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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2019

Occidente enmascarado

Mario R. Fernndez
Rebelin


En Occidente vivimos rodeados de personajes, instituciones, gobiernos, pases que comparten una necesidad continua de encubrir su identidad real, aparecen como algo que no son. Se trata de dar una imagen falsa construida mayormente por funcionarios, instituciones y agencias y medios de informacin, que forman el aparato propagandstico de un sistema muy controlado por los ms ricos y sus corporaciones. Es un modelo que parte del centro occidental, Estados Unidos, y se expande hacia la periferia creando personajes pblicos a su servicio que premia con lugares de preeminencia y hace hablar, instituciones mundiales y pases modelos que despiertan la envidia del resto.

Uno de esos personajes pblicos privilegiados por el sistema con origen en Amrica Latina, es Michele Bachelet. Durante su presidencia de Chile, Bachelet fue presentada siempre como lder competente, persona prudente, defensora fiel de los derechos humanos, y, por supuesto, feminista. La verdadera Bachelet es muy diferente y se demostr mediocre y falsa durante su gestin pblica y poltica. Siendo presidenta de Chile permiti la violacin de los derechos humanos de numerosos miembros del pueblo Mapuche. Bachelet gobern exclusivamente para las corporaciones y el ncleo que la rodeaba; pero, terminado su mandato presidencial fue elegida a ocupar el cargo de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. No import para nada el papel que la ex presidenta jug al permitir violaciones de los derechos humanos en Chile ni que durante su presidencia cuatro Mapuche fueron asesinados -Johnny Cariqueo Yaez (2008), Jaime Facundo Mendoza Collio (2009), Jos Mauricio Quintriqueo Hiaiquimil y el 2014 Victor Manuel Mendoza Collio (Werken del Lof Manuel Pillan). Bachelet es responsable del amedrentamiento a nios y mujeres Mapuche, as se lo plante en octubre de este ao Onesima Lienqueo (vocera de la Red X la Defensa de la Infancia Mapuche: Infancia Libre y sin Represin) que la interpel por su responsabilidad poltica entorno a cada caso en que nuestra niez mapuche ha vivido la violencia del Estado chileno. No pueden quedar dudas sobre la importancia del cargo que ocupa Bachelet en la facilitacin de las manipulaciones polticas en Amrica Latina por parte de pases imperialistas occidentales. Ni, sobre la complicidad de Bachelet en el caso particular de Venezuela. Su reporte, totalmente falso respecto de la situacin de los derechos humanos en este pas suramericano, debera ser una vergenza para Bachelet pero simplemente comprueba quien es y como cumple con la agenda infame de gobiernos opresores, colonialistas y colonizados, para destruir el proyecto venezolano, su gobierno y su pueblo.

Entre las instituciones mundiales que colaboran dando una imagen totalmente falsa de la realidad est el Banco Mundial, siempre presentado como defensor de derechos bsicos, salvador de pases pobres, en campaa para la eliminacin de la pobreza y campen en la erradicacin del hambre que golpea a ms de mil millones de seres humanos, en especial nios, pero que en la prctica ha hecho siempre todo lo contrario. Cada ao, el Banco Mundial trata de impresionar publicando un reporte extenso sobre estos asuntos que lo presenta como muy conocedor de estas realidades especialmente en el Tercer Mundo. Y, aunque el Banco Mundial representa a 188 pases, unos pocos pases del mundo, los ms imperialistas, lo dominan. En realidad muchos de los crditos y subvenciones que el Banco Mundial extiende a los pases pobres para infraestructuras son escasos y adems engaosos porque benefician ms a las compaas que los implementan que al pas receptor. Y, en los proyectos productivos el escndalo de estos prstamos es an mayor, pues muchas veces para implementarlos se usan conspiraciones, extorciones y crmenes que afectan directamente a la poblacin del lugar. El Banco Mundial promueve el neoliberalismo total exigiendo privatizaciones y ajustes econmicos en perjuicio directo de los pueblos de los estados que reciben sus prstamos, crean mayor empobrecimiento y violaciones de los derechos humanos y favorecen conceptos falsos como el de la masificacin de la clase media en el mundo. La historia del Banco Mundial est plagada de escndalos, corrupciones y abusos en especial en sus tratos con gobiernos de dictaduras militares pero tambin con supuestos gobiernos liberales y progresistas.

Entre los pases que dirigen las frmulas del Banco Mundial la simulacin es grande pues a muchos de ellos se los supone ricos, estelares y modelos a admirar por el resto. Hay varios ejemplos de estos pases en occidente, los Pases Bajos (Holanda), Noruega y especialmente Canad entre ellos. Estos tres se presentan como sociedades que viven en verdaderos parasos terrenales: civilizados, educados y que adems luchan por la democracia del mundo, el respeto a los derechos humanos y del medio ambiente. Estas nobles causas que estas naciones persiguen y promueven son recordadas continuamente en encuestas, investigaciones y ranking. Por ejemplo, cul es el pas ms feliz, ms igualitario, ms respetable, menos corrupto, con mejor salud, educacin, el pas ms optimista, democrtico, feliz, en fin. En las respuestas y entre los primeros puestos aparecen siempre estos tres.

La imagen que estos pases presentan al resto del mundo y a sus propios habitantes es que logran soluciones a los problemas debido a su alto nivel de conciencia cvica y humanizacin, que les permite promover y alcanzar niveles de convivencia pacficos, limpios de contaminacin, y hacerlo respetando la integridad y el derecho de sus habitantes que no pasan hambre y gozan de buena atencin mdica. Adems, en las ciudades de Noruega, la imagen dice, que circulan mayormente vehculos elctricos que emiten poco ruido y nada de CO2. Algo similar sucede en ciudades como msterdam y La Haya en los Pases Bajos donde circulan miles de bicicletas por calles limpias y los parques muy bien conservados. Los Pases Bajos y Noruega son muy privilegiados pues tienen reyes y reinas defensores de su democracia.

Detrs del teln otra realidad emerge, adentro y afuera de casa. En lo que respecta al impacto y al proceder de estos pases en el escenario mundial respecto de otros pases ninguno de ellos es ejemplo a seguir. Noruega y los Pases Bajos participaron en el infame bombardeo a Yugoeslavia aun cuando era obvio incluso entonces que las justificaciones para hacerlo eran falsas; hoy han sido probadas totalmente falsas por sus propias instituciones. Tanto Noruega como los Pases Bajos enviaron aviones de guerra entre marzo y junio de 1999 y durante 78 das bombardearon matando numerosos civiles, destruyendo hospitales y escuelas, infraestructuras bsicas como caminos, plantas generadoras de electricidad, de tratamientos de agua y viviendas. Un abuso criminal que dej secuelas enormes de contaminacin y muerte, incluida la contaminacin del rio Danubio y otros ros, la contaminacin del suelo y contaminacin industrial seguida de enfermedades txicas y fatales que el pueblo serbio sufri y a quien le toc vivir aterrorizado por el castigo impuesto por estos pases civilizados.

Nuevamente en marzo del ao 2011 Noruega y Pases Bajos, junto a otros 16 pases cmplices, bombardean por 7 meses el territorio de Libia, realizaron 26.500 misiones de bombardeos y nuevamente crmenes contra la poblacin civil incluido el asesinato del presidente Muammar al-Gaddafi, que fue brutal y deshumanizante y fue mostrado por la televisin. De nuevo se destruy todo tipo de infraestructura incluyendo las de produccin de petrleo y gas, dejando un desastre humano y ambiental serio que aplica a libios y a trabajadores africanos que junto con sus familias encontraban una oportunidad de mejor vida en Libia. El crimen de Libia no ha terminado se contina en una guerra civil desbastadora al tiempo que los pases responsables de su bombardeo muestran total indiferencia y no toman ninguna responsabilidad por el crimen.

El tercer pas, Canad, es una sociedad que mantiene desde los aos 1950 un Estado de Bienestar que beneficia a quienes necesitan de proteccin social, provee educacin primaria y secundaria gratuita o prcticamente gratuita, y un sistema de salud pblico gratuito. Aunque Canad se presenta como defensor del medio ambiente y promotor de la ecologa, enfrenta varios desastres ecolgicos debido a la explotacin de recursos naturales en manos de corporaciones privadas poderosas con muy limitada responsabilidad que priorizan solamente sus ganancias. En el contexto mundial y dentro del pas los medios oficiales muestran a Canad como en primer lugar del mundo en cuanto a calidad de vida y, segn Amnista Internacional, Canad es el pas que menos vulnera los derechos humanos de sus ciudadanos. Segn un reporte de Oxfam (Confederacin de organizaciones de ayuda humanitaria) Canad ocupa el segundo lugar, despus de Estados Unidos, en el ranking de pases ms solidarios del mundo. Canad acarrea, sin embargo, la opresin colonialista y el abuso contra los aborgenes que han poblado estas tierras por miles de aos, y aunque algunos aspectos de esta opresin ha sido reconocida por el estado canadiense poco se ha hecho para afrontarla y terminarla. El empobrecimiento de la poblacin ha aumentado, por ejemplo el 20 por ciento de los ms ricos poseen casi el 70 por ciento de la riqueza mientras que el 20 por ciento de los ms pobres se aduea de slo el 0,1 por ciento de esta. En 1980 haba cinco vecindarios pobres en la ciudad de Toronto, hoy hay 100. Son ejemplos entre muchos otros que demuestran que los rankings que colocan a Canad como mejor pas del mundo son contradichos por la realidad.

La poltica externa canadiense cuenta con un prontuario extenso de intervenciones y abusos principalmente en pases pobres y desprotegidos. Se trata de injerencias que obedecen a una de dos agendas: la agenda propia establecida en las ltimas dcadas que favorece la injerencia del gobierno para defender y promover, adems de aportar pequeos subsidios, la explotacin de recursos naturales por parte de compaas mineras basadas en Canad. Son unas 1300 corporaciones mineras canadienses (el 75 por ciento del total de compaas mineras del mundo) que operan en ms de 100 pases mayormente en el Tercer Mundo y cuentan con apoyo diplomtico y hasta encubrimiento de violaciones y crmenes de parte del gobierno canadiense, en complicidad con autoridades de los pases donde se encuentra la explotacin. En esencia se victimiza a quienes se oponen a sus proyectos mineros. Estas injerencias y crmenes han recibido un nivel de cobertura en algunos medios de informacin canadiense por lo que han salido a luz.

La otra agenda obedece a la complicidad canadiense con pases imperialistas; Canad ha jugado un papel importante en la agresin y destruccin de otros pueblos. Yves Engler, autor y activista canadiense, ha documentado estas agresiones claramente en su libro A Propaganda System (Un sistema de propaganda) donde plantea que Canad comenz su intervencin extranjera armada en la guerra de los Boers en el sur de Africa (1899 y 1902), que continuo en las dos guerras mundiales y en la guerra anticomunista contra Corea (1950 a 1953) y luego interviniendo en guerras destructivas de agresin a pases con mnima capacidad defensiva o nada, como es el caso de Somalia (1992-1993) invasin en la que militares canadiense estuvieron involucrados en un escndalo de conocimiento pblico en Canad donde militares asesinaron a un nmero de somales entre ellos un adolecente de 16 aos, Shidane Arone, torturado hasta la muerte mientras una docena de soldados canadienses escuchaba sus gritos. Luego Canad particip en Yugoslavia, septiembre de 1993, en nombre de las Naciones Unidas, donde tropas croatas intercambiaron fuego con tropas canadienses matando 27 soldados croatas, algo que Ottawa y Zagreb encubrieron para que no se hiciera visible la realidad de que los croatas atacaban fuerzas de las Naciones Unidas, en este caso canadienses.

Canad estuvo muy involucrado en el bombardeo a Yugoslavia (1999) con 678 bombardeos areos y lanzando ms de 500 bombas poderosas -158 de ellas dieron en el blanco y uno de estos blancos fue un importante puente sobre el rio Danubio. En Afganistan (2001 a 2014) con 40.000 soldados canadienses y 158 bajas mortales y ms de 1800 heridos, adems de miles de soldados con daos traumticos. En Hait (febrero 2004) invadido y donde Canad participa tambin en el golpe de estado contra el presidente constitucional Jean-Bertrand Aristide. En Libia (2011) escenario donde aviones canadienses participan de un festn de bombas y destruccin. Luego listo a ir a Siria el 2015, que no pudo ser, frustrados los deseos del gobierno conservador de Stephen Harper debido a la intervencin de Rusia en Siria. Podemos sumar la poltica agresiva de Canad contra Venezuela, su protagonismo en el Grupo (Cartel) de Lima, y lo que se adivina respecto de la nueva poltica canadiense contra Cuba, Nicaragua, Bolivia y cualquiera otro pas que aparezca en su agenda hostil.

Occidente se presenta como tolerante, democrtico, libertador pero es todo lo opuesto: intolerante, totalitario, racista. Sus caractersticas verdaderas se observan en su prctica, exitosamente encubierta por palabras que simulan todo lo contrario. Occidente ha usado enormes falsedades por dcadas y desde dcadas pasadas miente porque cuenta con una mquina propagandista sin igual que es crucial en persuadir no slo a un gran nmero de sus habitantes sino a una buena parte del resto del mundo que quieren seguir vindolo como civilizado, democrtico y justo. Este juego occidental es posible gracias a una estrategia que involucra seleccionados personajes, instituciones y pases a los que favorece como modelos y que a su vez favorecen la agenda occidental y son sus cmplices. No se trata de argumentar que el mundo no-occidental es mejor, es posible que no lo sea. Se trata de que sabemos con certeza y tenemos amplias pruebas documentando que occidente no es lo que presenta ser sino todo lo opuesto, que sus acciones exhiben un nivel de criminalidad pasmoso al punto que sorprende que siga siendo exitoso en su engao. Es posible que esta capacidad de engaar muestre simplemente su decadencia, pruebe que ya no puede vivir en la verdad, si es que antes pudo, pero puede que sea tambin prueba de la incapacidad del resto del mundo de desenmascararlo, de elegir otros caminos, de vivir ms cerca de la verdad y enfrentar los grandes desafos del presente.

Notas:

(1) http://www.laizquierdadiario.cl/15-mapuches-asesinados-en-los-gobiernos-de-la-Concertacion-y-la-derecha

(2) https://www.t13.cl/noticia/nacional/video-dirigente-mapuche-interpela-bachelet-olvida-victimas-baleados-sus-gobiernos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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