Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2019

Cinco nudos para la reconstruccin de un gobierno popular

Matas Caciabue
Rebelin


Gan Alberto Fernndez. Los votos de millones de argentinas y argentinos validaron en las urnas cuatro aos de pelea, con los hechos de diciembre de 2017 (lucha de calles contra la reforma previsional) como punto bisagra en un proceso de acumulacin de poder, es decir, de organizacin, conciencia y heterogeneidad social.

Bajo conduccin de un ncleo poltico-gremial, apenas 50 das despus de un importante triunfo de Cambiemos en las elecciones de medio trmino, la lucha callejera sintetiz un nuevo alineamiento social y poltico que tom forma de fuerza social de oposicin, impugnando todas y cada una de las polticas de entrega y de ajuste llevadas adelante por el macrismo.

En las elecciones primarias de agosto, este nuevo alineamiento poltico y social, forjado en las calles, encontr su sntesis poltico-institucional en el Frente de Todos, un hecho que rompi toda la guerra de encuestas en las que se sustentaban los anlisis polticos.

Una especie de votazo di ms de 16 puntos porcentuales de diferencia a la frmula de Alberto y Cristina Fernndez. Detrs de las papeletas del voto estaban los adoquines el empedrado expres Marx, de una situacin similar, en sus anlisis sobre las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850.

Este domingo 27 de octubre, en las elecciones generales, la diferencia entre Macri y les Fernndez se redujo producto a una polarizacin que instal Cambiemos. En una especie de adelantamiento del ballotage, y an sin el escrutinio definitivo, el macrismo achic la diferencia ocho puntos porcentuales a costa de crecer electoralmente usufructuando votos que en agosto estuvieron en manos de terceros candidatos (Lavagna, Espert y Gmez Centurin) .

Pese a la fuerte imputacin callejera y electoral que el neoliberalismo atraviesa en el pas y en la regin, e ste paradigma civilizatorio no deja de mostrarnos que cuenta con una importante adhesin de ciertos grupos sociales (centralmente, las fracciones medias globalizadas).

El macrismo y sus marchas del #SiSePuede copia del yes, we can de Barack Obama- lograron, incluso, una concentracin de ms de 300 mil personas el pasado sbado 19 de octubre. Esa movilizacin result novedosa porque expres la capacidad de movilizacin de masas de un espacio poltico partidario de la derecha poltica -luego de muchos aos sin que ocurriera en la historia del pas- y que habr que seguir observando para identificar la forma que asume de cara a esta nueva etapa de la poltica argentina.

Pareciera que el triunfo electoral argentino manifiesta el duro equilibrio regional entre las fuerzas de la dictadura global del capital y las fuerzas populares que, por todos los medios de lucha, han manifestado su voluntad de configurar un relanzamiento del denominado ciclo posneoliberal , ese que naci con el triunfo de Hugo Chvez en 1999 y la construccin del No al ALCA de 2005 como marcos de referencia.

Al calor de la lucha contra el neoliberalismo, esa fuerza social de oposicin forj una visin del pas y el mundo en el que quieren vivir, algo que volvi a expresarse en la indita concentracin de personas en las puertas del bunker del Frente de Todos . La Avenida Corrientes estaba totalmente colmada de gente, por lo menos hasta cuatro cuadras desde el escenario. Lo mismo pasaba en Avenida Dorrego y en la calle Bompland, sealaba el para nada kirchnerista diario La Nacin.

En este marco, vale mencionar una serie no exhaustiva de nudos, de grandes desafos, que la poltica neoliberal nos impondr como legado. El desafo, tanto para el prximo gobierno como para las fuerzas populares, estar en resolverlos con una mirada dejusticia, soberana y dignidad.

1. Desactivar el tringulo prensa hegemnica, servicios de inteligencia y mafia judicial

La llegada de Macri a la presidencia de Argentina no se puede explicar sin una mnima mencin a las estrategias de poder blando que se aplicaron contra el pueblo argentino. La utilizacin meditica del hoy probado suicidio del fiscal Alberto Nisman en enero de 2015 habilit, en su momento, una estrategia de golpe blando que min la credibilidad del gobierno de Cristina Kirchner.

Ese tringulo de poder de medios de comunicacin, servicios de inteligencia y mafia judicial, apoyada en una ofensiva de trolls en redes sociales, encontr su punto de esplendor en las causas del juez federal Claudio Bonado y en las maniobras de una decena de fiscales, donde destacan las figuras de Carlos Stornelli y Guillermo Marijuan, todos de pblicos y probados vnculos con la embajada estadounidense y la trama del poder institucional angloamericano.

Resolver este nudo no requiere el recitado de los preceptos del republicanismo abstracto, sino la cabal comprensin de las guerras no convencionales, de cuarta y quinta generacin, donde las fronteras entre el conflicto y la paz desaparecen, y donde poderosos intereses, bajo una estrategia neoconservadora, buscan instalar en la regin lo que el analista francs Thierry Meyssan define como una geopoltica del caos as como ya lo han hecho en Medio Oriente-.

2. Neoliberalismo Nunca Ms

Fuera de los grandes sectores del capital transnacional y local, todo el pueblo argentino ha vivido una enorme merma en su calidad de vida. Entre ellos, sin dudas, los sectores asalariados y cuentapropistas son los que fueron puestos al borde del abismo por las polticas neoliberales.

Las ganancias de los grandes bancos y fondos de inversin, de los oligopolios locales (energticas y constructoras contratistas del Estado), de las exportadoras de commodities, y de las empresas que controlan las tecnologas de la informacin, la comunicacin y el comercio electrnico, fueron puestas como prioridad de una poltica econmica que implement una verdadera acumulacin por desposesin.

Cuando termine el mandato actual, vamos a tener una Argentina con un 40% de pobres, con una economa en recesin y con una inflacin anual del 57%. Vamos a tener que trabajar mucho, pero si hay algo que los argentinos sabemos es arremangarnos y salir del pozo, dijo Fernndez en su gira por Espaa. Los datos se completan con un escalofriante informe de UNICEF, que afirma que el 48% de los nios, nias y adolescentes de Argentina son pobres.

Esta alarmante pobreza solo se comprende si se denuncia su raz estructural que, para el caso argentino, tiene un origen en la implementacin del modelo de valorizacin financiera que inaugur la dictadura militar en 1976.

Profundizado durante el rgimen de convertibilidad, sostenido por la desindustrializacin y la entrega del patrimonio pblico de los aos noventa, la valorizacin financiera se restituy como modelo econmico en un salvaje espiral de endeudar-fugar-hambrear en los tiempos de la Alianza Cambiemos.

Los perodos de mayor endeudamiento de la Argentina han coincidido con los perodos de mayor fuga de dlares del pas. No hay ningn misterio, seal Cristina Fernndez en un acto en El Calafate del 14 de octubre.

Das despus, en el acto de cierre de campaa desde la ciudad turstica de Mar del Plata, advirti que no estamos cerrando una campaa electoral, sino un ciclo histrico: que definitivamente nunca ms la patria vuelva a caer en manos del neoliberalismo. Nunca ms estas polticas, dejando por sentado todo un planteo poltico que seala la necesidad de desplazar, de una vez y para siempre, las bases materiales del neoliberalismo en el pas.

3. Auditar el endeudamiento y reformar las reglas del sistema productivo

La desactivacin del Estado de su rol activo en la economa, la desregulacin y eliminacin de aranceles, la dolarizacin de tarifas, los golpes inflacionarios y el decidido abaratamiento de la fuerza laboral, han empujado un proceso maysculo de concentracin y centralizacin del capital, golpeando de lleno en el entramado productivo local y en la capacidad de consumo de los sectores asalariados y populares.

A eso se suma la total renuncia del gobierno macrista a gravar impositivamente a los sectores privilegiados del pas. El panorama de conjunto llev allpas a la inevitable y festejada entrega del manejo de la poltica econmica y del Banco Central al Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha montado una especie de ocupacin econmica del pas a partir de una apuesta deliberada de un prstamo de 56 mil millones de dlares, equivalente a un 60% de su cartera crediticia mundial.

En sntesis, sin la potenciacin econmica de la fuerza social que impugn el modelo (trabajadores de la economa informal y formal, cooperativas, productores regionales y Pymes), difcilmente se pueda salir de la crisis producida por el capital financiero transnacionalizado, los oligopolios locales, las exportadoras de commodities y la economa TIC (del conocimiento).

La poltica econmica, entonces, deber estar puesta en beneficio de los sectores que efectivamente derrotaron el proyecto neoliberal, y realizar, de una buena vez por todas, una reforma jurdica e impositiva sobre los sectores del gran capital.

4. Relanzar los mecanismos de integracin regional (neutralizar la guerra)

Gran parte de Latinoamrica est viviendo un momento de crisis poltica e institucional. La estrategia neoconservadora que emana desde la Casa Blanca y la aguda y creciente tensin inter-imperialista global han puesto a la regin al borde del caos. Los pueblos han dado una pelea ejemplificadora, reafirmando que los tiempos de crisis son tiempos de oportunidad para que gane la iniciativa de las masas, empujando programas ciertamente audaces y progresivos.

En ese sentido, resulta urgente recuperar y acelerar una agenda de integracin regional autnoma. Sin un puntapi definitivo a la construccin de un Estado Continental Latinoamericano, todos y cada uno de los pueblos de los pases de la regin seguirn siendo seriamente amenazados por los intereses del capitalismo globalizado, donde hay entidades financieras que controlan, en activos, los equivalentes al PBI nominal de Brasil, novena economa mundial y principal economa latinoamericana, es decir, 1.8 billones de dlares.

La ofensiva de los intereses financieros concentrados es feroz producto, tambin, de este momento donde el neoliberalismo, a pesar del duro empate de fuerzas, cruje en toda Amrica Latina. Ese es el denominador comn que tiene en Chile su principal ejemplo.

El recorrido de campaa ha facilitado la construccin de una posicin certera sobre Venezuela por parte de Alberto Fernndez. En el primer debate entre candidatos (13 de octubre), afirm: No quiero eludir el tema Venezuela. Quiero que los venezolanos resuelvan el problema de Venezuela y no intervenir. El Presidente est preparando la ruptura de relaciones? Espero que ningn soldado argentino termine en Venezuela.

Esa posicin, coincidente con lo planteado por los gobiernos de Bolivia, Mxico y Uruguay -entre otras decenas de pases- protege el estatus de Continente de Paz y abre un proceso donde el prximo gobierno argentino juegue un importante rol regional.

Finalmente, la inmediata mencin a las rebeliones de Chile y Uruguay, el reconocimiento del triunfo electoral de Evo Morales en Bolivia y el pedido pblico de libertad para Lula Da Silva, que tanto Cristina como Alberto Fernndez han hecho desde el escenario del triunfo electoral en el barrio porteo de La Chacarita en la noche del 27 de octubre, han mostrado una audaz voluntad de relanzar un proceso de integracin regional autnomo.

5. Construir una democracia con protagonismo y participacin popular

Al tiempo de la revolucin tecnolgica en la que estamos inmersos, las democracias corren una gran amenaza. La economa de plataformas, los telfonos inteligentes y las redes sociales estn transformando radicalmente las mediaciones sociales. En palabras del propio Donald Trump en la 74 Asamblea Anual de Naciones Unidas, una burocracia sin rostro opera en secreto y debilita el rgimen democrtico.

En otras palabras, la democracia es una organizacin social de velocidad analgica que est siendo amenazada por la velocidad digital en la que funciona esta fase del capitalismo globalizado.

A este escenario al que nos empuja la transnacionalizacin del capital, se suma la total caducidad del diseo jurdico e institucional que Argentina sufre virtud a la Constitucin neoliberal de 1994, que ya cumple 25 aos de existencia.

El pueblo argentino y sus necesidades terminan siendo verdaderos prisioneros de esta democracia, restrictiva y deliberativa, que bloquea y traba toda posibilidad de transformar positivamente la estructura econmico-social de nuestras sociedades.

Un nuevo ciclo poltico se abre en Argentina. Los nudos y desafos que se tienen son muchos. Slo la confianza en lo que la participacin popular puede realizar podr poner al pas en un nuevo tiempo econmico, social, cultural y poltico.

Por su parte, los sectores populares organizados, que estuvieron a la cabeza de la fuerza social de oposicin poltica durante el macrismo, debern construir una agenda propia y avanzar hacia la consolidacin de una estructura y una dinmica poltica que pueda dar respuesta al peligro, siempre presente, de caer en la burocratizacin y la disociacin entre la gestin de polticas pblicas y la construccin de poder popular.

En resumen, no se puede pensar la nueva etapa poltica sin una estrategia de fortalecimiento econmico y empoderamiento poltico de los sectores populares. Las esperanzas de millones de argentinas y argentinos debern materializarse en una poltica que, con su participacin, garantice mrgenes crecientes de dignidad, equidad, solidaridad y justicia social.

Matas Caciabue. Licenciado en Ciencia Poltica. Docente de la Universidad Nacional de Hurlingham. Investigador del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (www.estrategia.la) http://estrategia.la/2019/10/30/argentina-cinco-nudos-para-la-reconstruccion-de-un-gobierno-popular/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter