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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2019

El sistema contra el clima

Ann Pettifor
CTXT

Un Green New Deal requiere nada menos que poner el sistema financiero globalizado bajo la autoridad de los Estados nacionales


GERD ALTMANN, PIXABAY

Los climatlogos nos han advertido de que la humanidad tiene un presupuesto de carbono de aproximadamente 3.200 millones de toneladas de emisiones de CO2, contabilizadas desde el ao 1870, para evitar los impactos ms peligrosos del colapso climtico y el calentamiento global. Al ritmo actual de emisiones globales, este presupuesto terminara de utilizarse en un plazo de 10 a 12 aos.

Peor an, en 2019, otro grupo de cientficos, la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistmicos (IPBES) de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU), advirti que la naturaleza est deteriorndose a escala mundial a tasas sin precedentes en la historia humana. La tasa de extincin de especies se est acelerando, con impactos graves e inmediatos en la poblacin mundial. La ONU pidi una reorganizacin fundamental de todo el sistema, que abarque factores tecnolgicos, econmicos y sociales, incluyendo paradigmas, objetivos y valores.

El Nuevo Pacto Verde (Green New Deal) es un plan de accin para lograr esa reorganizacin urgente de todo el sistema en poco tiempo. La primera pregunta que debemos formular es: quin hace este trato? Puede el Nuevo Pacto Verde ser un plan global nico, implementado por una autoridad global, o puede administrarse de manera ms local?

Como ha dicho Herman Daly, pionero de la economa ecolgica y arquitecto de la economa del estado estacionario: la economa humana es un subsistema sostenido y contenido por una ecosfera global en un delicado equilibrio, que a su vez se alimenta de flujos finitos de energa solar. Los sistemas de soporte de la vida en la Tierra no reconocen lmites fronterizos. Entonces, puede el Nuevo Pacto funcionar en una escala menor que la totalidad del planeta?

Si bien los impactos de la crisis actual se sienten en todas partes, la mayora de las emisiones mundiales histricas y actuales de gases de efecto invernadero fueron generadas en pases ricos. Mientras tanto, las emisiones per cpita en los pases pobres siguen siendo relativamente bajas. Por lo tanto, la justicia ecolgica requiere una redistribucin importante de la riqueza, de los ricos productores y emisores de emisiones txicas provenientes de combustibles fsiles a los pases de bajos ingresos.

LA JUSTICIA ECOLGICA REQUIERE UNA REDISTRIBUCIN IMPORTANTE DE LA RIQUEZA, DE LOS RICOS PRODUCTORES Y EMISORES DE EMISIONES TXICAS PROVENIENTES DE COMBUSTIBLES FSILES A LOS PASES DE BAJOS INGRESOS

Adems, como ha argumentado el Global Commons Institute (GCI), los pases ricos deben reducir sus emisiones hasta que las emisiones per cpita converjan en todo el mundo. De un tiempo a esta parte, en la ONU se est defendiendo la propuesta de contraccin y convergencia. No ha logrado afianzarse porque las instituciones globales son dbiles, en gran medida no tienen responsabilidades y carecen de liderazgo poltico.

Queda claro que las iniciativas globales no pueden ser nuestra nica esperanza. Existe un enfoque alternativo: la cooperacin internacional basada no en instituciones globales, sino en la autoridad de los Estados nacionales. Para que el Nuevo Pacto Verde sea transformador, su implementacin debe estar en el nivel de la responsabilidad democrtica. Las polticas acordadas en el nivel internacional seran implementadas y aplicadas por instituciones con responsabilidad local y nacional que reflejen las condiciones domsticas.

Pero incluso si podemos crear polticas en el nivel del Estado o del gobierno local, significa esto que aquellos que operan en los mercados del sistema financiero global apoyarn las polticas de diferentes Estados nacionales? El sistema financiero dolarizado existente, que ya no tiene anclaje en la economa real, apoyar y financiar un Nuevo Pacto Verde a escala nacional?

EL SISTEMA FINANCIERO DOLARIZADO EXISTENTE, QUE YA NO TIENE ANCLAJE EN LA ECONOMA REAL, APOYAR Y FINANCIAR UN NUEVO PACTO VERDE A ESCALA NACIONAL?

Tenemos que ser realistas y aceptar que, con algunas excepciones, el sector no ayudara a financiar un proyecto masivo de estabilizacin climtica en trminos que sean aceptables y sostenibles. Tal como estn las cosas, quienes operan en los mercados de capital globalizados se comportan como "seores del universo". No rinden cuentas y permanecen al margen de los gobiernos y las comunidades para quienes la transformacin de los sistemas es una tarea urgente.

Si vamos a movilizar los recursos financieros necesarios para los cambios masivos que requieren la conservacin, restauracin y sostenibilidad de la vida en la Tierra, entonces el sistema financiero globalizado debe estar subordinado a las necesidades de las naciones y ser un servidor en la tarea de la transformacin.

Si hay que domesticar al sector global, entonces el primer desafo ser atacar la hegemona de la moneda que sustenta las finanzas globalizadas: el dlar estadounidense.

El poder imperial y el dlar estadounidense

La preeminencia del dlar surgi como resultado de que, en la conferencia de Bretton Woods de 1944, Estados Unidos obligara al resto del mundo a adoptar su moneda como el dinero del mundo. John Maynard Keynes haba abogado por una moneda global, no atada a ningn pas y administrada en inters de la comunidad internacional.

EL SISTEMA FINANCIERO GLOBALIZADO DEBE ESTAR SUBORDINADO A LAS NECESIDADES DE LAS NACIONES Y SER UN SERVIDOR EN LA TAREA DE LA TRANSFORMACIN

Keynes fue derrotado en Bretton Woods, ya que Estados Unidos impuso su voluntad ante una Europa debilitada. Hoy, esa decisin an le permite a Estados Unidos disfrutar de un almuerzo gratis a expensas del resto del mundo. Su privilegio exorbitante es una recompensa por el seguro que brinda al resto del mundo, especialmente en tiempos de crisis.

Con la Reserva Federal actuando como prestamista global de ltimo recurso, Estados Unidos puso a disposicin de los bancos europeos y asiticos billones de dlares durante la gran crisis financiera de 2007-2009. Este seguro es valioso en tiempos de crisis, pero podra haber sido facilitado por un banco central internacional independiente que trabaje y responda ante todas las naciones, no solo las ms poderosas.

El privilegio exorbitante del que disfruta Estados Unidos es significativo, dado que el pas mantiene una deuda externa y un dficit cada vez mayores, porque la demanda global del dlar supera la produccin estadounidense. Contrastando con el papel imperialista de Gran Bretaa como gran exportador de capital, Estados Unidos es un gran importador de capital. Utiliza su poder para atraer recursos financieros, excedentes de capital de Asia y los pases exportadores de petrleo.

Un segundo gran beneficio del que disfruta Estados Unidos es el poder de pedir prestado en su propia moneda, sobre cuyo valor tiene cierto control. Esto significa que Estados Unidos evita los riesgos de tipo de cambio que enfrentan otros pases cuando toman prestado y tienen que pagar en una moneda diferente.

Si el dlar se deprecia, esto no les importa a las autoridades estadounidenses, ya que la nacin no posee deuda emitida en euros, yenes o libras esterlinas. Cuando cae el valor del dlar, tambin cae el valor de las deudas contradas por Estados Unidos. Por lo tanto, el dlar como moneda de reserva mundial le brinda a Estados Unidos una financiacin barata y de bajo riesgo para mantener su gran dficit comercial y su consumo exorbitante de bienes y servicios del mundo.

La hegemona del dlar en las finanzas mundiales sigue sin ser desafiada a pesar de la reciente crisis financiera, como ha sealado el historiador Adam Tooze. De hecho, el dlar estadounidense no slo sobrevivi a la crisis de 2008, sino que se vio reforzado por ella. Como resultado de la crisis financiera global y la debilidad del gobierno de Barack Obama, los bancos de Wall Street son hoy ms grandes y poderosos que antes de la crisis. Ese resultado no fue inevitable. Se debi en gran parte al fracaso del liderazgo progresista y global por parte del gobierno de Obama.

A diferencia de Franklin D. Roosevelt, el presidente que implement la agenda original del New Deal, Obama no tena experiencia directa con Wall Street y su capacidad para infligir una prdida econmica sistmica a millones de estadounidenses inocentes y sus familias. Asesores suyos como Alan Greenspan, Larry Summers y Robert Rubin fueron los arquitectos del sistema financiero globalizado y desregulado.

LA HEGEMONA DEL DLAR EN LAS FINANZAS MUNDIALES SIGUE SIN SER DESAFIADA A PESAR DE LA RECIENTE CRISIS FINANCIERA, COMO HA SEALADO EL HISTORIADOR ADAM TOOZE

Bajo el gobierno de Bill Clinton, se unieron para derrotar un plan de Brooksley Born, presidenta de la Comisin de Comercio de Futuros de Productos Bsicos, en favor de una regulacin ms fuerte de los derivados. En 1999, Summers y Rubin impulsaron juntos la derogacin de la Ley Glass-Steagall promulgada en 1933 por Roosevelt, que haba impedido que los bancos respaldados por garantas de los contribuyentes se asociaran a los bancos de inversin que se dedicaban a la especulacin financiera.

El apoyo del gobierno de Obama a Wall Street se vio agravado por el gobierno de Donald Trump, dedicado a defender y aumentar el poder de Wall Street. Para fortalecer su extralimitacin imperial, Estados Unidos destin un presupuesto de 750.000 millones de dlares (de 3% a 4% del PIB de ese pas) para el rea de defensa en 2020, y aviv las conversaciones sobre nuevas invasiones extranjeras, lo que el candidato presidencial estadounidense Bernie Sanders denomina guerras sin fin.

Alimentar el consumo, incitar a la corrupcin

Respaldado por una gran potencia imperial, el dlar estadounidense trabaja junto con la mano invisible del mercado o, de manera menos abstracta, con las manos invisibles de poderosos agentes activos en los mercados financieros. Es un sistema globalizado comprometido con la expansin constante de la produccin y movido por el impulso constante a la acumulacin de capital, por citar a Simon Pirani, del Instituto de Estudios Energticos de la Universidad de Oxford.

Es un sistema que, habilitado por el poder del dlar para violar las barreras regulatorias, se ha independizado deliberadamente de la supervisin democrtica a nivel de los Estados nacionales. Su propsito es acumular riqueza para la pequea minora que opera en el sector financiero. Esto se logra mediante la produccin y la especulacin con activos financieros intangibles, especialmente, el crdito.

El crdito es el principal impulsor de la expansin econmica (definida por los economistas como crecimiento) y el consumo. Ha estimulado la extraccin de combustibles fsiles a travs de la industrializacin, la urbanizacin, la motorizacin, el crecimiento del consumo masivo de materiales y el consumismo por parte de las clases acomodadas, tanto en pases de elevados ingresos como en pases de bajos ingresos.

El crdito desregulado en un mundo de capital mvil no solo alimenta el consumo, sino que tambin incita a la corrupcin, tanto del sector poltico como del financiero. Los traficantes de drogas y los mafiosos se involucraron en un comercio global responsable de aproximadamente 450.000 muertes como resultado del uso de drogas en 2015, lo que los ha convertido en uno de los beneficiarios ms ricos del sistema actual de capital mvil no regulado y globalizado.

Se presume que el crdito crecer exponencialmente a medida que las finanzas privadas mejoren la capacidad del capitalismo para, primero, crear las nuevas necesidades de la sociedad, lo que J. K. Galbraith llam nuestros deseos psicolgicamente fundamentados": las "necesidades que no "se originan en la personalidad del consumidor, sino que estn "planificadas por el proceso de produccin.

EL CRDITO DESREGULADO EN UN MUNDO DE CAPITAL MVIL NO SOLO ALIMENTA EL CONSUMO, SINO QUE TAMBIN INCITA A LA CORRUPCIN, TANTO DEL SECTOR POLTICO COMO DEL FINANCIERO

De esta manera, el grifo del crdito fcil en dlares alimenta la expansin econmica global y el impulso constante a la acumulacin de capital por parte de quienes ya son ricos. El consumo, a su vez, se atiborra de combustibles fsiles, lo que acelera el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Desde la perspectiva del ecosistema, quizs el aspecto ms perjudicial de la creacin de crdito globalizada, y en gran medida desregulada, es la demanda, por parte del sector financiero, de tasas de rendimiento reales elevadas en un proceso relativamente sin esfuerzo: la creacin de dinero nuevo. Si las tasas de inters son ms altas que la capacidad de la Tierra o la economa para renovarse, entonces las tasas de inters se vuelven brutalmente extractivas.

Las personas que se ven obligadas a endeudarse por tener ingresos bajos o decrecientes se ven compelidas a trabajar cada vez ms horas para ganar el dinero con que podrn pagar los intereses de su deuda. Las empresas tambin reducen costos y explotan mano de obra con mayor intensidad para obtener la financiacin necesaria para pagar sus deudas. Los gobiernos desmontan bosques, agotan recursos martimos y terrestres para mejorar la "eficiencia y generar los rendimientos necesarios para pagar sus obligaciones, incluido el servicio de la deuda externa.

Recuperar capital desde el extranjero

En mi opinin, para administrar la expansin econmica, detener el impulso a la acumulacin de capital y reducir los GEI, es esencial manejar primero el grifo de la creacin de crdito globalizada. Para tal fin, ser necesario traer de vuelta el capital del extranjero y someter el sistema a una gestin y regulacin responsables en el nivel estatal.

A continuacin, para gestionar la crisis mundial por el colapso de los sistemas del planeta, necesitaremos una moneda internacional independiente del poder soberano de cualquier Estado imperial. Finalmente, tendremos que establecer una "unin de compensacin internacional para la liquidacin de crditos y dbitos entre naciones, y repartir as el esfuerzo que demanda la transformacin.

Muchos considerarn utpicas estas propuestas para el cambio radical del sistema global. Y as lo sern, hasta que un shock global haga inevitable el cambio del sistema. El hecho concreto es que las sociedades han desarrollado, con el tiempo, sistemas monetarios que hacen que la movilizacin de recursos financieros sea eminentemente posible para las necesidades urgentes de la sociedad.

PARA GESTIONAR LA CRISIS MUNDIAL POR EL COLAPSO DE LOS SISTEMAS DEL PLANETA, NECESITAREMOS UNA MONEDA INTERNACIONAL INDEPENDIENTE DEL PODER SOBERANO DE CUALQUIER ESTADO IMPERIAL

Una vez establecidos estos sistemas, nunca debe haber escasez de dinero. Pero los sistemas monetarios con respaldo pblico no se pueden administrar y desarrollar en inters de la sociedad y el ecosistema mientras permanezcan "globalizados: capturados y llevados al extranjero, fuera del alcance de la democracia reguladora. En lo que es efectivamente la estratosfera financiera, los sistemas monetarios sirven a los intereses, no de las sociedades humanas, sino del 1% de la poblacin mundial.

Esto no ha sucedido por accidente. Como resultado de un proceso deliberado, el sistema financiero se ha independizado de la economa real de los Estados nacionales y de la regulacin gubernamental. Siguiendo la lgica de la economa neoliberal, ha sido "encapsulado para proteger al sector de la interferencia democrtica, como lo muestra Quinn Slobodian en su libro Globalists: The End of Empire and the Birth of Neoliberalism [Globalistas. El fin del imperio y el nacimiento del neoliberalismo].

En otras palabras, el capitalismo financiero globalizado y dolarizado, desplazado hacia el exterior, ha socavado el poder de los gobiernos democrticos y las comunidades locales para desarrollar polticas econmicas que satisfagan necesidades urgentes.

Hemos estado aqu antes. El sistema globalizado actual se remonta al sistema del patrn oro de la dcada de 1930, cuando el sector financiero privado arrebat el control de los sistemas monetarios con respaldo pblico a los gobiernos democrticos. En ese momento, aquellos que defendan el "cambio de sistema el desmantelamiento del patrn oro eran considerados delirantes. Cuando el sistema colaps, muchos economistas se vieron sacudidos hasta la mdula. Haban credo errneamente que el patrn oro era, como el oro, inmutable.

Debemos recuperar el poder

Dado el vasto poder de la globalizacin dolarizada sobre las economas mundiales, pueden los gobiernos ricos como el de Alemania o pobres como el de Mozambique movilizar los fondos necesarios para la transicin a un planeta habitable? Podran los gobiernos cooperar para movilizar los fondos que necesitan los pases ms pobres del mundo? Sabemos que hay abundantes recursos financieros (ahorros) para pagar la transicin. Pero las sociedades y sus Estados tienen el poder para disponer de estos recursos?

DEBEMOS COMBINAR Y COOPERAR A ESCALA INTERNACIONAL PARA LOGRAR UNA REVOLUCIN EN LAS RELACIONES DE PODER DEL SISTEMA ECONMICO GLOBALIZADO Y DOLARIZADO

La respuesta directa es no. Ese hecho confronta a los defensores del Nuevo Pacto Verde con la primera gran misin: nada menos que un cambio en el sistema financiero global. Si vamos a apoyar los esfuerzos de campaa de Extinction Rebellion y el movimiento de huelgas escolares; si queremos cumplir el objetivo de una transformacin fundamental de la economa en todo el sistema para salvar el ecosistema, entonces debemos combinar y cooperar a escala internacional para lograr una revolucin en las relaciones de poder del sistema econmico globalizado y dolarizado.

La cooperacin y la coordinacin entre un economista britnico progresista y un presidente estadounidense y su administracin provocaron tal transformacin en 1933 y otra vez, con menos xito, en Bretton Woods en 1944. Podemos hacerlo nuevamente, munidos de una slida teora econmica y prctica poltica para movilizar nuestras sociedades paralizadas en lo colectivo.

El propsito ser transformar el sistema financiero globalizado dentro del cual los sistemas econmicos internos de los Estados nacionales estn situados e integrados, y al cual estn subordinados. Dados estos desafos, y dada la poltica actual, la tarea de transformar el sistema puede parecer imposible.

Pero, como David Roberts escribi en 2019: "No estamos en una era de poltica normal. No hay precedentes para la crisis climtica, sus peligros o sus oportunidades. Esto requiere, sobre todo, coraje e ideas nuevas.

 

Este artculo se public en la revista Nueva Sociedad. Se trata de un extracto del libro   The Case for the Green New Deal .

 

Fuente: https://ctxt.es/es/20191023/Firmas/29057/clima-green-new-deal-emisiones-ONU-Keynes-ann-pettifor.htm



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