Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2019

Annie Ernaux, la memoria de una mujer

Andreu Gomila
CTXT

La ganadora del Prix Formentor 2019 recupera su tiempo perdido para devolvrnoslo en forma de recuerdos nicos que resumen una poca que tambin es la nuestra


Annie Ernaux en una imagen promocional

Todas las imgenes desaparecern. As empieza Annie Ernaux Los aos , la novela que, a pesar de haberse publicado en Francia en 2008, aparece ahora entre nosotros como la imagen esplendorosa de una manera de escribir, de narrar, que esta frase condensa de manera tan descarnada. Porque Ernaux es as: te cuenta su vida con el simple objetivo de que su estar en el mundo, su punto de vista, no caigan definitivamente en el olvido. Un universo que es nico y a la vez de todos los que compartimos con ella su tiempo. Pero adems tiene la singularidad de ser femenino. Cuando habitamos un planeta donde la historia siempre la han protagonizado los hombres y, en consecuencia, son ellos quienes la han contado.

ERNAUX PONE UN ESPEJO ANTE ELLA, ABRE LA CAJA DE LAS FOTOS, LA DE LAS CARTAS, SE ABALANZA SOBRE EL FOLIO EN BLANCO Y TODO EXPLOTA

No s si era Katherine Mansfiled quien deca que ella, de la Primera Guerra Mundial, no poda decir muchas cosas, a excepcin de que haba perdido a un hermano. Ernaux tampoco nos puede narrar qu pensaba Franois Mitterrand cuando fue elegido presidente de Francia en 1981, ni qu pas en las asambleas universitarias de Mayo del 68, ni en las expediciones de castigo de las tropas francesas en Argelia de los aos 50, pero s puede decirnos dnde estaba ella en 1958, aquel ao que lo cambi todo entre nios y monitores en un campamento juvenil normando. Nos lo relata en Memoria de chica , una novela esplndida que congela un momento crucial de su vida en el cual pasa de ser una nia de quien nadie se acordar, ni ella misma, a una mujer ansiosa por retener cada instante. Aqu todo pivota alrededor de su primera noche con un hombre para expandirse hacia una cosa an ms esencial como es la educacin sentimental de una mujer de su tiempo.

En Memoria de chica nos dice que ese ao, ese verano, es como un agujero en su vida, que haba evitado siempre. Tard casi sesenta aos en regresar (la novela se public en 2016) a esa noche en que perdi la virginidad, a lo qu pas antes, durante y despus, dos aos en los que qued casi lobotimizada, perdi el hambre, su infancia, el contacto con la vida y al cabo de los cuales la salv un viaje a Inglaterra como au pair . Entr de nuevo en el mundo cuando volvi la sangre, la regla, y narr tuvo conciencia de ser virgen de nuevo. Casi al final del libro recupera una carta que escribi en 1961 a su amiga Marie-Claude, en la cual cita a Nietzsche: Tenemos el Arte para no morir de la Verdad. Y ella, proustiana hasta la mdula, aplica esta frase a conciencia, reescribiendo su verdad, una vida que no tiene nada de extraordinario y que a la vez lo tiene todo porque es ella quien nos la describe en su feroz batalla contra la amnesia.

En el discurso de aceptacin del premio Nobel de literatura 2014, Patrick Modiano, contemporneo de Ernaux (naci en 1945, cinco aos despus que nuestra escritora), el autor de Calle de las Tiendas Oscuras , habla de la autntica vocacin del novelista: Devolver a la luz algunas palabras a medio borrar, como si fueran eso icebergs perdidos que van a la deriva por la superficie del ocano. Justo antes, Modiano asegura que ve la memoria de los seres humanos actuales mucho menos segura en s misma, obligada a luchar continuamente contra la amnesia y contra el olvido. l, tambin proustiano avant la lettre , ha levantado una obra que va sobre esto, siempre a partir de la fragilidad de la memoria, pero ha emprendido caminos muy diferentes a los de Ernaux.

Modiano es un hombre y eso lo cambia todo. En primer lugar, porque la vida de los hombres, en primera persona, se nos ha detallado por activa y por pasiva, desde la vida sexual del marqus de Sade a la desesperacin del hombre extrao de Camus, sin olvidar experiencias ms dolorosas como la de Fidor Dostoyevski o la de Primo Levi. Qu sabemos de la vida de las mujeres? Antes de George Sand, las hermanas Brnte y compaa, poca cosa. Despus, algo ms, pero nada exagerado. ltimamente, bastante, pero, ya me perdonarn, entre el Como ser mujer de Caitlin Moran y Memoria de chica de Ernaux hay un ocano ms grande que el Pacifico, el mismo que hay entre Pedro Salinas y Luis Cernuda. Y en segundo lugar, a consecuencia de la primera, Modiano opta por la ficcin, aunque tambin haya flirteado con la autoficcin.

Ernaux pone un espejo ante ella, abre la caja de las fotos, la de las cartas, se abalanza sobre el folio en blanco y todo explota. A veces, nos lo suelta sin ms, como en Pasin simple , el relato de la relacin que tuvo con un hombre de Europa del Este a mediados de los 80, a quien esperaba devotamente y de quien conoca muy pocas cosas. Tambin se recrea en el imprescindible El lugar , all donde nos descubre su infancia en Yvetot (Normanda), el terruo de donde proviene, clase obrera, de padres que trabajaban de sol a sol regentando un caf-colmado mientras su hija soaba con salir de ah en el silln de atrs de la bici de su padre camino del colegio. En estos dos libros no hay trauma, no hay historia, diran algunos, nada ms que una sucesin de hechos personales que, pasados por el cedazo de la autora, se convierten en literatura. Literatura servida cruda. Gran literatura.

ERNAUX TE HABLA COMO UNA AMIGA QUE EST ANSIOSA POR RELATARTE SU HISTORIA. SUS DECEPCIONES, SUS XITOS (A MENUDO MENGUADOS), SUS PASIONES, SUS ODIOS

Cuando da una vuelta de tuerca, como en Los aos , todo ese magma salta por los aires. Como cuando nos dice que, de nia, viva con la proximidad de la mierda, cosa que le provocaba mucha risa. O cuando nos relata que nacer tonto no impresionaba, sino que lo que provocaba pavor era la locura, porque llegaba de golpe y afectaba a la gente normal. O cuando confiesa que no piensa casi nunca en su primer marido, aunque lleve encima la huella de su vida, que sintetiza en el gusto por Bach, la msica sacra y el zumo de naranja matutino. Entonces, va a parar a su primera Navidad con un hijo de por medio, en Annecy, y se pregunta si le gustara volver atrs. Y responde ella misma, en tercera persona: Tiene ganas de decir no, pero sabe que la pregunta no tiene sentido, que ninguna pregunta tiene sentido cuando se refiere a las cosas del pasado. Ernaux no hace preguntas, formula respuestas. No se lamenta. Escarba y expone.

En estos libros, en las grandes novelas, es como si ampliara el campo, pero me atrevera a afirmar que, sin los detalles anteriores, el paisaje pierde grandeza. O, mejor dicho, el goce de su lectura no es tan impresionante. Porque, al final, Ernaux te habla como una amiga que est ansiosa por relatarte su historia. Sus decepciones, sus xitos (a menudo menguados), sus pasiones, sus odios. Y tiene esa capacidad de seducirte con una prosa que te atrapa, que te dan ganas de saber ms. Mucho ms. Porque, repito, qu sabemos de la existencia de las mujeres normales de nuestro mundo? No les resulte extrao acabar uno de sus libros e ir corriendo a la librera de confianza a pedir ms carnaza. Ernaux provoca adiccin, como esas series tan de moda de las que somos capaces de tragarnos cuatro temporadas en un fin de semana. Con la autora francesa, a diferencia de estas, tendrn la sensacin de haber conocido a alguien de verdad, una mujer que les ha contado algo que no haban escuchado antes.

Cioran deca que para ser feliz se tendra que tener siempre presente la imagen de las desgracias que no han ocurrido. Que esto sera para la memoria una manera de redimirse, ya que, al no retener por lo general sino las desgracias ocurridas, se empea en sabotear, la felicidad con un xito maravilloso. No s si Ernaux ha sido feliz. Supongo, leyndola, que a veces lo ha sido y a veces no, como cualquier persona nacida despus de 1940. Ella, profesora durante toda su vida, s ha sido una mujer normal que, como todas las mujeres de esta parte del mundo, ha luchado, a menudo sin hacer mucho ruido, para salir adelante con dignidad, abandonar el silencio y no ser vctimas del terrible olvido. Su obra es testigo de esto.

Fuente: https://ctxt.es/es/20191016/Culturas/28862/Andreu-Gomila-Annie-Ernaux-literatura-premio-Formentor.htm

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter