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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2019

Entrevista a Juan Carlos Gmez Leyton
"La clase poltica busca asumir, de manera espuria, la representacin de las demandas ciudadanas"

Paul Walder
Rebelin


Las movilizaciones de la poblacin chilena est hoy en pleno desarrollo. Desde el estallido del 18-0 no han bajado en intensidad, sino se han canalizado, ordenado y tambin extendido hacia otros territorios y demandas. Por primera vez en dcadas, la ciudadana tiene un objetivo comn, que es levantar una asamblea constituyente para reemplazar la constitucin espuria e ilegtima del dictador. Para ello, dice Juan Carlos Gmez Leyton, doctor en Ciencias Sociales y Poltica y Acadmico de la UPLA, es necesario que este proceso de insurreccin popular se mantenga hasta tumbar al gobierno y la institucionalidad.

En esta conversacin, que no est finalizada, se expresa una mirada sobre un momento. Una observacin que contiene las causas de esta movilizacin y algunas seales de un futuro probable. Lo que s est claro es la potencia de una fuerza que no decae. Al contrario, a casi dos semanas del estallido del viernes 18 de octubre, las demandas son cada da ms densas. Buscan la cada de este gobierno y el cambio de rgimen.

A ms de una semana del estallido social, cul es tu diagnstico?

La rebelin popular y ciudadana que se abri el 18-0, luego de una semana de evasiones protagonizadas por los estudiantes secundarios, en rechazo al alza de tarifas del Metro y de la militarizacin de la sociedad chilena desde el 18-0, ha logrado una solidez social y poltica sorprendente. Esa solidez se traduce en una masividad ciudadana en las calles gigantesca. Expresada en la Gran Marcha de Chile, del da 25-O, cuyo principal impacto poltico est en el cambio de tctica de parte del gobierno ante el estallido social. Sin embargo, en los diversos agentes (y no uso el concepto de actores polticos y sociales, porque estos an no son muy visibles en la direccin o representacin, hasta ahora de la rebelin) que estn presentes al interior de la rebelin popular y ciudadana, no se observa un cambio de tctica en la estrategia poltica para lograr los objetivos que se buscan alcanzar. Tengo la impresin que el estallido social logr hacer retroceder al gobierno y su intento de dar una solucin militar y autoritaria a la crisis. Pero ello no implica, que se haya avanzado en lograr mover o correr las barreras polticas-institucionales de contencin de las demandas ciudadanas. La razn ms poderosa de la ciudadana en rebelda est en la demanda de una Asamblea Constituyente y una nueva Constitucin Poltica. No obstante, para que ello se produzca es necesario tumbar al gobierno y la institucionalidad actual. Ese es el ejemplo histrico latinoamericano, en los casos de Ecuador y Bolivia. Aunque ingresar en ese camino es tambin peligroso para la rebelin popular, pues, se institucionaliza. Y pierde la potencia anticapitalista o antineoliberal profunda que tiene la rebelin. Pero hasta ahora, slo habido de exhibicin de la masividad social de la rebelin.

Las crticas al gobierno sobre el manejo de la crisis vienen de todos los sectores. Puede un gobierno neoliberal como el de Piera cumplir las demandas de la poblacin?

No. Porque fundamentalmente las demandas de la ciudadana tocan o afectan las bases mismas de la estructura de poder del neoliberalismo. Por ejemplo, NO + AFP, terminar con la desigualdad social y econmica, entre otras. Esas demandas no se solucionan con medidas como las planteadas por Piera. Solo con un cambio de estructural de forma de acumulacin o si se quiere otro desarrollo social o econmico. Por tanto, el gobierno neoliberal, no puede hacer ms que desplegar medidas neoliberales para dar solucin a la crisis social. Por esa razn, est condenado a muerte. De sostenerse la movilizacin ciudadana expresando de manera categrica el poder destituyente.

Estamos en una crisis poltica e institucional?

En ambas. Aunque la institucionalidad est funcionando, se sigue legislando, se siguen tomando decisiones, en apariencia la institucionalidad est agrietada pero no en el suelo. Y all es donde el gobierno como la clase poltica del orden se refugia para defenderse de la rebelin popular y ciudadana. Por cierto, es la crisis poltica de mayor envergadura que ha tenido que soportar el gobierno, mayor que las experimentadas por Piera 1 (2010-2014), que lo podra tumbar. Si la potencia de la protesta logra tumbarlo, pero su cada no implica necesariamente, que caiga o se derrumbe la institucionalidad poltica. Pues, all, los partidos del orden y conformes con ella, se van refugiar para salvarse o para tener fuerza para influir sobre, si es que se llegara impulsar, el proceso constituyente, pues buscarn sobrevivir a toda costa en cuanto no quieren experimentar un derrumbe similar al experimentado por el sistema de partidos polticos en Bolivia, Ecuador o Venezuela, donde el sistema de partidos desapareci completamente. Es probable que busquen una salida poltica experimentada en la Argentina luego de la cada del expresidente de La Ra.

Qu puedes observar en la clase poltica? Qu puede hacer la exNueva Mayora, la DC? Crees que es correcta el comportamiento del Frente Amplio y la DC?

En primer lugar, tuvieron un desconcierto total; en segundo lugar, expresaron un gran temor a la rebelin social; y en tercer lugar, han iniciado un proceso de reacomodo en el actual escenario poltico y buscan asumir, de manera espuria, la representacin de las demandas ciudadanas refugindose en la institucionalidad poltica y buscando colaborar con el gobierno para buscar una salida negociada a la crisis social. Desde mi punto de vista, la clase poltica actual, nueva y vieja, es tan responsable histrica y coyuntural del descontento ciudadano. Porque ellos han sostenido y apoyado durante los 30 aos la democracia protegida, herencia directa de la dictadura, y, sobre todo, de la forma de acumulacin neoliberal instalada por esa dictadura desde 1975. Tngase presente, la clase poltica y los partidos polticos actuales poseen los mayores ndices de descrdito y desconfanza entre la ciudadana. Mayoritariamente, la ciudadana los detesta y los rechaza. Es una clase poltica corrupta. Lo que hay que entender de esta rebelin popular y ciudadana, es la gran rebelin social y poltica de la ciudadana que milita en el partido de las y los no electores que segn mis clculos lo integran cerca de 8.000.000 millones de ciudadanas y ciudadanos. Y son las y los ciudadanos que han hecho poltica de manera sistemtica desde los primeros aos de la democracia protegida en los mrgenes del sistema impuesto. Son las y los ciudadanos subpolticos, en trminos de U. Beck. Ellos no militan en partidos polticos. Son altamente crticos. Y son tambin radicales: no aceptan la dominacin patriarcal capitalista y neoliberal y tampoco la democracia liberal y sus formas de representacin. Ellos son los actores de esta rebelin.

En este momento las movilizaciones siguen espontneas y autoconvocadas por las redes sociales. Pero es predecible que decaigan con el tiempo si no hay organizacin. Crees que Unidad Social puede cumplir esa funcin o sern los partidos con representacin parlamentaria?

En primer lugar, tengo mis dudas que estas movilizaciones sean espontneas, ellas fueron convocadas por las dirigencias estudiantiles de diversos grupos y colectivos polticos de distintos colegios y liceos de Santiago a realizar acciones directas, evasiones como una forma de protestar por el alza de los pasajes del Metro. Que se coordinaron por las redes sociales es efectivo porque implica un nivel de coordinacin y preparacin muy interesante, de carcter horizontal, participativo, etctera. All hay otra forma de hacer poltica, que de ninguna manera es nueva sino que constituye una praxis permanente y sustantiva entre esos grupos. Ellos convocaron a las y los ciudadanos. Basta ver los rayados y carteles pegados por la ciudad para percibir dicha convocatoria. Segundo, esta convocatoria cal profundamente entre diversos grupos polticos organizados, que comenzaron desde el da 15 en adelante hasta invitar a la ciudadana a asistir a la gran evasin del 18-O. De manera que desde el primer momento ha habido organizacin, planificacin y operativa previamente coordinada en la accin directa. Eso es lo ms destacable de la rebelin.

Otra cosa es que en las grandes movilizaciones callejeras como la del 25-O no se vean banderas partidistas, lienzos u otro tipo de identificaciones de organizaciones. Eso es efectivo, pero no quiere decir que no estn presentes. Por cierto, una de las caractersticas de los y las ciudadanos actuales es su representacin poltica directa. Es decir, en una sociedad donde la representacin esta crisis, nadie quiere entregar o delegar su representacin en otro, pues predomina la total desconfianza en el representante o en los lderes. De manera que cada sujeto se representa a s mismo. Por ello van en colectivos de amigos, en bola como dicen los mexicanos, pero son sujetos individuales protestando colectivamente. Eso explica que nadie hable. O que se expresan colectivamente bailando, cantando, o haciendo cualquier cosa, en donde cada uno se expresa como quiera. No hay representacin. Hay mucha gente en la calle, masas diran, otros.

Por cierto que todas las rebeliones sociales que lograron tumbar a presidentes en Amrica Latina, lo hicieron los ciudadanos en las calles que tuvieron lderes y organizaciones que expresaron las demandas colectivas ciudadanas. En Ecuador lo vimos recientemente, la organizacin de los pueblos originarios en su diversidad estuvo all con sus jefaturas y liderazgos. En Bolivia, lo mismo. En Argentina, tambin. En Venezuela, luego del Caracazo, emerge Hugo Chvez, en Mxico, MORENA y AMLO, en Brasil el PT, y Lula, etctera. En Chile, donde el neoliberalismo ha sido profundo, ste disolvi la representacin colectiva, la volvi un asunto individual e individualista. Las y los ciudadanos que hoy protestan contra el neoliberalismo, paradojalmente, son neoliberales, o sea, son extremadamente individualistas. Aqu hay una gran tarea que realizar , que es socializar polticamente a este sujeto social. Dicho esto, que es un gran problema, habra que agregar lo siguiente:

Hay que modificar las formas de representacin, terminar con la representacin por delegacin, como la que en Chile se ha practicado desde la fundacin misma de la nacin, y reemplazarla por la representacin por mandato. O sea aquella que nos sealan los zapatistas: mandar obedeciendo. Esa es la representacin que hoy prima entre las y los ciudadanos subpolticos, es decir aquellos que han realizado poltica en las orillas del sistema y que no tienen ningn compromiso con l.

Si Unidad Social es la expresin de estos sectores tendr algo que decir. De lo contrario seguir el mismo derrotero que les espera a los partidos y organizaciones del orden neoliberal: de triunfar la rebelin, desaparecer. Pues, ya hicieron poca.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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