Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2019

Sentires venezolanos, neoliberalismo y fuego popular en Chile

Voces en Lucha
Rebelin


La industria de la mentira aparta en estos das los focos de Venezuela. El bloqueo sigue sin embargo haciendo su trabajo cual solitaria silenciosa en el estmago del pueblo. Por suerte, cosechamos algunas victorias. El gobierno aumenta los salarios. Los precios de los productos, por ahora, se mantienen. Se crean los CLAP escolares para 6 millones de estudiantes. Pero el verdadero gancho a la mandbula del imperio llega con una victoria internacional, la obtencin de una silla en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El ttere de EEUU Guaid afirma que la ONU se mancha y pierde credibilidad.

Mientras en Venezuela contina la lucha histrica con gran parte de su pueblo afanado en la lucha incansable por la sobrevivencia, al patio trasero del monstruo le nacen en su vientre las insurgencias. Los focos de rebelda crecen como plvora prendida. Durante las recientes protestas en Ecuador, el presidente chileno afirmaba ante el cuadro difcil de la regin: Per y Chile tenemos que hacer un gran esfuerzo de marcar el rumbo, de tratar ser un faro, una gua en tiempos difciles. Sebastin Piera, quien mont a Chile en el Grupo de Lima y acompa el tour del intento de golpe de estado hollywoodiense llamado ayuda humanitaria y el concierto de Ccuta, en la frontera colombo-venezolana, presuma hace apenas unos das de la estabilidad econmica en su pas. Hoy, el hijo prdigo del neoliberalismo se levanta. Las revueltas en Chile son la muestra palpable, real, concreta, del fracaso de un modelo que todo lo que toca lo vuelve mercanca.

Voces compaeras nos cuentan desde la tierra de Allende y Miguel Enrquez ya el primer da de revuelta generalizada, que no se ha visto nada igual en trminos de masividad de la protesta social desde la dictadura. Segn el historiador chileno Sergio Grez Toso, colaborador de Vocesenlucha, luego de dcadas de atropellos, violacin sistemtica de derechos esenciales, represin brutal, latrocinios de empresarios y polticos profesionales, explotacin inmisericorde, destruccin de la naturaleza y entrega del pas a las transnacionales, el pueblo empieza a entender que solo una lucha enrgica y decidida puede aportar un alivio a su desgraciada situacin. La rebelin del pueblo chileno es justa y necesaria.

En 2014 y 2017 Venezuela vivi jornadas gravsimas de protestas con violencia explcita donde grupos con preparacin militar financiados por la derecha, junto a delincuentes pagados con unos dlares o droga, llegaron a cruzar guayas en las calles que degollaron motorizados, quemar personas vivas por parecer chavistas, atacar instituciones pblicas y hasta centros infantiles. El gobierno bolivariano nunca suspendi las garantas fundamentales. Al presidente de Chile Sebastin Piera le bastaron apenas unas horas de altercados para decretar el toque de queda. Los militares ocupan calles y metro, smbolo del detonante de la revuelta por la subida de la tarifa del transporte pblico, hasta un 15% del salario mnimo, en uno de los pases ms desiguales de Amrica Latina. Dejen de proteger a los ricos Que se vayan los milicos!, increpa la gente a los militares en la Plaza Italia de Santiago de Chile. Tanquetas y ejrcito en la calle recuerdan tiempos de oscuridad.

En estos das entrevistamos al profesor de la Universidad Complutense de Madrid Marcos Roitman, de origen chileno, exiliado en Espaa despus del golpe de Estado de Pinochet, y autor del reciente libro 'Por la razn o la fuerza, memoria y resistencia de los golpes de Estado, dictaduras y resistencias en Amrica Latina'. Qu fue lo que se bombarde en el Palacio de la Moneda? le preguntamos. El bombardeo destruy la propia condicin del ser humano, a partir de ah lo humano no tena valor, por eso la tortura, la muerte, los 1198 desaparecidos, la caravana de la muerte en el norte. Pinochet gener algunos monstruos, comentamos. As llegamos, inevitablemente, al neoliberalismo, modelo econmico ensayado durante la dictadura militar de Pinochet antes de globalizarse.

El capitalismo es necesariamente neoliberalismo, si lo entendemos como economa de mercado, y eso es lo que se hizo en Chile, entender que el capitalismo no poda existir con rostro humano. El capitalismo no puede tener rostro humano, por definicin del capitalismo. Es inhumano porque explota de una manera absoluta al ser humano, en el cuerpo y en el alma, lo construye como mercanca. El capitalismo solo tuvo rostro humano cuando tuvo necesidad de enfrentarse al socialismo y generar una especie de contraparte para que los trabajadores que vivan en los pases occidentales vieran que podan disfrutar de determinados mecanismos de consumo. La creacin de los sectores medios, incorporarlos al consumo. En definitiva, que los trabajadores en el capitalismo estaban mejor que los trabajadores en el socialismo, porque aqu podan disfrutar de los bienes del socialismo y encima podan votar cada cuatro o seis aos. El capitalismo no va ni con la democracia ni va con la condicin de lo humano, por definicin del hecho de la explotacin. El neoliberalismo yo creo que es la forma ms pura de realizacin de la economa de mercado. Y es lo que dicen Hayek y Von Misses: la democracia capitalista es la democracia del consumidor, no es la democracia fundamentada en la tica y en los valores polticos, sino que los deseos de los consumidores desean ser saciados, y deben ser saciados. Esa es la ley de la democracia capitalista, la ley del mercado. Pero lo dicen ellos. No tiene nada que ver con la moral, con la poltica. Por eso ellos no hablan de la ciudadana, hablan del consumidor. Eso es lo que se hizo en Chile, y muy bien hecho. Hoy en Chile tenemos consumidores de pobreza, consumidores de riqueza, consumidores de polticos En eso, el hecho poltico pierde el eje sobre el cual se construye la cohesin social. Si la cohesin social aparece en el mercado, aparece la guerra de todos contra todos.

La meca del experimento neoliberal hace aguas: miseria, exclusin, destruccin de humanidad y naturaleza, individualismo y explotacin 3.0 es su saldo.

La contraofensiva reaccionaria que logr tomar posiciones en diferentes enclaves institucionales de Suramrica acabando con experiencias progresistas de distinto signo, vive momentos complicados. Los pueblos se levantan como llamas. Con el concurso del fuego, metafrico y literal, las ciudades evacan los humos acumulados. Hait, Argentina, Colombia, Honduras, Ecuador y ahora Chile. Al otro lado del charco, Catalunya clama soberana en un movimiento distinto, pero que es algo ms que independencia: es lucha contra la monarqua y por tanto contra el franquismo, restaurador del orden monrquico. Y por supuesto, aunque la conduccin burguesa nos nuble la vista, consciente e inconscientemente, Catalunya es tambin lucha anticapitalista. Los pueblos sufren un ataque multidimensional. Social, poltico, econmico, cultural. La guerra del siglo XXI corroe el alma, los cuerpos, las conciencias generando hastos infinitos cuyas causas no siempre identificamos, pero apuntan a un mismo origen: la explotacin, la dominacin en sus mltiples formas. El capitalismo y su natural expresin neoliberal.

Ese neoliberalismo en descomposicin tuvo su momento de gloria en los 90. La cada de la Unin Sovitica dej el planeta en manos de los apstoles del credo neoliberal que se atrevieron a grabar sus tablas de la ley y sus mandamientos. La historia ha muerto, escupan soberbios desde sus plpitos. Asuman con ello la visin marxista que equipara historia con lucha de clases. El fin de la historia era el pretendido fin de esa pugna. La victoria del capitalismo como orden planetario. El pensamiento nico. Pero la historia, derrotada en Europa, se subi a lomos de Amrica Latina para reclamar su buena salud en forma de grito emancipador de dignidad. Amrica, de nuevo, en el epicentro de la historia. El ao de la cada del muro de Berln el pueblo de Venezuela se lanza espontneamente a conquistar las calles contra las medidas neoliberales del gobierno socialdemcrata de Carlos Andrs Prez, buen amigo de nuestro querido Felipe Gonzlez. El llamado Caracazo. En el 92, junto a los 500 aos y el renacer de las luchas indgenas en el continente, un grupo de militares se levanta en Venezuela comandados por oficiales rebeldes como ese tal Chvez que tuvo por vez primera unos minutos al aire para pronunciar unas breves palabras que se convertiran en fuego en las conciencias plebeyas: compaeros, lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados Vendrn nuevas situaciones y el pas tiene que enrumbarse hacia un destino mejor. El ao 94 se levanta el EZLN coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte, donde Mxico tiende su mano mercantil a EEUU y Canad. A fines del 98 el por ahora muta en millones de ahoras que ponen a Chvez al frente del barco mediante la va popular de las urnas. Latinoamrica de desata en jbilo progresista con gobiernos de diferentes colores. Se ensayan frenos al neoliberalismo pero pocos plantean el camino al socialismo. A ms de 20 aos del triunfo de Chvez, siguen en pie los gobiernos que dibujaron cambios ms radicales: Bolivia y Venezuela, marcando las distancias entre ambas. En ocasiones contra las cuerdas, pero siguen. Latinoamrica vive momentos jodidos, rejodidos. Las derechas locales, dirigidas desde el corazn del monstruo, lograron horadar las alianzas de integracin regional tejidas a pulso con Venezuela y el constante apoyo de Cuba- como centro articulador de la nueva dignidad econmica y comercial, esperanza de los excluidos de siempre.

Sin embargo, el enemigo no solo est en el exterior. Y no hablamos del sentido comn capitalista que a todos nos invade. Adentro de nuestras filas tambin crecen los monstruos. Debemos sacar conclusiones polticas de las experiencias progresistas que fueron suplantadas por gobiernos neoliberales. Aprender de la historia para no repetirla. Ya en 2016, y he de decir que mucho ms en este ltimo caminar por Venezuela, no pocas voces militantes, chavistas y compaeras, de corazn comunero, nos alertaban de algunas desviaciones dentro del gobierno bolivariano que pretenden, aprovechando el ro revuelto, apaar ganancias de pescadores. No solo mediante la corrupcin y el burocratismo, males capitalistas de jodida erradicacin, sino mediante dejes neoliberales. Quienes as piensen deberan escuchar la voz de los pueblos. Del pueblo creador y comunero venezolano y de los pueblos de Amrica Latina que en estos tiempos de piedra y fuego se levantan contra los molinos posmodernos del neoliberalismo. Honduras, Colombia, Hait, Ecuador y ahora Chile arden con plebeya llama. Existe mensaje ms claro para escuderos del neoliberalismo de distinto signo?

En Chile, tras das de protestas y represin, con el pas militarizado, la llama sigue prendida. A pesar del toque de queda y los muertos, las cacerolas claman su furia en calles y ventanas. Los militares hacen lo que saben: disparar su violencia sistmica contra los cuerpos. Cifras oficiales: 15 muertos, 84 heridos, 2500 detenidos, 10500 efectivos desplegados. Sin embargo, nos cuentan, la realidad es otra. No se est informando de la cifra real de fallecidos. Desde la primera noche ha habido muertos. En Valparaso los marinos dispararon a quemarropa a gente que slo caminaba durante el toque de queda. En Santiago y Concepcin hay muertos no declarados, muchos heridos por balines que tampoco aparecen en la prensa, nos relata una compaera chilena.

 

En Venezuela, durante el Caracazo, las cifras oficiales reportaron 276 muertos. Luego comenzaron a aparecer cadveres en fosas comunes. Hoy se habla de alrededor de 3000 muertos y cientos de desaparecidos durante aquellos das de 1989.

El presidente Piera comparece para decir nada nuevo: Estamos en guerra, frente a un enemigo poderoso que no respeta a nada ni a nadie. El poder se describe a s mismo y declara la guerra al pueblo. ste responde convocando Huelga General.

El magnate Andrnico Luksic, nico chileno entre los 100 ms ricos del mundo segn la revista Forbes, propietario de una fortuna de 14.900 millones de dlares, de la minera Antofagasta y del conglomerado Quienco, se expresa con voz empachada de oligarqua. Hasta cundo el famoso concepto de la democracia? La democracia funciona cuando hay gente culta, decente y no hay agentes que quieren siempre destruir la democracia, que son estos comunistas de mierda, y hasta cundo tenemos que soportar imbciles y mujeres estpidas hablando pelotudeces? () No entiendo cmo los militares salen a la calle y no hacen nada. Para qu salieron los militares? A quin tienen miedo, a Maduro? A los estpidos de las Naciones Unidas?. De nuevo el Villano SuperMaduro se cuela en la pelcula para aguar la fiesta neoliberal. Lderes de la derecha en Venezuela afirman que el chavismo y Cuba son quienes incendian las protestas. Al parecer, el plan se traz en el Foro de Sao Paulo. Algo debimos perdernos en aquel Foro. La prxima vez estaremos ms atentos.

En la orilla de la dignidad, el movimiento mapuche, quien hace rato conoce en su propia carne las balas y la militarizacin de su territorio histrico, se solidariza con la lucha del pueblo chileno. La CAM, histrica coordinadora mapuche, en un comunicado concluye: La liberacin nacional mapuche slo se lograr con la liberacin del pueblo chileno.

El malestar de la cultura, dependiendo de los suelos, barros y cielos del contexto concreto, se expresa de tantas maneras como posibilidades creadoras atesoran los pueblos y naciones. El cmo se conduzcan o cmo jueguen sus cartas las fuerzas en pugna, incluso dentro de cada bloque histrico, determinar el rumbo emancipador o no de los procesos. Lograremos dar a las actuales luchas una conduccin plebeya, que no solo acumule sueos e hitos de histrica rebelda, sino que oriente espontnea rabia y derramada sangre en alternativa palpable de dignidad? El pueblo chileno, ecuatoriano, kurdo, hondureo, colombiano, haitiano, venezolano, cataln Los pueblos latinoamericanos y del planeta todo tienen la historia a sus pies. Presta para decantar su balanza hacia el lado de las excluidas de siempre, de los emancipados del maana.

Una foto de un nio chileno burlando en carrera a los carabineros cual liebre entre elefantes, vuela por las redes como smbolo de esperanza y de futuro. Puede que todava tengamos que esperar un rato para que como pronostic Allende se abran las grandes alamedas. Sin embargo al monstruo se le abren grietas por las que hoy asoman la cabeza las mujeres y hombres libres que abrirn los pramos, mares y alamedas de la historia. Historia que, mal que les pese a los predicadores bblicos neoliberales, est ms viva que nunca. Tal y como enunci Allende aquel 11 de septiembre la historia es nuestra, y la hacen los pueblos.

Navaluenga, vila, 22 de octubre de 2019

 

Vocesenlucha

Espacio de comunicacin popular sobre los pueblos de Amrica Latina y el Estado espaol

vocesenlucha.com

 




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter