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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2019

Entrevista al historiador Sergio Grez Toso
Hemos visto en estos 30 aos que las protestas pacficas, ordenadas y respetuosas no son escuchadas

Javier Larran
Correo del alba


Sergio Grez Toso es un prestigioso historiador chileno, especializado en los orgenes y devenir de los movimientos populares de su pas. Docente de la Universidad de Chile, entre sus obras destacan: Historia del Comunismo en Chile. La era de Recabarren (1912-1924); Los anarquistas y el movimiento obrero. La alborada de "la Idea" en Chile (1893-1915)yDe la "regeneracin del pueblo" a la huelga general. Gnesis y evolucin histrica del movimiento popular en Chile (1810-1910).

Para hablar de las causas, desarrollo y eventual evolucin de la rebelin popular por la que atraviesa la nacin surea en estos das, le comunicamos, compartindonos generosamente su mirada de este evento.

 

Cul es el origen de la protesta social en Chile?

El origen aparente fue la iniciativa tomada por estudiantes de la enseanza media secundarios de recurrir a evasiones masivas de pago de pasaje delMetro de Santiago, debido al alza de la tarifa. Peroevidentemente se trata de la gota que rebas el vaso, porque esta revuelta popular espontnea responde a causas mucho ms profundas, estructurales, a un descontento sordo, acumulado en ms de cuatro dcadas, desde que se implant el modelo neoliberal en Chile, en la dictadura de Augusto Pinochet. Modelo que se fue afirmando y consolidando con los gobiernos postdictatoriales.

Hay que entender que hemos vivido toda esta poca con una cantidad enorme de atropellos, violaciones sistemticas de los DD.HH., atropellos a los derechos esenciales de la mayora de la poblacin, una represin brutal durante y despus de la dictadura, todo tipo de abusos por parte de los grandes empresarios y polticos profesionales, la destruccin de la naturaleza, la persecucin de los pueblos originarios, la entrega del pas a las trasnacionales, la negacin de la soberana popular. En otras palabras, la evasin de la tarifa del Metro prendi como un reguero de plvora, a la que se sumaron distintas categoras y grupos sociales, prcticamente la generalidad de la poblacin nacional.Como bien dicen los manifestantes:No son 30 pesos, son 30 aos. Es el hasto de la poblacin por tanto abuso, explotacin, miseria y desgracias sociales.

Por qu justamente ahora la gente sale a las calles? Cunto influye el que gobierne la derecha?

Porque todo tiene su tiempo.Sin lugar a dudas la existencia de un gobierno de la derecha tradicional al igual que en 2011, cuando se produjo otro estallido contribuye a radicalizar las cosas. El manejo torpe del Gobierno de Sebastin Piera, con declaraciones provocadoras e insultantes de sus ministros a ojos de la mayorade la poblacin, tambin contribuy. Pero tarde o temprano este alzamiento popular se iba a producir. Toco que se produjo ahora, por esta larga acumulacin y por el mal manejo poltico del Gobierno, pero era previsible.

Contrariamente a lo que dicen los grandes medios de prensa y los polticos profesionales (del oficialismo y la oposicin), esto no es sorprendente. Numerosos analistas, dirigentes sociales, intelectuales y movimientos socialeshabamos pronosticado esto, claro, lo que no podamos indicar era el momento exacto en que se iba a producir, pero era una gran cantidad de combustible la que se iba acumulando y bastaba una sola chispa para incendiar toda la pradera, y esa chispa no fue otra que la iniciativa de los liceanos de evasin masiva de los controles de entrada al Metro.

Al revisar imgenes y videos de las movilizaciones se distingue variedad de actores, cmo caracterizara esta protesta en trminos de composicin social y mtodos empleados?

Esta es una rebelin del pueblo de Chile, de variados sectores sociales. Las protestas se realizan en todo tipo de barrios, fundamentalmente en los barrios populares y de clase media, pero incluso en algunos de clase media acomodada que, si bien tienen condiciones de vida digna, sufren de la incertidumbre respecto de su futuro.

En Chile, como no hay derechos sociales garantizados (educacin, salud y pensiones dignas), familias que tienen un buen pasar pueden quedar arruinadas si tienen una enfermedad cuyo costo de tratamiento es muy caro, por ejemplo, una enfermedad catastrfica.Asimismo, personas que pueden tener un nivel de vida digno cuando estn activas desde el punto de vista laboral, ven reducidos a lo menos 1/3 de sus ingresos actuales al momento de jubilarse y pensionarse.Por eso estos sectores se han sumado a la protesta.

Es un movimiento policlasista, lo que nos permite decir quees un movimiento del pueblo chileno, de la mayora de la ciudadana, con caractersticas de revuelta espontnea. Aqu no hay un Estado Mayor que est dirigiendo la revuelta, son miles de focos de incendio a lo largo y ancho de todo el pas, expresiones de la espontaneidad, del hartazgo, de la rabia, de grandes sectores de la poblacin que no ven ninguna alternativa de tipo institucional para expresar su protesta, porque hay que recordar que el sistema poltico existente en Chile est determinado por la Constitucin an vigentedel dictador Pinochet, aprobada en un plebiscito fraudulento en 1980, que pese a haber sufrido una serie de reformas, no se ha visto alterada en lo fundamental, sigue hecha como traje a la medida del modelo neoliberal.

Hablo de una Constitucin que garantiza la ms amplia libertad econmica, pero que no es garante de derechos sociales, y que en el plano poltico establece un rgimen de democracia tutelada, restringida y de baja intensidad. As, al no existir los canales polticos para que esta insatisfaccin y demandas sean canalizadas de manera positiva a travs de mecanismos institucionales, a la poblacin no le queda ms alternativa que ejercer una protesta con caracteres violentos. Porque ya hemos visto en estos 30 aos que las protestas pacficas, ordenadas y respetuosas no son escuchadas. Y eso lo han entendido sobre todo los ms jvenes y los sectores ms pauprrimos de la poblacin, quienes, de manera absolutamente espontnea y sin que nadie los gue, estn recurriendo a formas muy radicales de protesta.

Respecto al ltimo punto que menciona, cul es la virtud y cules son los lmites de lo espontneo?

La virtud de lo espontneo lo hemos visto en la primera semana, eso gener un desconcierto en la lite dirigente y gobernantes, una incapacidad de apagar todos los fuegos puesto que aqu, como no hay un Estado Mayor, no pueden ser golpeados; gran parte de las acciones de la poblacin repitoson espontneas. Si bien hay algunas convocatorias a marchas o manifestaciones, hay que tener presente que a lo largo de los das se realizan centenares de protestas que no responden a ningn llamado centralizado. Las personas lanzan convocatorias por las redes sociales y se van juntando distintos grupos, en los barrios, en el centro de la ciudad, en los lugares de trabajo, en los espacios ms diversos. Esto ha tenido la virtud de que ha dispersado a las fuerzas represivas y les ha hecho muy difcil su labor.

En contraparte, pasado el momento de la sorpresa, entra el momento de la poltica. Y eso se ha traducido en maniobras por parte de los que detentan el poder, de los defensores del modelo neoliberal, de quienes se encuentran en las filas gobiernistas e igualmente en las de oposicin, destinados a darle una salida lo ms conservadora posible a la situacin actual.

La debilidad del movimiento de rebelin popular que est viviendo Chile es que no tiene representacin poltica y por ende van a tratar de dejarlo fuera de las negociaciones de las tratativas que intenten una salida. Aunqueexiste una coordinacin de organizaciones sociales denominada Unidad Social, que es la que est llamando a un conjunto de manifestaciones, misma que est integrada por unidades sindicales, estudiantiles, feministas, ecologistas y de distinto tipo, no es menos cierto que esta instancia no controla el movimiento, porque, como dije, la mayor parte de las acciones son espontneas y la mayor parte de las personas que participan no tienen representacin ni social ni poltica, son ciudadanos de a pie que expresan su malestar. De tal modo que hay una disparidad muy grande, en el plano de la representacin poltica, entre quienes estn tratandode apagar el incendio y los sectores populares y organizaciones sociales que estn tratando de llevar lo ms lejos posible este movimiento para obtener algunas ganancias concretas cuandose terminen las movilizaciones.

Al escuchar las consignas de las masas, leer rayados callejeros o carteles de los que marchan, uno logra distinguir demandas estratgicas, por ejemplo, el fin de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Cmo se resuelve esta crisis, entendiendo que los que supuestamente deben ofrecer salidas son polticos deslegitimados?

No sabemos cul va a ser el desenlace de todo esto. Los escenarios son absolutamente gelatinosos, variados, de modo que esto puede terminar en el escenario ms negativo, como lo sera un autogolpe (fujimorazo) por parte de Piera y el alto mando de las FF.AA., o en el otro extremo, puede concretarse no el trmino del modelo neoliberal falta an para eso en este pas pero por lo menos en su resquebrajamiento, de manera tal que los sectores populares estn en condiciones de obtener algunas ganancias, de fortalecer sus organizaciones, para en el futuro poder echar abajo el modelo.

Entre aquellos extremos se pueden dar distintos escenarios, los que en estos momentos, con los elementos que tenemos a mano, son imposibles de predecir. Lo que s es seguro es que desde la perspectiva de los movilizados, los movimientos populares, gente que est protestando en las calles, mientras ms sea la presin que ejerzan, ms sern los beneficios que se obtengan en esta coyuntura.

Han salido a la palestra teoras de autoatentados y de fuerte represin estatal hacia la ciudadana, a qu se debe esta sobrerreaccin de las FF.AA.?

Efectivamente as es. An no se han podido comprobar los autoatentados, pero gran parte de la poblacin sospecha que efectivamente una cantidad de incendios, por ejemplo, a las estaciones delMetro, pueden ser obra de sectoresde derecha y de la institucionalidad del Estado, interesados en crear la imagen de caos, vandalismo, a tiempo de golpear a los sectores populares que son los que ms utilizan el Metro como medio de transporte y generar as una sensacin de hasto en la poblacin, lo cual permita un escenario reactivo, acorde con los intereses de los que defienden el statu quo. Con todo, esto no ha sido probado, pero es altamente sospechoso que se destruyan e incendien locales comerciales, supermercados y estaciones delMetro en las horas de toque de queda. Aqu son miles y miles los soldados y policas uniformados y de civil que patrullan las calles en las noches, y resulta que justamente por las noches se llevan a cabo estos atentados. O sea, la sospecha por parte de la poblacin va en crescendo, mientras que las autoridades nunca han salido a decir en qu circunstancias se produjo tal o cual atentado contra una estacin, ms an, no pocas han estado desguarnecidas, en escenarios en que se saba que al violencia iba en aumento.

Igualmente hay quemas de buses que se han producido en circunstancias muy extraas, por ejemplo, buses que estn alineados, como diciendo qumennos, pegados uno al lado del otro, buses antiguos adems, cuyos propietarios pueden cobrar seguros. En fin, hay una serie dehechos dudosos.

La brutal represin que est sufriendo la poblacin chilena se explica por la decisin del poder de aplastar esta rebelin a como d lugar. Ciertamente el mtodo ms recurrido por la clase dominante, a lo largo de la historia de Chile, ha sido precisamente la represin brutal.

Cul es la responsabilidad de Sebastin Piera frente a los asesinatos de civiles por parte del Ejrcito y Carabineros, as como de las comprobadas violaciones DD.HH. padecidas por centenares de detenidos que acusan torturas, violencia sexual, entre otras?

El primer y ms grande responsable de esos atropellos es el Presidente de la Repblica, sus ministros, sus asesores, su base poltica de los partidos de derecha que estn gobernando, porque fueron ellos quienes decidieron decretar el Estado de Emergencia, el toque de queda y sacar a los militares a las calles. El propio Estado de Emergencia est violando las leyes constitucionales.

Por qu?

Porque de acuerdo a la Constitucin el responsable del Estado de Emergencia es el Presidente de la Repblica, quien puede traspasar esta responsabilidad a los jefes militares; pero en el caso de Piera no se lo ha hecho de manera formal. Ello sin tomar en consideracin que los militares y carabinerosestn sobrepasando las atribuciones que le entregan tal declaratoria.

Cmo cules atribuciones?

En el Estado de Emergencia la infraccin al toque de queda no es un delito, sino una simple falta, por lo tanto no debe mediar la prisin y menos an los malos tratos o la tortura. Simplemente se trata de una falta que es penalizada con el pago de una multa. Y bien sabemos lo que les est ocurriendo a las personas que son sorprendidas caminando por la calle en horas de toque de queda. En algunos casos sufren torturas, malos tratos y detenciones arbitrarias.

El Estado de Emergencia tampoco autoriza a las FF.AA. y a Carabinerosa ingresar a domicilios particulares con el fin de detener a personas que puedan estar protestando o en un cacerolazo. Es decir, esta declaratoria se aparta de las normas constitucionales y su concrecin prctica, por parte de los uniformados, agrava an ms esta situacin de ilegalidad; por eso la responsabilidad poltica primera es de Piera y su Gobierno.

A medida que avanza la protesta se amplifica la peticin de un nuevo Pacto Social y la creacin de una Asamblea Constituyente, por qu Chile nunca ha llevado a cabo un proceso constituyente?

Porque no hemos tenido la capacidad de juntar la suficiente fuerza social y poltica que imponga una Asamblea Constituyente. Nunca en Chile ha habido una Asamblea Constituyente, lo que quiere decir que nunca se ha gestado una Constitucin por medios plenamente democrticos. Todas las constituciones que hemos tenido a lo largo de nuestra historia, especialmente las tres ms importantes (1833, 1925 y 1980), han sido el resultado de componendas en el seno de la clase dominante y de una casta poltica, en las cules ha intervenido la fuerza militar yel poder de las armas ha sido decisivo en la imposicin, mediante mtodos no democrticos y fraudulentos, de estas.

Si no hemos tenido Asamblea Constituyente ni constituciones gestadas democrticamente es porque la clase dominante le tiene terror a la democracia. Ellos adhieren formalmente a la democracia, a los valores de la democracia entendida esta como mera sucesin de gobiernos y autoridades electas con elecciones ms o menoslibres, ms o menos fraudulentas, segn los distintos momentos de la historia, pero no como un rgimen de participacin de la ciudadana; a lo sumo adscriben una concepcin de democracia representativa, pero no de democracia participativa.

Cul sera el costo poltico y social para el movimiento popular en caso de ser derrotado?

El costo social ya lo estamos sufriendo, hay decenas de muertos, 3 mil detenidos, heridos, al menos una decena de personas que han perdido un ojo a causa de los balines disparados por la polica, y quin sabe cuntos costos ms vamos a conocer en los prximo das.

El costo poltico es fundamentalmente para los defensores del sistema, porque ya nada va a ser como antes. Ya nada va a ser como hace diez das, porque Chile cambi. Y cambi en el sentido de que grandes sectores de la poblacin le perdieron el miedo a la represin y son capaces de salir, incluso a riesgo de sus vidas e integridad fsica, a desafiar la represin, de da yen horas de toque de queda.

En consecuencia, para los sectores populares, independientemente de cul sea el desenlace, salvo si se diera uno absolutamente reaccionario como el golpe de Estado o el endurecimiento del rgimen poltico o un mayor recorte de libertades polticas esto va a ser ganancia concreta. Por ejemplo, el jueves 24, la Cmara de Diputados, presionada por la calle, acept la idea de legislar un proyecto de ley que establece la jornada laboral en 40 horas en la actualidad son 45 horas. Si bien an no hay que cantar victoria, porque tiene que ser aprobada por el Senado y pasar hasta por el cedazo del Tribunal Constitucional, que es una suerte de tercera cmara conservadoray tiene la potestad de revertir lo acordado en el Parlamento, esperemos que se concrete y sea una ganancia tangible del movimiento popular.

Recientemente una manifestacin trat de ingresar al Congreso Nacional y este tuvo que ser cerrado; los parlamentarios fueron enviados a sus casas, lo cual ilustra que hay una presin muy grande en las calles. Y, bueno, si esta presin se mantiene en las prximas semanas, es probable que los defensores del sistema tengan que hacer ms concesiones, aunque ala par intenten maniobras de poltica palaciega para desviar por un callejn sin salida toda esta energa de masas que se est desplegando en Chile.

Por ltimo, en una mirada a escala regional, cunto afecta al neoliberalismo en su conjunto lo que ocurre en Chile?

En un contexto en que en distintos pases de Sudamrica hay gobiernos de derecha que abrazan con fuerza el neoliberalismo, pareciera ser que se est empezando a producir un punto de inflexin. Hemos visto lo que ha sucedido hace pocos das en Ecuador y lo que est pasando en Chile tiene cierta influencia e irradiacin en otros pases de la regin.

Es cierto que el triunfo de Fernndez en la Argentina no significa que el neoliberalismo vaya a ser desmantelado, evidentemente, pero de todas maneras representa un resquebrajamiento y en un mundo globalizado las noticias circulan con gran velocidad. No solamente estn conectados y coordinados los Gobiernos y los aparatos represivos, sino cada vez ms los ciudadanos y los movimientos sociales. Por eso hemos de esperar que la rebelin popular en Chile tenga efectos benficos en el subcontinente latinoamericano.

Fuente:https://correodelalba.org/2019/10/29/sergio-grez-hemos-visto-en-estos-30-anos-que-las-protestas-pacificas-ordenadas-y-respetuosas-no-son-escuchadas/



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