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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2019

Machismo & Manipulacin
No haba denuncias previas

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Sobre estrategias de comunicacin manipulativas por parte del machismo.


No termino de entender por qu se recurre al dato sobresi haba o no denuncias previas en el momento de informar sobre el homicidio de una mujer por violencia de gnero.

Se imaginan que al dar la noticia de alguien que ha fallecido por infarto de miocardio dijeran que nunca haba acudido a urgencias o al hospital, o que al informar sobre alguien que acaba de morir en un accidente de trfico comentaran que no haba llevado el coche a la ITV no se entendera que esa primera informacin viniera acompaada de detalles que generan dudas sobre el sentido de lo ocurrido.

En cambio, en violencia de gnero el dato sobre las denuncias previas ante los asesinatos es habitual, tal y como hemos comprobado, una vez ms, en las informaciones sobre los ltimos casos de Vic y Granada.

Sin duda es un elemento importante a la hora de analizar las circunstancias del crimen, pero comentarlo justo en el instante en que se da la noticia del asesinato genera confusin sobre dos tipos de ideas:

  • La primera es poner una cierta responsabilidad en la vctima por no haber denunciado la violencia que ha terminado por matarla.

  • La segunda se mueve en sentido contrario, y transmite la imagen que niega que haya una violencia previa en la pareja, como si todo hubiera sido consecuencia de una situacin puntual e inesperada. Es lo que se refleja en frases como, tras una fuerte discusin, en el seno de un conflicto familiar que tanto se utilizan para contextualizar los homicidios de las mujeres.

En cualquier caso, recibir esa informacin sobre la ausencia de denuncias previas junto a la notica del asesinato de una mujer, genera distorsin sobre lo ocurrido y confusin sobre la realidad de este tipo de violencia, al situar el significado de lo sucedido alrededor de lo que la vctima ha hecho o ha dejado de hacer, en lugar de hacerlo sobre lo que el hombre que la ha asesinado acaba de llevar a cabo.

Con independencia de desviar la conciencia crtica sobre la esencia de una violencia construida desde dentro de las referencias culturales, materializada por los hombres bajo la normalidad, y llevada hasta el homicidio desde una posicin moral que no acepta que la mujer se revele a sus imposiciones y dominio, lo que tambin se produce con ese tipo de planteamientos es el refuerzo de los mitos que existen para explicar porqu las mujeres son asesinadas por sus parejas.

Y entre esos mitos la idea de que el hombre pierde el control por estar bajo los efectos del alcohol, las drogas o algn trastorno mental, es uno de los argumentos ms potentes y directos, que se ve confirmado con comentarios informativos de ese tipo. Si la violencia contra las mujeres no hubiera contado en su resultado con las mismas justificaciones que la cultura machista sita en su origen, habra sido imposible que una historia y una convivencia caracterizada por su realidad objetiva, hubiera podido superar los plazos del tiempo sin rechazarla.

En algn momento, antes o despus, el conocimiento sobre su significado y circunstancias habra levantado la crtica y conducido a su erradicacin, al igual que ocurre ahora cuando la sociedad ha adquirido conciencia crtica gracias al feminismo. No es casualidad que desde la posiciones ms conservadoras y los partidos de ultraderecha con la connivencia de la derecha, se intente ocultar ese significado de la violencia de gnero, porque al hacerlo se defiende el modelo de sociedad levantado sobre la desigualdad, y con los hombres y lo masculino como jueces y parte.

Cuando una mujer es asesinada por violencia de gnero, la informacin debe centrarse en lo terrible que supone que ese asesinato se haya cometido en un contexto social que a pesar de los 60 homicidios de media que se comenten cada ao, niega el significado de la violencia de gnero, minimiza su dimensin, cuestiona a la vctima y duda de su palabra, contextualiza las agresiones y homicidios sobre determinadas circunstancias, y llega a justificar a los agresores al quitarle responsabilidad bajo la idea de que han actuado bajo los efectos del alcohol, las drogas o algn trastorno psicolgico.

Por eso resulta clave hablar del hombre que asesina y de la sociedad que trata de apartar la mirada de la realidad de la violencia que sufren las mujeres, sin dudar para ello en utilizar la poltica, algunas informaciones y las redes sociales contra las medidas y polticas destinadas a erradicarla.

Para esa parte de la sociedad lo importante es continuar con las referencias que presentan al machismo como normalidad, y a la desigualdad con lo masculino en la cspide como orden natural.

Por eso, como ya no pueden ocultar ni negar la violencia que sufren las mujeres, intentan mezclarla con otras violencias al llamarla violencia intrafamiliar. Ya se sabe que quien hace la ley hace la trampa.

El machismo hizo la ley del ms fuerte y luego la trampa de la violencia de gnero para mantener su modelo y privilegios. No podemos caer en sus engaos.




Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2019/10/27/no-habia-denuncias-previas/amp/?__twitter_impression=true





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