe und das Kapital, 2018; tiene una dilatada trayectoria en cine, TV y documentales, un autor multipremiado, de los cuales se destaca Hitler vor gericht (2009), Wie starb Benno Ohnesorg? (2017), donde demuestra que el estudiante de izquierda no muri accidentalmente sino fue asesinado por la polica el 2 de junio de 1967, su ltimo trabajo es un docudrama sobre la relacin entre Marx y su sirvienta Demuth: Lenchen Demuth und Karl Marx (2018). Web del autor: http://gietinger.de/

(2) Rosa Luxemburgo: Complete Works, Volume I, Economic writings I, Verso, London, 2013.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.cl/Tragedia-y-farsa-el-asesinato-de-Rosa-140750



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