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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2019

Leyes sobre la pobreza (II)
De las leyes inglesas sobre los pobres a la denuncia moderna de la ayuda social

Michel Husson
Viento Sur


Con el sistema Speenhamland, nacido en 1795 en la pequea ciudad de Berkshire que le da su nombre, se produce un nuevo punto de inflexin [ver la primera parte] que se extender a todo el pas a travs de la Speenhamland Act .

Su principio fundamental consiste en pagar a las familias una suma de dinero igual a la diferencia entre el ingreso disponible de la familia y un ingreso garantizado. Este ltimo se define de acuerdo con un baremo preciso, indiciado sobre el precio del pan y sobre el nmero de personas de la familia.

2. De Speenhamland a la ley de 1834

La reunin de los jueces de Speenhamland (a la que se unieron varias personas discretas) se celebr el 6 de mayo en el Pelican Inn. El peridico local, el Reading Mercury, public el acta de esta reunin 1/ el 11 de mayo de 1795, de la cual se extrae este baremo muy preciso: Cuando la barra de pan pesa 8 libras y 11 onzas costar 1 cheln, entonces cada hombre pobre y trabajador tendr que recibir para su propio mantenimiento 3 chelines a la semana, proporcionados por su trabajo y el de su familia, o por una prestacin financiada por el impuesto para los pobres (poor rates); y 1 cheln y 6 peniques para su esposa y cada uno de los otros miembros de la familia. Cuando el pan costar 1 cheln y 4 peniques, entonces el hombre recibir 4 chelines por semana y 1 cheln y 10 peniques por cada uno de los otros miembros de la familia. Adems, dependiendo de si el precio del pan aumenta o disminuye (si corresponde), 3 peniques irn al hombre y 1 centavo a cada uno de los otros miembros de su familia por cualquier aumento de 1 centavo.

La idea de que hay que obligar a los pobres a trabajar y ayudar solo a los verdaderos pobres, se sustituye por otra: se debe garantizar un ingreso suplementario para garantizar un nivel de vida mnimo. Es en cierto modo el antepasado de la RSA (Ingreso de solidaridad activa) que existe hoy en Francia [o de las rentas mnimas de insercin, que con nombres diversos, se conceden en el Estado espaol por las Comunidades Autnomas, ndt]. Pero puso en cuestin a las empresas clasificatorias que separaban el trigo de la paja: los verdaderos pobres e indigentes, por un lado, y los ociosos depravados y/o delincuentes, de otro. La frontera entre las categoras de desempleados y pobres se borra, y comienza a emerger lo que ahora se llamara pobreza laboral.

Obviamente, las razones de tal inflexin no estn solo en el mundo de las ideas. El perodo anterior al establecimiento del sistema de Speenhamland se caracteriz por un deterioro de la situacin de los ms pobres, cuyo nmero aument constantemente. Las cosechas de 1794 y 1795 fueron catastrficas y el precio del pan explot durante el ao 1975.

Precio medio del trigo en Inglaterra y Gales 1793-1797

 

En chelines por Winchester bushell. El Winchester bushell es una unidad de medida definida por una ley de 1696 como la capacidad de una canasta de 18,5 pulgadas de ancho y 8 pulgadas de profundidad (aproximadamente 35 litros). Fuente: Walter M. Stern, The Bread Crisis in Bretain,1795-96, Economica, vol. 31, N 122, mayo de 1964

Un salario mnimo?

En diciembre de 1795, el diputado Samuel Whitbread propuso la introduccin de un salario mnimo. El primer ministro de la poca, William Pitt, lider la ofensiva contra este proyecto al que se antepondr una ley para los pobres que generalice el modelo de Speenhamland. Algunos de los argumentos de Pitt eran admisibles, pero Sidney y Beatrice Webb (animadores de la Sociedad Fabiana) sealaron maliciosamente que el error del proyecto Whitbread era plantear un salario mnimo mucho ms alto que las tasas vigentes 2/ .

Es interesante recordar algunos de los argumentos en contra del salario mnimo, ya que nuestros modernos expertos en el Smic [salario mnimo interprofesional de crecimiento equivalente al SMI del estado espaol-, ndt] 3/ se hacen eco de los mismos. En 1796, un diputado llamado Buxton tema que si el precio del trabajo fuera fijado por los jueces de paz, se despedira a muchas personas laboriosas 4/ . Hoy, nuestros expertos no tienen miedo de decir que los aumentos en el coste de la mano de obra al nivel del salario mnimo en Francia tienen, por lo tanto, un efecto negativo sobre el empleo. Y cuando William Pitt se preguntaba si los medidas propuestas [un salario mnimo] estaban adaptados al objetivo buscado 5/ los expertos contemporneos se hacan eco de ello al decretar que la revalorizacin del Smic era una medida con efectos limitados en la lucha contra la pobreza.

Proporcin de bienes comunes (commons) y cercamientos (enclosure) entre 1700 y 1870

 

Fuente: John Clapham, An Economic History of Modern Britain, 1939

Los cercamientos

Pero en el fondo, es la dinmica de cercados [cierre de terrenos comunales a favor de los terratenientes] lo que fabric nuevos pobres. Al privatizar los bienes comunes, transformndolos en parcelas alquiladas por aparceros, este dinmica conden al campesinado a un estado an ms precario: antes de los cercamientos, el campesino tena una tierra, despus de los cercamientos se convirti en un trabajador sin tierra 6/ , o incluso en un proletario rural 7/ . A partir de datos detallados sobre los cercamientos, el historiador John Clapham seala una coincidencia sorprendente entre el tamao de los cercamientos y el crecimiento de los complementos salariales 8/ .

Este desarrollo de los cercamientos se remonta muy atrs en el tiempo y muestra una lucha constante contra los derechos consuetudinarios de los campesinos. La disposicin de los terratenientes a reclamar tierras comunales se relacionaba tambin con un conflicto entre tierras de cultivo y tierras de pasto, que obviamente se vio exacerbado por el desarrollo de la industria textil y la promulgacin de leyes. Para Marx, estas leyes son la forma parlamentaria que asume la depredacin () en otras palabras, decretos mediante los cuales los terratenientes se donan a si mismos, como propiedad privada, las tierras del pueblo; decretos expropiadores del pueblo 9/ .

A ello debe agregarse el declive de la industria artesanal. Segn el historiador G. R. Boyer, la familia del agricultor tipo tena tres fuentes de ingresos: una pequea parcela de tierra para la alimentacin; el trabajo asalariado en la agricultura durante los perodos pico; y el empleo estacional (durante todo el ao para mujeres y nios) en la industria artesanal. Los ingresos de dos de estas fuentes disminuyeron drsticamente despus de 1760 y fue por eso que las parroquias adoptaron polticas de ayuda para el hogar en respuesta a dos cambios importantes en el entorno econmico del Sur y el Este de Inglaterra: la disminucin de las asignaciones de tierras a los trabajadores agrcolas y el declive de la industria artesanal. Las parroquias reaccionaron a la prdida de ingresos garantizando a los trabajadores sin empleo estacional un ingreso semanal mnimo bajo la forma de asistencia a los pobres 10/ .

El desarrollo de los cercamientos coincide con un crecimiento muy rpido de la poblacin de Inglaterra, que se duplic con creces entre 1750 y 1830, pasando de 5,8 a 12,4 millones (casi el 1% por ao) 11/ . Este dinamismo demogrfico llevar a Malthus a establecer su famosa ley. Es posible que Marx haya subestimado su impacto. Pero los historiadores coinciden en que los dos fenmenos (aumento de la poblacin y revolucin industrial) se combinaron: Est claro que hubo una interaccin compleja entre estas dos tendencias (...) incluso si no se sabe exactamente qu forma tom segn los perodos 12/ . Por ejemplo, una garanta mnima de recursos pudo haber contribuido a reducir la mortalidad infantil y promover el crecimiento de la poblacin, como se muestra en el siguiente grfico.

Poblacin y mortalidad infantil en Inglaterra (1550-1850)

 

Poblacin en millones (escala izquierda). Mortalidad infantil: nmero de nios que murieron antes de la edad de un ao por cada 1.000 nacimientos (escala derecha).

Fuentes: Edward A. Wrigley et al., Edward A. Wrigley et al ., English population history from family reconstitution 1580-1837 , 1997 ; Robert Woods, Infant mortality in Britain: A Survey of Current Knowledge on Historical Trends and Variations en Alain Bideau et al. (eds), Infant and Child Mortality in the Past , 1994.

En La situacin de la clase obrera en Inglaterra, Engels esbozaba esta dialctica mostrando cmo la transformacin del estatus de los criados en jornaleros tuvo por efecto que el excedente de poblacin hasta entonces latente se liberara, se redujeran los salarios y el impuesto para socorrer a los pobres aumentara en enormes proporciones 13/ . Y en El Capital, Marx insiste repetidamente en los determinantes sociales vinculados a la disolucin del feudalismo: Los expulsados por la disolucin de las mesnadas feudales y por la expropiacin violenta e intermitente ese proletariado libre como el aire , no podan ser absorbidos por la naciente manufactura con la misma rapidez con que eran puestos en el mundo. Por otra parte, las personas sbitamente arrojadas de su rbita habitual de vida no podan adaptarse de manera tan sbita a la disciplina de su nuevo estado. Se transformaron masivamente en mendigos, ladrones, vagabundos, en parte por inclinacin, pero en los ms de los casos forzados por las circunstancias () A los padres de la actual clase obrera se los castig, en un principio, por su transformacin forzada en vagabundos e indigentes. La legislacin los trataba como a delincuentes "voluntarios": supona que de la buena voluntad de ellos dependa el que continuaran trabajando bajo las viejas condiciones, ya inexistentes 14/ .

Las revueltas

El miedo a los desrdenes sociales que distorsiona la historia social inglesa fue tambin un motivo para ampliar la asistencia a los pobres. Esta preocupacin se expres claramente en 1764 por Richard Burn, vicario, juez de paz y anticuario. Para l, ayudar a los pobres es un acto de gran piedad hacia Dios Todopoderoso, que lo requiere de nosotros y de la mayor humanidad. Pero, ms pragmticamente, tambin es un acto de gran prudencia civil y sabidura poltica, ya que la pobreza hace que los hombres pierdan la cabeza o, al menos, les inquieta y agita. Donde los muy pobres son numerosos, los ricos no pueden durar mucho tiempo o sin estar en peligro. Con la necesidad, los hombres de naturaleza flemtica y aburrida se vuelven estpidos e indisciplinados, y aquellos cuya constitucin es ms ardiente o enrgica se mudan en buitres desesperados 15/ . Y por encima planea la sombra y la amenaza de la revolucin francesa.

En este contexto de doble pnico de hambre y revolucin 16/ interviene la Speenhamland Act, que abre un perodo relativamente liberal de ayuda a los pobres, aunque su extensin en todo el pas ser desigual. En su historia de leyes pobres 17/ , los Webb (aunque eran poco favorables a Speenhamland) constataban que: La legislacin de la ayuda a los pobres se convirti, dcada tras dcada, en ms y ms humana y generosa. Pero no se debe perder de vista el hecho de que el baremo de Speenhamland estaba lejos de ser generoso. Los Webb calculaban que el ingreso garantizado era aproximadamente la mitad de lo que los administradores parsimoniosos (Board of Guardians) consideraran hoy como un estricto mnimo de subsistencia.

Tambin sealan la extensin del sistema mucho ms all de los pobres estrechamente definidos: La condicin social de sectores enteros de la clase asalariada se ha degradado tanto que la intencin de los estadistas, como de los filntropos, se limita progresivamente a proporcionar a la gente comn un mnimo de subsistencia, sea por tener un empleo o por estar enfermos o discapacitados.

La crtica de Polanyi

Nunca una medida fue ms universalmente popular, escribe Karl Polanyi sobre Speenhamland, hacindose eco de las razones citadas por el historiador Hugh Meredith: Los padres quedaban libres de ocuparse de sus hijos, y stos ya no dependan de sus padres; los patronos podan reducir los salarios a voluntad y los obreros, ocupados u ociosos, estaban al abrigo del hambre; las personas humanitarias aplaudieron la medida considerndola un acto de misericordia, cuando no de justicia, y los egostas se consolaban pensando al menos que si no era misericordiosa 18/ .

Si Karl Polanyi contribuy a la notoriedad de Speenhamland, tambin hizo una crtica muy radical de ella basada en esta idea: En realidad, la innovacin social y econmica que supona esta medida era nada menos que el derecho a vivir, y hasta su abrogacin en 1834 impidi eficazmente la formacin de un mercado competitivo del trabajo 19/ . La tesis de Polanyi era bsicamente que este dispositivo no era compatible con el sistema salarial que acompaara al surgimiento del capitalismo. Era necesario abolir el derecho a la vida porque en el nuevo rgimen del hombre econmico, nadie trabajara por un salario si pudiera ganarse la vida sin hacer nada. Polanyi va todava ms lejos al explicar que interesaba a los propios asalariados que el sistema salarial se universalizara, incluso aunque supusiera privarles de un derecho a subsistir que les era reconocido por la ley.

Se reconoce aqu uno de los argumentos menos convincentes (hay otros...) de entre quienes se oponen hoy a los proyectos de ingreso universal. Polanyi retoma buena parte de los argumentos que se utilizarn a favor de una nueva ley sobre los pobres -sobre la que volveremos ms adelante-, pero en nombre de la inevitabilidad de las formas institucionales adaptadas al capitalismo. Obviamente tiene razn desde un punto de vista objetivo: las viejas leyes sobre los pobres eran la expresin de relaciones sociales propias del feudalismo, y deban ser destruidas para dar paso a la relacin salarial (pero tambin a la terrible miseria de la clase trabajadora inglesa).

Sin embargo, uno puede preguntarse si Polanyi no est cometiendo un error de cronologa. El Parlamento que vot en 1835 la nueva ley que cancelaba Speenhamland estaba dominado por los grandes terratenientes que teman por sus rentas, como demuestra el historiador George R. Boyer, quien dibuja un balance mucho ms favorable de Speenhamland. Para l, la legislacin anterior fue abolida no porque tuviera consecuencias desastrosas para la economa rural sino porque la nueva ley prometa reducir significativamente los costes de asistencia y reconstruir el tejido social del campo, que, segn [los terratenientes], aumentara el valor de las tierras agrcolas 20/ .

La nueva ley sobre los pobres

Las primeras dcadas del siglo XIX se caracterizan por una explosin en el nmero de pobres que representan alrededor del 11% de la poblacin. En 1830, el nivel de vida era casi el mismo que a principios de siglo. Tambin en 1830 estallaron disturbios en los condados del Sur y Este de Inglaterra. Se les llamaron disturbios de Swing (Swing riots) por el nombre de su inspirador, ms o menos mtico, que firmaba Capitn Swing 21/ . Los manifestantes exigan salarios ms altos y protestaban contra el uso de trilladoras, acusadas de reducir empleos, pero tambin contra la reduccin de la ayuda a los pobres. Su accin fue ms o menos violenta, llegando hasta incendios, la destruccin de trilladoras e incluso la mutilacin de ganado.

En 1832, una comisin real fue encargada de investigar y proponer mejoras a la Ley de Pobres. Los comisionados presentaron su informe en 1834 22/ . Este fue una especie de victoria pstuma para Bentham, ya que uno de los principales autores del informe (con Nassau Senior) fue Edwin Chadwick, uno de los secretarios de Bentham y su discpulo.

Las recomendaciones del informe culminaron con la adopcin de la Poor Law Amendment Act (Ley de Enmienda de la Ley de los Pobres), que estableci una nueva ley sobre los pobres. Organiz la asistencia a nivel de las uniones de parroquias, bajo los auspicios de un comit de supervisin que determinaba el importe del impuesto y su distribucin.

El informe establece que cualquier asistencia brindada a las personas vlidas o a sus familias, que no sea en casas de trabajo (workhouses)bien gestionadas, debe declararse ilegal y debe cesar. Y esta disposicin se incluir en la ley: los pobres que pidan ayuda sern ubicados automticamente en las casas de trabajo (workhouses), que pronto se conocern como las Bastillas de la ley sobre los pobres (Poor Law Bastilles). Era volver al principio establecido por la Gilberts Act de 1782. El objetivo, como seala Engels, era prestar una asistencia tan horrible que el trabajador prefiriera aceptar el primer empleo, por muy repulsivo que sea, que le ofrezca el capitalista. Y ese es el razonamiento del informe: La primera y ms importante de todas las condiciones, un principio que encontramos universalmente, incluso para aquellos cuya prctica se desva de l, es que la situacin general [de los asistidos] no deber ser -ni parecer- tan envidiable como la de un trabajador independiente de la clase ms baja (p.228).

La lgica del informe es insistir en los efectos perversos de las leyes sobre los pobres: el primero es que el sistema de prestaciones de la antigua ley destruy el sentido del esfuerzo y la moral de los trabajadores (...) y educ a una nueva generacin en la ociosidad, la ignorancia y la deshonestidad. Se vuelve a encontrar el argumento de los efectos nocivos de una asistencia mal focalizada: Cuando el trabajador honesto y trabajador ve a su lado a un hombre notoriamente perezoso Qu pasa por su mente? Reflexiona sobre la situacin y descubre que su compaero ocioso recibe tanto como l, dos peniques por da y, por supuesto, relaja su esfuerzo; y la indiferencia y la pereza siguen al vigor y al esfuerzo (...) los pobres ven la prestacin como un derecho.

El segundo efecto perverso es el uso oportunista de la ley por los empleadores. En la medida en que los pobres reciban el apoyo de las cajas de asistencia, los granjeros tendan a bajar los salarios y colocar el resto de la carga sobre las cajas. Por lo tanto, un aumento juzgado insoportable de los impuestos sobre los pobres.

Pero, sobre todo, el informe, y especialmente los testimonios que recoge, estn marcados por un verdadero odio contra los pobres, indolentes, imprevisibles y viciosos que se niegan a trabajar: las malas hierbas se extienden en los campos como los vicios en la poblacin. La distincin entre pobres (poors) e indigentes (pauper) irriga el informe que denuncia la ambigedad perniciosa (mischievous) de la palabra pobre. El informe trata de convencer a los trabajadores autnomos de que son perdedores a causa de todos los gastos ocasionados por los indigentes y que la carne de la industria es mejor que el pan de la ociosidad.

En resumen, a los ojos de los comisionados el sistema de Speenhamland era una prima a la indolencia y el vicio y un sistema universal de pauperismo. Las leyes para los pobres son totalmente nefastas: crean miseria al querer curarla, contribuyen no solo a las disfunciones de la economa sino tambin a la degradacin moral del pueblo. Literalmente, segn los comisionados, hay que desechar todo: Si, cada ao, el doble de millones recaudados para los pobres hubiera sido arrojado al mar, podramos haber seguido siendo una nacin moral, trabajadora y floreciente.

Los crticos del informe de 1834

La aplicacin de la nueva ley sobre los pobres signific un empeoramiento de su destino: sern tratados, segn Engels con la dureza ms repugnante. El testimonio ms sorprendente de las reacciones a la nueva ley fue, sin duda, el folleto de Richard Oastler -un activista (tambin defensor de la jornada laboral de 10 horas)- proveniente de su discurso en un mitin de masas celebrado en 1837. Trata a los comisionados de la ley de los pobres de hombres sanguinarios y deshonestos, malditos de Dios y del Hombre 23/ . Opone punto por punto la ley a la Biblia: La Biblia ensea que los pobres no sern oprimidos. La Ley ensea que lo sern. La Biblia dice que los esposos deben vivir con sus esposas, la ley que los comisionados pueden separarlos. La Biblia dice que los pobres se multiplicarn y llenarn la tierra, la ley que permanecern estriles y sin descendencia.

Pero es la crtica de Mark Blaug la que desmantelar uno por uno los argumentos del informe de 1834 en dos artculos de 1963 y 1964 24/ . En el segundo, elogia la Ley de Pobres anterior a 1834, que en su opinin era, por as decirlo, un Estado de bienestar en miniatura, que combina elementos de escalas salariales, prestaciones familiares, indemnizaciones de desempleo y obras pblicas, todos administrados y financiados a nivel local. Establece muy rigurosamente que los elementos histricos disponibles no sugieren que la ley sobre los pobres anterior a 1834 redujera la eficacia de los trabajadores agrcolas, favoreca el crecimiento demogrfico, reduca los salarios, depreciaba los alquileres y aumentaba la carga sobre los contribuyentes.

De pasada, Blaug desprecia la crtica de Malthus (no hay mucho que decir) para quien las leyes sobre los pobres habran alentado el crecimiento (excesivo) de la poblacin. El mismo Malthus haba renunciado (discretamente) a la misma: no me atrever a decir positivamente que las leyes sobre los pobres alientan grandemente a la poblacin () Debido a estas causas, combinadas con el doble funcionamiento de las leyes de los pobres, debe ser extremadamente difcil determinar, con algn grado de precisin, cul ha sido su efecto sobre la poblacin" 25/ .

El informe de 1834 es el arquetipo del informe amaado, destinado a validar un proyecto preestablecido de reforma (habr muchos otros). Blaug no encuentra en el mismo el menor rastro de un enfoque cuantitativo del problema y cita a Webb a este respecto: esta ignorancia de las estadsticas ha llevado a errores desastrosos en el diagnstico y ha provocado que las medidas correctivas sugeridas eran desequilibradas y gravemente inadecuadas 26/ . Blaug seala, por ejemplo, que los relatores descubrieron un poco ms tarde, con gran pesar, que la mayora de los beneficiarios de la ayuda no eran de hecho personas vlidas, sino enfermos bastante dependientes y sin apoyo, las personas mayores y los enfermos. Tambin descubrieron que el coste de mantener a los anfitriones de las workhouses podran sobrepasar los salarios de los trabajadores agrcolas en los distritos vecinos.

Blaug acus a los comisionados de elegir deliberadamente los hechos para atacar el sistema en funcionamiento desde puntos de vista preconcebidos. Ellos no tomaron en cuenta el problema del desempleo estructural en el campo y los elementos de prueba que han presentado son poco ms que pintoresca ancdotas de mala administracin (...) No hubo ningn intento de censo de los pobres, y hasta el da de hoy sabemos ms sobre su situacin en 1802 que en 1834.

Para Blaug, el informe de 1834 es una acumulacin interminable de historias de terratenientes, magistrados, administradores y clrigos que exponen todos los defectos de la ley para los pobres. Pero, agrega, cundo no sera posible recoger las quejas de las clases altas sobre la pereza de los trabajadores? Teniendo en cuenta las recientes ocurrencias de Macron, Gattaz (MEDEF) o Wauquiez (Los Republicanos), nos dan ganas de responde que seguramente no ser en estos momentos.

Segn R. H. Tawney este informe fue, , brillante, influyente y radicalmente a-histrico 27/ : Blaug va ms lejos al mostrar que tambin era escandalosamente (wildly) a-estadstico. Y concluye con esta frmula que enfatiza que los trminos de este debate siguen vigentes: No siempre nos damos cuenta de que el tipo de argumentos utilizados para condenar la antigua ley sobre los pobres, tambin condenara lo fundamental de la legislacin social moderna.

Sin piedad para los mendigos

Para poner en perspectiva las crticas dirigidas a las leyes para los pobres, y en particular al sistema de Speenhamland, terminaremos con una antologa que hace posible medir su permanencia, incluso si hoy se expresan de forma eufemstica y menos directamente. El punto comn a todas estas posiciones es querer culpar a la gente pobre (y a las y los parados) de su destino, negando cualquier determinacin econmica y social. Hoy encontramos el mismo principio, que subyace a las modernas teoras del desempleo, que Laurent Cordonnier ha descifrado notablemente 28/ .

Daniel Defoe no es solo el autor de Robinson Crusoe, publicado en 1719. Tambin fue un ensayista, se dira hoy, que public en 1704 un libelo dirigido a los parlamentarios titulado Dar limosnas, no es caridad, y emplear a los pobres es un mal que se hace a la nacin 29/ . Este ttulo resume el dilema planteado por Defoe: si ayudamos a los pobres, fomentamos su pereza natural; pero si se les da un empleo en talleres pblicos se crea una competencia que conduce a la quiebra de las empresas privadas y, as, se fabrican nuevas personas pobres. Este efecto de desplazamiento se usa hoy en da contra el empleo pblico y a fortiori contra cualquier proyecto que convierta al Estado en empleador en ltimo recurso.

En Defoe hay otro dispositivo retrico, igualmente frecuente, que consiste en basar sus convicciones en una experiencia personal. Puede por otra parte citar un nmero increble de ejemplos, como este: Contrat a 6 o 7 hombres un sbado por la noche (...) Les vi ir directamente al albergue, donde se quedaron hasta el lunes, para gastar cada centavo, sin dar nada a sus familias, aunque todos tenan mujeres y nios (p.27).

Sir Frederick Morton public en 1797 una de las primeras encuestas de los pobres, por razones a la vez de benevolencia y de curiosidad personal, dice en su prefacio. Su contribucin es rica en informacin y Marx dir que l es el nico discpulo de Adam Smith que durante el siglo XVIII efectu algunas contribuciones de importancia 30/ .

Pero sus observaciones y comentarios enfatizan los supuestos efectos perversos de la legislacin. Seala as que en todas las regiones de Inglaterra (y casi podra decir en todas las parroquias) podemos encontrar casos de personas que prefieren una pensin parroquial y una vida ociosa en lugar de trabajo duro y buenos salarios. Se puede demostrar de la manera ms convincente (...) que un sistema permanente de asistencia a los pobres tiende a aumentar el nmero de quienes piden ayuda, y que una prestacin tiene tanto ms de xito cuando se concede de tal manera que fomente la ociosidad. Es suficiente para ello observar los casos en los que las ayudas se distribuyen ms generosamente. En general, "la garanta de una ayuda prevista por la ley debilita los principios del afecto natural y destruye uno de los lazos ms fuertes en una sociedad, al dar lugar a que los deberes domsticos y sociales sean menos necesarios 31/ . Por lo tanto, no es sorprendente que la investigacin de Sir Eden fuera una de las referencias del informe de 1834.

En su Ensayo sobre la poblacin 32/ , Malthus denunciaba el hecho de que las leyes sobre los pobres constituyen un estmulo al matrimonio que obra constante y sistemticamente porque quitan cada individuo la carga de la responsabilidad que la naturaleza impone todo padre (Volumen II, 236). Es por eso que el pueblo debe considerarse s mismo como la principal causa de sus padecimientos (ibid., 237) y resignarse a esta restriccin moral: la castidad.

A este conocido argumento poblacionista, Malthus agrega un toque moralizante al explicar que las leyes sobre los pobres desalientan el ahorro y eliminan uno de los motivos ms poderosos para el trabajo y la sobriedad. De esta manera, esencialmente daan la felicidad (II, 68). Por lo tanto, hay que instituir lo que hoy se llamara una poltica de activacin basada en esta dura mxima: la situacin de asistido no debe [estar] exenta de vergenza. Ella es un aguijn al trabajo, indispensable para el bien general de la sociedad. Todo esfuerzo que tienda a debilitar este sentimiento, por amable que sea en el comienzo, produce un efecto directamente contrario al que se espera de l (II, 67).

Aqu se encuentra la retrica de la perversidad: querer hacer el bien puede tener consecuencias adversas y, para preservarlo, es necesaria la aspereza social. En consecuencia, el pretendido derecho de los pobres a mantenerse a expensas de la sociedad debe ser desautorizado pblicamente (II, 257).

Arthur Young, que quedar traumatizado por la Revolucin Francesa, no comprende cmo ella querra repetir los errores cometidos en Inglaterra, donde una larga experiencia nos ha enseado que cuanto ms dinero se gaste, incluso de la manera ms humana, ms gente pobre se genera; y que el grado de indigencia y miseria es exactamente proporcional a las ayudas que se conceden 33/ . Su diagnstico se basa en este orgulloso principio, anterior a la introduccin de Speenhamland: Todo el mundo, excepto un idiota, sabe que las clases inferiores deben ser mantenidas en la pobreza, de lo contrario nunca sern laboriosas 34/ .

Un fuerte sentido de superioridad de clase rara vez est ausente del anlisis. As, en su disertacin, escrita desde el punto de vista de un hombre que quiere "el bien de la humanidad (Well-Wisher to Mankind ) 35/ , Joseph Townsend lamenta que los pobres son muy poco sensibles a lo que motiva a las clases superiores: el orgullo, el honor y la ambicin. En general, solo el hambre puede estimularlos y empujarlos a trabajar; y, sin embargo, nuestras leyes decretan que nunca pasarn hambre.

Pero se puede dejar la ltima palabra a Edmund Burke, quien pone el dedo en lo fundamental de forma muy premonitoria: El trabajo es una mercanca como cualquier otra, aumenta o disminuye en funcin de la demanda. Est en la naturaleza de las cosas 36/ .

 

Notas:

1/ The Speenhamland System of Poor Relief , The Reading Mercury, Oxford Gazette , May 11th 1795.

2/ Sidney et Beatrice Webb, English Poor Law History. Part I: The Old Poor Law , 1927.

3/ Rapport du groupe dexperts , diciembre de 2017.

4/ Citado por Christopher Martin, Adam Smith and Liberal Economics: Reading the Minimum Wage Debate of 1795-96 , Econ Journal Watch Vol. 8, n 2, May 2011.

5/ William S. Pitt, Speech on Mr. Whitbreads Bill , House of Commons, 12 de febrero de 1796.

6/ John L. and Barbara Hammond, The Village Labourer 1760-1832 , 1911.

7/ Eric Hobsbawm and George Rude, Revolucin industrial y revuelta agraria. El Capitn Swing , 1978.

8/ John H. Clapham, An Economic History of Modern Britain. The Early Railway Age 1820-1850 , 1939.

9/ Karl Marx, Le Capital , l, Libro I , seccin VIII, SigloXXI, p.906.

10/ George R. Boyer, An Economic History of the English Poor Law 1750-1850 , 1990, pp. 265-266.

11/ Fuente: E.A. Wrigley et al ., English population history from family reconstitution 1580-1837 , 1997, Table 8.7 p.352.

12/ Philip Deane, The First Industrial Revolution , 1979, p. 35.

13/ Friedrich Engels, La situacin de la clase obrera en Inglaterra , 1845.

14/ Karl Marx, El Capital, Libro I , SigloXXI, p.918.

15/ Richard Burn, History of the Poor Laws with Observations , 1764, p. 135.

16/ John Pretyman, Dispauperization , 1878.

17/ Sidney y Beatrice Webb, English Poor Law History Part I The Old Poor Law , 1923, p. 422.

18/ Hugh O. Meredith, Outlines of the Economic History of England , 1908, p. 270.

19/ Karl Polanyi, La gran transformacin , 1944, p.139.

20/ George R. Boyer, An Economic History of the English Poor Law 1750-1850 , 1990, pp. 265-266.

21/ Eric Hobsbawm y George Rude, Revolucin industrial y revuelta agraria. El Capitn Swing , 1978.

22/ Poor Law Commissioners (Sir Edwin Chadwick, Nassau W. Senior), Report of 1834 .

23/ Richard Oastler, Damnation! Eternal Damnation to the Fiend-Begotten Coarser-Food , 1837.

24/ Mark Blaug, The Myth of the Old Poor Law and the Making of the New , The Journal of Economic History , vol. 23, n 2, June 1963; The Poor Law Report Reexamined , The Journal of Economic History , vol. 24, n 2, 1964.

25/ Thomas R. Malthus, Essai sur le principe de population , Garnier-Flammarion, 1992 [1803], tomo II, pp. 372-373; Traduccin (incompleta): Ensayo sobre el principio de la poblacin .

26/ Sidney et Beatrice Webb, English Poor Law History.Part II: The Last Hundred Years , volume I, 1923, p. 88.

27/ Richard H. Tawney, Religion and the Rise of Capitalism. A Historical Study , 1922, p. 272.

28/ Laurent Cordonnier, Pas de piti pour les gueux. Sur les thories conomiques du chmage , 2000.

29/ Daniel Defoe, Giving Alms No Charity and Employing the Poor a Grievance to the Nation , 1704.

30/ Karl Marx, El Capital, Libro I , SigloXXI, p. 764.

31/ Frederick M. Eden, The State of the Poor: An History Of The Labouring Classes In England , 1797, respectivamente p. i, p. 449, p. 450, p. 467.

32/ En 1798, Thomas R. Malthus public una primera versin de su Essai sur le principe de population , y despus, en 1803, una versin mucho ms desarrollada que se cita segn la edicin francesa de Garnier-Flammarion, 1992. Una traduccin en castellano est disponible aqu .

33/ Arthur Young, Voyages en France en 1787, 1788 et 1789 , 1794, Tome 3, p. 131.

34/ Arthur Young, The Farmers Tour Through England , volume IV, 1771.

35/ Joseph Townsend, A Dissertation on the Poor Laws. By a Well-Wisher to Mankind , 1786.

36/ Edmund Burke, Thoughts and Details on Scarcity , 1795.

Texto original en francs: http://alencontre.org/societe/des-lois-anglaises-sur-les-pauvres-a-la-denonciation-moderne-de-lassistanat-ii.html

Traduccin: viento sur

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article15216

 



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