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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2019

Antes de las elecciones

Luis Bilbao
Rebelin


A dos das de la eleccin presidencial, Argentina discurre hoy por caminos muy diferentes a los de Chile, aunque la crisis que la aqueja sea mayor que la del pas transandino.

Sometidas a una variante particularmente retrgrada del peronismo, las izquierdas pequeo-burguesas entregaron las clases medias a los representantes del gran capital. Ms significativo an, peronistas sumados a antiguos y neo-reformistas, entregaron el control de la calle.

se es el significado de la oleada de marchas con las que Mauricio Macri culmina su campaa electoral. Cientos de miles de defensores de Cambiemos aclamaron a Macri en 30 actos a lo largo del pas, en los ltimos 30 das. No hubo un solo acto masivo de la frmula peronista.

En esta interminable campaa electoral, ajena a la sociedad, el peronismo unificado se repleg y abandon la apelacin a las masas y a la movilizacin. En tanto, el neo-reformismo sectario depuso incluso su lenguaje infantoizquierdista y asumi una versin ms acentuada an del cretinismo parlamentario.

Con Macri como figura seera, Cambiemos pudo as intentar el lanzamiento de un conservadurismo popular renovado, basado en los despojos todava poderosos de la Unin Cvica Radical y restos dispersos del peronismo.

En paralelo, seores feudales de provincias y sindicatos obligaron a Cristina Fernndez a deponer su candidatura. Con Alberto Fernndez como candidato, el Partido Justicialista asume la continuidad de la poltica econmica actual, como se comprobar con elevado costo a partir de 2020, o incluso antes. El discurso clsico del peronismo se desplaza a la mendaz y vacilante prosa de Macri, salpimentado con pizcas de republicanismo y encolumnado tras la estrategia contrarrevolucionaria continental de Washington.

Clases medias movilizadas por Cambiemos, atona peronista, ausencia de propuesta revolucionaria, parlisis del movimiento obrero. Tal el cuadro de la coyuntura poltica argentina horas antes de la eleccin presidencial.

Dada la hondura de la crisis econmica, destinada a agravarse en cualquier hiptesis luego de los comicios, el poder establecido conseguira una ventaja estratgica si lograra poner en pie una estructura poltica reaccionaria con fachada republicana, mientras se dispone a entregar el gobierno a un conjunto variopinto, hegemonizado por sectores y dirigentes tanto o ms reaccionarios que el actual elenco.

Una nueva fase

Slo en sordina y para odos entrenados se refiere el gran capital al despeadero econmico por el cual ya rueda Argentina. De un modo u otro, con los juegos retricos que sea, el prximo gobierno deber resolver desequilibrios estructurales que impiden la sobrevivencia estable de un capitalismo exhausto, como lo prueba la impotencia de Macri, Cambiemos y el frente amplio burgus que sostuvo este intento de saneamiento a medias logrado.

Las expectativas del conjunto social de una mejora en la situacin econmica, sin costo para las mayoras, se estrellar contra la realidad. Si como todos anuncian el 27 de octubre gana la frmula peronista, deber completar la tarea de saneamiento dejada inconclusa por Macri. El gobierno crujir y sus partes componentes se reacomodarn, en detrimento de cualquier ensueo reformista, siquiera tenuemente antimperialista. Pero es el nico camino que les resta. Y las izquierdas sumadas a esa frmula habrn consumado su estrategia de sumisin al capital.

En tanto, continuar el intento por afirmar una fuerza neoconservadora que ya unifica a liberales, desarrollistas y fascistas de diferente pelaje. Los ejecutivos sindicales, ms cerca de las palancas del poder y respaldados por la dirigencia de un Partido Justicialista en manos de fuerzas ultra-reaccionarias, buscarn yugular cualquier intento de los trabajadores por trazar un camino propio. Slo con un marcado crecimiento en votos del neoreformismo infantoizquierdista se podr evitar un estallido interno en el crculo sectario. Por el contrario, un desencanto electoral mayor a los sufridos en pasadas elecciones agravara la divisin y aislamiento de ese sector.

En suma, el panorama muestra preeminencia de fuerzas disgregadoras y entre ellas, la dinmica de convergencia intentada por Cambiemos y otras corrientes para conformar un nuevo partido Radical-Peronista-Liberal en explcita defensa del capitalismo.

Esta dinmica puede ser trastocada. Es posible federar fuerzas anticapitalistas, dispersas pero en cualquier caso potencialmente poderosas en nmero y en peso social, que democrticamente centralizadas presenten al pas en turbulencia un programa de honda transformacin social.

@ilbaoL

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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