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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2019

Historietas de actualidad

Antonio Lorca Siero
Rebelin


Promover el entretenimiento permanente en sus distintas versiones a nivel popular viene siendo considerado decisivo para la buena marcha de la sociedad de consumo. Se entiende as porque, de un lado, las masas estn ocupadas con la funcin de turno y no plantean problemas serios. De otro, mirando por el inters de los individuos, la diversin hace ms llevadera la existencia, da nimos y, lo que es fundamental, contribuye al desarrollo del espritu consumista. Polticos y comerciantes, que viven de sus respectivos negocios el orden y el mercado, son conocedores de esta realidad. De ah que ambos hagan cuanto est en su mano para que el espectculo no decaiga.

Instrumento decisivo a tal fin es la historieta, un producto comercial que, partiendo de cualquier hecho, se infla como un globo tratando de llamar la atencin de la gente. A veces, la historieta suele asemejarse, ms que con el bulo, con lo que se entiende por cuento, un relato imaginario con fines recreativos. En el caso de las historietas de actualidad no puede entenderse que coincidan plenamente con el bulo o el cuento, porque lo que se relata tiene un fondo de verdad pero a saber donde se encuentra, que se debilita cuando es objeto de manipulacin para imponer la interpretacin que del mismo ofrece el vendedor. Tampoco cabe calificarlas como algo estrictamente recreativo porque suele tratarse de cosas serias, aunque, afectadas por el nimo mercantil de los vendedores, acaban tomando otra direccin, quedando parcialmente vacas de su contenido original. Dado que gozan de cierto atractivo para la muchedumbre, tanto la propaganda oficial como la publicidad comercial hacen uso de ellas con frecuencia.

Vista la acogida general de las historietas, dirigidas en ltimo trmino a vender algo, se han convertido en mercanca profusamente demandada por su potencial de mercado. Como la masa no puede vivir sin historietas, cuando se agotan unas, porque el globo se desinfla, se preparan otras para soltarlas en el ruedo de la comunicacin y sus seguidores puedan estar ocupados por un tiempo. En el negocio no estn solo implicados los productores de historietas, sino los propios seguidores quizs aorando la infancia, que esperan ansiosos la ltima historieta de actualidad. Tanta demanda parece irle bien, entre otros, a los que viven de la poltica y a los que se dedican a la economa.

Con referencia a la poltica, su instrumental preferido para el caso, la propaganda, no duda en nutrirse de historietas de actualidad, que van desde lo ms fnebre hasta intentar infundir nimos a la ciudadana.

En el primer caso, el asunto ahora ha venido girando en torno a remover la historia, hecha espectculo para la ocasin con lo del desentierro, entierro y versin oficial de la verdad histrica. Un proceso que suele ser frecuente en eso de fijar las verdades, porque la historia es objeto de manipulacin o, si se quiere ser suave, de interpretacin cuando no agrada. En todo caso, a menudo se trata de acomodarla a la voluntad de los que disponen del poder. Desde una visin relativa, cualquiera, considerado hroe en su tiempo, puede pasar a ser visto oficialmente como villano de otra poca de la noche a la maana o al contrario, todo depende de quien mande en cada momento.

Si se tocan temas no tan de la historia, sino ms cercanos, sale a la luz la violencia a cada paso. Algo que pareca superado y que se empean en recrear en imgenes en vivo y en directo, ms all de las pelculas que copan las pantallas para impresionar a los espectadores de pago. Se trata de crear cierta conciencia de culpa para tener que ir corriendo a arrepentirse y buscar la proteccin del que gobierna. El mensaje aqu es ilustrar sobre quienes son los buenos y los otros. Dejando claro que quien manda siempre es el aparece en la historieta como el bueno.

Incluso lo que verdaderamente interesa al ciudadano comn, que es el bienestar, est plagado de historietas visuales que le ponen ante los ojos el bien-estar de los dems para animar a recuperar el suyo o al menos, si no es posible, despertar el acicate vital de la envidia. Aunque a veces se decide hurgar en la realidad menos amable y se toca la tragedia ajena para dar a entender lo bien que se vive en las sociedades avanzadas y lo mal que se pasa al otro lado del muro. El propsito no es otro, una vez ms, que proyectar la idea del acierto de los gobernantes, las bondades del sistema democrtico y la vida mejor que ha trado el capitalismo.

Pese a su aceptacin popular, tras marear la perdiz por un tiempo, la historieta ocasional tiende a agotarse. Esta se va prolongando a trompicones, para satisfacer ocultos intereses o no tan ocultos, y en tanto se prepara la siguiente, de comn acuerdo con el empresariado que vive del negocio de la noticia. En el fondo, una parte de la moralina que se desprende de las historietas es alejar de la mente ciudadana otras realidades ms significativas y trascendentes para dejar en el aire lo aparente.

Cambiando de estilo para tocar el asunto econmico, el otro frente de la actividad propensa a la historieta, aqu ms bien como forma de publicidad, se centra en las cosas que afectan al bolsillo. Lo ms llamativo son las estadsticas, que pueden servir, en base a la interpretacin de los datos, para pasar en un momento del da a la noche, es decir, de la euforia al desencanto o bien a la inversa. Datos reales tocados por la tendencia a conveniencia de aquellos encargados de manipular esta otra historia a gusto de todos. La cosa lo mismo se dice que va muy bien, que se habla de recesin y se airea la crisis, como si fuera algo superado y no simplemente maquillado a base de cifras servidas a conveniencia del momento y los intereses. El propsito de las historietas de esta ndole es animar el consumo, puesto que hay que gastar para salvar la situacin de las empresas.

Por su singularidad, mas llamativas en el panorama de la historieta econmica son esas otras que mueven la bolsa de valores, que vive del da a da para sacar los cuartos a los ingenuos y a los no tanto. Historietas, pero solo eso lo verdaderamente real va por otro lado, aparecen cada da, segn quiera utilizarlas el que maneja el cotarro, incluso una misma historia puede servirle para inclinar la balanza de uno u otro lado. Luego la interpretan los que viven del rumor y operan desde la tcnica, dedicados a tratar de mover lo que es realidad con historietas de futuro, haciendo vaticinios para ganar clientela, seguros de que si no aciertan nadie les pedir cuentas. No es preciso estar dotado de facultades previsoras para decir que si aquello sube es que todo va bien, si baja, es que la cosa va mal, claro que podra ir peor o mejor. Toda un leccin de sabidura. Aqu lo que resulta evidente es que quien hace el negocio no es otro que el que dirige el espectculo entre bambalinas a base de historietas, puesto que se conoce la obra al dedillo. Saca tajada y se marcha, luego vuelve para repetir la operacin una y otra vez; lo hace porque en cualquier momento puede cambiar el guin y llevarse los beneficios a cualquier parte, por aquello de la globalizacin, mientras los de aqu se quedan a dos velas. No obstante, los expertos siguen haciendo previsiones y dando explicaciones a base de interpretar lo que solo son historietas.

Para la poltica y la economa el valor de las historietas de actualidad ha acabado siendo inapreciable, porque marca lneas a seguir para la opinin y el debate ciudadano, a la vez que resultan ser, en el caso de las masas, simple entretenimiento colectivo ocasional que alivia la carga de la realidad. No sucede as con los ms avispados que, aprovechando cualquier tesitura y a la sombra de las historietas, trabajan para, con sus respectivas armas, consolidar mayores cotas de poder. El negocio de ambas reside en que las historietas de actualidad solo acaban siendo imgenes inofensivas que tratan de vaciar de contenido real la existencia de quienes las miran y contribuyen a su incondicional sumisin al sistema. Mientras, del otro lado, sirven para generar beneficios a quienes disponen de las claves que permiten convertir noticias en historietas para entretener al auditorio.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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