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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2019

Breves notas sobre la eleccin presidencial

Martn Mosquera
Rebelin


1. Se confirm la previsible derrota de Macri en la eleccin presidencial (48/40%) y nuestro pas inicia un nuevo ciclo poltico. Sin embargo, si la sorpresa en las elecciones primarias del 11 de agosto fue la magnitud del rechazo al gobierno (47/32%), la de ayer fue la notable recuperacin del voto macrista en medio de una crisis econmica galopante (la inflacin del ltimo mes fue de 5,9%, la ms alta de todo el ciclo macrista). A su vez, la sensacin generalizada de que la eleccin ya estaba resuelta poda estimular la dispersin y desmoralizacin del votante macrista. La situacin econmica anterior a las primarias era significativamente mejor a la actual, as como mucho mayor la expectativa de que Macri pudiera ser reelecto. Sin embargo el efecto del resultado de la primaria fue en la direccin opuesta al que poda esperarse: se recrudeci la polarizacin, ms que distenderse, del lado del polo anti-populista. Pareciera que el Frente de Todos perdi la tensin del voto (ya est resuelta resuelta la eleccin), mientras que Macri logr movilizar excepcionalmente a su base porque, en lugar de colapsar, sigui apareciendo como el instrumento en disponibilidad para rechazar el regreso del kirchnerismo. La consigna de la recta final de su campaa fue s se puede. Incluso si pocos crean efectivamente factible remontar la eleccin, el macrismo sigui apareciendo como el mejor voto testimonial de rechazo al inevitable regreso populista. Respecto a la eleccin anterior, Macri logr recuperar votos de las otras candidaturas anti-kirchneristas (tanto del centrista Lavagna como de Gomez Centurion y Espert, las versiones argentinas de la extrema derecha ultra-liberal y ultra-conservadora que recorre el mundo), as como del voto en blanco y de la abstencin. Tambin habra que evaluar con detenimiento si se estn confirmando parcialmente hiptesis, como la de Juan Carlos Torre1, de que la divisin del peronismo del ltimo ciclo habra expresado fenmenos de fondo, de incompatibilidad de las bases electorales de los diferentes sectores, por lo que su unificacin dej tambin una franja de votos que fueron absorbidos por el macrismo (lo que podra explicar en parte que Macri saca ms puntos porcentuales en esta eleccin que en 2015, donde el peronismo se present dividido). Por ltimo, el control del Poder Ejecutivo Nacional, en un pas hiper-presidencialista como Argentina, es un dato que no puede desconocerse para explicar estas dinmicas polticas. CFK se fue del gobierno en 2015 con niveles muy altos de aprobacin que nunca recuper. Cambiemos accedi al gobierno con una diferencia mnima y pudo ampliar su base electoral en 2017 pese al ajuste y al deterioro salarial que ya haba comenzado.

En cualquier caso, es necesario no perder de vista que aquello que el periodismo denomina superficialmente grieta es una polarizacin social y poltica real y duradera.

2. La derrota del macrismo es un hecho positivo, producto de la persistencia de relaciones de fuerza que ya se haban expresado en las movilizaciones de masas que enfrentaron al gobierno (aunque hubo un descenso significativo en el ltimo periodo, con la excepcin del movimiento feminista). Las expectativas sociales detrs del voto a Fernndez aspiran a ponerle un freno el ajuste en marcha y el resultado positivo inyecta una sensacin de confianza en las clases populares. En el plano regional suman un obstculo ms al inestable giro a la derecha que impulsan los gobiernos reaccionarios de Trump y Bolsonaro. Sin embargo, este efecto positivo se ve empaado por la sealada persistencia de un fuerte bloque social derechista. Se super a la derecha, pero no se la quebr y esto tambin afecta al nimo popular y a las relaciones de fuerza.

3. El 40% de Juntos por el Cambio en este contexto muestra la notable resiliencia de una base social anti-populista. Aunque derrotado Macri, sobrevive una derecha social que volvi a mostrar su fortaleza. Esto confirma una tendencia que ya anunciamos2: el fracaso electoral del macrismo no quiebra las fidelidades polticas precedentes y las concepciones del mundo de su base social. Es decir, aun si el macrismo fue desalojado del gobierno no se derrot adecuadamente al macrismo de base, donde se articula el rechazo a la politizacin de las necesidades sociales, la defensa del mercado como nexo central de la vida social y asignador de recursos (de la crisis se sale trabajando) y el reclamo de orden contra la delincuencia y la protesta social. Esta base social muestra una sorprendente politicismo: relativamente insensible al deterioro econmico que tambin sufre, conserva sus referencias y lealtades partidarias. Queda en disponibilidad entonces una base de masas a la espera de tiempos mejores.

4. Qu gobierno ser el gobierno de Fernndez? Es difcil hacer pronsticos en este contexto. Aunque hubo un achatamiento de expectativas sociales fruto de aos de macrismo y de crisis econmica, en las clases populares pervive la expectativa de un retorno a la poltica redistributiva y el crecimiento econmico del mejor momento del kirchnerismo (2003-2012). Sin embargo, las condiciones son muy adversas. Est agotado el super-ciclo de las commodities, que permiti el correspondiente ciclo progresista que armoniz medidas redistributivas y acumulacin de capital. Nadie sabe si lo peor de la crisis econmica ya pas o si, lo ms probable, estamos apenas estamos a mitad del camino. Por lo pronto, las cmaras empresarias y el FMI siguen reclamando las reformas estructurales en el terreno fiscal, laboral y previsional, que ya avanzaron significativamente en Brasil. A su vez, cuando la deuda pblica se acerca al 100% del PBI, el 40% es con el FMI, con quien estamos en vsperas de una negociacin muy dura. Un abrupto giro de Fernndez hacia la ortodoxia econmica, como Dilma luego de su reeleccin en 2014 o Lenin Moreno ms recientemente, llevara el pas probablemente a una situacin explosiva. Un recrudecimiento de la crisis tendra efectos difciles de predecir. Ninguno de estos escenarios es necesariamente promisorio: contra la idea vulgar de que el fracaso del reformismo favorece a la izquierda, un contexto de crisis del populismo en el marco de una derecha social y electoral fuerte y sin alternativa seria por izquierda puede presentar ms peligros que oportunidades (el ejemplo de Brasil es elocuente al respecto, pese a las notables diferencias entre ambos pases). Por lo pronto, el equipo de Fernndez parece querer ir hacia un pacto de salarios y precios que ralentice la inflacin, con un valor de la moneda y de los salarios depreciados para favorecer las exportaciones y la reactivacin de la economa basada en la competitividad ganada por la devaluacin. Tal vez haya condiciones para un rebote de la economa que utilice la capacidad instalada y permita unos aos de recuperacin, pero la sabana es muy corta y la puja distributiva contenida empezar a presionar. La negociacin con el FMI tampoco augura buenos resultados, en un contexto que presenta ms simetras con Grecia o Ucrania que con Portugal.

Veremos en movimiento, a lo largo de los prximos aos, la contradiccin entre las aspiraciones sociales detrs del voto al peronismo o entre los intereses de sus bases de sustentacin (sobre todo movimientos sociales y sindicatos) y el programa que el peronismo quiere aplicar, en un contexto en el que se estrecharon dramticamente las condiciones para polticas progresistas compatibles con la acumulacin capitalista.

5. La izquierda representada en el FIT-U hizo la peor eleccin desde su conformacin en 2011 (2,2%), incluso despus de sumar a una nueva fuerza (el MST). Aunque hay que esperar al escrutinio definitivo para confirmarlo, pareciera que no va a incorporar diputados nacionales. Se trata de un achicamiento significativo pero no de una desaparicin de la gran poltica (mantiene presencia legislativa provincial y diputados nacionales electos en 2017). Sin embargo, hay que analizar si las razones de este retroceso descansan solamente en el clima de polarizacin nacional, como no se cansan de decir sus dirigentes, o si tambin responde a un cierto agotamiento de la expectativa que sectores sociales, sobre todo juveniles, pusieron en esa experiencia. An en las provincias donde la polarizacin no exista o estaba muy atenuada, la eleccin tambin fue muy modesta (el caso de Crdoba donde el kirchnerismo no se present es un ejemplo notable). Tambin hay un retroceso en el terreno sindical y estudiantil. Una duradera poltica sectaria frente a la base social del kirchnerismo le podra estar pasando factura y se extiende la idea de que se desaprovech la posibilidad de que la izquierda irrumpiera encabezando un amplio movimiento popular con una poltica abierta y unitaria. La buena eleccin de Myriam Bregman en la Ciudad de Buenos Aires, a contramano de la eleccin nacional, que qued al borde de ser electa por primera vez en este distrito, muestra que hay espacio para que se desarrolle otro perfil de izquierda: Bregman no solo tiene ms carisma que sus colegas, sino que tiende a ubicarse de forma ms inteligente y menos sectaria en el debate poltico nacional.

Las previsibles desilusiones con el futuro gobierno pueden ofrecerle al FIT-U un segundo aliento. Pero es necesario debatir si no es necesario la emergencia de una nueva fuerza poltica, sobre bases amplias, democrticas, unitarias, que interacte virtuosamente con los nuevos movimientos sociales (feminismo, ecologismo) y sepa acompaar las expectativas que los sectores populares depositan en el peronismo. Una izquierda que se desarrolle sobre una base no sectaria debe evaluar seriamente la hiptesis de una posible confluencia con eventuales desprendimientos y radicalizaciones de sectores militantes del kirchnerismo y sobre todo darse una poltica hacia los agrupamientos que se le sumaron recientemente con la expectativa de contribuir al nico recurso que pareca disponible para desalojar a Macri.

6. Nuestro pas muestra una relacin de fuerzas fluctuante e inestable. Fuertes movilizaciones de masas en el ciclo 2016-2017, con un pico en la manifestacin callejera contra la reforma previsional de diciembre de 2017 (que fue el hecho poltico que puso definitivamente a la defensiva al gobierno macrista), seguida de una fuerte desmovilizacin justo cuando se concret el mayor golpe a los ingresos populares, con las sucesivas y violentas devaluaciones de la moneda. En esta pasivizacin social jugaron un papel tanto la expectativa electoral de la poblacin como las direcciones sindicales vinculadas al kirchnerismo que apostaron a desinflar los conflictos. A falta de grandes victorias sociales las aspiraciones populares se trasladaron al terreno electoral. Resta ahora develar la pregunta del milln: si esta desmovilizacin fue un fenmeno coyuntural, atado a la situacin electoral, o si muestra una tendencia ms estructural. Si la derrota del macrismo es el punto de apoyo para un nuevo ciclo de luchas que aspire a recuperar lo perdido o si la probable decepcin con Alberto Fernndez instala una sensacin de falta de alternativa (al ajuste) que traduce polticamente el esbozo de derrota social de los ltimos dos aos (20% de retroceso aproximado del salario real). Argentina tiene un movimiento social excepcionalmente fuerte: un movimiento obrero con un peso con pocos paralelos en el mundo, un consolidado movimiento de desocupados o trabajadores informales que es una originalidad internacional, un explosivo movimiento feminista. Pero tambin muy dependiente del Estado y, fundamentalmente, del peronismo. La clase trabajadora tiene una relacin de fuerte integracin al Estado desde hace 70 aos con el peronismo histrico. El movimiento piquetero y el de DDHH desde el ascenso del kirchnerismo en 2003. Ahora parece tocarle al movimiento feminista, luego del anuncio del Ministerio de la Mujer que encabezara una reputada feminista. Como sabemos, la dialctica de concesin e integracin es contradictoria e inestable. La evolucin de estos movimientos sociales contra las tendencias a la integracin y pasivizacin definir las relaciones de fuerza del prximo ciclo. Por el momento, llegan aires frescos y renovados desde Amrica Latina, donde destacan las nuevas generaciones chilenas que estn conmoviendo a la regin. La situacin es compleja. Hay, sin embargo, fundamentos para el optimismo.

Notas:

1 Ver Torre, Juan Carlos, Los hurfanos de la poltica de partidos revisited en http://panamarevista.com/los-huerfanos-de-la-politica-de-partidos-revisited/ La tesis de Torre es que la dualizacin duradera de la clase trabajadora entre un sector formal y otro informal (precario y dependiente de la ayuda estatal) se traduce en una ruptura duradera en la base social tradicional del peronismo, con un sector formal ms inclinado a valores conservadores, jerarquas rgidas y rechazo al asistencialismo y un sector informal atado a las polticas de redistribucin social.

2 Ver Piva, Adrin y Mosquera, Martn, La emergencia de un nuevo ciclo poltico?: notas para la caracterizacin de la situacin poltica en https://www.intersecciones.com.ar/2019/07/20/la-emergencia-de-un-nuevo-ciclo-politico-notas-para-la-caracterizacion-de-la-situacion-politica/

https://www.intersecciones.com.ar/2019/10/28/breves-notas-sobre-la-eleccion-presidencial/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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