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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2019

Espaa y China, adis a la sintona?

Xulio Ros
Observatorio de la Poltica China


La sintona general que tradicionalmente ha caracterizado las relaciones entre Espaa y China atraviesa un momento de vacilacin. Esta incertidumbre no afecta al relativo buen tono de las relaciones econmicas y comerciales, ni tampoco a las culturales o educativas. Por el contrario, en lo poltico, el distanciamiento operado por Espaa al rechazar suscribir el memorndum de la Iniciativa de la Franja y la Ruta durante la visita del presidente chino Xi Jinping en noviembre de 2018 quiebra una trayectoria que se remonta prcticamente al inicio de las relaciones diplomticas entre ambos pases (1973). Si la simpata recproca derivada del paralelismo oblicuo de sus respectivas transiciones iniciadas a finales de los aos setenta del siglo pasado llev a China a calificar a Espaa como el pas ms amigo en Europa, la perplejidad actual instaura una fase presidida por la ambigedad.

Esa cualificacin como el mejor amigo de China en Europa fue resultado de un periplo ascendente en el dilogo bilateral. En la primera fase de sus relaciones (1973-1978), los contactos no fueron especialmente reseables. Estos, sin embargo, despuntaron a la par que se fueron afianzando tanto la transicin democrtica en Espaa como la reforma y apertura en China. Si en lo econmico y comercial, los contenidos de la relacin se situaban muy por debajo de otros socios europeos, en lo poltico, especialmente tras los sucesos de Tiananmen (1989), la actitud espaola de pasar pgina y mirar hacia el futuro goz de la lgica anuencia de las autoridades chinas. En los aos siguientes, la diplomacia espaola se situ a la vanguardia de quienes defendan el levantamiento del embargo de armas a China, cerraba filas con Beijing en sus contenciosos poltico-territoriales ms sobresalientes (de Tbet a Taiwn) o apostaba a su reconocimiento inmediato como una economa de mercado. Finalmente, las tensiones bilaterales surgidas tras la imputacin de cinco altos dirigentes chinos ante la Audiencia Nacional por su poltica en Tbet fueron resueltas una vez limitado el alcance de la jurisdiccin universal que serva de fundamento a la orden internacional de detencin por crmenes de lesa humanidad.

En las dcadas transcurridas, altos dirigentes chinos como Jiang Zemin, Hu Jintao o el propio Xi Jinping visitaron Espaa. A la inversa, desde los reyes emritos Juan Carlos y Sofa a los presidentes del Gobierno Felipe Gonzlez, Aznar, Zapatero o Rajoy, tambin visitaron China. Esa buena entente oficial se tradujo en gestos de diverso porte: desde el apoyo al presidente Zapatero durante la etapa ms dura de la crisis financiera a la apertura en Madrid (2012) de uno de los primeros y contados centros culturales que China ha abierto en algunas capitales importantes del mundo.

A pesar de que los intercambios comerciales entre Espaa y China no figuraban entre los ms destacados en el seno de la UE, Beijing estableci con Madrid en 2005 una Alianza Estratgica Integral, situndole a la par de sus grandes socios comunitarios (Francia, Italia, Alemania o Reino Unido), quienes la haban suscrito el ao anterior. La eleccin de dicha frmula diplomtica, reservada entonces para pases singulares, evidenciaba en positivo la disfuncin entre el nivel poltico de la relacin y las relaciones econmicas.

Para China, contar con una Espaa prxima en la UE no era un asunto menor especialmente cuando aun su relacin con los PECO (Pases de Europa Central y Oriental) no tena la dimensin actual. Adems, su creciente inters por Amrica Latina le ofreca un punto de apoyo relevante, aunque pronto se descart una viabilidad generosa de la llamada triangulacin.

Sin embargo, el dursimo impacto de la crisis financiera merm la significacin de Espaa en la UE con una prdida de influencia inocultable; por otra parte, el nuevo ciclo poltico surgido en Amrica Latina con la emergencia de un discurso nacional y de izquierdas trastoc el tradicional paternalismo hispano con una regin que aspiraba a hablar de t a t con cualquier pas del mundo, y muy especialmente con uno de la envergadura de China. Este cambio de situacin impuso un re-equilibrio en la jerarqua de percepciones de China a propsito del tringulo Espaa-UE-Amrica Latina.

En esta evolucin, cabe destacar que el comn tribalismo de la poltica espaola no afect a la confianza poltica mutua bilateral pues se ha mantenido llamativamente inclume a pesar de las alternancias partidarias. El Partido Comunista de China mantiene, por lo general, buenas relaciones con los principales partidos espaoles, con excepcin de Ciudadanos o de las agrupaciones nacionalistas de las nacionalidades histricas.

Relaciones econmicas y comerciales: un dficit ascendente

Las relaciones comerciales entre Espaa y China no tienen la dimensin de otras economas europeas principales. China es el principal socio comercial y econmico de Espaa en Asia, as como el primer destino de las exportaciones espaolas en la regin. China es tambin en la actualidad el mayor socio comercial de Espaa fuera de la UE y Espaa, el sexto mayor socio comercial de China dentro del bloque comunitario. China es considerada un socio comercial estratgico para Espaa, especialmente a partir de 2004.

El elemento determinante de esta relacin sigue representado por el alto dficit. Las exportaciones espaolas a China en 1971 no pasaban de los 39 millones de pesetas. Las importaciones en cambio representaban 137 millones, casi cuatro veces ms. El dficit de la balanza comercial es un dato crnico que persiste hasta hoy da. En 2018, este super los 20 mil millones de euros, creciendo un 3,8 por ciento en relacin al ao anterior.

En cuanto a las inversiones, estas se han visto afectadas por el descenso generalizado de las operaciones chinas en Europa. El desplome en el primer semestre de 2019 fue del 99 por ciento, pasando de los 975 millones de euros en similar periodo del ejercicio anterior a los 8,8 millones de euros. Las tensiones comerciales con EEUU, el aumento de los controles de capital en China y del escrutinio de las inversiones chinas en Europa sugieren que esta situacin se mantendr en el futuro inmediato.

La llegada de grandes empresas chinas a Espaa es un fenmeno reciente, pero ha ido creciendo a gran velocidad. A pesar de ello, Espaa no se encuentra entre los principales destinos de la inversin china en el mundo. En la actualidad, son cerca de un centenar las empresas chinas que operan en Espaa con grupos como China Construction Bank, Dalian Wanda Group, Fosun, Bright Food, que se han sumado en los ltimos aos a Huawei, ZTE, Lenovo, Haier, Cosco, Air China o ICBC. A los inversores chinos les interesa el conocimiento tecnolgico en sectores ligados a la energa, o la experiencia en el sector inmobiliario y hotelero, agroalimentario o infraestructuras, especialmente las portuarias. El inters por el mundo del ftbol result efmero y la adquisicin de viviendas, de gran inters en un tiempo para ciudadanos chinos de clase media-alta, con la obtencin del visado oro como seuelo, no ha crecido de forma sustancial.

En cuanto a la inversin espaola en China, arroja un stock de 2.769 millones de euros en 2015, cifras que no reflejan del todo la realidad teniendo en cuenta que el Registro de Inversiones en el exterior no computa la reinversin de beneficios ni tampoco refleja el xito de empresas como el caso de Inditex. La inversin espaola en China computada ha ido evolucionando a la baja con unos flujos de 548M en 2014, 247M en 2015, 125M en 2016 y 93M en 2017. En otro orden, China es el segundo pas tenedor de deuda espaola.

Las relaciones culturales y educativas

El nmero de estudiantes de espaol en China supera los 40.000, con una oferta privada a cada paso ms pujante a la que se debe sumar la labor del Instituto Cervantes. Cada curso se abren nuevos departamentos de espaol en universidades chinas. El espaol es un valor en alza y cabe imaginar un periodo de promisoria expansin. La decisin del Ministerio de Educacin de China de incluir la enseanza del idioma espaol en los cursos que se imparten en las escuelas de secundaria representa un salto cualitativo de gran importancia en la difusin de la lengua y cultura espaolas.

Por otra parte, en Espaa funcionan ocho Institutos Confucio y nueve Aulas Confucio que contribuyen junto a las Escuelas Oficiales de Idiomas y otras instituciones a difundir el idioma chino. En 2012 se abri en Madrid un Centro Cultural de China, uno de los primeros de su tipo en todo el mundo.

El nivel de conocimiento en Espaa sobre China es insuficiente. El compromiso de medios pblicos y privados con el fomento del pensamiento estratgico autctono, que es indispensable, es tambin reducido. En Espaa, los centros de estudios chinos y asiticos, en general, son de reciente aparicin. Actualmente se imparten programas de estudios de Asia Oriental (grado, posgrado y especializacin) en una decena de universidades que pueden facilitar a corto o medio plazo el conocimiento experto pero para ello debern garantizar la continuidad.

En el mbito de la sociedad civil y los think tanks, con una cultura que reconoce poco la importancia de la independencia del mundo acadmico e investigador, la debilidad es manifiesta, proliferando esfuerzos rayando con el voluntarismo, lo cual no es buena seal. Hay capital humano y proyectos pero se carece de la sensibilidad institucional para imaginar objetivos de cierta ambicin.

Es importante igualmente reivindicar un importante capital histrico. El jesuita Diego de Pantoja, por ejemplo, de cuya muerte se han cumplido 400 aos en 2018, fue una figura pionera del intercambio cultural entre Espaa y China, quien efectu una valiosa y exhaustiva reflexin sobre la sociedad china de su tiempo, logrando una cabal comprensin de la enorme distancia que separaba a Oriente y Occidente en importantes aspectos. Pero sigue siendo un perfecto desconocido tanto en un pas como en otro.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR)

En 2013, el presidente Xi Jinping lanz su proyecto estrella, la revitalizacin de la Ruta de la Seda, un ambicioso plan estratgico que utilizando la economa como estandarte avanza hacia una reordenacin de la gobernanza global. En 2015, entr en funcionamiento la lnea ferroviaria Yiwu-Madrid, la ms larga del mundo, y las inversiones chinas fijaron su atencin, entre otros, en los puertos espaoles, especialmente del Mediterrneo, bien situados en el escalafn global del sector. La integracin de estas infraestructuras en la estrategia acupuntural de la IFR encontr eco en el gobierno espaol. El presidente Rajoy certificaba el inters de Espaa al participar en Beijing en el primer foro mundial de la iniciativa. Espaa fue socio fundador del Banco Asitico de Inversin en Infraestructuras.

En el marco de dicho proyecto, por su localizacin estratgica, la competitiva oferta de puertos y el desarrollo de infraestructuras terrestres como el corredor Mediterrneo, Espaa puede acercar China a los principales centros de distribucin y consumo de Europa con un ahorro de tiempo y costes afirmndose como un referente clave para conectar Asia y Europa con una oferta multimodal.

El tren Yiwu-Madrid est en funcionamiento desde noviembre de 2014. En su da, la iniciativa del tren se consider como una va idnea y alternativa para equilibrar la balanza comercial entre ambos pases pero un primer balance apunta a que no ha servido para reducir el dficit comercial bilateral.

La nueva actitud de la UE ante China y el cambio poltico en Espaa han condicionado la poltica de Madrid en relacin a esta iniciativa. El tono exigente de Bruselas a propsito de las inversiones chinas o a la reciprocidad en los vnculos bilaterales a todos los niveles ha derivado en una actitud distante en relacin a la IFR, a pesar de que algunos estados europeos (empezando por Luxemburgo, Suiza, Hungra, Grecia, Portugal o Italia, entre otros) se han sumado al proyecto.

Espaa se ha alineado con Francia y Alemania en una estrategia que persigue recuperar protagonismo e influencia en el seno de las instituciones comunitarias, aunque su posicin general no est del todo definida. En la estrategia del Ministerio de Asuntos Exteriores para Asia 2018-2022 se incluye el compromiso de elaborar una poltica en relacin a esto que, por el momento, no se ha establecido.

Inflexin

Las relaciones sino-hispanas atraviesan un momento de inflexin. La diplomacia espaola coquetea con dejar a un lado su trayectoria de sintona con Beijing. El alineamiento de Espaa con las tesis de Bruselas tiene su principal reflejo en los titubeos a propsito de la IFR. Este hueco est siendo aprovechado por pases vecinos como Portugal y otros del rea mediterrnea que a pesar de compartir la idea de que debe ser la UE quien trace las polticas esenciales y unvocas en relacin a China efectan una ms activa defensa de sus intereses propios consciente de los matices que le separan de la Europa del Norte.

Xulio Ros es director del Observatorio de la Poltica China

Fuente: http://politica-china.org/areas/politica-exterior/espana-y-china-adios-a-la-sintonia

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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