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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2019

Reporte Mxico
Ms all de las mscaras: Mxico a travs de Amrica Latina

Jvenes ante la Emergencia Nacional


La realidad de Mxico parece siempre indescifrable. Al menos a destiempo o con saltos brutales -muchas veces hacia el abismo-. Por muchos aos vivi la dictadura perfecta: sin gobiernos militares al estilo sudamericano instal un genocidio silencioso al interior del pas, que lograba su maquillaje ideal a travs de una diplomacia externa que se mostraba solidaria a las luchas de otros pueblos y aloj en su seno el exilio poltico de miles de militantes de todas partes.

Luego y gracias a este mismo sigilo con que se montaba todo, se instal con firmeza uno de los neoliberalismos ms salvajes. Mientras en la regin se hacan gobierno diversas expresiones de izquierdas populares o progresistas, en Mxico se desmontaba encarnizadamente los pilares bsicos de la diezmada soberana nacional y se pasaba por encima cualquier resquicio de democracia representativa que pudiese existir.

Hace apenas un ao lleg al gobierno un personaje de izquierda opositor -al menos en el discurso- a aquel modelo neoliberal. Una vez ms, el destiempo: Mxico pareca erigirse como la posibilidad de un futuro nuevamente progresista para el resto de Amrica Latina. Por entonces, se recrudeca en la regin un sistema de agobio y miseria para los pueblos, barriendo profundamente con las conquistas sociales del pasado ciclo progresista (Piera en Chile, Bolsonaro en Brasil, Moreno en Ecuador, Macri en Argentina, Duque en Colombia).

Sin embargo, mientras las grandes movilizaciones populares de los ltimos das se convierten en los focos principales de la movilizacin anti capitalista en Hait, Ecuador y Chile, en Mxico el narcotrfico encabeza ejercicios insurreccionales para enfrentar las detenciones del Ejrcito, y, por otro lado, el nuevo presidente acusa a los movimientos sociales autnticos de conservadores radicales de izquierda y corruptos. Entonces, aunque parezca que Mxico fue un faro, vuelve a presentarse como el maquillaje perfecto de una poltica econmica, poltica y militar que busca acabar con cualquier posibilidad de expresividad social y contener el descontento que la situacin de violencia y miseria pueda abrir.

Sin duda alguna el triunfo de Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) en las elecciones presidenciales de 2018 constituye un suceso trascendente que rompi con una cadena de fraudes electorales. Tuvo un respaldo popular aplastante, cuyo simbolismo principal se centr en ser un rotundo y eficaz rechazo mayoritario a quienes ejecutaron una de las formas ms voraces y criminales de dominio del capital en el mundo.

A lo largo de su campaa, pero sobre todo desde el da en que se anunci su triunfo, AMLO habl de que su gobierno realizara una Cuarta Transformacin en Mxico (4T). Esto en alusin explcita y como continuidad de 1. las luchas por la Independencia, 2. la Guerra de Reforma y 3. la Revolucin mexicana, procesos histricos que tuvieron como actores principales a sectores populares con proyecciones polticas radicales de liberacin social y nacional. Siempre se esforz por dejar en claro varias cosas: que la 4T respetara el marco legal existente y a diferencia de las otras 3 revoluciones, no sera de carcter violento; que no llamara a Asambleas Constituyentes, a diferencia nuevamente de la sntesis que adquiri los otros 3 procesos; y que tampoco buscara transformar el marco de la democracia instituida, ni prolongara su mandato ms de los seis aos establecidos. Prometi concentrarse en la reduccin de los salarios de los altos funcionarios, la austeridad del Estado, el despido de la burocracia, para as mejorar la distribucin de la riqueza a travs de programas sociales. Promover una Cartilla Moral para acabar con la corrupcin y restituir los valores a la ciudadana. Aquella Cartilla, que se presenta como la posibilidad de una reconstruccin social profunda, es un documento redactado por un intelectual (Alfonso Reyes) en la dcada del 40 que no tuvo mayor trascendencia en su momento de publicacin. Ya Carlos Salinas de Gortari haba intentado, sin xito tampoco, retomarla para reconstruir el sistema de valores liberales, y ahora los encargados de repartir y predicar con aquel son los sectores de iglesias evanglicas con apoyo econmico del Estado. Por su parte, en relacin al crimen organizado AMLO prometi llevar adelante una estrategia contraria a la llamada guerra contra el narcotrfico (impulsada principalmente por Felipe Caldern) cuyos resultados fueron desastrosos para la sociedad mexicana, aunque nunca aclar los pormenores de esa estrategia ni los alcances verdaderos. Mientras tanto, en cuanto a nmeros de vctimas se trata, la situacin de emergencia y desastre contina en ascenso.

A diez meses de su asuncin, Lpez Obrador sigue con un enorme apoyo popular. Sus programas sociales avanzan, aunque torpemente, por todo el territorio nacional. A donde llegan son bien recibidos. Prometi separar el poder econmico del poder poltico, decret el fin del periodo neoliberal y la abolicin de las zonas econmicas especiales -no para liquidarlas, sino para extenderlas en una macro regin que abarca todo el sur del pas-. Sus proyectos econmicos avanzan con el respaldo de los principales empresarios que otrora fueron sus enemigos y con la oposicin legtima de sectores populares, muchas veces dueos de las tierras en que se pretenden implementar. Pararon los aumentos diarios de los precios de la gasolina, pero sigue aumentado su precio de modo moderado. Ha iniciado procesos de investigacin y encarcelamiento contra algunos funcionarios de los gobiernos anteriores, pero sigue sin tocar a los ex presidentes. No se niega a atender a los movimientos populares, a los cuales no les ha resuelto sus demandas en lo fundamental y, en la mayora de los casos, ms bien anatemiza y confronta. La expresin ms clara es la de un padre de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, que el pasado 26 de septiembre dijo el nuevo gobierno nos atiende () nos ha dado esperanza, pero no resultados. Se ha empeado en limpiar la imagen del Ejrcito y la Marina legalizando sus labores policiales -y militarizando el pas- a travs de la Guardia Nacional. A nivel latinoamericano ha deslumbrado con recuperar los principios de no intervencin y autodeterminacin de los pueblos. Fue doblegado por Donald Trump para implementar la poltica de Seguridad Nacional de Estados Unidos en territorio mexicano en contra de los migrantes, salvando as a Mxico de cualquier tipo de sancin. Acogi en la Embajada de Ecuador a personajes polticos perseguidos por Lenin Moreno al mismo tiempo que elogiaba al Fondo Monetario Internacional (FMI) diciendo que ese organismo ya cambi (en alusin a que no tiene las mismas polticas que l mismo critic cuando era oposicin). Una vez ms, Mxico se maquilla para el mundo.

Con ese escenario tan contradictorio resulta obvio que la amplia gama de actores que se asumen de izquierda en Mxico y principalmente los sectores populares organizados no se pongan de acuerdo sobre el nuevo gobierno, y unos y otros se acusen entre s de hacerle el juego a la derecha -si se oponen a AMLO- o de apoyar a un gobierno que representa ms de lo mismo. El debate es muy complejo. Tiene como fondo los agravios de larga data en contra de los sectores populares, la rabia acumulada, el desgaste, la divisin y el descrdito de los movimientos sociales (que AMLO ayuda a profundizar) y el peligroso juego de sectores de ultra derecha que intentan construir una oposicin al gobierno no slo a travs de la defensa de sus intereses de clase, sino tambin asumindose como los protectores de los sectores populares.

Resaltando que an queda pendiente una caracterizacin ms profunda de la composicin, estado, posiciones y posibilidades de los sectores del campo popular, cuestin que no abordamos en este texto, nos dedicaremos por ltimo a resaltar una cuestin que entraa la realidad mexicana y puede ayudarnos a definir los lmites y los alcances del gobierno actual. El periodista Luis Hernndez Navarro (LHN) ha sido quien desde la campaa electoral de AMLO argument de modo riguroso qu implicara una 4T en funcin a lo que fueron las otras 3 revoluciones en Mxico y cmo no existe en el discurso ni en los hechos medidas polticas que vayan encaminadas a ello1. Con excepcin de LHN, y a pesar de que el debate en torno a ello es intenso, las posiciones nunca superan las marcas superficiales. Los defensores sostienen la esperanza en un proceso de larga duracin ya que no se puede desmontar en un ao lo que se construy en 30 u 80 aos, que para hay que tener paciencia y no obstruir el trabajo. Imaginan que ser hasta pasada la mitad del mandato que se tomarn las medidas ms fuertes. Por otro lado, el crimen en contra de Samir Flores, uno de los principales luchadores sociales que se enfrent en sus comienzos a los megaproyectos de AMLO, la continuacin de la violencia, el papel del Ejrcito, los megaproyectos sostenidos por los intereses transnacionales, el ataque verbal a los movimientos sociales por el Presidente y la composicin del gabinete de gobierno fortalecen la argumentacin en contra.

Todo esto contiene un tema central: Por qu un gobierno tiene que recurrir a hablar de una transformacin y esforzarse por presentarse como una revolucin tan radical como las que han tenido lugar en la historia de M xico?

Es imprescindible resaltar que el volver a poner en el centro del debate poltico la palabra Revolucin (aunque edulcorada en el trmino Transformacin ) responde a querer trascender un estado social tan complejo que puso en el centro del debate el riesgo de un posible alzamiento social por los niveles extremos de miseria, explotacin, desigualdad social, desplazamiento y desapariciones forzadas, violencia y por ende, deslegitimidad total del Estado. Es por eso que en aos anteriores se operaron los fraudes electorales y polticas de terror para controlar la poblacin de forma coactiva. La guerra contra el narcotrfico, como principal ejemplo, fue realmente un proceso de guerra genocida, irregular y permanente en contra de la poblacin, que hasta ahora suma ms de 200 mil asesinatos, ms de 50 mil desaparecidos, cerca de dos millones de desplazados por violencia y que sin aparecer nunca como un tema central, puso en condiciones sumamente desfavorables a los actores populares que potencialmente podran enfrentar al Estado. Y, aunque las cifras resultan escandalosas -slo encuentran similitud con los pases que han sido invadidos o estn en guerra como Irak, Libia, Afganistn y Siria- no alcanzan a ilustrar el tamao del desastre que se vive, pues el nivel de impunidad es del 98%2, el crimen organizado controla una parte importante de la agricultura de exportacin, la minera y las principales zonas estratgicas del pas; las autoridades estn infiltradas en todos sus niveles y las posibilidades de accin por parte del Estado parecen haber llegado a niveles en los que no tiene capacidad de frenar las dinmicas de violencia, las cuales estn en constante mutacin -hacia formas ms sofisticadas de terror-. Todo esto indica que se ha alcanzado niveles tan complejos de control que hace que la adaptacin de la poblacin -a travs de un terrorismo estatal y paraestatal permita el manejo de cualquier crisis poltica y que la economa e intercambio mundial funcionen con cierta estabilidad.

Ante la profundizacin del capitalismo ms salvaje segn los caprichos y necesidades de Estados Unidos -como hegemn imperial en Mxico- se instal un tipo de guerra contra-insurgente, an sin contar con una insurgencia conformada (lo que en otros momentos se llam plan sistemtico de terror o doctrina de seguridad nacional). Y, una vez que se amarr gran parte del proyecto capitalista imperial, ante un hartazgo social constante, que tom expresiones amenazantes en 2006 con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en 2009 y 2010 con la lucha de los electricistas, 2011 con el Movimiento Por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), 2012 con #YoSoy132, 2013 y 2015 con la CNTE y 2014 con Ayotzinapa ms la presencia del EZLN y otras expresiones armadas, de policas comunitarias y la constante aparicin de luchas territoriales indgenas, se tuvo que ceder protagonismo a una expresin poltica de centro izquierda que no poda sino asumirse como resultado de esa oposicin y de su tradicin previa, prometiendo sintetizar en su programa de gobierno el acumulado de demandas, aunque sin hacer de fondo una verdadera transformacin .

El curso ulterior de lo que acontezca en Mxico estar marcado por esa tensin hoy casi inviable. As como actualmente no deja de sorprendernos lo que pasa en Ecuador y Chile, donde nadie poda imaginar grandes rebeliones en sociedades que aparecan apticas o al menos estables, habr que agudizar la mirada y los sentires sobre lo que pase en Mxico. Por ahora es posible suponer que habr choques reales (y no producto de la manipulacin de la derecha, como si intenta alarmar) en el sur del pas con los megaproyectos estelares del nuevo gobierno; que la precariedad laboral continuar a la par que los programas sociales resultarn insuficientes. Que el cambio climtico impactar fuertemente en el campo y las cosechas, as como ya impact la tarda reparticin del fertilizante en Guerrero (cuyos resultados en los bolsillos de las familias campesinas an no se expresan) y que el recorte en casi la mitad del presupuesto al campo se agudizar an ms. Que las crticas al gobierno por el operativo fallido para detener a un hijo del Chapo Guzmn (protagonista principal de las series de narcos que tanto ayudan a normalizar la violencia en estos territorios, y lder del crtel ms poderoso del pas) vinieron de la mano de una exigencia desesperada por ejercer la violencia en contra de los narcotraficantes en un momento en que, aunque con cambio en la estrategia de seguridad, la violencia sigue aumentando, llegando a niveles mayores respecto al 2018 y se alimenta la frustracin ante triviales expresiones de AMLO3 frente a la situacin lmite que se vive en ciertas regiones.

Esperamos que la indescifrable realidad mexicana pueda llevarnos por fin! a sincronizarnos con los tiempos de toda Amrica Latina y el Caribe, si stos son de rebelda y de revolucin. Pero no dejemos de lado que para ello se requiere de organizacin, fuerza social en movimiento, estrategia, disputa pol tica efectiva y creacin de una unidad capaz de convertirse en proyecto de cambio y de gobierno. La situacin es tan grave que si esto no ocurre, no estamos slo ante un gobierno que en el peor de los casos desanime a sus seguidores, sino ante posibles salidas desesperadas que nos lleven a cavar ms hondo el abismo en que Mxico cay hace ya muchos aos y del que an no sale.

Notas:

1  El texto ms acabado es Por los caminos de la cuarta transformacin en El cotidiano. 213, enero-febrero 2019. Disponible en: http://www.elcotidianoenlinea.com.mx/pdf/21303.pdf

2  https://www.udlap.mx/igimex/assets/files/2018/igimex2018_ESP.pdf y https://desinformemonos.org/informe-cidh-sobre-mexico-mas-del-98-por-ciento-de-los-delitos-cometidos-permanecen-en-la-impunidad/

3  https://www.milenio.com/politica/fuchi-la-delincuencia-al-carajo-con-ella-dice-amlo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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