Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2019

Honduras
Mi compromiso es con la liberacin de mi pueblo

Giorgio Trucchi
Rel-UITA

El Triunfo resiste y lucha contra proyectos mineros


Honduras tiene ms del 35 por ciento de su territorio concesionado para proyectos extractivos y energticos. 302 son las concesiones para exploracin y explotacin minera, 110 de ellas en el sur del pas. En el caso del municipio de El Triunfo, a pocos kilmetros de la frontera con Nicaragua, el pueblo organizado ha logrado detener al menos nueve proyectos que pretenden cercenar unas 19 mil hectreas de territorio, donde se ubican 11 aldeas y 136 comunidades. Cofadeh y Rel-UITA viajaron a la zona.

En diciembre del ao pasado, con el apoyo de organizaciones locales y sectores de la iglesia catlica, la poblacin de El Triunfo llev a cabo una consulta ciudadana sobre las concesiones mineras que involucr a casi 9 mil personas.

El resultado fue contundente: el 97,9 por ciento vot contra la minera, en especial contra el proyecto impulsado por la canadiense Minera Los Lirios que, ofreciendo aportar para obras sociales, comprando conciencias y sembrando divisin, haba intentado, intilmente, echar a andar su proyecto extractivo.

La decisin de la poblacin fue el resultado de casi 20 aos de arduo trabajo de concientizacin y articulacin comunitaria en defensa del territorio y los bienes comunes.  

No se puede ser neutral

El padre Florentino Hernndez tiene 51 aos y es prroco en El Triunfo. Durante varios aos ha acompaado la lucha de la inmensa mayora de la poblacin contra la minera.

En el 2015, monseor Guido Charbonneau, obispo de Choluteca, decidi trasladarlo a una parroquia de Nacaome, a casi cien kilmetros de El Triunfo, con degradacin de cargo. Padre Florentino se declar objetor de conciencia y rechaz el traslado.

La decisin de desafiar el poder jerrquico para quedarse a acompaar a su pueblo no slo le acarre muchos problemas, sino que su vida ahora corre peligro.

Me siento identificado con la liberacin de los pueblos. No me gusta confrontar a las personas, pero me mantengo firme, dijo padre Florentino a la misin de Cofadeh y Rel UITA.

Cuenta el sacerdote que personeros de la empresa minera lo visitaron en varias ocasiones, pidindole que se mantuviera neutral y prometindole financiar proyectos para mejorar la estructura y las actividades de la Iglesia.

Hasta le sugirieron que evaluara la idea de trasladar una parte de la poblacin a otro lugar, para poder desarrollar el proyecto minero.

Mi postura est clara: en un territorio tan poblado como el nuestro, instalar proyectos mineros sera un desastre humano. Adems no es cierto que se crea empleo de calidad. Mi compromiso es con la vida de la gente. Mi deber es acompaar a este pueblo, no puedo ser neutral, manifest.

Persecucin

Toda lucha tiene su costo y padre Florentino ha probado en carne propia qu quiere decir enfrentarse a los poderosos. Hace 9 aos, unos desconocidos asesinaron a Faustino Lpez, su brazo derecho. El crimen qued en total impunidad.

Tambin comenzaron las presiones de parte de la jerarqua catlica y los poderes fcticos que mandan en Honduras. Pero, por otro lado, la gente lo protege y nunca lo deja slo.

Me acusan de desobediencia y quieren trasladarme, pensando que de esta manera resuelven el problema con la minera y con el poder poltico y econmico que impulsa estos proyectos extractivos.

La parroquia est suspendida con todo su personal -continu el sacerdote- y han bloqueado cualquier actividad, programa y recurso. Ni siquiera puedo entrar a otra iglesia u otro sacerdote puede visitarme.  

Pero esto no es nada

Han llegado al punto de suspender a todos los delegados de la palabra que siguen respaldndome y de militarizar la zona mientras celebraba la misa.

Fue solamente gracias a la presencia del pueblo que acudi masivamente en mi ayuda y abarrot la Iglesia, si no pudieron arrestarme, recuerda padre Florentino.

El sacerdote sigue rechazando su traslado e invoc la objecin de conciencia.

La poblacin ha tomado conciencia, ha tomado las riendas de la lucha y ha estado granticamente unida. Ha decidido que no quiere nada con minera y no hay vuelta atrs. A pesar de este bloqueo inmisericorde y de la violacin de mi libertad individual, no voy a abandonar a mi pueblo, concluy.

Fuente: Rel-UITA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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