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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2019

Contra Trump por los malos motivos

Rafael Poch de Feliu
Ctxt

Trump parece sostener una elemental conviccin de que en los asuntos internacionales la paz puede ser mejor que la guerra. Y precisamente por eso se lo quieren cargar.


Fue William Blum, el autor de Killing Hope (2005), la mejor obra sobre las intervenciones de Estados Unidos en el mundo, todava no editada en Espaa, quien retrat la situacin con una celebrada cita que dice as:

Si yo fuera presidente podra detener los atentados terroristas contra Estados Unidos en unos pocos das. Para siempre. Primero pedira perdn a todas las viudas y hurfanos, a los torturados y empobrecidos y a los muchos millones de otras vctimas del imperialismo estadounidense. Entonces anunciara con toda sinceridad, a todos los rincones del mundo, que las intervenciones globales de los Estados Unidos de Amrica se han terminado e informara de que Israel ya no es el estado nmero 51 de EE. UU., sino que, de ahora en adelante (por extrao que parezca), es un pas extranjero. Reducira entonces el presupuesto militar al menos en un 90 % y usara la cantidad ahorrada para pagar indemnizaciones a las vctimas y reparar el dao causado por los bombardeos e invasiones de EE. UU. Habra dinero ms que suficiente. Sabes a lo que equivale el presupuesto militar de los Estados Unidos? Un ao es igual a ms de 20 000 dlares por hora por cada hora desde que naci Jesucristo. Esto es lo que hara en mis tres primeros das en la Casa Blanca. En mi cuarto da, sera asesinado.

Blum nunca fue Presidente de Estados Unidos y falleci en 2018 de muerte natural. De joven fue un brillante funcionario del Departamento de Estado hasta que la guerra de Vietnam le convirti en disidente. Su cita tiene el mrito de recordar que el imperialismo y el colonialismo, es decir el dominio y la explotacin de los estados ms dbiles por los ms fuertes, corrompen a las repblicas porque sus relaciones exteriores, su forma dictatorial de actuar en el mundo, acaban influyendo en su funcionamiento interno, en su economa y en el trato a los disidentes hasta degenerar la democracia.

Son sobrados los motivos para detestar a Donald Trump. El Presidente es un misgino narcisista, promotor de un discurso y una accin xenfobos, y un clsico favorecedor del ulterior enriquecimiento de los ms ricos -grupo al que pertenece- a costa de los ms modestos. Como dice Victor Grossmann, Trump es un hombre preocupado por avanzar sus negocios familiares y manifiestamente ignorante de casi todo lo que ocurre fuera de las fronteras de Estados Unidos, y de la geografa en general, excepto, quiz, de las posibles ubicaciones de las Torres Trump. Pero hay algo ms.

Trump es tambin un tipo que parece sostener una elemental conviccin de que en los asuntos internacionales la paz puede ser mejor que la guerra. Considera las guerras de bombardeo un mal negocio y parece preferir las guerras comerciales. Es verdad que las segundas tambin siembran la muerte: algunos informes (Jeffrey Sachs y Mark Weisbrot) sealan que nicamente en Venezuela 40.000 personas han muerto por falta de medicamentos bsicos. Tambin es verdad que este tipo que en repetidas ocasiones ha expresado su desagrado hacia esas guerras caras e intiles es el mismo que propone un incremento de 130.000 millones de dlares ms en los presupuestos de defensa que hoy ascienden a 716.000 millones.

Trump es el Presidente que ha amenazado con reducir a cenizas Corea del Norte, que se ha retirado unilateralmente del acuerdo nuclear con Irn, del acuerdo sobre fuerzas nucleares intermedias en Europa (INF) y de las conversaciones de paz en Afganistn. Al mismo tiempo, mucho de todo eso que va directamente en contra de su elemental afirmacin sobre la inutilidad de la guerra, parece haber sido dictado, bien por el pragmatismo y la conciencia de que hay que alimentar al perro para evitar el citado destino que William Blum auguraba a un presidente de Estados Unidos no belicista, bien por las presiones de gente como John Bolton, cuya oposicin a cualquier acuerdo y apertura diplomtica expresa muy bien la mentalidad del establishment imperial de Estados Unidos, eso que Oskar Lafontaine define como, esa banda criminal que desde la Segunda Guerra Mundial ha matado a entre 20 y 30 millones de personas en el mundo.

Pues bien, en septiembre, Trump se sac de encima a Bolton y luego ha dicho que quiere sacar a las tropas estadounidenses de Siria. Y de nuevo volvemos a lo mismo: parece que las tropas de Siria (unos 1.000 soldados) se irn a Irak, y, mientras tanto, se refuerza el contingente en Arabia Saud con 2.000 hombres ms. Es decir que no hay visos de que los 60.000 soldados destacados en Oriente Medio vuelvan a casa, como ha dicho Trump

Da la sensacin de que hay un juego irresoluble entre vagos deseos presidenciales (llegar a un arreglo con Corea del Norte, con los talibanes, dar marcha atrs a un proyecto ultimado de bombardear Irn, llevar a cabo una distensin con Rusia) y el dictado del Estado profundo arraigado en toda una economa y una poltica imperial cuyas races son tan antiguas como vigorosas.

Es la irritacin ocasionada en el Pentgono, las agencias de seguridad y el Departamento de Estado por esos errticos, vagos y al mismo tiempo sensatos deseos presidenciales contra el mal negocio de la guerra, la que anima los impulsos de destitucin e incluso golpe de Estado contra Trump por parte de un establishment programado para la guerra. Es decir, a Trump se lo quieren cargar por no ser suficientemente claro en el mbito imperial, por frivolizar con la poltica exterior.

Apenas expresada su voluntad de salir de Siria, se recrudece la pelea contra Trump y regresan los gritos histricos. El jefe de la mayora republicana en el Senado Mitch McConnell califica en el Washington Post la intencin presidencial de grave error estratgico que hace el juego a Bashar el-Asad, Irn y Rusia. La acusacin implcita de traicin es lanzada contra todo aquel que apoya la salida de Siria, como ha comprobado tambin la candidata a la nominacin por el Partido Demcrata Tulsi Gabbard, acusada por la CNN, el New York Times y por los fontaneros de Hillary Clinton de ser poco menos que un instrumento de los rusos. Pero lo ms notable ha sido lo que parece el llamamiento abierto a un golpe de Estado contenido en el artculo Nuestra repblica est siendo atacada por el Presidente .

Publicado el 17 de octubre por el New York Times y firmado por el exjefe del Estado Mayor de Operaciones Especiales, Almirante William H. McRaven, este artculo es el equivalente estadounidense a aquellos artculos golpistas que nuestro Alczar publicaba en vsperas del golpe del 23 de febrero de 1981. El militar da cuenta de la corriente de frustracin, humillacin, enfado y miedo que invade a los militares por el abandono y traicin a nuestros aliados en el campo de batalla, por los asaltos a nuestras instituciones: la comunidad de los servicios secretos y de la ley, el Departamento de Estado y la prensa. Amrica est siendo atacada, no desde fuera, sino desde dentro. Trump est destruyendo la repblica. Si queremos continuar liderando el mundo, si este presidente no demuestra el liderazgo que Amrica necesita, ha llegado la hora para que una nueva persona, republicana, demcrata o independiente, ocupe el despacho oval cuanto antes mejor.

Nada mejor retrata el punto demencial al que ha llegado la poltica en Estados Unidos que esta campaa contra Trump por los malos motivos.

(Publicado en Ctxt)

Fuente: http://rafaelpoch.com/2019/10/23/contra-trump-por-los-malos-motivos/#more-350

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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