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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2019

La larga lucha de la Associao de Trabalhadores em Minerao de Uranio (ATMU) de Portugal
Los logros de la perseverancia

Jos Herrera y Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Mineros en la inauguracin del Int. Uranium Film Festival en Urgeiria (septiembre 2019) . Foto: J. Herrera

Unin, esfuerzo y perseverancia. Es la vieja frmula de lucha por los derechos de las personas y de los trabajadores ms concretamente. La nica que funciona y la misma que han seguido desde hace dcadas los mineros de uranio de Portugal para la consecucin de muchas de sus metas. Pero, en ocasiones, para no ir a la deriva y reconducir las estrategias tambin es preciso una eficaz labor de liderazgo.

El antiguo trabajador de las minas, hoy director y lder de ATMU, Antonio Minhoto nos explica que en 1913, abre la primera mina de uranio en Urgeiria, con capitales franceses. Sin embargo, la exploracin que sera de gran importancia, incluso frente a la importancia de las Guerras, fue la del radio .

Las minas de Urgeiria (distrito de Viseu), ubicadas en la regin central de Portugal, fueron una de las primeras en explotarse en el mundo. Sus rocas del paleozoico (540 millones de aos) de tipo grantico albergan varios minerales, como uraninita, adems de derivados del fsforo, arsnico y otros metales pesados. Aunque no fue la primera. El proceso de la minera en Portugal con respecto al uranio comenz en 1910 en el distrito de Guarda, ms especficamente en el municipio de Sabugal, donde se exploraron varias minas. Esta situacin llev a Madame Curie a comenzar a relacionarse con el mineral de uranio, afirma Minhoto.

A partir de la II G.M., se deja de explotar el radio y comienza con el uranio en 1959 hasta 1962, cuando el Estado portugus cancela el contrato con los ingleses. Desde 1962 hasta 1999, es el Estado portugus quien explota las 66 minas de uranio en Portugal .

Las empresas mineras, privadas o pblicas, no adoptaron ninguna medida de proteccin o remediacin ambiental, dejando a los mineros y al resto de los vecinos un pasivo ambiental que les condicionara durante mucho tiempo. Hasta inicios de este nuevo milenio, en que fueron cerradas, se han vendido concentrados de uranio a muchos pases para sus programas duales (civil y militar).

Durante ms de ocho dcadas los trabajadores portugueses de las minas han desarrollado una labor que algunos han definido como trabalho ruim. Una de las estrategias fue mantener en la ignorancia a los trabajadores de las consecuencias de su trabajo para su salud, adems del elevado riesgo de silicosis por el predominio de dixido de silicio (cuarzo), tan abundante en las rocas granticas. Minhoto afirma al respecto: e n cuanto a las medidas de proteccin, solo comenzaron a aplicarse, esencialmente, a partir de 1962, pero especficamente a partir de 1974, con la revolucin del 25 de abril. Los trabajadores siempre han luchado por sus derechos, a travs de su Comisin de Trabajadores, que para ese propsito ya organiz sus Cuadernos Reivindicativos, por lo que las compaas mineras en Portugal gozaban de los mejores derechos.

Muchas de las casas de los mineros fueron construidas con los minerales de la mina, presentando las paredes un nivel de radiacin que contamina a toda la familia durante cada minuto que moran en el hogar. Por si lo anterior fuera poco, todos los pobladores estn sometidos a unos altsimos niveles de gas radn en sus casas.

Actualmente, de las 199 zonas mineras abandonadas en Portugal, 66 son radiactivas. Las ms importantes se hallan en Urgeiria y alrededores. La situacin de riesgo que vivan y viven los mineros, junto al resto de la poblacin, es la convivencia con escombreras de estriles, presas de residuos con agua cida, en un entorno rodeado de uranio, radio, torio y metales pesados.

El cierre de las minas a principios de este siglo, la prdida de los puestos de trabajo, el alto nmero de casos de cncer, junto con la necesidad de defender sus derechos laborales, sociales, ambientales y de salud, son las razones que generaron el asociacionismo. Ante esta situacin, previa a la constitucin de ATMU, Antonio nos cuenta que se cre la Comisin Adoc con los siguientes objetivos:

1. Abogar por la recuperacin ambiental de las 66 minas abandonadas.

2. Defender el derecho de jubilacin de todos los ex trabajadores jubilados.

3. Defender el derecho a los exmenes mdicos de todos los ex trabajadores, teniendo en cuenta la contaminacin radiolgica.

4. Compensacin a familiares de ex trabajadores de cncer.

Inicialmente consiguieron un Programa de Rehabilitaao de reas Mineiras Degradadas (2001) an en marcha. Tambin obtuvieron alguna sentencia del Supremo en reconocimiento de los derechos de los mineros. Pero quedaba mucho camino por recorrer. Dada la necesidad de organizarnos mejor, seala Antonio Minhoto, se cre ATMU en 2010, cubriendo no solo a los ex trabajadores sino tambin a los familiares, para que tengamos ms fuerza en la lucha. Su continuo programa de movilizaciones, siempre dentro del marco legal, pero de una manera contumaz y eficiente, le hace ir cosechando frutos.

Inicialmente el Gobierno portugus remoloneaba en el reconocimiento de las consecuencias de la exposicin a los minerales de uranio, mientras paradjicamente reconoca la existencia del conocido Sndrome de los Balcanes (Resolucin Asamblea da Repblica n 34/2001) al ser uno de los militares lusos, destinado en la antigua Yugoslavia, una de las primeras vctima del uranio empobrecido.

La ininterrumpida muerte de ex trabajadores sirvi como acicate a una continua serie de movilizaciones, abriendo el camino para que el Estado asumiera su responsabilidad con los vivos. Posteriormente el Gobierno promovi la realizacin en 2003 de un estudio epidemiolgico con la intencin de calmar a los mineros y minimizar las consecuencias. Pero las conclusiones dieron veladamente la razn a los ex trabajadores.

El impacto meditico de las acciones de ATMU fue decisivo, pero tambin el peso de la realidad. Segn su director: de los aproximadamente 600 trabajadores, ms de 170, murieron de cncer , todo ello origin a partir de 2008 la creacin del Programa Integrado de Sade (PIS). Posteriormente esta cobertura se extendi, por la Lei n 10/2010, de 14 de Junho, a todos sus familiares y personas que compartan vivienda en unin de hecho. Tambin a sus descendientes directos. Pero las consecuencias no se circunscriben a los mineros. En cuanto a los habitantes, comenta Minhoto, al lado de las antiguas minas de uranio, estamos exigiendo un estudio cientfico para analizar si han sido contaminados o no por las minas.

En 2016 han conseguido que se reconozca el derecho a una indemnizacin por muerte, por dolencia profesional, de los trabajadores de la empresa (ENU) y que esa indemnizacin se extienda a los cnyuges y descendientes en primer grado (Lei n10/2016 de 4 de abril). La larga y procelosa conquista solo cont con el apoyo directo de seis viudas de ms de 150.

La historia de los mineros de uranio de Urgeiria, constituye un ejemplo por su lucha, su organizacin, su tenacidad y sus logros. El empecinamiento demostrado en sus reinvindicaciones, la cohesin de sus miembros, su irreductibilidad, recuerdan al tebeo de Astrix y Oblix, de Uderzo y Goscinny, al resistir en su empeo cercados por la tendencia antiobrera dominante, donde los logros sociales parecen sufrir y sufren una significativa regresin.

Los mineros de Urgeiria han vislumbrado desde el principio que no basta para la consecucin de sus fines con los rigores padecidos en su rol de vctimas, ni la clara y ostensible justicia o pertinencia de su causa. Bien lo saben, el poder nada otorga. Slo existen las conquistas arrancadas con mucho esfuerzo.

Acto de inauguracin del Int. Uranium Film Festival en el Pozo Sta. Brbara. Foto: J. Herrera.

Han sido casi dos dcadas luchando por sus derechos laborales, sociales y ambientales. Muchos han enfermado o fallecido de cncer por el camino. Pero no pueden bajar la guardia, deben seguir combatiendo. Antonio reconoce que ante estas y otras situaciones, ATMU tiene un largo camino por recorrer, y no sabemos cundo terminar su lucha, dado que las enfermedades son impredecibles, incluidos los miembros de nuestras familias, por lo que actualmente se est tramitando un proceso para realizar un estudio epidemiolgico a los ex mineros y sus familias. Por eso es preciso, seala con toda razn, planificar a largo plazo para el relevo generacional. Ante esta lucha sin fin, concluye Antonio Minhoto, ATMU est renovando sus rganos de gobierno con los hijos de los antiguos mineros para seguir.

Uno de sus ltimos esfuerzos es reciente, de septiembre de 2019, con la organizacin de un festival de cine, con sede habitual en Ro de Janeiro, el International Uranium Film Festival. La leyenda que rezaba debajo de todo el material promocional del festival no dejaba indiferente: No ms muertes por exposicin a la radiactividad. No a las alteraciones climticas. En eso siguen, en eso seguimos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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