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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2019

Es el capitalismo, imbcil

Gustavo Robles
Rebelin


Agrupmonos todos

en la lucha final

y se alcen los pueblos

por la Internacional (1)

 

El mundo arde. Mejor dicho, el mundo capitalista arde. All donde el prfido sistema que entroniza los intereses de los ricos, poderosos, explotadores del planeta se ha instalado, el mundo arde. Y se ha afincado en todo el orbe, pues el capitalismo rige y condiciona todas las relaciones humanas de la civilizacin.

Arde Ecuador, presidido por un mercenario traidor a su pueblo como Moreno (me cuesta llamarlo Lenin), un cipayo arrastrado a los designios del Imperio, el FMI y el sistema financiero globalizado.

Arde Chile, el ejemplo del Imperialismo y las derechas cipayas latinoamericanas, el chiche y modelo de los explotadores que hablan del desarrollo y barren la desigualdad, la pobreza y la explotacin bajo la alfombra.

Arde Argentina, donde un pueblo no soporta ms las polticas explcitas del neoliberalismo, que es la verdadera cara del capitalismo, la cara en la cual confluyen todas las expresiones que quieran humanizarlo. Las masas empobrecidas estn en las calles clamando por una vida mejor, y si no ha estallado una rebelin es por el accionar cmplice de las direcciones del campo popular que se autoproclaman opositores al gobierno del corrupto mafioso Mauricio Macri, pero no al sistema que lo ha enriquecido, a l y a toda su clase.

Arde Brasil, conducido por un mamarracho fascista. Arde Per, donde todas las sucesiones presidenciales estn manchadas por la corrupcin y la explotacin de su pueblo y el saqueo de sus riquezas. Arde Colombia aunque lo callen. Arde Hait, esquilmado desde hace decenios por las garras imperiales. Arde Honduras, arde Costa Rica. Una llama ardiente recorre Nuestramrica.

Arde Medio Oriente, plagado de pases creados por el imperialismo europeo a contramano de las naciones pre-existentes y saqueado por Europa y los yanquis fundamentalmente, los que han sumido en guerras genocidas y desastre humanitario a toda la regin.

Pero las tensiones sociales no se quedan encapsuladas en el mundo subdesarrollado. Tambin arden las sociedades donde el capitalismo alcanz mayor desarrollo.

Arde Francia con sus chalecos amarillos como estandarte, desperdigndose por toda Europa. Arde Catalua independentista, arde Londres contra el Brexit.

Arde Hong Kong en su integracin a China.

El Capitalismo genera crisis globalmente, y en lugar de hacer ms fcil y digna la vida de las mayoras populares, las asfixia hasta hacerlas estallar.

La crisis se agudiza, y no puede ser de otra manera en un mundo donde 10 familias renen la misma riqueza que la mitad de la poblacin mundial

Quin puede aceptar semejante oprobio??

Quin puede decir que el mundo es justo?

Nadie en su sano juicio, nadie que porte dignamente la condicin de humano.

La burguesa ha sabido construir, acorde a sus intereses, una maraa de mentiras y engaos, conceptos tergiversados a partir de palabras o frases con un profundo significado para las masas. Y con ello, camuflar sus mentiras con aires de verdad, mantener las expectativas de dignificar la existencia y as cautivarlas y mantenerlas dciles. De esta forma, se apropiaron de la palabra democracia, al tiempo que las instituciones de los Estados capitalistas le guardan los privilegios a los explotadores, empresarios (de la produccin, el servicio y fundamentalmente las finanzas), las oligarquas, los patrones. Ellos estipulan qu se hace y qu no, ms all de la formalidad republicana y democrtica, porque es el poder econmico el que determina el desarrollo de las sociedades. Los pueblos votan cada dos, cuatro o seis aos, pero los patrones deciden todos los das en las empresas y en las instituciones. La mal llamada democracia burguesa no es tal, sino una tirana a travs de la cual la burguesa explota y saquea a la clase trabajadora, ocupada o marginada.

La libertad es otro de los conceptos que se han apropiado, pero est ms claro que nunca que la libertad que defienden los explotadores es la de ellos, que se basa fundamentalmente en la libertad de mercado, porque ellos son el mercado. Esa libertad para el 5% de la poblacin mundial, significa la privacin de ella para el otro 95%. En millones de seres humanos esa privacin llega incluso a la imposibilidad de conseguir un techo digno, vestimenta y hasta alimento.

Las burguesas en todo el mundo pregonan las ideas liberales, pero en realidad son liberales para los que ellos consideran, como se dijo en algn tiempo en sociedades pasadas, los sanos, los dignos, la gente bien, la gente como uno. Esa concepcin es toda una declaracin, porque quiere decir que ellos determinan quienes son los dignos, y quienes no lo son. Y los dignos obviamente, son ellos.

Qu nos queda a los dems, dentro de esa concepcin clasista de desprecio por los diferentes.

Por eso, los Estados y las polticas que siempre proponen es de libertad de mercado y opresin (y represin) poltica. Para asegurar el libre flujo de mercancas y capitales (claro, siempre en manos de ellos), deben crear fuerzas armadas para imponer sus intereses a otras sociedades, y fuerzas de represin para adoctrinar a la propia. El camino al fascismo.

Otra de las grandes mentiras: el salario es un costo. Para ellos, claro. Porque en realidad, los que crean la riqueza son los asalariados, (transforman los recursos en bienes), que son estafados por la patronal en el mismo momento en que cobran su salario, pues all se concreta el latrocinio de la plusvala por parte del empleador.

De la misma manera, ellos se quejan de los gastos que al Estado Burgus le produce el mantenimiento de los pobres. Se quejan de las jubilaciones Estatales, de la educacin y la salud pblicas, de los subsidios y los planes sociales para los desocupados, porque para su implementacin deberan pagar impuestos. Claro, ocultan lo que evaden, de los pocos que deben pagar, comparado con lo que pagan los pobres asalariados. Y en privatizaciones, negociados, corruptelas y subsidios, los ricos s son caros para el Estado. Infinitamente ms que los pobres. Pero las leyes estn de su lado. Se roban la plusvala, evaden lo que deben pagar de impuestos (lo que s le exigen a los asalariados), fugan lo que evaden y lo depositan en los parasos fiscales que crearon para tal fin. As, en Argentina por ejemplo, la fuga de capitales es de unos 600 mil millones de dlares, ms de dos PBI actuales. Eso s es ROBAR. Sin embargo, las crceles estn llenas de pobres.

La gran falacia es la idea antiestatista que machacan permanentemente. No es verdad que los burgueses abjuren del Estado. Muy por el contrario, utilizan sus recursos para someter a las masas. Lo que realmente hacen es minimizar los gastos para el desarrollo social, como en salud, educacin, jubilaciones; y multiplican exponencialmente los que incumben a las fuerzas de represin, para mantener el orden que guarda sus intereses.

En definitiva, los capitalistas dicen defender la democracia y son autoritarios, la libertad y son represores; dicen pagar salarios y roban plusvala; dicen que los pobres son costosos para el Estado cuando son ellos los que generan todos los agujeros fiscales; denostan al Estado pero lo utilizan para oprimir al resto de las clases y no dudan en gastar cifras monumentales para equipar a las fuerzas de represin.

La sociedad de la mentira y la hipocresa es la burguesa.

La rebelin de los pueblos

Los pueblos luchan. Por doquier. En Ecuador y en Chile. En Grecia y en Francia. Luchan contra la opresin y la explotacin capitalistas, y contra la institucionalidad verncula o internacional- que la burguesa ha modelado y globalizado.

Los pueblos luchan aunque lo hagan desorganizadamente, ms como estallido anrquico que como rebelin dirigida. Saben lo que no quieren, pero les cuesta terminar de visualizar cmo conseguir lo que quieren.

Porque aunque algunos digan que no, los pueblos s saben a lo que aspiran. En todo el mundo se multiplican los reclamos contra las prcticas contaminantes y depredadoras del modo de produccin capitalista. Se pelea por el cuidado de la bisfera, tan atacada por la burguesa mundial. Se pelea por salarios y condiciones laborales dignas; se pelea por el derecho a la igualdad de las mujeres y las minoras sexuales. Se pelea en contra de las injusticias y la desigualdad, contra la soberbia del poder econmico, contra el saqueo de los recursos naturales, contra las guerras, la pobreza y contra el hambre. Se pelea por una sociedad distinta a la actual, una sin todas esas miserias. Se pelea, en definitiva, contra todo lo que produce el capitalismo, por lo cual, aunque se luche sin consciencia de ello, la pelea es contra el capital.

Un manifestante en Santiago de Chile, frente a un micrfono de un medio argentino, declar: El pueblo chileno se cans. El detonante fue el aumento del subte porque nosotros gastamos un tercio de nuestro salario en transporte, pero la bronca acumulada es mucho ms profunda. Son 30 aos de sometimiento y ajustes y desigualdad. Chile es vendido al mundo como un ejemplo a seguir, un modelo ideal de sociedad, pero el pueblo vive en la pobreza mientras los pocos ricos son cada vez ms ricos. El propio Piera acaba de confesar que evadi impuestos durante 30 aos, pero lo hizo amparado en las leyes que se lo permiten, mientras nos exige a nosotros pagar lo que no podemos. Tenemos nuestros recursos naturales entregados a empresas extranjeras, tenemos las empresas de servicios privatizadas, el sistema de jubilaciones privatizado, la educacin y la salud aranceladas. Somos el modelo ideal del FMI. Y el pueblo no puede vivir. Queremos recuperar nuestros recursos, nuestras empresas, jubilacin estatal y escuela pblica y gratuita. Esto no va a parar hasta que caiga Piera, pero ningn partido poltico nos representa, por supuesto ninguno de derecha, pero tampoco ninguno de izquierda, que es parte de lo mismo.

Esas mismas palabras, o muy parecidas, pueden ser escuchadas en Ecuador, en Grecia o en Francia.

Las masas laboriosas descreen de las izquierdas que se aggiornan al sistema que dicen combatir, porque a sus ojos no son coherentes ni crebles. Es ms, la tremenda realidad que se verifica es el avance de las derechas ms radicalizadas, porque aunque parezca mentira, tienen un discurso menos impostado e intelectualmente honesto y aparecen como ms anti-sistema que las izquierdas que incluso han gobernado regiones o hasta pases en los que se desenvuelven, como la socialdemocracia y el eurocomunismo.

El problema entonces, es construir la herramienta adecuada que organice toda esa potencia social y la encauce hacia la destruccin del origen de todos sus males y la construccin de la sociedad nueva, sin las lacras del capitalismo: el socialismo.

Las tareas de los revolucionarios

El gran problema de la clase trabajadora, de las mayoras explotadas y marginadas del mundo, es la ausencia de direcciones verdaderamente anti-sistema, revolucionarias, y de una verdadera unidad mundial como lo expresaran las Internacionales (1ra, 2da y 3ra). Se plasm esa ausencia desde la cada de lo que se llam el Socialismo Real. Desde entonces, por el descrdito de la ideologa que produjo ese derrumbe, las masas se mueven hurfanas de una teora emancipadora y su consecuente praxis.

Sin embargo, la ideologa est, y es sin dudas el marxismo, cada vez ms vigente con el paso de los aos y las dcadas. El problema entonces, es de las organizaciones que se proclaman revolucionarias. Porque si los pueblos luchan contra el oprobio capitalista, es responsabilidad de los revolucionarios organizados tender los puentes para dirigirlos hacia ese horizonte.

Si la burguesa ha sido inteligente y astuta en el descrdito de las ideas de izquierda, entonces hay que prepararse para ser ms inteligentes y ms astutos que ellos. No puede ser que luchando por lo mismo, las masas las ignoren o lo que es peor, rechacen a las organizaciones revolucionarias. Hay que buscar tcticas de acercamiento para poder acompaar y plantear las propuestas. Todos los esfuerzos tienen que estar puestos en ese objetivo, porque el caldo de cultivo est y hay que saber sazonarlo. Sin bajar ni una manera, encontrar las formas que, hasta el momento, por lo que la realidad indica, no dan resultado.

sa es la tarea fundamental, porque los pueblos se estn rebelando y al movimiento revolucionario se le est escapando tener un papel mancomunado con las masas. De nada sirve salir a la calle y dar batallas encapsulados, separados del movimiento concreto de aqullas.

Los pueblos luchan. El capitalismo cruje y expone su decadencia y su lmite histrico que ms temprano que tarde, va a llegar. Hay esperanza. Hace falta asumirlo con humildad e inteligencia, lejos de toda necedad y dogmatismo. El futuro empieza a avizorarse ms luminoso.

 

El da que el triunfo alcancemos,

ni esclavos ni hambrientos habr.

La Tierra ser el paraso

de toda la Humanidad (2)

 

Notas

(1) Y (2) Fragmentos de La Internacional

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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