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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2019

Las revueltas de octubre

Ral Zibechi
Naiz


Como cada pueblo se comporta segn su experiencia previa, la comprensin de los levantamientos y estallidos debe rastrearse en las acciones previas

Las revueltas de octubre en Amrica Latina tienen causas comunes pero se expresan de formas diferentes. Responden a los problemas sociales y econmicos que genera el extractivismo o acumulacin por despojo, la suma de monocultivos, minera a cielo abierto, mega-obras de infraestructura y especulacin inmobiliaria urbana.

Un modelo de destruccin de la naturaleza y de robo y contaminacin de tierras y aguas, que es la principal forma de despojo. Un modelo que genera una brutal concentracin de riqueza en el 1%, marginacin y precarizacin de la vida del 50% y es responsable del crecimiento del narcotrfico, de la militarizacin de los territorios y, en consecuencia, de la violencia contra las mujeres, o feminicidio.

Las revueltas de octubre responden a la acumulacin de agravios. En Ecuador asumi la forma de levantamiento bien estructurado, recuperando la larga experiencia del movimiento indgena que esta vez camin de la mano de los sectores populares urbanos, en general clases medias profesionales, estudiantes y cientos de miles de indgenas migrantes. En Chile es un estallido sin organizaciones convocantes, porque fue la imbecilidad del poder que sac millones a las calles. Como cada pueblo se comporta segn su experiencia previa, la comprensin de los levantamientos y estallidos deben rastrearse en las acciones previas que realizaron los actores colectivos.

Si en Ecuador la columna vertebral fueron los quichuas de la sierra y los pueblos amaznicos, en Chile hubo tres grandes precedentes: la larga resistencia mapuche, las rebeliones estudiantiles y la nueva oleada feminista desde 2015 y, muy en particular, la de 2018, que atraves toda la sociedad con tomas masivas de centros de estudio.

La resistencia mapuche tiene cinco siglos, pero desde el retorno de la democracia tuvo varios momentos estelares. En la dcada de 1990, la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM) fue un parteaguas en la historia de ese pueblo. Se trat de una alianza entre comunidades y guerreros, entre longkos y weichafes, estos formados en universidades y en grupos de izquierda. Juntos produjeron una importante rebelin desde las bases que recuper miles de hectreas, adems de una buena dosis de autoestima colectiva.

Las huelgas de hambre de los presos de la CAM (entre 2006 y 2008), consiguieron apoyo de una parte de la sociedad blanca, que se consolida con el asesinato de Matas Catrileo (2008) y conoce un salto impresionante un ao atrs, cuando se produjo el crimen de Camilo Catrillanca (el 14 de noviembre de 2018).

Durante 15 das, miles de personas cortaron calles, encendieron fogatas y golpearon cacerolas en ms de 30 ciudades. Este es un antecedente importante de lo que sucede ahora y explica porqu tantas personas ondean banderas mapuche en las manifestaciones: el pueblo mapuche es un referente tico y poltico para todo Chile.

El segundo movimiento que converge es el estudiantil, en particular los secundarios. En 2001 se produjo el mochilazo, que adems de grandes manifestaciones produjo una ruptura en la organizacin estudiantil controlada por el Partido Comunista. De ella naci una articulacin horizontal, llamada Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), que practic una nueva cultura poltica.

En 2006 sucedi la revolucin pingina, con 400 colegios paralizados. En 2011 el movimiento desbord todo lo imaginable, con la toma de estaciones de TV, 600 colegios tomados y decenas de institutos que siguieron el curso bajo control estudiantil y de docentes solidarios. La respuesta de la poblacin a la brutal represin del 4 de agosto, fue la masiva ocupacin de barrios, con caceroleos y fiesta/protesta hasta la madrugada, como en las jornadas nacionales contra el rgimen de Pinochet en la dcada de 1980.

Finalmente, el ao pasado miles de mujeres ocuparon 32 facultades y varios secundarios, denunciaron a connotados catedrticos y docentes por acoso, abuso y violencia, y profundizaron una lucha que haba estallado en 2015 con un masivo 8 de Marzo y las marchas del Ni Una Menos. De la mano de ese movimiento, se multiplican las organizaciones feministas, entre ellas grupos de mujeres mapuche y de sectores populares.

Estos tres movimientos (y otros como los pensionistas), convergen desde principios de octubre, sumando y multiplicando lo que ya venan haciendo en las ltimas dcadas. Un estallido no espontneo, porque buena parte de las y los jvenes ya haban ensayado, en escalas apenas menores, lo que estn haciendo ahora, aunque con resultados ms modestos.

En Ecuador se trata de un levantamiento planificado o, mejor, de la repeticin con novedades de lo que viene haciendo la Confederacin de Nacionalidades Indgenas del Ecuador (Conaie). Como hemos visto en otro anlisis (Gara, 14/10/2019), la principal novedad en esta ocasin fue que varios miles se sumaron a la ocupacin de los indgenas de Quito. Los jvenes urbanos aportaron su cuota de radicalidad y odio a la polica. Las clases medias se solidarizaron con alimentos, mantas, ropa y donaciones de todo tipo. Los estudiantes forzaron la apertura de universidades pblicas y privadas para albergar y alimentar indgenas y sectores populares.

Las mujeres realizaron una gigantesca marcha en la que confraternizaron las feministas acadmicas con indgenas de la sierra y la Amazona. La larga experiencia de la Conaie, desde el primer levantamiento en 1990, le permiti poner punto final al levantamiento cuando vislumbraron que los partidos pretendan montarse encima de la movilizacin, los presos y los muertos, para sacar partido de la lucha.

Se retiraron pero no se desmovilizaron. Pusieron en pie el Parlamento Indgena y de los Pueblos, una alianza entre todos los sectores populares para comenzar una minga (trabajo colectivo) que debe establecer medidas para salir del modelo neoliberal. Este trabajo es ms difcil que resistir en las barricadas, porque no existe un modelo alternativo al neoliberal y extractivista, ya listo para ponerlo en marcha.

Fuente: https://www.naiz.eus/eu/iritzia/articulos/las-revueltas-de-octubre



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