Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2019

Lee Miller, del glamour de Vogue al horror de Dachau

Higinio Polo
El Viejo Topo


El 30 de abril de 1945, con la Segunda Guerra Mundial a punto de terminar en Europa, el fotgrafo norteamericano David E. Scherman, que ni siquiera tiene treinta aos, toma una instantnea que ha preparado cuidadosamente con la mujer a quien acompaa; los dos han hecho miles de fotografas en esos meses anteriores: ambos avanzan con las tropas norteamericanas, documentando el horror de la guerra. Scherman captura la imagen en el antiguo apartamento del fhrer nazi, en Mnich, en el 27 de la Prinzenregent platz, y, despus, le pondr un singular ttulo: Lee Miller en el bao de Hitler. En la escena, Miller, una mujer an joven que siempre llamaba la atencin, est dentro de la baera; ha dejado sus botas sucias de barro del campo de exterminio de Dachau sobre la alfombra, y un retrato de Hitler con los brazos en jarras descansa sobre el borde de la tina. Es una imagen que tanto a Life, donde trabaja Scherman, como a Vogue, donde colaboraba Miller, de nuevo, desde 1940, les interesa: Vogue la publica en julio de 1945. Los dos fotoperiodistas viajaban con la 83 Divisin de Infantera del Sptimo Ejrcito norteamericano, recorriendo la Europa en guerra, y toman esa fotografa tras enterarse en Mnich de que Hitler se haba suicidado en Berln: averiguaron la direccin de la vivienda donde el dictador viv durante los aos de construccin del partido nazi y prepararon el escenario. Era el mismo apartamento donde la joven sobrina del fhrer, Geli Raubal, se haba suicidado extraamente en 1931. El da anterior, 29 de abril, Miller y Scherman haban asistido a la liberacin de Dachau, y pudieron ver y fotografiar el horror: centenares de cadveres famlicos alineados junto a las alambradas del campo. En esos das llenos de ansiedad, Miller fotografa tambin a Wilhelm Guillon, el cartelista de la cervecera Sterneckerbru, de Mnich, que Hitler y los nazis utilizaron como lugar de reunin durante los aos en que preparaban el asalto a Berln.

* * *

Cuando Lee Miller muri, en 1977, era casi una fotgrafa olvidada, hasta el punto de que su propio hijo, Antony, que desconoca su relevancia como fotoperiodista, se sorprendi al descubrir en el desvn de la Farley Farm House, donde su madre haba vivido, ms de sesenta mil negativos, adems de manuscritos y cartas, y el hallazgo le llev a descubrir a su propia familia, y a narrar la vida de su madre en Les lives of Lee Miller. Despus, la obra de Miller fue recuperada, en su faceta de fotgrafa de moda o de corresponsal de guerra, y numerosas exposiciones mostraron sus fotografas, como la que organiz el Imperial War Museum de Londres, en 2015, que puso nfasis en las imgenes de Miller donde aparecen mujeres, o la promovida por el museo TheHepworth Wakefield, de Wakefield, que lleg despus a la Fundaci Joan Mir, de Barcelona, y que aborda el papel de Miller en el surrealismo britnico de la dcada de los veinte y treinta del siglo pasado.

Haba sido modelo en Nueva York: conocemos su vida por el trabajo de la historiadora Becky E. Conekin, Lee Miller in Fashion . Nace en una familia cuyo padre era de origen alemn, y su relacin con el mundo de la moda se inicia con un incidente de trfico en Manhattan, que le hizo conocer a Cond Nast, el dueo de Vogue, y a trabajar como modelo para la revista, siendo fotografiada por Arnold Genthe, Edward Steichen (quien le dio referencias de Man Ray) y Nickolas Muray, tres fotgrafos norteamericanos que haban nacido en Europa: pareca que todo le empujaba hacia el viejo continente. En 1929, con poco ms de veinte aos, Miller lleg a Pars, en busca de Ray: quera trabajar con l, aprender fotografa, y acudi a su casa del 31 bis de la rue Campagne-Premire, sin encontrarlo; lo descubri por casualidad en una taberna: cuando el fotgrafo le anunci que se iba a Biarritz, la impulsiva Miller lo sigui. Trabaj de ayudante de Man Ray, con quien mantuvo una relacin sentimental, y por un azar descubrieron la tcnica de la solarizacin, aunque Miller tambin trabaj en esa poca con el barn George Hoyningen-Huene, un fotgrafo ruso que diriga la edicin francesa de Vogue. Ese mismo ao, Miller visita Roma y Florencia para admirar el arte italiano; al ao siguiente, 193o, organiz su propio estudio en Montparnasse, en la calle Victor Considrant, 12; y viaja a Suecia. Inmersa en el surrealismo, Miller fue siempre una mujer independiente, que llevaba a cabo provocaciones deliberadas como esa atroz fotografa de 1930, Sin ttulo. (Pecho amputado de una mastectoma) donde dispuso en un plato con cubiertos la mama que haba conseguido en un hospital. Armada con su Rolleiflex o con la Leica que llev aos despus al desierto, Miller tena una mirada surrealista que impregn buena parte de sus obras.

Conoce a Cocteau, de quien protagoniza, en 1930, su pelcula Le sang dun pote (que fue saboteada por Breton y sus seguidores, en desacuerdo con los planteamientos del poeta y cineasta), al mismo tiempo que Max Ernst y Roland Penrose participan en la pelcula de Luis Buuel, Lge dor. Miller sigue la corriente surrealista, donde todos juegan con los objetos, la oscuridad, los sueos, la casualidad: Herbert Read otorgaba calidad de artista, adems de al ser humano, a la naturaleza y al azar. Miller fotografa a Chaplin, y hace amistad con Eileen Agar y Max Ernst, que concurren a los crculos donde se mueven Breton, Tzara, Masson, Man Ray, Mir, Buuel, Dal, Tanguy, luard. Frecuenta el caf Le Dme, en Montparnasse, donde tambin se citan Breton, Ray, luard, Dal. Inconformista, ansiosa de aventuras, siempre fue una mujer libre, con Ray o con Penrose, con Picasso o con Scherman.

En febrero de 1932, Miller haba participado, junto con Man Ray y Moholy-Nagy, en la exposicin Modern European Photography, en la neoyorquina Julien Lvy Gallery, casi anunciando su retorno de Europa; y tras romper su relacin con Man Ray en octubre vuelve a Nueva York y abre un estudio en la calle 48 Este. Miller se mueve en un torbellino entre el surrealismo y la Neues Sehen , o Nueva Visin, que beba de ideas de la Bauhaus, aunque en sus fotografas de esos aos tambin se encuentran influencias cubistas y de la Neue Sachlichkeit alemana o Nueva objetividad. D os aos despus, en 1934, se casa con un hombre de negocios egipcio, Aziz Eloui Bey, a quien haba conocido en 1931 a travs de Chaplin, en Saint Moritz, y se trasladan a vivir a El Cairo. Al ao siguiente, viaja a Jerusaln, y, segn su propia confesin, vuelve a tener inters por la fotografa, busca escenarios; va a Siwa, a los monasterios perdidos, se envuelve en el perfume de la arena y de los atardeceres silenciosos del desierto.

En esa etapa, fotografa con frecuencia el pramo egipcio, como en la imagen de The monasteries of Dier, donde estalla la soledad y la falta de presencia humana; y toma desde la cima de la pirmide su clebre fotografa de la sombra del sepulcro de Keops vertindose sobre la necrpolis de Guiza. Tambin, registra la curiosa escena donde Robin Fedden (un escritor que haba fundado con Lawrence Durrell y Bernard Spencer la revista literaria Personal Landscape) esqua en la arena del desierto. En el verano de 1937, Miller vuelve de El Cairo e inicia su relacin con Penrose (a quien conoce en una fiesta surrealista con Penrose disfrazado de mendigo, en casa de las hermanas Rochas, dedicadas a la alta costura), aunque hasta 1939 no formaliza su separacin de Aziz. Penrose es un hombre inquieto, inmerso en el surrealismo y en campaas polticas: al inicio de la guerra civil espaola, en octubre de 1936, invitado por el Comisariado de Propaganda de la Generalitat, y acompaado del poeta comunista David Gascoyne, haba viajado a Barcelona en misin de solidaridad con la Espaa republicana para fotografiar, rodar y documentar la nueva situacin poltica y utilizar despus el material en Gran Bretaa. En junio de 1937, Penrose conoce a Miller en Pars y, al mes siguiente, la invita a un jolgorio surrealista en Cornualles, en la casa de su hermano, que Penrose aprovecha para crear permisivos y abiertos encuentros sexuales entre los presentes. All, Miller conoce a Man Ray, Paul y Nusch luard, Max Ernst, Eileen Agar, Leonora Carrington, y todos le sugieren pasar el verano en Mougins, en el sur de Francia, donde Man Ray y los luard pasaban una temporada en casa de Picasso y Dora Maar. El encuentro genera una relacin y una mutua atraccin que lleva a Picasso a pintar durante ese verano seis retratos de Miller, la mayora caracterizada como arlesiana, siguiendo la pauta que Van Gogh haba establecido en su retrato de Madame Ginoux casi medio siglo atrs. En uno de los retratos, la fotgrafa norteamericana tiene un ojo que recuerda al smbolo de la anarqua y la oreja resuelta en un ocho rebelde, o, quin sabe, como el infinito, y, en todas las pinturas, con rotundos pechos, e incluso en uno con el sexo explcito de esos das de mar y libertad. Uno de esos cuadros lo comprar Penrose, y pese al cdigo primitivista y cubista del lienzo, no impidi al pequeo hijo de Miller (Antony, que tuvo en 1947), con dos aos, descubrir en l a su madre, de quien, treinta aos despus de su muerte, se mostrara convencido de que haba sido amante de Picasso. La relacin de Miller con el pintor espaol (a quien Penrose dedicar aos de estudio, la biografa que public en 1958, y varios ensayos) se mantendr hasta su muerte, a quien fotografiar centenares de veces, pintando o en escenas de su vida cotidiana, hasta el punto de que lleg a calificarse con frecuencia, por broma o coquetera, como viuda de Picasso.

De esos das azules de intemperies radiantes son la conocida fotografa de Miller donde Paul luard esconde su rostro con el sombrero y la mano con el cigarrillo, mientras Nusch luard se apoya sonriente en su hombro, y la de Man Ray, donde el fotgrafo norteamericano capta a Penrose, Ady Fidelin, Picasso y Dora Maar en la playa, todos en baador, Dora Maar con un enorme bikini cuya parte inferior le sube casi hasta el pecho. Tras esas jornadas felices, Miller vuelve a El Cairo, aunque mantiene una constante correspondencia: echa de menos los crculos surrealistas y el ambiente artstico, y pide a Penrose que le enve las direcciones de Ray, Picasso, Breton, luard, y libros sobre surrealismo. Despus, le llegan las cartas de amor de Penrose, quien sigue preocupado por la guerra civil espaola: en octubre de 1938, coordina la exposicin del Guernica en Londres, que despus ir a Manchester, Oxford, Leeds y otras ciudades para recaudar fondos en solidaridad con la Espaa republicana. A finales de ese 1937, Miller expone en la London Gallery una curiosa escultura (Le Baiser), junto a las de Penrose, Magritte y Eileen Agar, aunque no acude a la exposicin. En 1938, publica fotografas en la revista London Bulletin, que tambin se haca eco de artistas como Joan Mir, y viaja con Penrose por los Balcanes, fotografiando campesinos; viaje que repite al ao siguiente cuando Penrose llega a Egipto en enero y juntos recorren oasis del desierto. La vida de Miller haba cambiado: en junio de 1939, se separa de Aziz y se instala en Londres, en casa de Penrose, y vuelve a frecuentar los ambientes artsticos; se renen con los surrealistas de la capital britnica en un restaurante espaol del Soho, Barcelona: Henry Moore, Paul Nash, Eileen Agar, John Banting, douard Mesens, Conroy Maddox, Humphrey Jennings. Tras la guerra, se instalan en esa Farley Farm House, en Chiddingly, Sussex, donde Miller vivi con Roland Penrose (con quien se casa en 1947, tras obtener el divorcio de Aziz) hasta su muerte. Ese verano de 1939 es una frontera en su vida. Miller y Penrose se encuentran en Antibes, en agosto, con Picasso y Dora Maar: la Repblica ha sido derrotada, y, aunque no podan saberlo, la Segunda Guerra Mundial estaba a punto de estallar.

El ataque nazi a Londres, el Blitz, en 1940, permite a Miller iniciarse en la fotografa de guerra, cuyas imgenes publicar en un libro de ttulo revelador: Grim Glory: Pictures of Britain under fire, que tena el objetivo de contribuir a que Estados Unidos entrara en la guerra, y aunque contina con la fotografa de moda para Vogue, esa faceta le aburre cada vez ms, y empieza a escribir para la revista. En 1941 inicia su colaboracin profesional y su relacin sentimental con David E. Scherman: documenta el esfuerzo de la mujer britnica en la industria de guerra, en fbricas textiles, trabajando con tractores; colabora con Margaret Bourke-White para Vogue, a quien fotografa en 1942, posando con su cmara bajo un avin de la fuerza area norteamericana. Boourke-White, casada con el escritor Erskine Caldwell, era tambin una famosa fotgrafa, que haba conseguido fotografiar a Stalin en el Kremlin y que, adems, era la nica fotoperiodista extranjera a la que las autoridades soviticas permitieron acercarse al frente alemn. La fotografa de la redaccin de Vogue, donde se ven siete serias mujeres bajo un cartel de No smoking, o la imagen del duro Clark Gable, con gesto triste (acababa de incorporarse a la fuerza area tras la muerte en accidente de su esposa Carole Lombard), a quien Miller fotografa en 1942 apoyado en un avin, en una base britnica, son muestra del nuevo rumbo que toma su trabajo. Como esas otras imgenes de tiempos de guerra, donde capta a Henry Moore, refugiado en el metro de Londres durante los bombardeos alemanes, entre la gente que duerme en las escaleras; o la del periodista Ed Murrow, responsable de la CBS en Europa, ante su mquina de escribir y mordiendo su pipa; y a Marta Gellhorn, en su escritorio, adornado con una fotografa de Hemingway.

En 1943, Miller empieza a trabajar como corresponsal y sigue colaborando en Vogue, enviando fotografas y textos durante la guerra: la del sitio de Saint-Malo, donde capta al mdico con el broncoscopio y al herido con graves quemaduras que muri despus, en Normanda; la escena de las mujeres colaboracionistas de Rennes a quienes la resistencia haba rapado la cabeza. En las fotografas, Miller utiliza el cdigo surrealista en paisajes devastados o en amasijos de estatuas rotas, pero se aleja de las convenciones del movimiento. Fotografa tambin a los prisioneros liberados de Dachau, en abril de 1945; los hornos crematorios de Buchenwald y de Dachau, al SS de Buchenwald de cara ensangrentada que es devuelto al campo por los antiguos prisioneros; y a la familia nazi que se haba suicidado en Leipzig.

Despus, con las tropas norteamericanas, Miller llega a Pars el 25 de agosto de 1944: la ciudad haba sido liberada el da anterior por los republicanos espaoles del general Leclerc y por la resistencia francesa. Antes de llegar a Pars, Miller haba pasado por la fortaleza de Saint-Malo, donde los norteamericanos bombardearon con napalm, en ese mismo agosto de 1944. La rendicin de los soldados alemanes del coronel Andreas von Aulock en Saint-Malo, presenciada por Miller, ha ido acompaada de la destruccin de la ciudad por las fuerzas norteamericanas, y explica el gesto de disgusto de Miller cuando Scherman la fotografa con su uniforme de campaa. Curiosamente, el coronel Hubertus von Auclok, hermano del Andreas de Saint-Malo, luchar en Pars los das anteriores a la liberacin de la ciudad. Ese 25 de agosto de 1944, con la liberacin, Lee Miller es la primera fotgrafa que entra en Pars tras la derrota de los nazis. Cuando terminan los combates, el alto mando de las fuerzas aliadas se instala en el hotel George V, y los curiosos van a ver el humo que surge de las oficinas ennegrecidas de las Waffen SS de la rue Auber, mientras Miller corre a visitar a Picasso, en su estudio del nmero 7 de Grands Augustins: cuando vio al pintor, se abrazaron, emocionados. No se haban visto desde agosto de 1939, en Antibes, cuando la guerra estaba a punto de estallar.

Miller se instala en el hotel Scribe de Pars (en una desordenada habitacin que Scherman fotografa, con una cama de hierro y una mesa repleta, con la mquina de escribir porttil y la botella de coac que la fotgrafa beba sin descanso); es un hotel que en esos das frecuentan tambin Robert Capa y J0hn G. Morris, y Miller recoge sus impresiones de unos das terribles, dolorosos y radiantes por la libertad recuperada. Unas jornadas despus, fotografa a Picasso, junto a Paul luard, Roland Penrose, Elsa Triolet, Nusch luard y Louis Aragon. Su amistad con el pintor espaol se haba mantenido intacta desde aquel verano de 1937, cuando Miller, junto con Penrose, los luard, Man Ray y Ady Fidelin, y Max Ernst y Leonora Carrington, fue a la Costa Azul, a Mougins, donde, en el hotel Vaste Horizon, veraneaban Picasso y Dora Maar. No haca tanto tiempo de ello, pero aquellos das despreocupados pertenecan ya a un pasado lejano. En septiembre de 1944, fotografa a Fred Astaire, que acta para los soldados en el Teatro Olympia de Pars; a la sonriente chica en bicicleta junto a la torre Eiffel, en una imagen que titula Pars Fashion, y que parece anunciar un tiempo nuevo; y, despus a Magritte; a Paul Delvaux en Bruselas, y a Colette en su apartamento del Palais Royal. Su trabajo para Vogue le lleva a fotografiar tambin a Marlene Dietrich, ese mismo ao.

Miller haba fotografiado Dachau, Buchenwald (donde capta la aversin del cadver de un SS que se ha ahorcado), y el recuerdo la persigue. Las imgenes de los campos de concentracin nazis son estremecedoras: esas escenas la atormentarn durante el resto de su vida, hasta el punto de sumirla en una grave depresin. La guerra, por fin, termina. En las primeras semanas de posguerra va al hospital infantil de Viena, recorre Alemania y escribe artculos. Despus, en 1946, viaja por la desolacin de posguerra en Hungra y Rumania, fotografiando, por ejemplo, la soledad de la reina madre Elena de Grecia en Sinaia, en un palco del castillo de Valea Peleș , el palacio de verano de la monarqua rumana. En Budapest, el 10 de enero de 1946, Miller fotografa el pelotn de fusilamiento que est a punto de ajusticiar a LszlBrdossy, primer ministro hngaro, condenado por criminal de guerra y colaboracionista con los nazis por un tribunal popular. Sin embargo, no slo se persigue a los nazis; las tropas norteamericanas y britnicas empiezan a documentar tambin la actividad de los comunistas en todos los pases europeos adonde llegan: de hecho, Miller era investigada por los servicios secretos britnicos y considerada una relevante comunista desde 1941, que elaboraron tambin informes sobre su relacin con Picasso.

El horror de la guerra y los campos de exterminio marcaron a Miller para siempre. Tiene ya serios problemas de depresin, abusa del alcohol, pero contina su labor como fotgrafa, retratando a Max Ernst, Wifredo Lam, al diseador Isamu Noguchi, al pintor Yves Tanguy, a la escritora y pintora Dorothea Tanning, a Igor Stravinski o Dylan Thomas. En 1947, se casa con Roland Penrose, y viven en Hampstead, en Londres, en el 36 de Downshire Hill. Ese mismo ao, fotografa a T. S. Eliot, y a Stephen Spender; a Giorgio Morandi, en Venecia, en 1948, y, todava, a Oskar Kokoschka, en 1950. Ese ao, Miller publica en Vogue fotos del Dubln de James Joyce; y reciben la visita de Picasso. En 1953, Miller fue comisaria en Londres de The Wonder and Horror of the Human Head, una exposicin que mostraba la cabeza de los seres humanos en la historia. Despus, Miller acompaa a Penrose a ver a Picasso en Pars, en 1955, y despus a Espaa, a Mlaga y Granada, en busca de la infancia del pintor espaol, y Miller capta la vida de las calles andaluzas. Pero en su casa inglesa se ocupa cada vez ms de fogones, de cocina, y obtiene reconocimiento; aunque hace retratos de artistas a quien Penrose estudia, como Picasso o Mir, la fotografa llena cada vez menos su vida. Todava se vio a Miller en Sitges, en 1972, abrazada por Penrose ante la iglesia encaramada sobre la playa, y an fotografa a Tpies al ao siguiente, para el libro que preparaba Penrose.

El ltimo viaje del capitn Cook , la obra de Penrose que tard treinta aos en terminar, envuelve un torso de mujer, sin extremidades ni cabeza, encerrado entre los alambres de una esfera terrquea, que parece recordar, aunque nunca fuera esa la intencin del autor, que la mujer es tambin la tierra, y, como ella, libre, hermosa y frtil, tempestuosa y marina, aunque prisionera, como Lee Miller, del dolor y la clera de un tiempo sin clemencia, rehn del horror de la guerra, una fotgrafa que recorri la travesa que llevaba desde las pginas de Vogue y del glamour ftil de la moda hasta la sscuridad y la angustia de Dachau, y nunca pudo volver salir de ellas.

http://www.leemiller.co.uk/

Fuente: El Viejo Topo, n 373, febrero 2019.

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter