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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2019

Argentina a la luz del resultado electoral

Luis Bilbao
Rebelin


Hay diferentes maneras de leer la eleccin presidencial del 27 de octubre. Desde una perspectiva de clase el saldo es inequvoco: 95 de cada 100 electores votaron por representantes orgnicos del sistema capitalista (Alberto Fernndez 48,10; Mauricio Macri 40,37; Roberto Lavagna 6,16). Dos aerolitos perdidos en el espacio captaron no obstante el voto de tres ciudadanos ms de cada 100 (Juan Gmez 1,71; Jos Espert 1,47).

El mecanismo electoral no contempla votos en blanco o anulados para obtener porcentajes. De todos modos, sobre un total de 26.595.460 votos emitidos (80,8% del padrn total), slo hubo un 1,5% de sufragios en blanco y 0,87% nulos (diferentes formas de voto Protesta).

Dicho sin rodeos: ante la crisis ms grave de la historia nacional, 98 de cada 100 ciudadanos optaron por soluciones capitalistas. Imposible disimular la derrota ideolgico-poltica de la nica frmula alegadamente antisistema, que perdi la mitad de los votos alcanzados en las presidenciales de 2015 y recibi el 2,1%. Otros 2 votos de cada 100 fueron excluidos por el tramposo mtodo de conteo. Se lo admita o no, un revs de tal magnitud atae igualmente a todo el activo anticapitalista y antimperialista del pas.

Para transformar estos resultados en una victoria popular es preciso negar la perspectiva de clase, como lo han hecho las izquierdas sumadas al elocuentemente denominado frente de todos. Argucias aparte, la clase trabajadora, las juventudes y el conjunto del pueblo, habremos de pagar esta victoria de la burguesa local e internacional, en esta oportunidad bajo el rtulo de un gobierno peronista.

Este es el resultado de un prolongado reflujo de la clase obrera y las juventudes, combinado con la defeccin sin precedentes del reformismo tradicional y el parlamentarismo infantoizquierdista. La clave, en ltima instancia, remite a la impotencia de la militancia revolucionaria, determinada a su vez por el repliegue histrico del proletariado a escala mundial.

Replanteo del frente amplio burgus

Con la ciudadana como masa de maniobra en la pugna electoral interempresaria, Macri pag su intento de consumar el plan de saneamiento capitalista. Alcanzado a medias, insuficiente para la sustentabilidad del sistema, le cost a Cambiemos el rechazo rotundo en sectores de la clase obrera, buena parte de las juventudes, las clases medias bajas y la masa de desocupados y excluidos. Como se ver, eso no completa el balance. Aun as, Fernndez fue el inesperado beneficiario del traspi poltico del frente amplio burgus (Fab), que torci el rumbo a mitad de camino y ahora, aunque victorioso, cabalga sobre dos monturas frente a la tormenta econmica.

A Fernndez le cabe una de dos opciones: afrontar el abismo econmico del capitalismo local mediante una revolucin social, o continuar con la labor iniciada por su contrincante, arbitrando entre el sector burgus que reclama proteccionismo y el otro que exige librecambio. Esperanzados sinceros y consumados sinvergenzas sostienen la primera posibilidad. El presidente electo, con el respaldo explcito de la Unin Industrial Argentina (UIA), durante su campaa se confes liberal y aunque sin precisiones, prometi afrontar la crisis desde la defensa del sistema capitalista. De hecho, no present un programa econmico.

Es significativo cmo lleg Fernndez a la candidatura y la victoria. Frente al debilitamiento vertiginoso de Macri desde mediados de 2018, un ala del Fab se propuso crear otro instrumento electoral con los mismos objetivos, esta vez basado en gobernadores y otras figuras del peronismo tradicional. Un detalle resultara decisivo para el resultado final: acosado por procesos judiciales fuera de control, el empresario de mayor envergadura local cre su propio candidato y rompi toda posibilidad de plan conjunto. Como reflejo ntido de la debilidad de las clases dominantes, eso choc incluso con el plan de articular el llamado Consenso Federal sobre la base de los gobernadores.

Sin firmeza en los mandantes, los encargados perdieron el rumbo y el proyecto se frustr. Una mayora de gobernadores y ejecutivos sindicales tomaron entonces por otro camino: exigir un paso atrs a Cristina Fernndez. La ex Presidente opt por garantizar su situacin judicial por esa va y entreg la candidatura presidencial a Alberto Fernndez. As se unific electoralmente el Partido Justicialista (PJ), arrastr fracciones disidentes del peronismo y restos diversos de la izquierda reformista. Es el bloque vencedor en los comicios del 27.

Ahora bien: fueron lmites objetivos del sistema en crisis los que pusieron barreras infranqueables a Macri. Esos mismos lmites acosan desde ya a Fernndez, en condiciones agravadas. Como su antecesor, ste contar a su favor con el respaldo del Fab y los ejecutivos sindicales, ms la hasta ahora pasiva desorientacin de la masa trabajadora. Para contar con el sostn del Fab el futuro presidente deber dar continuidad a la labor de Macri. Si lo hace, la pasividad de los trabajadores se transformar gradualmente en lo contrario, obligando al componente sindical del Fab a tomar sus recaudos.

Antes de esto, sin embargo, pesar el hecho de que Fernndez no contar con crdito exterior ni interno a menos que acepte sin condiciones ni dilaciones las exigencias del FMI. De modo que el dficit fiscal -recrudecido con las medidas adoptadas por Macri tras las Primarias- ser un incentivo para la inflacin. Eso no esperar al traspaso del mando, el 10 de diciembre. Ya se ha desatado una carrera de remarcacin de precios, mientras la mesa de transicin integrada por dos ministros de Macri y cuatro representantes de Fernndez ponen fin a la astringencia financiera y reinician la poltica de afrontar pagos con emisin de dinero. La amenaza de hiperinflacin est latente.

Sin dejar de mostrar los colmillos, el FMI se ve dispuesto a refinanciar la deuda por vencer en 2020: 55 mil millones de dlares, sumando obligaciones con ese organismo y fondos privados, en dlares y pesos. El viernes 1 Fernndez recibi un llamado de Donald Trump, apenas horas despus de que en una universidad hiciera una sesuda crtica a Bugs Bunny: Felicitaciones por la gran victoria dijo el mascarn de proa de la reaccin mundial, segn hizo trascender a la prensa el equipo del presidente electo. Usted va a hacer un trabajo fantstico. Espero poder conocerlo inmediatamente, agreg, antes de entrar en materia: He instruido al FMI para trabajar con usted. No dude en llamarme. (Entonces el FMI recibe instrucciones de la Casa Blanca?).

Habr que ver cmo se traduce esta presin extrema en las prximas semanas. Venezuela seguramente estuvo en el saludo, aunque esto no trascendi. Hay quienes, por el contrario, cifran expectativas en la ayuda de China y Rusia. El cuadro internacional, sin embargo, deja un estrecho margen a esa perspectiva. La pinza socialdemcrata-socialcristiana se manifiesta esta vez en el grupo de Puebla, intento del centrismo recalcitrante favorecido por el desgajamiento del grupo de Lima. No por nada un visitante destacado en las celebraciones de Fernndez fue el ex presidente espaol Jos Rodrguez Zapatero, quien sigue los pasos de su desprestigiado antecesor, tambin del Psoe, Felipe Gonzlez.

Mientras tanto, la fractura del Fab se manifiesta ya dentro del Frente de todos. Una parte de la gran burguesa local se ha manifestado pblicamente a favor de Fernndez. El resto, presiona y espera definiciones.

Nmeros de un nuevo panorama poltico

Durante el mes previo a los comicios ocurri un fenmeno singular: el Frente de todos se retrajo, confi en los resultados de las Primarias, posterg sus insalvables contradicciones mediante la pasividad y abandon el recurso de movilizaciones y actos de masa. Cambiemos hizo lo contrario. En 30 actos a lo largo del pas, coronados con una concentracin de ms de medio milln de personas para el cierre de campaa, en el centro de la Capital Federal, Cambiemos dio vuelta el clima poltico reinante (ver Antes de las elecciones).

Esto redund en resultados para muchos inesperados: Macri remont 7 puntos y Fernndez cay dos el 27 de octubre, en relacin con las Primarias (de hecho una mera encuesta) del 11 de agosto, cuando la frmula del Frente de todos aventaj por 15 puntos a la de Cambiemos. Ahora Macri obtuvo 2.400.000 votos ms y Fernndez slo 200.000, con un aumento de casi el 6% en la concurrencia de votantes.

Ms significativo que los meros porcentajes, es la distribucin de los votos. Fernndez obtuvo prcticamente la totalidad de la diferencia que le dio la victoria en un sector del conurbano bonaerense donde se concentra la pobreza y la exclusin. Macri Gan en todos los centros urbanos e industriales. Su frmula aventaj a Fernndez en las provincias de Mendoza (50,02 a 37,83), Santa Fe (43,50 a 42,64), Entre Ros (44,49 a 44,32) y Capital Federal (52,38 a 35,63), lnea transveral al centro del pas, coronada con un resultado excepcional en Crdoba, centro industrial y estudiantil con bien ganados laureles en las luchas sociales durante el siglo XX: 61,3 a 29,27.

En la provincia de Buenos Aires, Fernndez gan por 52,13 contra 35,93 de Macri. Como se ha sealado, el Frente de todos se impuso a gran distancia en La Matanza y Florencio Varela. Pero es altamente signficativo que Cambiemos ganara en la capital, La Plata, y con las excepciones ya sealadas, en las ciudades ms pobladas: Mar del Plata, Baha Blanca, Tandil, Junn, Rojas, Pergamino y otras.

Esta fractura geogrfica y social tendr consecuencias de todo orden para el futuro nacional. Una frmula identificada con tradiciones del llamado conservadurismo popular se impuso en la franja central del pas, desde los Andes al Ro de la Plata. En esa zona estn las mayores riquezas y el enclave de exclusin y pobreza extrema del conurbano bonaerense.

Es por dems significativo que los resultados sealados se hayan dado en un contexto de aguda recesin y elevadsima inflacin. En el clima creado por 10 aos de estanflacin (6 de Cristina Fernndez y otros 4 de Macri) y varias dcadas de decadencia y degradacin en todos los rdenes, ms de 10 millones de personas desecharon retornar al peronismo como solucin para la catstrofe que vive el pas y optaron por otro discurso vaco, igualmente manipulador y mentiroso, probadamente incapaz no ya de resolver, sino siquiera de acometer la solucin de los problemas que estn demoliendo a la nacin.

Slo la parlisis del proletariado, de alcance mundial e histrico, combinada con la deformante esclerosis del pensamiento poltico dominante hoy en todo el mundo, explica que el empuje arrollador de la crisis no abriera espacio para una propuesta racional, genuina, ajena y contrapuesta a la irrespirable corrupcin del sistema institucional en todas sus expresiones.

Es una evidencia que trabajadores y jvenes son en esta etapa refractarios a la idea de transformacin anticapitalista y a la teora cientfica del devenir social. Slo una parte de ese rechazo puede ser explicado por las caractersticas intelectuales y las conductas de quienes representan institucionalmente al ideario socialista. El meollo radica en otro lado: el pensamiento y la accin emancipadora no estn a la altura de las exigencias que la crisis del sistema capitalista mundial les pone delante. Es un hiato en la historia, comparable slo a la oscuridad de la baja Edad Media. Se abri la oportunidad de un Renacimiento del socialismo en la Venezuela de Chvez (1). Pero el subdesarrollo, las fuerzas combinadas de la contrarrevolucin mundial y la sealada insuficiencia de la teora revolucionaria, se combinaron para poner un freno que an no se ha soltado.

La sombra de 2001

En apariencia, con el resultado electoral Argentina ha vuelto al bipartidismo. En la realidad no. Cambiemos es ahora ms heterogneo que en su nacimiento. Tiene la primera minora en Diputados y poder de veto en el Senado. En la provincia de Buenos Aires prcticamente controla el Congreso. Como resultado del 40% obtenido por Macri, ese lugar de la oposicin puede obrar como fuerza centrpeta. Pero hay un conflicto de mltiples races entre la Unin Cvica Radical (UCR) y el Pro de Macri. A su vez, cada una de estas fuerzas est fragmentada y la dinmica de cada componente y del conjunto llamado, por ahora, Juntos por el Cambio, tiende a la disgregacin. El punto de unin fue la estrategia de saneamiento econmico, el salvataje del capitalismo, la quimera de un retorno a la Argentina del desarrollo, la modernidad y la estabilidad, sin base ideolgica comn y sin otro programa que el de resolver con criterio empresarial las urgencias econmicas y polticas y, en el transcurso, crear un nuevo partido de gobierno con marbete republicano. Es pueril desconocer lo alcanzado en estos cuatro aos en materia econmica desde el punto de vista del capital. Slo pueden calificar este perodo como fracaso de Macri quienes ignoran el funcionamiento del sistema y rehyen la lucha de clases, inventando el conflicto de por o contra el neoliberalismo. Menos serio es pensar que del actual Cambiemos puede nacer un partido burgus con principios republicanos, programa de desarrollo, ideologa conservadora popular, con capacidad para remontar la crisis y afirmar un pas equitativo en crecimiento. No obstante, Cambiemos puede durar y convertirse en alternativa, en la misma medida en que no aparezca una opcin real.

Otra cosa es el Frente de todos. Surgi, como queda dicho, del fracaso de un Consenso Federal con base en restos inconexos del PJ y fracciones sindicales, todos en desesperado remolino porque la apuesta de convivencia con Macri amenazaba llevarlos al desastre y todos mortalmente enfrentados con Cristina Fernndez y su grupo.

La misma rigidez poltica que analistas superficiales le endilgan a Macri como causa de su derrota electoral la tuvo a comienzos de ao Roberto Lavagna frente a los seores feudales del PJ. Y por las mismas razones: es imposible crear una fuerza poltica consistente y con futuro a partir de dos decenas de camarillas corruptas, ensimismada cada una en la defensa de intereses propios, a menudo entrelazados con mafias de todo tipo, incluido el narcotrfico. Los promotores de Lavagna exigan otra cosa. La intransigencia (debera decirse consecuencia, inteligencia) provoc el estallido. Y de all, con la condicin de un paso atrs de Cristina Fernndez, naci un proyecto electoral definido por su propio nombre: frente de todos. De esta alquimia surgi Alberto Fernndez, hasta poco antes pblica y duramente enfrentado con su ahora vicepresidente.

Las irreconciliables diferencias de este panperonismo de ocasin se vieron durante la campaa, pero estallaron la noche de la victoria. Tras la admisin de Macri del resultado electoral, en un acto y un discurso sorprendente por su seriedad, precisin e inusual hondura conceptual, en el cual felicit a Fernndez y lo invit a desayunar en la Casa Rosada al da siguiente, en otro escenario todos demostr que ni siquiera es un frente. La vicepresidente electa y el vencedor en la provincia de Buenos Aires dieron un espectculo con discursos tan vacos como agresivos, exageraron el histrionismo conocido mientras Alberto Ferndez observaba descompuesto un adelanto de lo que puede ser su gobierno. Antes de eso, se haba prohibido subir al escenario a los gobernadores presentes, en una muestra tambin de cmo se entienden y manejan las relaciones de fuerzas internas.

Al da siguiente Fernndez se reuni con Macri y, si bien no informaron lo convenido, est claro que acordaron un plan conjunto para la transicin, doblemente difcil por la amenaza de descontrol econmico y el extremadamente prolongado perodo hasta la transmisin del mando. Hecho esto, en contradiccin flagrante con las exigencias de la vicepresidente y el gobernador electos en la noche anterior, 24 horas despus Fernndez reuni en Tucumn a todos los gobernadores -los mismos impedidos por Cristina Fernndez de subir al estrado- con motivo de la asuncin del segundo mandato del gobernador de aquella provincia. All estaba, adems, la mayora de los ejecutivos sindicales, intendentes y la vicegobernadora electa de Buenos Aires. Una foto tenebrosa. La ancdota es necesaria porque ambos escenarios son la radiografa de la dramtica flaqueza, el explosiva mejunje que asumir el prximo gobierno. Para colmo, en su discurso Fernndez repiti que al pas lo gobernar 1 Presidente, 24 Gobernadores.

Inimaginable una frmula ms absurda, en un pas presidencialista en crisis, y a la vez ms beligerante: nada para la vicepresidente? Sumado a esto la designacin de los negociadores para la transicin por parte de Fernndez, donde hay dos nombres odiados por la vicepresidente, se bosqueja un cuadro de serios conflictos desde ahora mismo.

Es previsible que ninguna ruptura ocurrir de inmediato. Es seguro, en cambio, que todos no evolucionar hacia la construccin de una fuerza poltica coherente y unificada en medio del maremoto que afronta el pas en los prximos aos. Se prefigura en el posible futuro gabinete un desplazamiento de operadores sionistas dominantes en el gobierno de Macri en favor de figuras directamente asociadas al Vaticano. Lejos de llevar estabilidad a Fernndez, esto augura la multiplicacin de los conflictos causados por la intervencin directa del Papa en la poltica nacional.

En suma: el frente amplio burgus (incluye, recurdese, a las empresas sindicales), no tiene ni tendr partido en este perodo histrico. La fuerza que trab los pies de Macri e impidi no slo su reeleccin sino la consumacin de su tarea, que adems del saneamiento implicaba la construccin de un partido capaz de gobernar establemente a Argentina, ser ms poderosa de aqu en ms y encontrar enfrente un gobierno ms dbil. Habr fugas de un bloque a otro y aparecern nuevas siglas. Pero en los hechos la burguesa no habr superado ni en la economa ni en su capacidad poltica, el devastador resultado del colapso de 2001.

Desafo inminente

Hasta el momento Fernndez no ha podido pronunciar una palabra de un programa econmico. All la disputa entre facciones es ms dura, porque no responde simplemente a divisiones polticas, sino a sectores del poder econmico, nacional e internacional, abiertamente involucrados. El vaco implcito en las pugnas internas lo llenan operadores del gran capital. Argentina paraso de agentes socialdemcratas y enviados especiales del Vaticano.

Fernndez repite que su llave maestra es un pacto social por seis meses. Un acuerdo patronal-sindical para congelar precios y salarios y prohibir despidos. UIA y CGT responden positivamente. La Asociacin Empresaria Argentina, calla. Cada empresario, mientras tanto, se lanza a subir precios antes de diciembre, para que el pacto no los pille descolocados. Tambin adelantan despidos. Con la misma lgica algunos sindicatos buscan obtener aumentos salariales antes del congelamiento. Macri y Fernndez actuarn de consuno para impedir la carrera hacia el descontrol. Est por verse hasta qu punto lo conseguirn. Ambos exorcizan el fantasma de la hiperinflacin, aunque en las filas del futuro gobierno hay quienes propugnan una debacle econmica que derive en cesacin de pagos y un largo perodo de gracia para que las nuevas autoridades pongan en marcha la recuperacin econmica.

En cualquier caso, las penurias de la poblacin se multiplicarn. Es previsible que proliferen demandas econmicas. Los ejecutivos sindicales, segn el momento y el bloque que integren, promovern/acompaarn esas demandas. El activo sindical y poltico no puede sino estar al lado de jvenes, trabajadores, desocupados, que eventualmente se movilicen contra los efectos devastadores de la crisis capitalista.

El punto es si la accin reivindicativa de aquel 98% de electores que favorecieron soluciones empresarias a la crisis del sistema, puede o no ser canalizada por quienes recibieron los votos. Evitarlo es el principal compromiso de quienes asumen el enorme desafo en este momento dramtico de la historia argentina.

Nota:

(1) Luis Bilbao, Venezuela en Revolucin: Renacimiento del socialismo. Capital Intelectual, Buenos Aires 2008, ISBN: 978-987-614-134-5

@BilbaoL

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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