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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2019

Exhuman los restos del genocida Francisco Franco tras 44 aos de democracia?

Isabella Arria
Rebelin


Tras meses de una batalla poltica y judicial, reacciones viscerales y amenazas, el gobierno de Espaa logr exhumar los restos del dictador Francisco Franco del conjunto monumental del Valle de los Cados , tras 44 aos de democracia: en la fosa comn permanecen ms de 33 mil republicanos asesinados por mandato del dictador.

La exhumacin de los restos del dictador Franco (1892-1975) - que tiraniz, masacr y conden al exilio durante su largo rgimen totalitario a cientos de miles de personas- del Valle de los Cados, el mausoleo que mand a construir para gloria suya y de su cruzada, se consum el jueves 24 de octubre, en un hecho histrico pospuesto por 44 aos. En las calles de Espaa muchos celebraron, algunos con algaraba, otros con discrecin.

De piedra de granito, con una arquitectura sombra y tenebrosa, el Valle de los Cados es desde entonces un lugar de peregrinaje para los nostlgicos del franquismo. Franco estaba enterrado a un costado del que fue su idelogo y fundador de la Falange Espaola, Jos Antonio Primo de Rivera (1903-1936), pero tambin en el mismo lugar donde fueron sepultados en una fosa comn 33 mil presos republicanos.

Un equipo especializado retir la piedra de ms de mil 500 kilos para extraer los restos del dictador, hecho que siguieron desde una carpa prxima unos 500 periodistas nacionales y extranjeros. Tras sacar el fretro, el prior del Valle de los Cados, el franquista Santiago Cantera, realiz un breve responso antes de trasladarlo al cementerio de Mingorrubio, a unos 15 kilmetros de Madrid.

Hoy se pone fin a una afrenta moral: el enaltecimiento de la figura de un dictador en un espacio pblico... se da un paso ms en la reconciliacin. Nos cost mucho tiempo deshacernos de un rgimen represor. Y casi nos ha llevado el mismo tiempo apartar los restos de su artfice del homenaje pblico. Hoy Espaa cumple consigo misma, declar el presidente Pedro Snchez.

En un comunicado, la Fundacin Francisco Franco, con el epgrafe Aqu no se rinde nadie, advirti: S, hoy hemos perdido una batalla, el enemigo ha alcanzado un objetivo parcial, pero en ningn caso hemos perdido la guerra. As que, seores socialistas y comunistas, basta ya de vanagloriarse tanto.

La exhumacin fue criticada por lderes partidistas de uno y otro lado del espectro ideolgico porque fue percibida como un acto propagandstico del presidente socialista Pedro Snchez de cara a las elecciones del prximo 10 de noviembre. Pero lo cierto es que el actual presidente hizo lo que no se atrevieron a hacer sus antecesores y compaeros de partido Felipe Gonzlez (1982-1996) y Jos Luis Rodrguez Zapatero (2004-2011).

El retiro de los restos de Franco del mausoleo que se hizo erigir fue un desagravio indispensable, as se haya realizado casi 44 aos despus de que al dictador se le enterrara con todos los honores de Estado, como prcer y no como el criminal de guerra que fue. Era grotesco que una democracia mantuviera a un genocida enterrado en un monumento nacional levantado con el trabajo esclavo de los republicanos, donde los cuerpos de 33 mil de ellos fueron arrojados a fosas comunes.

La exhumacin lleg con cuatro dcadas de retraso, entre las airadas protestas de fascistas nostlgicos y de neofascistas que experimentan una preocupante alza en las preferencias electorales. Sin cerrar definitivamente las heridas de la Guerra Civil y de la brutal dictadura fascista, no habr condiciones para el establecimiento de una democracia verdadera y funcional en Espaa. Y eso prte de la reconstruccin republicana, del fin de la monarqua.

Obviamente, el carcter inacabado de la transicin iniciada en 1978 se revela en la institucin de la corona, en la vigencia de una Constitucin redactada con el visto bueno de los herederos monrquicos de Franco, o en el fracaso de los nacionalismos para conseguir sus reivindicaciones en el contexto institucional de la Espaa moderna.

Adems, la exhumacin es un acto a todas luces saludable en tanto la poltica institucional tambin se dirime en el terreno de los smbolos, y la permanencia de Franco en el Valle de los Cados era un smbolo tan ofensivo para la memoria de las vctimas del alzamiento fascista y de la posterior dictadura como impresentable y vergonzoso para una democracia.

Las imgenes del fretro del genocida saliendo en helicptero del Valle de los Cados retransmitidas en todo el mundo, una medida simblica que ningn Gobierno haba puesto en marcha en 44 aos, llegan en un momento en que los socialistas estaban estancados en las encuestas.

Con la exhumacin de Franco, el presidente Pedro Snchez ha cosechado -a 18 das de las elecciones- su mayor logro desde que llegara al poder tras desalojar al derechista Mariano Rajoy (tras el escndalo de corrupcin de Grtel). Mientras, la oposicin acusa a Snchez de electoralismo y los partidos de izquierda y nacionalistas hablan de un exceso de permisividad con la familia del dictador.

Isabella Arria. Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/10/25/exhuman-los-restos-del-genocida-francisco-franco-tras-44-anos-de-democracia

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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