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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2019

Lo que los grandes medios no estn contando sobre EE.UU.

Vicen Navarro
Pblico


Si usted visita EE.UU. podr ver la enorme atencin que los principales medios de informacin de aquel pas dedican al presidente Trump. En realidad, sus actividades centran las noticias polticas de la jornada, da tras da, desde el inicio de su mandato. Tal cobertura meditica tiende a ser negativa, criticndolo primordialmente por sus maneras, sus falsedades, sus groseras, sus salidas de tono muy poco presidenciales y un largo etctera. Y lo mismo ocurre, por cierto, en los principales medios de informacin espaoles, cuya cobertura de la situacin poltica de aquel pas es, con contadsimas excepciones, bastante deficiente. No soy yo alguien que valore positivamente la figura del presidente Trump. Todo lo contrario. Pero creo que es un gran error de tales medios de informacin que den tanta visibilidad y notoriedad a este personaje, pues contribuyen a crear la percepcin de que el problema ms importante que tiene EE.UU. es el comportamiento de Trump, olvidando que el mayor problema real de la vida poltica de aquel pas es que un sector muy importante de la poblacin le vot, y que muy probablemente le continuarn votando, no excluyndose, por lo tanto, la posibilidad de que salga reelegido de nuevo en las prximas elecciones presidenciales.

Repito, pues, que por extrao que parezca, el mayor problema que tiene EE.UU. no es primordialmente Trump, sino que gran parte de la clase trabajadora blanca (que es la mayora de la clase trabajadora) le vot y es probable que contine votndole. Ni que decir tiene que muchos otros grupos y clases sociales tambin le votaron. Pero el grupo ms decisorio y que jug un papel clave en su victoria (especialmente en los estados industriales de aquel pas que determinaron dicho triunfo) fueron barrios obreros blancos, algunos de los cuales, por cierto, haban votado al candidato Obama en las anteriores elecciones. Y lo que es ms que preocupante es que este sector de la clase trabajadora blanca contina sindole muy leal. Segn encuestas recientes, un 80% de los que le votaron le votaran de nuevo. No hay ningn otro candidato que tenga un nivel tan alto de lealtad de sus votantes como Trump. Este es el gran problema que existe en el pas, del cual los medios no hablan. Y lo que es igualmente preocupante es que durante estos aos de gobierno Trump, el Partido Demcrata (que es el otro partido del sistema bipartidista estadounidense) apenas ha prestado atencin a por qu este personaje gan las elecciones que el Partido Demcrata perdi. En realidad, este ltimo partido, que ridiculiza constantemente la figura de Trump en lugar de analizar por qu la gente le vot, ignora deliberadamente que fueron precisamente las polticas pblicas aplicadas por los gobiernos del Partido Demcrata las que causaron que se votara a Trump. De ah que se centren tanto en el personaje y muy poco en la enorme responsabilidad que el Partido Demcrata ha tenido en su victoria.

Las causas de la victoria de Trump: las polticas neoliberales del establishment demcrata

Toda la evidencia muestra que han sido las polticas pblicas neoliberales aplicadas por el establishment poltico del Partido Demcrata las que han antagonizado a la gran mayora de la clase trabajadora, que se siente totalmente ignorada por dicho establishment. En realidad, este establishment actuaba bajo el errneo supuesto de que ya no exista una clase trabajadora en el pas. En su ideario y argumentario su base social era y contina siendo la clase media, pues asuman que la clase trabajadora o bien haba desaparecido o se haba transformado en clase media (algo parecido le ocurre, por cierto, a la socialdemocracia europea, incluyendo a la espaola, el PSOE). De ah que el Partido Demcrata no haya digerido todava la victoria de Trump y no entienda lo que est pasando entre sus bases electorales, incluyendo la clase trabajadora, que ha ido abandonando este partido desde hace ya aos, el cual sola llamarse el Partido del Pueblo (the Peoples Party) y que ahora podra definirse como el partido del capital financiero (the Wall Street Party), siendo la banca (Wall Street) una de sus fuentes ms importantes de financiacin, incluyendo las candidaturas del presidente Clinton, del presidente Obama y de la presidenciable Hillary Clinton.

Las caractersticas del Partido Demcrata: su promocin de la globalizacin neoliberal

El Partido Demcrata, desde la poca del presidente Clinton que, junto con Tony Blair (del Partido Laborista britnico), y Gerhard Schrder (del Partido Socialdemcrata alemn), fund la Tercera Va, fue el abanderado de la globalizacin de la industria y del movimiento de capitales que han contribuido a la desindustrializacin de EEUU (el sector con mayores salarios donde estaba empleada la clase trabajadora blanca). Este apoyo a las polticas globalizadoras era parte de su ideologa neoliberal promovida por el mundo de las grandes empresas estadounidenses (que en EEUU se conoce como The Corporate Class, es decir, la clase de propietarios y gestores de las grandes corporaciones industriales y de servicios del pas). Tal ideologa representaba no solo un abandono de las polticas pblicas keynesianas, sino tambin de aquellas que intentaban redistribuir los recursos a favor del mundo del trabajo. Es importante sealar, sin embargo, que Clinton no se present como neoliberal cuando fue elegido en 1992. Todo lo contrario. Gan aquellas elecciones con un programa que tena muchos componentes progresistas procedentes de la campaa de las izquierdas dentro del Partido Demcrata, lideradas por Jesse Jackson, del cual fui asesor, que casi gan las primarias de tal partido en 1988 frente al candidato del aparato del Partido, Dukakis, gobernador de Massachusetts.

El gran xito de Jackson y su Rainbow Coalition (repito, la alianza de las izquierdas del Partido Demcrata) explica que Clinton, astutamente, hiciera suyas muchas de sus propuestas progresistas, tales como establecer un Programa Nacional de Sanidad, todava inexistente en EE.UU. Estas propuestas contribuyeron a su victoria, propuestas que, sin embargo, tan pronto gan, abandon. En realid.ad, no solo abandon gran nmero de las propuestas de la Rainbow Coalition que haba hecho suyas, sino que incluso aprob algunas de las propuestas ms favorables al mundo empresarial (The Corporate Class) que haba promovido el presidente Bush padre, que le precedi. Entre ellas, la ms importante fue el Tratado de Libre Comercio entre EE.UU., Canad y Mxico (NAFTA), que fue aprobado en el Congreso de EEUU en contra de la mayora de demcratas y con el apoyo de los republicanos y los demcratas del sur de EEUU (el sector ms conservador de tal partido). Esta medida cre un gran enfado y rechazo por parte de la clase trabajadora, que determin su abstencin en las elecciones al Congreso de 1994 (dos aos despus de la victoria de Clinton), lo que provoc que el Partido Republicano ganara la mayora en dicha cmara, hablndose entonces de la revolucin republicana, cuando en realidad el resultado de aquellas elecciones fue la derrota del Partido Demcrata liderado por Clinton, ms que la victoria de los republicanos.

Las consecuencias del neoliberalismo de la Tercera Va

Como consecuencia de tal revolucin republicana, Clinton hizo suyas, de nuevo, las propuestas neoliberales promovidas por los republicanos. Como resultado de ello, los salarios y el poder adquisitivo de dicha clase trabajadora descendieron y han continuado descendiendo desde entonces (incluso durante el mandato del presidente Obama), de manera que el salario mnimo por hora en EEUU es de solo 7,25 dlares (estandarizados por unidades de poder de compra UPP), uno de los ms bajos dentro del capitalismo desarrollado. El salario mnimo del promedio de los pases de la UE-15 es de 9,2 dlares por hora (sin incluir Suecia, Dinamarca, Italia, Finlandia y Austria). El salario mnimo por hora en Espaa es de 6,9 dlares estandarizados, uno de los ms bajos de la UE-15.

Es importante sealar que una evolucin semejante a la del nuevo Partido Demcrata clintoniano ocurri en Europa con la socialdemocracia, que fue perdiendo su base electoral (primordialmente, la clase trabajadora) al convertirse al neoliberalismo, dejando de ser socialdemcrata para pasar a ser socioliberal, adoptando polticas pblicas neoliberales que favorecieron claramente a sus Corporate Classes. Esta fue la causa del crecimiento de la ultraderecha, un fenmeno que ha caracterizado a muchos pases a los dos lados del Atlntico Norte.

Esta transformacin de la socialdemocracia al socioliberalismo se debe a muchas causas, pero una de especial inters es el cambio en la financiacin de tales partidos (dependiendo cada vez ms de los fondos procedentes de la Corporate Class), as como el cambio en la composicin de su personal y de sus dirigentes, todos ellos pertenecientes a las clases medias de educacin superior (la clase media ilustrada), que carecen de cualquier conexin con la clase trabajadora, a la cual ignoran.

La supuesta modernizacin del Partido Demcrata. La sustitucin de las polticas redistributivas por las polticas de igualdad de oportunidades

El distanciamiento del Partido Demcrata de la clase trabajadora y su creciente acercamiento a la clase corporativa (caracterstica de la Tercera Va) explica su compromiso con la globalizacin neoliberal y con la redefinicin de las polticas redistributivas, favoreciendo a partir de entonces a las rentas del capital y a los grupos pudientes, a costa del descenso de las rentas del trabajo. As lo muestran los datos sobre la distribucin de las rentas en aquel pas: las rentas del trabajo descendieron, pasando de representar un 65,3% en 1993 (cuando Clinton comienza su presidencia) de todas las rentas del pas, a un 60,5% en 2018. La continuacin de tales polticas ha causado un enorme crecimiento de las desigualdades, de manera tal que, segn un reciente estudio de Emmanuel Sez y Gabriel Zucman, titulado The triumph of injustice, 400 familias pudientes acumulan ms riqueza que el conjunto del 60% de renta inferior de todos los hogares. Y el 0,1% tiene ms riqueza que el 80%. En realidad, un impuesto de un 2% sobre los ingresos a tales familias originara suficientes ingresos para eliminar la pobreza en aquel pas.

Esta transformacin del Partido Demcrata ha ido acompaada de la desaparicin de la categora de clase social como variable para entender la realidad poltica y social del pas. El enorme poder de la clase dominante (the Corporate Class en EEUU) explica la desaparicin de la categora de clase social en el anlisis y discurso de un pas (incluyendo los EEUU, donde el poder de la clase dominante es muy grande). En realidad, este fenmeno ocurre tambin en Espaa, donde casi nadie habla de clases sociales. En su lugar, las categoras raza y gnero centran el tema de las desigualdades.

Este cambio en EEUU fue acompaado de otro: las polticas redistributivas pasaron a ser sustituidas por las polticas favorecedoras de la igualdad de oportunidades, con el objetivo de terminar con la discriminacin racial y sexual (pero no por clase social). De esta manera el Partido Demcrata intent y contina presentndose como el partido de las oportunidades, garantizando que todo ciudadano estadounidense tenga la misma oportunidad de alcanzar la cspide social. Su centro de accin es el rea legislativa federal que sanciona y penaliza la discriminacin por raza y gnero (repito, pero no por clase social), entre otros. Estas polticas han facilitado la movilidad vertical, sobre todo en el sentido de incorporar afroamericanos (y en menor medida, latinos) y mujeres en las instituciones pblicas (y en menor grado, privadas) de EEUU. Su mxima expresin fue la eleccin de un afroamericano, el Sr. Obama, como presidente y la casi victoria de una mujer candidata a presidenta. Esta incorporacin e integracin de las minoras y de las mujeres en las estructuras de poder poltico tuvo desde el principio un condicionante de clase social, pues en su gran mayora, las personas integradas pertenecan a las clases medias profesionales, y solo muy raramente a las clases trabajadoras.

Crtica de Nancy Fraser y del concepto del neoliberalismo progresista

Se equivoca, sin embargo, Nancy Fraser al considerar el clintonismo como la alianza de los movimientos sociales movimientos de los derechos civiles y feministas, entre otros- con el Partido Demcrata, definiendo tal alianza como el neoliberalismo progresista (ver su artculo The end of progressive neoliberalism, Dissent, 02.01.17). Su intento de convertirse en un partido feminista, por ejemplo, se da en respuesta a la radicalizacin de amplios sectores de tales movimientos que crearon una alarma entre el establishment poltico estadounidense y, muy en particular, en el Partido Demcrata, el cual respondi a tal amenaza mediante el intento (en parte exitoso) de coaptacin e instrumentalizacin de sus dirigentes, incorporndolos a la estructura de poder, dentro de un contexto definido por la correlacin de fuerzas bajo el dominio de la Corporate Class. Se intentaba con ello diluir as cualquier amenaza de inestabilidad para el orden existente.

La radicalizacin de los movimientos sociales y el intento del Partido Demcrata de contenerla. El movimiento feminista

Vase lo ocurrido con el mayor movimiento feminista existente en EEUU (NOW), que apoy activamente a Hillary Clinton como candidata a la presidencia (que fue la mxima defensora de la globalizacin neoliberal en la administracin Obama). La direccin de NOW insuflaba una visin neoliberal en sus programas que representaba solo a un sector de las mujeres y del movimiento defensor de los derechos de las mujeres: el sector formado por personas pertenecientes a la clase media profesional con educacin superior (la citada clase media ilustrada). Tal clase social y tal feminismo neoliberal en EEUU eran y son profundamente antisocialistas: la candidata Hillary Clinton intent destruir alcandidato socialista Bernie Sanders en las primarias del Partido Demcrata, que las encuestas mostraban que podra haber ganado las elecciones presidenciales. Esta hostilidad hacia las izquierdas incluy tambin una fuerte oposicin a las feministas contestatarias antiestablishment, que fueron marginadas y discriminadas. Las herederas de estos sectores de izquierdas, procedentes de las clases populares (como Alexandria Ocasio-Cortez, entre otras), representan el feminismo socialista, y se presentan sin tapujos como tales y como parte del movimiento socialista liderado por Bernie Sanders.

El movimiento de liberacin de la poblacin negra

Otro tanto ocurri con el movimiento de liberacin negro que, en sus orgenes, vio asociada la liberacin de la mayora de la poblacin negra con la liberacin de la mayora de la clase trabajadora, hasta tal punto que una semana antes de ser asesinado, Martin Luther King defini la lucha de clases como la realidad social que afectaba ms la vida poltica, econmica y social del pas, esto es, como el punto esencial de la vida del pas. De ah que promoviera la alianza e incluso confluencia de todos los movimientos que defendan a las vctimas del sistema poltico, econmico y cultural de EEUU, dominado por la Corporate Class y sus establishments polticos y mediticos. Promovi as la convergencia del movimiento de derechos civiles con el movimiento obrero, relacionando as la liberacin de ambos colectivos. La clase social era, para Martin Luther King, el elemento de transversalidad que facilitaba las alianzas, denunciando el racismo como el mecanismo e ideologa que la Corporate Class utilizaba para dividir a la clase trabajadora del pas.

Las polticas del Partido Demcrata, sin embargo, no apoyaron tal estrategia. Al contrario, desarrollaron estrategias y polticas que intentaban integrar dentro del sistema a cada grupo por separado. En el caso de la poblacin negra, las polticas pblicas de tipo asistencial, a fin de integrarla dentro de la estructura de poder (idea que alcanz su mxima expresin con la eleccin del presidente Obama), mostraron las limitaciones de tal estrategia: el nivel de vida de la poblacin negra no mejor durante su mandato.

Hacer esta observacin no implica desmerecer la importancia del factor simblico. Su importancia depende, sin embargo, del contexto en el que aparece. El bienestar y la calidad de vida de la mayora de la clase trabajadora, de raza negra en Baltimore, no ha mejorado al cambiar de raza la alcalda, aos atrs blanca, y ahora negra. Las polticas neoliberales se han continuado aplicando incluso con una alcaldesa, mujer y afroamericana, que vet el aumento del salario mnimo en una ciudad donde la mayora de la poblacin es precisamente afroamericana. As pues, la integracin de las minoras y de las mujeres en diferentes estratos del Estado realizada por el Partido Demcrata neoliberal ha servido primordialmente para promover mejor el neoliberalismo.

Trump como consecuencia del rechazo al neoliberalismo progresista

El mal llamado neoliberalismo progresista fue precisamente el que cre un enorme rechazo entre los grupos ms perjudicados por la aplicacin de sus polticas, principalmente los sectores de las clases populares en general y la clase trabajadora en particular: y esa fue la cantera de apoyo a Trump. Sanders podra haber canalizado este enfado y ello ocurri durante la campaa, pues sus mximos apoyos vinieron de la clase trabajadora y de los jvenes, como tambin est ocurriendo ahora. El ataque sobre l y su destruccin como candidato por parte del aparato del Partido Demcrata contribuy al xito de Trump, que se present como el candidato antiestablishment. El votante ms fiel a Trump es profundamente antiglobalizacin, y percibe al gobierno federal como el origen de sus problemas debido a su atencin supuestamente exclusiva a las minoras y a las mujeres (de renta superior) a costa suya (sean hombres o mujeres), y a su excesiva tolerancia con la inmigracin. Trump, que lejos de ser un inepto es enormemente astuto, alimenta esta percepcin con un lenguaje muy accesible y muy popular, con grandes dosis de racismo y sexismo, y con un comportamiento antiestablishment que ayuda a ofuscar y ocultar sus polticas enormemente favorables al componente ms reaccionario de la Corporate Class.

Su nacionalismo extremo, basado en un sentido de supremacismo racial (de la raza blanca), machista, profundamente antidemocrtico, autoritario y caudillista, rene las caractersticas del fascismo europeo, con una excepcin. El fascismo europeo (que era tambin el instrumento de las clases dominantes para destruir el movimiento socialista y comunista) no era anti-Estado, pues competa con el movimiento obrero en la necesidad de cubrir las necesidades bsicas de la clase obrera. En cambio, el trumpismo s que es anti-Estado y anti polticas pblicas sociales. Es un fascismo libertario ms semejante a Vox que a Le Pen. Y representa una enorme amenaza para la democracia y el bienestar de las clases populares.

Cul es la alternativa?

Una de las causas del enorme poder de la Corporate Class en EEUU es la atomizacin y autonoma de los movimientos de resistencia, hecho que ya est tambin ocurriendo en Europa. En EEUU, a diferencia de la Europa Occidental, no ha habido movimientos que favorecieran la transversalidad entre ellos. La Rainbow Coalition fue una excepcin. Su objetivo era establecer una alianza de los movimientos sociales. Pero incluso tal alianza no tuvo una ideologa que permitiera relacionar los distintos tipos de explotacin para establecer un futuro y proyecto comn. La ausencia de un proyecto socialista de masas que permita relacionar explotacin de clase social, explotacin racial y explotacin de gnero, por ejemplo, ha debilitado cada uno de estos movimientos, que acaban compitiendo por el apoyo popular.

En la Europa Occidental, el socialismo tuvo una amplia base social que permiti avanzar en varias dimensiones de la liberacin humana. No es por casualidad que los pases donde la explotacin de clase (y las desigualdades que genera), de gnero y de raza es menor sean los del norte de Europa, donde partidos pertenecientes a tal tradicin poltica han gobernado durante la mayor parte del perodo transcurrido desde la II Guerra Mundial. No hay en esos pases movimientos feministas muy fuertes. Sin embargo, las mujeres tienen muchos ms derechos polticos, sociales y laborales que en EEUU, donde tales derechos estn enormemente limitados. El contexto poltico es determinante, y este contexto en EEUU es muy desfavorable para la liberacin de las distintas causas de la opresin, al no haber un proyecto comn. Lo que es preocupante es que este modelo neoliberal se est extendiendo tambin en Europa. En realidad, en Europa, el crecimiento de la ultraderecha no ha alcanzado todava las dimensiones de EEUU, donde el partido gobernante, el republicano, es ya un partido de ultraderecha con caractersticas fascistoides. Esto es nuevo en EEUU, y es muy preocupante. Trump es un sntoma, pero no la causa. Y el que no se vea as es el gran problema.

Los candidatos en el Partido Demcrata

La alternativa a este neoliberalismo supuestamente progresista (hoy representada por una mujer, lder del Partido Demcrata, Nancy Pelosi), ha sido Bernie Sanders, que se define sin tapujos como socialista, tomando como referencia las polticas pblicas de carcter universal que empoderan a la ciudadana en su totalidad. Es el equivalente al socialdemcrata nrdico escandinavo de hace veinte aos. Y es enormemente popular entre los jvenes y entre la clase trabajadora. Ni que decir tiene que es una de las personas ms odiadas por el establishment poltico-meditico de EEUU, que utiliza todos los medios a su alcance para destruirlo. La otra candidata es Elizabeth Warren, un personaje curioso, pues aunque procede de una familia con escasos recursos, pas a ser integrada rpidamente en las instituciones, convirtindose en profesora de Harvard. En esta etapa de rpido ascenso tuvo posturas neoliberales. Pero cambi y ha ido tomando posiciones ms prximas a Sanders, aclarando sin embargo que no es socialista. En realidad, se define como feminista y capitalista hasta la mdula. Es popular, sobre todo, entre las clases medias con educacin superior.

El que mejor representa la herencia Clinton en su versin ms conservadora es Joe Biden, el que fuera vicepresidente con Obama, que claramente representa el Partido Demcrata tradicional y que, en contraste con Trump, da una imagen de tipo presidencial, heredera de la administracin Obama. Este partido ha estado intentando destruir a Trump basndose en el comportamiento poco presidencial del hoy presidente. El objetivo central de su programa anti-Trump ha sido mostrar las conexiones de este con el gobierno ruso durante su etapa de hombre de negocios en asuntos inmobiliarios, y ms tarde como presidenciable, con la peticin de ayuda a Putin en su pugna electoral con la Sra. Clinton. Tal tema, sin embargo, no tiene particular importancia para el ciudadano normal y corriente, el cual sabe que el gobierno ha intervenido intensamente en las elecciones de otros pases y encuentra normal (aunque no deseable) que otros pases intenten intervenir en las elecciones de su pas.

Y ahora, gran parte de la atencin se centra en las conexiones de Trump con personajes y pases extranjeros para que le ayuden en su prxima campaa electoral, proveyndole informacin til. La utilizacin del Estado como si fuera de su propiedad para fines personales es algo tpico de Trump. Y es denunciable. Pero a su votante no le provoca tanto rechazo, pues sabe de la corrupcin del sistema poltico. En realidad, el atractivo de Trump es que su comportamiento est fuera de lo normal, pues hace explcitamente lo que otros hacen ocultamente. Se salta a la torera todo el protocolo y los requisitos ticos de su mandato. Su antiestablishment es muy atrayente. Romper con todas las normas. Y su crtica a los medios es popular, pues estos son altamente impopulares.

Lo que el Partido Demcrata debera hacer, adems de autocrtica, es ver cmo las polticas que est imponiendo estn daando a la poblacin que le vota antes: la clase trabajadora. Pero para que ello suceda hace falta autocrtica de este partido, algo que es difcil (casi imposible) que ocurra. Y ah est el problema. El sistema bipartidista estadounidense es muy poco democrtico y las instituciones estn claramente sesgadas en contra de cualquier cambio, tal como, por cierto, tambin ocurre en Espaa. Y mucho me temo que, sin cambios en el Partido Demcrata, pocos cambios ocurrirn en EEUU.

Vicen Navarro es catedrtico emrito de Ciencias Polticas y Polticas Pblicas. Universitat Pompeu Fabra, y Professor de Public Policy, The Johns Hopkins University

Fuente: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2019/10/28/lo-que-los-grandes-medios-no-estan-contando-sobre-eeuu/


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