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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2019

Economa capitalista, conflicto y poder sindical

Llus Rodrguez Algans y Jon Las Heras
El Salto

Si al estudiantado de economa se le pide que defina conceptos cmo explotacin, capitalismo, sistemas econmicos, crisis econmica, poder econmico o clases sociales nos encontraremos con un gesto de total confusin, si no de indiferencia.


Trabajadoras de residencias de Bizkaia mejoran el convenio despus de una larga huelga ARGIA

NO HAY QUE FIARSE DE LOS DISCURSOS ECONMICOS DOMINANTES

Si al estudiantado de economa se le pide que defina conceptos cmo explotacin, capitalismo, sistemas econmicos, crisis econmica, poder econmico o clases sociales nos encontraremos con un gesto de total confusin, si no de indiferencia: pero si a m solo me ensean a hacer derivadas de qu me hablas? Con toda probabilidad las estudiantes desconocern corrientes de anlisis econmico y corrientes de la economa poltica alternativa o radical: las perspectivas kaleckiana y postkeynesiana, regulacionista, institucionalista, ecologista y feminista, las mltiples formas de entender el marxismo o las concepciones de economa socialista y autogestionaria, impulsadas por economistas de mbito nacional e internacional [1].

Esto es, sin duda, una muy mala noticia. Sin embargo, y pese a la tenaz voluntad de quienes detentan el poder acadmico y poltico por marginar, esconder y silenciar dichas corrientes, la realidad es que la economa capitalista real y, desde luego, las relaciones laborales existentes se entienden principalmente con los conceptos antedichos. Estos conceptos tambin han dado lugar a cursos de introduccin a la economa poltica como base de planes de estudios e investigacin alternativos pero, y a pesar de la necesidad de ampliar las miras, el sistema econmico dominante y sus aparatos polticos e ideolgicos se reproducen a travs de lo que algunos autores denominan como la dimensin vertical o el poder de clase.

"El poder de clase en el capitalismo puede entenderse como la autoridad y poder que ejercen desde las empresas, propietarios, directivos o perfiles de supervisores y responsables sobre trabajadoras"

El poder de clase en el capitalismo puede entenderse como la autoridad y poder que ejercen desde las empresas, propietarios, directivos o perfiles de supervisores y responsables sobre trabajadoras con, por ejemplo, la amenaza de sancin o despido; la forma en la que intelectuales y tecncratas de diversa ndole argumentan para deliberadamente desposeer a personas no expertas de cualquier conciencia crtica, evitar preguntas indeseadas, siquiera realizar propuestas alternativas; as como el poder institucional de la patronal, gobiernos y, eventualmente, algunas organizaciones obreras conservadoras sobre el resto de segmentos de la clase trabajadora, en contraposicin con aquella ms combativa y organizada en sindicatos de contrapoder, a la hora de establecer el modelo de pas. Todos estos aspectos condicionan y determinan las decisiones sobre la organizacin del trabajo y la produccin, el intercambio o comercio, la inversin, la explotacin, el excedente y los procedimientos a seguir para distribuir ese valor econmico producido entre salarios y beneficios. En definitiva, no hay que fiarse de los discursos econmicos dominantes, porque la ideologa y poltica liberales determinan la forma en la que nuestra sociedad capitalista se reproduce materialmente y sta condiciona, a su vez, nuestra forma de pensar e interactuar con el prjimo.

Esta explicacin quizs pueda parecer demasiado terica o abstracta. Quizs con un par de ejemplos concretos derivados de procesos de crisis empresarial, enmarcados en los ciclos y crisis econmicas recurrentes en el capitalismo, sea posible engarzar el discurso acadmico con la realidad econmica y de las relaciones laborales, apuntando as a la necesidad imperiosa de desarrollar una actitud crtica para organizar prcticas ms subversivas y emancipadoras de la realidad que nos rodea.

El pasado ao 2018 en un grupo empresarial en Euskalerria dedicado a la fabricacin de tubo industrial de acero, la direccin del mismo present un plan de reestructuracin que buscaba asegurar la viabilidad empresarial afectando principalmente a la planta productiva situada en Sestao y Trapagaran, en Bizkaia. Este plan consista en aplicar un Expediente de Regulacin de Empleo (ERE) para el despido colectivo de 157 trabajadores de un total de 420 (mayora hombres), la reduccin de un 25% de los salarios para aquellos que no fueran despedidos, y el cierre de la acera de la planta que implicaba a medio plazo el cierre de la misma en la comarca. La plantilla, organizada en varios sindicatos, plante una oposicin razonada en la ausencia de causa econmica y productiva para el despido colectivo y el cierre de la acera. Durante el proceso exigi la documentacin e informacin necesaria para realizar, por medio de sus gabinetes tcnicos, un anlisis econmico de viabilidad industrial que result certero y permiti mantener el empleo y la industria, como se demostr posteriormente. A su vez pese a la cobertura legal, por las reformas laborales de PSOE y PP (2010-2012), y la voluntad del grupo empresarial de despedir a la gente y cerrar la planta, situada en una comarca de permanente desindustrializacin, los trabajadores organizaron una huelga indefinida de jornada completa que se alarg 43 das hasta que la direccin cedi y retir el ERE, hecho muy poco habitual en este tipo de procesos, sin imponer posteriormente medidas de despido o reduccin salarial. Esta huelga, secundada por toda la plantilla e impulsada principalmente por los sindicatos vascos ELA, LAB y ESK, de un perfil reivindicativo, de contrapoder, tuvo el apoyo de las respectivas cajas de resistencia para que los trabajadores pudieran mantener un nivel suficiente de ingresos pese a la prdida de salario por ejercer el derecho a huelga. De otra forma y con otros planteamientos sindicales, hubiera sido imposible el mismo resultado.

"La defensa del empleo, la actividad industrial y del salario result efectiva gracias a la oposicin de estos sindicatos a los planes del grupo empresarial"

Durante el conflicto, el Gobierno Vasco, con competencias tanto en Industria (PNV) como en Trabajo (PSOE), trat de mediar en clave de dialogo social ante la solicitud del grupo empresarial acorralado por la presin sindical de huelga, con la intencin de debilitar la posicin de poder sindical y las reivindicaciones planteadas. Sin embargo, la mediacin no fue aceptada y no consiguieron sus objetivos. La expresin del conflicto en este caso, en un sector industrial masculinizado, se centr en quien paga la contraccin econmica cuando ha existido un abundante reparto de beneficios en aos anteriores. La defensa del empleo, la actividad industrial y del salario result efectiva gracias a la oposicin de estos sindicatos a los planes del grupo empresarial, en contraposicin a un grupo empresarial que piensa primordialmente en maximizar rentabilidad y beneficios, o a un gobierno que trata de intervenir en defensa de los intereses de sus empresarios. La lgica de concertacin social, la mediacin del gobierno entre el trabajo y el capital, persegua con la falaz bsqueda del trmino medio, permitir que se impusieran los objetivos empresariales [2].

Imagnate ahora una situacin en la que ests en la sala de reuniones de una empresa del sector de los cuidados, sector feminizado, por ejemplo, una residencia de personas mayores y dependientes u hospital privado con 35 trabajadoras. Ests en una reunin muy tensa porque la empresa ha abierto un proceso legal de negociacin con las delegadas sindicales para una reduccin salarial por dificultades de liquidez y de viabilidad econmica. O dicho de otra forma, la empresa os plantea que no tiene suficiente ingreso para hacer frente a los gastos y busca tener ms holgura financiera, que puede imponer de forma legal gracias a las reformas laborales citadas del PP y PSOE (2010-2012). El economista o contable de la empresa expone que el peso de los salarios en la estructura de costes es muy superior al de otras empresas competidoras del sector, por lo que resulta imprescindible acometer una reduccin salarial para mantener la empresa a flote. Eres nueva en este tipo de situaciones y no sabes si creerte o no las palabras de esa persona que se hace llamar experta y que parece vela por los intereses de toda la empresa.

Pero al lado, tienes una compaera bastante reivindicativa e informada y responde, sin titubeos, que lo que la empresa comenta es cierto, pero que no es debido a los pretendidos altos salarios cobrados por las trabajadoras, sino porque la estructura salarial est desproporcionadamente inclinada hacia arriba, es decir, porque los cargos de direccin doblan el nivel de salarios de referencia en la negociacin colectiva sectorial, lo que implica que su reduccin al nivel de convenio permitira equilibrar las cuentas. Los salarios elevados de la direccin, a su vez propietaria, es la forma de repartir beneficios antes que estos se produzcan. Se hace el silencio en la sala, y todas las presentes se dan cuenta que sin duda se llega al punto de expresin de un conflicto de poder, el clsico conflicto distributivo en el sistema capitalista entre salarios y beneficios disfrazados a travs de altos salarios, en una situacin de crisis econmica. Finalmente, el conflicto se resuelve a travs de los cauces habituales: se convoca una huelga indefinida por toda la plantilla, que fuerza efectivamente a la direccin a reducirse sus salarios al nivel del convenio sectorial cmo primera accin de viabilidad, previa a evaluar otras medidas.

LA ACCIN SINDICAL ES CRUCIAL

La anterior crisis econmica nos ha dejado una plyade de experiencias sindicales y de huelgas parecidas que bien analizadas nos ayudan a sintetizar algunas conclusiones de inters. El contexto de crisis econmica ayuda a entender rpido y generaliza bien cmo funciona el capitalismo. A su vez, la crisis econmica obliga a la revitalizacin del poder sindical, si se quiere hacer frente a la discrecionalidad y unilateralidad del poder empresarial y patronal, elementos indisociables de la dinmica econmica capitalista.

Parece obvio y necesario que el sindicalismo combativo, de contrapoder, gane capacidad de intervencin en sus mltiples dimensiones: ganando mayor nmero de afiliacin, militancia y organizacin para repartir las diferentes tareas que suponen poner el poder empresarial contra las cuerdas. Es tambin crucial seguir un programa de transformacin, que busque sistemticamente aumentar la capacidad de accin colectiva y confrontacin tanto a nivel de empresa como con los poderes poltico-econmicos siempre hostiles con la clase trabajadora.

"Pensamos que la accin sindical es crucial a la hora de generar nuevos lazos de solidaridad y consolidar orientaciones de poltica econmica que nos permitan alcanzar mayores cotas de democracia econmica"

Mientras que el voto ciudadano se est demostrando excesivamente voluble y, por lo general, escorado hacia el mantenimiento de mayoras parlamentarias que apuestan por la servidumbre al poder econmico, la militancia y afiliacin sindical siguen siendo la forma fundamental para garantizar y avanzar en derechos laborales, condiciones salariales, de empleo y vida. A su vez, la accin sindical, la organizacin trabajadora en los centros de trabajo, las huelgas, permiten democratizar los conflictos y debates econmicos, re-politizando as a una gran parte de la poblacin a quien los debates televisivos sobre cmo se debe gestionar un pas le quedan lejos. Sin embargo, aquellas cuestiones de las condiciones de trabajo como el salario, la jornada o de la dinmica productiva de la empresa o sector, nos quedan muy cerca, podemos comprenderlas transformarlas e incidir en ellas. Confiar plenamente en las lites polticas y empresariales no hace ms que reducir la capacidad crtica de cada cual, ya que nuestros intereses no pueden incorporarse completamente en el discurso de aquellas personas que, en definitiva, no nos tratan fraternalmente. Pensamos pues que la accin sindical es crucial a la hora de generar nuevos lazos de solidaridad y consolidar orientaciones de poltica econmica que nos permitan alcanzar mayores cotas de democracia econmica y bienestar social partiendo desde la experiencia particular de cada cual.

 

Notas:

[1] Vase www.heterodoxnews.com para encontrar una amplia red de acadmicas, universidades y asociaciones que trabajan por impulsar una economa diferente a nivel mundial, como la Union for Radical Political Economics en Estados Unidos. Vanse tambin www.isipe.net as como www.rethinkeconomics.org para contactar con estudiantes que buscan y promueven una educacin alternativa en economa poltica. En el estado espaol encontramos la Asociacin de Economa Critica , el Instituto de Ciencias Econmicas y de la Autogestin (ICEA), Economa Crtica y Crtica de la Economa (ECCE), Seminari dEconoma Critica Taifa , Plataforma por la Democracia Econmica , Red de Teora Monetaria Moderna , ATTAC , FUHEM Ecosocial , Ecologistas en Accin o tambin economistas, socilogas y asesoras laborales participantes del observatorio ToShare o el Foro de profesionales del asesoramiento laboral y social de la Universidad del Pas Vasco/EHU .

[2] Los trabajadores de Productos Tubulares no se creen la necesidad del ERE y exigen las cuentas a la empresa (El Mundo Pas Vasco, 10-4-2018); Tubos Reunidos solicita a Gobierno Vasco su mediacin en el conflicto de Productos Tubulares (Europa Press, 16-4-2018) y Comit de Empresa de Productos Tubulares no comparte la solicitud de Tubos Reunidos para que Gobierno vasco medie (Europa Press, 16-4-2018); Productos Tubulares anuncia la retirada del ERE que planteaba despedir a 157 trabajadores (Naiz, 17-4-2018); Productos Tubulares pide paz social a cambio de retirar el ERTE (Deia, 16-6-2019); El comit de Trapagaran pide retirar el ERTE sin condiciones (Deia, 28-6-2019).

Llus Rodrguez Algans. Economista asesor laboral y de polticas pblicas. Miembro de ICEA. Twitter @lluisraeco

Jon Las Heras Cuenca . Profesor de Economa y Sociologa en la Universidad del Pas Vasco Euskal Herriko Unibersitatea. Miembro de ICEA. Twitter @jonlhc

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/economia-para-todas/economia-capitalista-conflicto-y-poder-sindical-



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