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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2019

Votar en defensa propia

Agustn Moreno
Cuarto Poder


El 10 de noviembre se celebrar algo inslito: las segundas elecciones generales de este ao. La responsabilidad de la repeticin de las elecciones es de Pedro Snchez. Nos ha abocado a ellas su incapacidad de sumar ms apoyo que el de un diputado de Cantabria y su cerrazn por querer gobernar como si tuviera mayora absoluta con solo 123 escaos. As lo denuncian todos los partidos y as lo percibe la ciudadana segn la mayora de las encuestas, incluidos los votantes del PSOE. De ah su incomodidad y el miedo a los debates porque, aunque intente negarlo, Snchez es el bloqueo.

Pero el PSOE ha apostado por la repeticin de elecciones para conseguir varios objetivos:

a) Mejorar sus resultados. Supone arriesgar mucho: es como jugar a las siete y media y pedir carta con un siete; se expone a pasarse. b) Reducir el espacio poltico-electoral de Unidas Podemos, porque sigue la guerra fra que impide que participe en el Gobierno del Estado la izquierda real. Por eso, el aparato conservador del partido y las lites econmicas no quieren que se pacte con ella; c) Dar tiempo a que la oligarqua haga su trabajo y ablande al PP y/o a Ciudadanos para que sean sus socios preferentes de verdad; d) Reforzar el bipartidismo, en todo caso, como la mejor garanta para la estabilidad de la Segunda Restauracin Borbnica.

Qu puede suceder con los objetivos anteriores? El PSOE aparece estancado en las encuestas (excepto en la del CIS), quiz por la descarada estrategia para repetir elecciones. Unidas Podemos aguanta bien segn los sondeos; otra cosa es el efecto negativo en la distribucin de escaos por la nueva competencia electoral. Un Ciudadanos en crisis se abre a pactar con lo que llamaba la banda del sanchismo, pero no est claro que los nmeros sean suficientes por su cada electoral. Parece que el PP se recupera y Vox puede mejorar agrupando votos franquistas.

En la campaa electoral hay que estar atentos a varias cosas. Por un lado, veremos de todo desde fake news, a la manipulacin de los medios de comunicacin que estn en bucle con Catalua, y aplican apagones informativos para algunos y opulencia comunicacional para otros, segn interese al sistema. Desgraciadamente en Espaa muchas personas se siguen informando por la televisin, la alfabetizacin poltica es baja, y las cloacas del poder no dejan de funcionar. Por otra parte, estar el impacto electoral de la cuestin de Catalua tras la sentencia del procs y la exhumacin de Franco. Por ltimo, hay un nuevo factor que entra en juego: el partido de igo Errejn que se presenta en 18 provincias; nunca ha funcionado la estrategia de a la unidad por la escisin, pero se sigue insistiendo en ella.

Por supuesto que todo el mundo tiene derecho a presentarse a unas elecciones, pero tambin tiene la responsabilidad de medir las consecuencias. Porque se puede estar diciendo que el motivo es combatir la abstencin y, sin embargo, provocarla por el hartazgo de la divisin sin diferencias programticas relevantes que la justifiquen. O afirmar que se viene para sumar y acabar rompiendo a Equo, a Podemos en algn territorio, a mbitos unitarios existentes como En Com Podem y restando diputados al bloque de la izquierda.

An queda la campaa por delante, pero los posibles escenarios que se perfilan seran tres:

1. Un triunfo del bloque de la derecha-ultraderecha, gracias a la abstencin de parte del electorado de la izquierda por las divisiones, por la incapacidad para pactar o por las trampas para propiciarla desde los mbitos del PP. No parece muy probable que suceda, pero si suman gobernarn. Y sera un drama que se extendiera a todo el pas el pramo andaluz y madrileo con estas derechas de doble verdad, doble moral y doble contabilidad.

2. Una repeticin de la relacin de fuerzas actuales con ligeras variaciones. Si sumasen PSOE y Cs podra reeditarse el pacto de 2016, que es la estrategia a la que han jugado desde el principio la banca, el Ibex, la CEOE y la direccin del PSOE a pesar del clamor del Con Rivera No! de sus militantes. Tampoco se puede descartar una gran coalicin PSOE-PP por presin de la oligarqua para afrontar una nueva crisis econmica con las recetas neoliberales de siempre. Para preparar el terreno, se percibe una derechizacin del PSOE en temas como la cuestin territorial, la mochila austriacapara facilitar el despido o la renuncia a subir impuestos a los ricos y a limitar los alquileres.

3. La consolidacin o avance de las posiciones de Unidas Podemos es lo nico que podra hacer que se volviera a intentar el acuerdo de fuerzas progresistas. Es algo difcil ya que le sigue faltando valenta poltica a Snchez ante las lites y la campaa ahondar las diferencias. La fragmentacin del espacio de la izquierda con los nuevos protagonistas lo puede complicar.

Es evidente que las posibilidades electorales de Ms Pas se reducen prcticamente a Madrid. Lo dicen todas las encuestas y el efecto Ms Pas puede ser perverso ya que, segn los analistas, cuanto ms porcentaje de voto saque, ms diputados pierde el bloque progresista. Todo apunta que para sacar un mximo de 5-6 escaos (incluyendo los de Comproms), se puede poner en peligro una docena de escaos de Unidas Podemos y del PSOE. Lo razonable para no perjudicar al bloque de la izquierda sera que Ms Pas retirase sus candidaturas en provincias donde no tiene ninguna posibilidad de obtener escao; un ejemplo, si UP pierde 1.500 votos en Mlaga, se perdera el segundo escao que pasara a Vox, y lo mismo puede pasar en otras provincias. igo Errejn no debera permitir que esto suceda porque se derrumbara todo su discurso si al final hace ms dao que beneficio y ello dificultara la necesaria recomposicin de la izquierda tras el 10-N. Todava est a tiempo.

As las cosas, solo podemos confiar en la inteligencia del electorado, dado que deja bastante que desear la presencia de la inteligencia en la poltica. No queda otra que la participacin de los votantes de izquierda el 10-N y la concentracin del voto en las opciones reales de obtener escao. Despus del 10-N habr que seguir resistiendo e intentando recuperar espacios de unidad que permitan encarar el futuro con esperanza, si la izquierda es capaz de aprender la leccin.

A pesar de la negrura del paisaje, hay elementos positivos: la capacidad de movilizacin de sectores como los pensionistas, el feminismo, los jvenes frente al cambio climtico. Y sobre todo, hay una cosa bien clara: si no le gusta lo que est pasando, no se quede en su casa. Es lo que quiere el poder, que no vaya ni a manifestarse ni a las urnas. Salga a la calle a protestar y vote el 10 de noviembre en defensa propia para frenar el avance de la ultraderecha e impedir nuevos recortes sociales y de derechos con la excusa de la crisis.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/ideas/2019/11/02/votar-en-defensa-propia/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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