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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2019

Los peligros de Jair Bolsonaro

Eric Nepomuceno
La Jornada


La escalada contra los que son considerados por el ultraderechista presidente Jair Bolsonaro y su clan como enemigos, experiment una aceleracin muy fuerte en das recientes. A tal punto, que lleg a rozar los lmites de los soportes bsicos de la democracia.

Vale recordar que para el presidente y su tro de hijos, el senador Flavio, el diputado Eduardo y Carlos, concejal por Ro, no existen adversarios: lo que existe son enemigos que deben ser abatidos.

Cada vez que se sienten presionados por algo, refuerzan su furia contra instituciones comenzando por el Supremo Tribunal Federal), partidos polticos, inclusive el suyo, organizaciones sociales, medios de comunicacin, mandatarios extranjeros y el mundo en general.

Qu habr despertado ahora en el clan la urgencia de avanzar contra enemigos dentro y fuera del pas? Cmo contener semejante explosin de furia?

No ser que todo esto es una cortina de humo para desviar la atencin de algo que ocurri, pero an no ha emergido? Ser una anticipacin de defensa frente a alguna novedad grave relacionada a la cercana del clan, presidente includo, con los asesinos de Marielle Franco, concejala de Ro?

Hace rato est confirmado que tanto el presidente Bolsonaro como Flavio, Eduardo y Carlos desconocen lmites. Desde siempre, incluso antes de la victoria de Jair Bolsonaro en las elecciones del ao pasado, han sido groseros, al borde del desequilibrio emocional, mintiendo de manera compulsiva y disparando amenazas por doquier.

Tambin son harto conocidas sus vinculaciones con las milicias, grupos paramilitares que disputan reas controladas por narcotraficantes en Ro de Janeiro.

No que las integren, las respaldan y sobran pruebas de eso, para empezar estn los pronunciamientos del entonces diputado Jair Bolsonaro.

La llegada del clan familiar al poder reforz esas caractersticas y arroj sobre el pas una marea de odio que supera la que eman entre 1964 y 1985. Aunque en aquel periodo, al menos, haba una realidad indiscutible: el pas viva bajo una feroz dictadura militar.

Se supone que ahora vive bajo democracia: el Congreso funciona y ningn magistrado de la Corte Suprema fue defenestrado, ningn parlamentario perdi su mandato o vio suspendidos sus derechos civiles.

Tampoco fueron rotas las relaciones diplomticas con alguna nacin, no hay censura oficial ni exilios forzosos o tropas ocupando las calles.

No existen presos polticos, la tortura, la desaparicin forzada y el asesinato de adversarios polticos no fueron institucionalizados: el ambiente es muy distinto al que se viva luego de que se decretara, en diciembre de 1968, el AI-5 (lase: Acta Institucional nmero 5, el golpe dentro del golpe ocurrido cuatro aos antes, y que desat una ola de represin sin freno).

Pero para que las cosas sigan como estn, habr que ponerle un alto al clan: en la tarde del jueves, Eduardo, que el padre presidente quera contemplar para la embajada en Washington, dijo que si sucede en Brasil lo que ocurri en Ecuador y ahora en Chile habr que buscar respuestas. Y agreg: una de las posibilidades sera reditar el AI-5.

La reaccin vino de todas partes, para empezar por los presidentes de la Cmara de Diputados y del Senado.

Hasta en el partido de los Bolsonaro las crticas fueron duras, y la oposicin propuso abrir un proceso para suspender el mandato de diputado al hijo del presidente.

En una primera reaccin, Jair Bolsonaro dijo que su hijo haba sido malinterpretado. No es cierto, pese a las muy duras reacciones iniciales, Eduardo reincidi en la amenaza en redes sociales. Luego, presionado por el padre, se excus por la desafortunada expresin.

Hay que recordar la reaccin del presidente frente a las manifestaciones populares chilenas: durante su viaje por Asia y Medio Oriente, manifest que haba llamado a su ministro de Defensa instruyndole para que se preparara para sacar tropas a las calles en caso de que surgiera algo parecido en Brasil.

Acorde con el clan ultraderechista, estara en marcha una conspiracin de la izquierda para crear el caos en Amrica del Sur y abrir espacio para el retorno del comunismo en la regin. Ecuador y Chile fueron slo el inicio.

Todas las amenazas pueden sonar a delirio de una pandilla de mentecatos, y lo son, pero tambin son, y eso s es grave, una secuencia de presiones contra las reglas bsicas de la democracia.

El gran peligro est en que esos brotes de furia de Jair Bolsonaro escapen al control y el clan busque efectivamente una ruptura.

De momento, los militares que lo cercan estn callados, con excepcin del jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, Augusto Heleno, general retirado.

Los que realmente importan, los que estn en activo, aunque no se hayan pronunciado expresamente, dejaron claro su malestar.

Su gran preocupacin es que la imagen de las fuerzas armadas se contamine de toda esa demencial escalada de autoritarismo.

Mientras tanto, no queda otro camino que esperar para ver qu motiv todo eso efectivamente.

Y claro, habr que esperar para ver quin pondr freno a toda esa locura, peligrosa locura.


Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/11/03/opinion/015a1pol


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