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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2019

Educacin popular, pedagoga en la formacin de escuelas

Mario Hernndez
Rebelin

Ponencia presentada en el VII Encuentro Internacional de la Economa de los trabajadores/as realizado entre el 25 y 29 de setiembre de 2019


La educacin popular (EP) surge a fines de los 60 como un movimiento de renovacin y luego de transformacin del mundo a travs del poder de un saber popular. La educacin popular ha pretendido ser un movimiento pedaggico que pretende fundar una educacin liberadora, luego un movimiento popular que incorpora un movimiento pedaggico y finalmente una propuesta poltica a travs de la educacin al servicio de proyectos, sujetos y movimientos populares de construccin de una nueva hegemona en el interior de la sociedad capitalista. El pasaje de una educacin para el pueblo hacia una educacin que el pueblo crea al interior de los movimientos sociales de orientacin popular y de los movimientos populares de liberacin. La forma propia de la educacin popular es el movimiento emergente contestatario que se orienta hacia la realizacin de su proyecto, sin descuidar la confrontacin con la institucin consagrada. Para la educacin popular el sentido del trabajo pedaggico es convertir el trabajo social de la comunidad local en movimiento popular de dimensin poltica. Es la posibilidad de la educacin de ser no solo comprometida y militante, sino una anticipacin de la liberacin.

En Pedagoga del oprimido, Paulo Freire desarrolla su propuesta de principios y metodolgica.

All cuestiona la relacin educador-educando dominante en la escuela actual a la que califica de narrativa de contenidos, que implica un sujeto que narra y objetos oyentes (los educandos). El educador se refiere a una realidad esttica y compartimentada ajena a la experiencia existencial de los educandos donde aparece como su agente indiscutible cuya tarea es llenar a los educandos con los contenidos de su narracin. Estos deben memorizar mecnicamente el contenido narrado y cuanto ms y mejor se dejen llenar dcilmente, tanto mejor educados sern. Tal es la concepcin bancaria de la educacin donde el saber es una donacin de aqullos que se juzgan sabios a los que juzgan ignorantes. Estas posiciones sern siempre rgidas negando a la educacin y al conocimiento como procesos de bsqueda.

Al contrario, Freire propone que la educacin debe comenzar por la superacin de la contradiccin educador-educando, de manera tal que ambos se hagan, simultneamente, educadores y educandos. Cuanto ms se conviertan los educandos en depsitos, tanto menos desarrollarn la conciencia crtica de la que resultara su insercin en el mundo como sujetos transformadores de la situacin que los oprime, que es lo que pretenden evitar los opresores.

La accin del educador revolucionario debe estar imbuida de una profunda creencia en los hombres y su poder creador, lo cual exige en su relacin con los educandos que sea un compaero de stos. Mientras la concepcin bancaria que sirve a la dominacin, mantiene la contradiccin educador-educandos.

La pedagoga crtica se propone convertir la educacin en una herramienta al servicio del cambio y la transformacin de las sociedades latinoamericanas. En esto consiste la educacin popular que desarroll Paulo Freire. El sujeto oprimido no solo debe liberarse de la opresin mediante el proceso educativo, sino promover cambios en las estructuras existentes y en las relaciones de poder. As la pedagoga de Freire se convierte en una pedagoga crtica, liberadora y problematizadora del mbito educativo y social y ofrece una propuesta revolucionaria en tanto el sujeto educando, mediante su participacin, se convierte en actor indispensable al redimensionar la realidad social que le es propia. La responsabilidad, percepcin, comprensin y conocimiento de la realidad se convierten en un hecho compartido, no obstante, como sostiene Freire: Esta enseanza y este aprendizaje tienen que partir, sin embargo, de los condenados de la tierra, de los oprimidos, de los desarrapados del mundo y de los que con ellos realmente se solidaricen.

Cuanto ms articulada est la prctica pedaggica con la experiencia y la vivencia de los mbitos en que los sujetos se forman -es decir, familia, barrio, comunidad, instituciones, espacios, grupos humanos formales e informales, etc.-, mayores posibilidades encontrar el reconocimiento de la identidad cultural y popular de cada individuo, grupo social o comunidad.

En ello juegan un papel fundamental los mtodos educativos que rescaten y revaloricen las tradiciones populares y culturales de los educandos, en estrecho vnculo con las prcticas culturales que garantizan el proceso de formacin e integracin de sus identidades culturales.

El proceso educativo no solo debe consolidar un espacio de aprendizaje cognoscitivo, sino que debe propiciar una experiencia cultural, poltica, ideolgica, esttica y tica, en la que los sujetos puedan percibir, problematizar, re-significar y transformar crticamente su realidad social. Desde la articulacin de los saberes con las prcticas y vivencias culturales, desde la cotidianidad y los diferentes mbitos de socializacin en los que educando/educador participan, se aportar un aprendizaje diverso y comprometido con las problemticas y realidades de sus espacios sociales.

La mayora entiende que la Educacin Popular se define por el pblico hacia el cual va dirigido el esfuerzo educativo, que con tal de ser realizado al interior de los sectores populares corresponde a la Educacin Popular. Evidentemente, esta conceptualizacin tan amplia no es suficiente. Aunque va dirigida hacia los sectores populares, tiene proyectos estructurados en base a un profundo cuestionamiento al sistema educativo tradicional en cuanto estructura reproductora de las desigualdades sociales. Dentro de esta corriente, el cuestionamiento radical apunta a la jerarqua del conocimiento en el sistema formal de educacin, a la forma en que ste se aborda en la relacin asimtrica entre el que sabe y el que carece de dicho conocimiento. El esfuerzo educativo se centra en una modificacin de la forma en la que se estructuran las clases, colocando el nfasis en la horizontalidad y la desaparicin del educador en la figura de un acompaante. Aunque debemos alertar sobre la concepcin que pone nfasis en la forma desdibujando la intencionalidad transformadora que debe poseer todo proyecto de Educacin Popular. Muchas veces se oculta la evidente asimetra existente entre quienes dominan determinados conocimientos y quienes los desconocen. El extremo son quienes no conducen ni guan, inspirados en definiciones de un Paulo Freire tardo, de Educar con Libertad, por ejemplo, o en posicionamientos tericos posmodernos.

Entendemos que la Educacin Popular es todo proceso educativo intencionado y orientado hacia el campo popular, que tiene por finalidad elevar la conciencia social a un plano poltico, desde una mirada radicalmente crtica del orden de dominacin imperante, y con una perspectiva transformadora revolucionaria de la sociedad.

Por qu una fbrica recuperada o un movimiento social han decidido construir sus propias escuelas?

El surgimiento de los Bachilleratos Populares (BP) se presenta como una opcin educativa en el campo de la educacin de jvenes y adultos, campo totalmente abandonado por las polticas pblicas estatales de las ltimas dcadas en Argentina.

La creacin de escuelas desde el campo de lo popular, gestionadas en y desde los movimientos sociales y fbricas recuperadas propone una alternativa pedaggica que rompa con la lgica piramidal y el discurso monoltico de la escuela estatal. A su vez pone en debate la existencia de lo pblico no estatal, ya que los BP son experiencias educativas, es decir, escuelas pblicas populares, no estatales, gestionadas desde movimientos, organizaciones sociales y fbricas recuperadas.

Los BP se constituyen durante la ltima dcada y media como reaccin y en oposicin al modelo neoliberal, como respuesta al abandono por parte del Estado en el campo de la educacin de jvenes y adultos. Sus protagonistas buscan generar nuevos procesos sociales, que tienen como base la democracia y la participacin. Desde estas experiencias sostienen una concepcin de escuelas como organizaciones sociales, remarcando una nueva forma de desarrollar estas escuelas, pensadas desde la gestin social y enmarcadas en movimientos y organizaciones sociales que tienen como uno de sus objetivos la transformacin social y la educacin en clave de educacin popular, como una de las herramientas para lograrla.

La idea de toda actividad educativa es poltica, por ms pretensin que haya de una educacin nica, neutra y universal, no existe prctica pedaggica que no sea a su vez una prctica poltica. La escuela es un mbito donde se desarrolla un trabajo poltico pedaggico que parte de una prctica poltica pedaggica.

Los BP responden a las formas y a los principios polticos de su movimiento y organizacin y no a normas, reglamentos y estatutos elaborados desde el Estado . A su vez, van generando formas de funcionamiento propias como bachillerato, a partir del trabajo que tienen en asambleas con docentes y estudiantes que se realizan en el horario de clase y en das rotativos para que puedan participar todos los profesores. Las asambleas de profesores tambin se realizan mensualmente.

Una primera diferencia que podemos establecer entre la propuesta poltico-pedaggica de los BP en relacin a la escuela tradicional, es que sta funciona en el Estado o desde el mbito privado y los BP son escuelas gestionadas desde organizaciones y movimientos sociales y no obedecen a los patrones polticos pedaggicos hegemnicos sino que intentan construir un proyecto propio, teniendo en cuenta los objetivos de la organizacin . No significa que los BP se conviertan en asistencialistas o paternalistas. Quienes llevan adelante esta tarea educativa parten de reconocer la situacin de clase de los y las educandos. Es a partir de este reconocimiento y de este reconocerse que se trabaja desde una educacin clasista, que no reproduzca las injusticias sociales sino que sea crtica, transformadora y reveladora de las relaciones de opresin. Cada estudiante, docente o integrante de los BP y del movimiento, son fundamentales para lograr el proyecto poltico pedaggico que se construye.

No creemos que sean la respuesta al capitalismo, ni la alternativa pedaggica por excelencia, pero entendemos que es necesario construir proyectos polticos pedaggicos que apunten a formar sujetos polticos activos para el campo popular. En este sentido, los BP tiene lgicas diferentes no solo desde sus contenidos y objetivos, sino tambin desde sus prcticas y formas de organizacin.

En los BP trabajamos con sectores de la clase trabajadora para los que el Estado tiene destinada una educacin de baja calidad. En el sistema educativo argentino existe una diferenciacin clasista. Desde la reforma educativa de la dcada del 90 hasta hoy, la avanzada del capital sobre la educacin ha sido feroz. La reforma educativa menemista sigui la concepcin neoliberal de entender el presupuesto del Estado en educacin como un gasto y parndose en el concepto progresista de descentralizacin educativa, inici el desmantelamiento ms profundo que el sistema educativo argentino haya visto jams. La educacin pas de ser una necesidad a ser un gasto y de ser un derecho a ser un bien de consumo. Por otro lado, los empresarios aprovecharon los agujeros que iba dejando el Estado para acercar a la sociedad sus ofertas educativas financiadas por el propio Estado mediante subsidios. Las escuelas pblicas quedaron para los sectores populares, los hijos de la clase trabajadora y algn sector de la clase media y la escuela privada destinada a los sectores medios y ms acomodados de la sociedad.

Los BP se presentan como una posibilidad concreta de dar educacin de calidad a estos sectores de clase para los que el Estado reserva una educacin de bajsimo nivel. Trabajan con jvenes y adultos expulsados del sistema educativo tradicional.

En todos los BP hay talleres culturales, de oficio, comunicacionales, dentro de la currcula, pero la diferencia no es solo de contenido, los estudiantes tambin son participantes activos formando parte central en la toma de decisiones en igualdad de posibilidades con los docentes. Vamos reevaluando los programas en forma conjunta, por lo tanto, los estudiantes tambin definen la didctica participativamente y no de manera normativa. Somos los docentes quienes ejecutamos y diseamos el planeamiento de manera colectiva, pero al mismo tiempo lo vamos poniendo a consideracin de los estudiantes. Las asambleas, las discusiones, los talleres de formacin y los planes de lucha de los que participamos siguen siendo el motor de nuestras experiencias y son parte de nuestra currcula. Entendemos que educar es un acto poltico y tomamos partido a favor de los intereses histricos del pueblo trabajador. Somos la contracara de la educacin privada empresarial que forma un sujeto individualista, aislado de las luchas populares e incapaz de pensarse colectivamente. Tambin ponemos en cuestionamiento la supuesta neutralidad del Estado y de la educacin estatal/pblica.

Esto no implica desconocer la discusin en torno a la defensa de la asignacin de cargos docentes va acto pblico, mecanismo que democratiza el acceso al trabajo, pero que no impide que los contenidos polticos e ideolgicos de la educacin y las decisiones estratgicas las sigan tomando las clases dominantes por medio de sus funcionarios. Intentamos poner de relieve que el Estado es un Estado de clase, y que si bien debe ser el garante de la educacin, las organizaciones populares debemos conservar nuestra autonoma poltica a la hora de desarrollar nuestras experiencias poltico-pedaggicas.

Creemos que para constituir una Educacin Popular, es el Estado quien debe financiar los espacios educativos, mediante un financiamiento directo, que garantice la cobertura de todos los gastos tanto materiales como pedaggicos (salarios, alimentacin, infraestructura, libros, computadoras, insumos educativos y servicios como agua, luz, gas, etc.). Los recursos estatales son nuestros, por tanto, tenemos derecho a autogestionar la educacin y ser financiados con los recursos que legtimamente nos pertenecen.

Debemos lograr que el trabajo docente no sea realizado nicamente en nuestro tiempo libre sino que sea parte de la produccin social, el lugar donde recibimos nuestros ingresos para vivir, permitiendo la sustentabilidad del proyecto de educacin transformadora. Planteamos la autogestin como un proceso de autonoma de los trabajadores de la educacin, en el que somos los trabajadores en conjunto con la comunidad educativa, quienes gestionamos las escuelas, logrando reproducir nuestra existencia.

Renunciamos a ver al Estado como nica fuente de soluciones a la educacin, por el contrario, podemos utilizar recursos del Estado para administrarlos y en proyectos poltico-pedaggicos que construyan relaciones cooperativas, autogestivas y emancipatorias.

El desarrollo de la Educacin Popular debiera apoyarse fundamentalmente en los movimientos sociales, pueblo organizado o sociedad civil.

Uno de los problemas ms graves que atraviesan las escuelas estatales es la relacin con la comunidad, en este plano, al estar insertos en organizaciones barriales, los BP y la comunidad estn unidos por lazos estrechos de solidaridad y pertenencia mutua.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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