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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2019

La presencia del dlar

Miguel Alejandro Hayes
La Trinchera


El dinero es un signo, y como tal, no tiene que estar presente para ejercer su funcin sgnica de medida de valor -el precio se encarga de ello.

De la misma forma que para designar algo -perro, por ejemplo-, no debe haber un can delante; para indicar la expresin del valor, no hay que sacar el dinero, simplemente se seala la cuanta. Y ah vemos la primera de sus funciones, expuesta por el Charlie en El Capital.

En Cuba hoy, el dlar -y el aparataje que lo acompaa- es una medida de valor: tal o ms cual equipo electrodomstico, de transporte -y otras clasificaciones que no conozco- tienen un significado respecto a la MLC en un precio.

Es ah, donde recordamos que la esencia del dinero se realiza a travs de sus funciones, y la primera de ellas comienza a manifestarse: el dlar transita a convertir en una medida de valor en la razn que este nombra el valor de algunos productos.

Es necesario sealar que dicho proceso no debe verse solo en el mbito del curso legal -aquellos precios reconocidos en el mercado estatal-, sino que, no es nada despreciable el hecho de que el mercado informal/alegal/ilegal tiene el potencial para conformar precios en USD. Estos precios no tienen que tener necesariamente una existencia fsica ni un curso legal, sino que inevitablemente, en la subjetividad social, al incluirse un nuevo referente de compras - en este caso, uno con un alto fetichismo y smbolo de poder-, es poco controlable que ese espejo del valor se expanda y se convierta en un referente, pero ese es otro tema. Solo interesa resaltar aqu, que el papel de medida de valor del dlar no se limita a donde tiene curso legal, sino que como mnimo, su presencia hace que exista la condicin para que la suvjetividad lo tenga en cuenta a la hora de preciar.

Por otro lado, es tambin funcin del dinero la de ser medio de circulacin. Claro que eso no tiene un sentido literal donde es un vehculo donde se montan las mercancas. Es, que, dado el precio, l crea un lenguaje entre las mercancas, a travs de las cuales estas se mueven -transacciones-; es decir, el propio precio crea la estructura lgica por la que circulan las mercancas. Y tal cual, est ocurriendo -o empezando a ocurrir ahora en Cuba.

Por ltimo, el dinero, es medio de pago y de atesoramiento. Una vez ms, la expresin ms externa que este adquiere no es importante, y no se debe correr el riesgo de quedarse en las especificidades de contextos decimonnicos donde el dinero deba ser en monedas.

Luego de las nuevas medidas, las MLC -aunque se electrnica- se convierten en medio de pago para una parte de los consumidores.

Se aprecia como el dlar -electrnico- que se comienza a usar en algunas operaciones mercantiles, funciona -como dinero-. De lo puede afirmarse una dolarizacin parcial, presencia del dlar como dinero en determinadas operaciones.

A pesar de ello, se niega tal fenmeno desde cierto discurso poltico oficial, entre otros motivos, por confundir la presencia de relaciones sociales con su reconocimiento jurdico; pensamiento este, que continua sobre los esquemas estalinistas, donde por decreto, por mandato, se dice qu existe, y que no. Lo cierto, es que en la misma medida que se van creando proporciones de cambio alrededor de algo -fsico o no-, se dan los primeros pasos para la conformacin de sus funciones dinerarias. De hecho, as es como inician la creacin de las relaciones de cambio que sostienen y dan curso a una moneda. Aceptar la realidad que tenemos, sera el primer paso para dar con las soluciones ms certeras. Nos dolarizamos en cierta medida. Hay que saberlo.

Fuente: http://www.desdetutrinchera.com/economia-en-cuba/la-presencia-del-dolar/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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