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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2019

[Uruguay] Entrevista con el historiador Gerardo Caetano
Ha habido una seal fuerte de desaprobacin al gobierno

Vctor Hugo Abelando
Brecha


Si el arranque del oficialismo rumbo al balotaje no fue el mejor, la estrategia electoral de los blancos, para un gobierno multicolor, parece consolidarse con xito. Pero si el Frente Amplio hiciera el bien de asegurar un discurso que le hable al Interior urbano, donde estn buena parte de sus votos fugados, blancos y colorados deberan advertir los riesgos electorales y de gobierno de abrazarse a la ultraderecha.

Qu lectura se puede hacer de las elecciones?

Partamos de un balance macro. El Frente vota por debajo de sus expectativas, acrecidas luego de la arremetida (sobre todo, montevideana) de octubre. Pero, en funcin de lo que se vena dando en la campaa desde fines de las internas, no vota tan mal. Pero pierde entre siete y ocho puntos respecto de 2014, aproximadamente 170 mil votos, lo que se traduce en dos senadores y ocho diputados menos. En particular, se advierte una importante fuga de electorado en el interior del pas. El Frente descuida el Interior urbano, que fue el que le dio el triunfo en 2014. Este bajn clave tiene que ver con muchas cosas: una frmula muy montevideana, la falta de respuestas concretas a un estancamiento de la economa que impact con mucha fuerza en los pequeos y los medianos productores, el peso evidente del factor inseguridad (la reforma tuvo una muy alta adhesin en todo el Interior, en especial en los departamentos de la frontera con Brasil), etctera. El tema de la seguridad movi efectivamente la aguja y lo hizo ms all de los liderazgos. A pesar de que no fue aprobada, la reforma Vivir sin Miedo fue respaldada por casi el 47 por ciento de los uruguayos, sin el respaldo de los principales liderazgos. Ningn candidato presidencial respald la iniciativa, ni siquiera Guido Manini Ros. Sin embargo, hubo una fuerte correlacin entre el voto de blancos, colorados y cabildantes con un apoyo abrumador a la reforma. Mientras tanto, el apoyo de los frentistas estuvo en el entorno del 10 por ciento. Eso quiere decir que el factor seguridad movi la aguja y lo hizo a favor de la oposicin. El tema econmico, sobre todo por el impacto en los distintos sectores agropecuarios, tambin influy en el voto en el interior del pas.

El PN (Partido Nacional) no hace una gran eleccin, porque baja respecto de la anterior, pero consolida exitosamente, en el plano electoral, la estrategia de Luis Lacalle Pou. Desde el vamos, l sostuvo que el PN aspiraba a ser el partido que encabezara una coalicin multicolor, que incluso incorporara a Cabildo Abierto (CA) y al Partido de la Gente, junto con el PC (Partido Colorado) y el PI (Partido Independiente). En trminos electorales, ha sido, sin duda, una estrategia exitosa. Sin embargo, en clave de formacin efectiva de un gobierno cohesionado y no orientado a la derecha, no slo para pelear la segunda vuelta, resulta una apuesta muy riesgosa. Se naturaliza la aceptacin en la coalicin de gobierno de un partido con posiciones extremistas y de derecha dura, como CA. En el PN no hubo siquiera un amago de reticencias al respecto. Por otra parte, las advertencias de Talvi (un ocano de distancia) y Mieres (grandes dudas sobre la condicin democrtica y las propuestas en derechos humanos de CA) quedaron rpidamente en segundo lugar, frente a la realidad de los resultados. Durante dcadas, en Europa, la derecha y la centroderecha tenan el pacto tcito con el centro, la centroizquierda y la izquierda de que con la ultraderecha nada, en trminos de cogobierno. En el democrtico Uruguay, la naturalizacin de ese paso riesgoso fue inusualmente rpida e incondicionada. Como prueba simblica, esta semana el Comit Ejecutivo del PC, con Sanguinetti como un exultante maestro de ceremonia, reciba en un clima de euforia a Lacalle Pou. Se ignoraba por completo la gravedad histrica del hecho incontrastable de que se estaba dando la cuarta eleccin consecutiva en que el PC quedaba en una tercera lejana y subordinada respecto del PN. Con el agravante de que por poco no perdi ese tercer lugar con Cabildo. El clsico partido de gobierno uruguayo tiene un futuro comprometido y poco para celebrar tras los resultados del domingo.

La otra singularidad es que hay un actor nuevo en el escenario poltico.

Es la primera vez que un partido completamente nuevo en este caso, nacido en febrero del ao electoral absorbe a la derecha de los partidos tradicionales, a la familia militar y a los ncleos duros de reaccin antifrentista. Tambin incorpora, probablemente, sectores populares que antes votaron a Mujica y que responden a una lgica de convocatoria populista. Me explico: el sentido correcto del trmino populismo no responde a una orientacin ideolgica, sino a una manera de hacer poltica, en la que prima la convocatoria de un liderazgo carismtico. En este caso, adems, como ha ocurrido en Amrica Latina y Europa, ese liderazgo carismtico se corresponde con la propuesta de una arcadia regresiva: el retorno de la autoridad, del orden, de la normalidad en la relacin entre los gneros; el fin del relajo, del recreo para el malandraje; el retorno de la honestidad frente a la corrupcin, etctera. En ese discurso, Cabildo Abierto es un partido exitoso, porque si se toma el escrutinio primario, se observa que su crecimiento coincide con la cada de los votantes del FA, pero tambin con la de los dos partidos tradicionales, que bajaron sus sufragios respecto del mismo registro de 2014: el PN perdi ms de 30 mil votos (dos diputados), mientras que el PC vot prcticamente igual que hace cinco aos (3.600 menos, pero con la misma representacin parlamentaria).

Este desembarco de CA parece no preocupar a los competidores del Frente hacia noviembre.

En efecto. Por muchas razones, ambos partidos tradicionales deberan mirar con inquietud el fenmeno exitoso de Cabildo y Manini Ros. No lo hacen, entre otras cosas, porque su obsesin y su mximo objetivo es sacar al FA del gobierno. Pero repasemos algunas cosas. CA no naci de un repollo. Lo hizo en febrero de 2019 y su fundador fue quien hasta hace poco era el escribano de gobierno del actual gobierno frenteamplista. Su candidato presidencial es quien entre febrero de 2015 y marzo de 2019 ocup, inslitamente, el cargo de comandante en jefe del Ejrcito durante dos gobiernos del FA y fue elegido por un ministro ex dirigente tupamaro (Eleuterio Fernndez Huidobro). Por qu Fernndez Huidobro continu siendo ministro de Defensa en 2015? Su sector poltico (la Cap-L) se haba roto, vot muy mal en 2014, tena duros enfrentamientos con las organizaciones de derechos humanos, generaba rechazo en el FA. Cabe preguntarse quines lo pedan y quines siguieron respaldndolo hasta el final. El principal legado de su poltica militar fue Manini Ros, quien en sus casi cinco aos como comandante viol normas constitucionales e institucionales. Sus desbordes fueron consentidos reiteradamente y se fue en el momento justo, victimizado, adems, y como caudillo de una institucin que no se ha democratizado y dice sentirse perjudicada. Parece una jugada perfecta. Casualidad? Luego, ya como candidato oficial del nuevo partido, Manini Ros, como hacen las ultraderechas ahora si bien no fue tan estentreo como Bolsonaro o como los dirigentes de Vox, de Espaa, no se limit mucho. No ocult a Radaelli ni a Romanelli (1); no escondi sus visiones sobre la dictadura cvico ‑ militar ni a muchos jupistas de los 70 (2) que integran sus listas. Su figura y su partido fueron como un imn para extremistas filonazis. Cuando narra su pasado, relata orgulloso que defini su vocacin militar en 1972 y luego salta sobre la dictadura hasta el momento de la transicin. Y no se le pregunta mucho sobre qu pas con l y muchos de sus amigos y adherentes entre 1973 y 1985. La eleccin hecha por Fernndez Huidobro slo puede explicarse desde la lgica de la clsica concepcin del encuentro de los combatientes, ese vnculo que acerc acerca? al Mln y a los militares ms nacionalistas y duros. El lder de CA captura adhesin desde muchos perfiles atractivos para posturas de ultraderecha: no es liberal en lo econmico; es un catlico ultramontano que tiene sensibilidad social y una referencia militar inexcusable; est muy enfrentado con lo que l llama ideologa de gnero, as como con otros temas de la nueva agenda de derechos; es un neopatriota de estos tiempos, est contra la globalizacin, invoca expresiones antimperialistas, habla de oligarqua. Y la gran pregunta es: todo este fenmeno novedoso y que marca la gran diferencia de la coyuntura, este nuevo partido que tiene la llave de las mayoras parlamentarias, es tan previsible hacia el futuro? Genera garantas en trminos de acuerdo de rgimen?

Como recordamos, Talvi plante en su momento que lo separaba un ocano de Cabildo y termin diciendo que haba que aceptar las realidades. Y las realidades cules son? Que una coalicin de gobierno de blancos y colorados que tambin integra CA es una alternativa que gira a la derecha y va a tener posturas muy controversiales en temas sensibles. Esto no lo puede ignorar ni Lacalle Pou, ni Talvi, ni nadie. El presidenciable blanco hizo un movimiento centrista en el programa de Todos, pero luego, en la campaa poltica y en su estrategia, ha virado claramente hacia otra direccin. La incorporacin de Cabildo Abierto no ser inocua.

El poder que ha obtenido Cabildo es legtimo, proviene de la voluntad popular. Pero sus posiciones en varios temas, su negativa a repudiar la dictadura, su actitud probada de resistencia a promover la verdad y la justicia frente a las consecuencias del terrorismo de Estado sin duda son un riesgo. Cabe preguntarse, legtimamente, cmo puede ser que quienes se reivindican como liberal ‑ progresistas o demcratas sin tachas normalicen sin ms la integracin de un gobierno de coalicin con Manini y su gente.

Quines componen el electorado de Cabildo?

Es un tema a estudiar en profundidad. Y no hay que equivocarse: all hay muchos votantes de los sectores populares, quienes, en primer lugar, estn viendo en Manini un liderazgo carismtico que les da respuestas en temas acuciantes de seguridad. Pero tambin ese electorado est expresando que Uruguay, de una manera ms gradual que en otras partes, est procesando en su sociedad el giro hacia visiones crticas sobre el funcionamiento de la democracia, sobre los partidos polticos, a la vez que se eleva el prestigio de las Fuerzas Armadas.

Volviendo al partido de gobierno, cmo vio la campaa hacia el 27 y la que va hacia el 24 de noviembre?

La campaa hacia el balotaje empez la noche del 27 de octubre y, en verdad, el Frente la empez mal. Martnez se apresur al salir a hablar: lo hizo sin la reflexin suficiente. Parecera que no haba un equipo de conduccin central que, de alguna manera, articulara la accin del FA como fuerza poltica con la frmula. Adems, el candidato cometi errores en su mensaje. En el debate, Martnez insisti en que la disputa central era entre dos propuestas de pas. Esa noche expres que el dilema era entre dos personas. Por otra parte, empezar a gritar que somos Batlle y que somos Wilson (3) no parece una buena estrategia para convocar a blancos y colorados. Primero hay que preguntarse cules son los sectores objetivos para crecer. Un primer movimiento es recuperar a los frenteamplistas descontentos, que tiempo atrs se deca que no existan, pero que ahora nadie puede negar que existen. En segundo lugar, por cierto que el FA debe convocar a los votantes de los partidos tradicionales que, por distintos motivos, no estn de acuerdo con una propuesta de gobierno que incluye un partido de ultraderecha. Martnez tendra que hablar con la persuasin de hablar de lo concreto sobre aquellas cosas tangibles que pueden hacer que batllistas y wilsonistas no se sientan expresados por esta coalicin multicolor. La referencia a las implicaciones de la integracin sin ms de Cabildo resulta un argumento en esa direccin.

Por otro lado, hay que escuchar en serio el pronunciamiento popular del 27. Ha habido una seal fuerte de desaprobacin al gobierno. Ser justa o no, pero hay un porcentaje muy fuerte de uruguayos descontentos con la administracin frenteamplista. Estamos, adems, en un contexto de poca en que las sociedades estn enojadas y el tropismo por el que canalizan principalmente su enojo es contra el gobierno. Hay que hablar de cosas concretas, de lo que significa un gobierno ms derechizado que lo esperado, de qu va a pasar cuando ese gobierno se encuentre con una sociedad que no es la misma de 2004. Hay un movimiento sindical ms fuerte y la igualdad de gnero y los nuevos derechos se han arraigado de forma intensa.

Despus de que Martnez habl en forma apresurada, Lacalle se sent a escuchar lo que haba acordado con los otros dirigentes de la oposicin. Su comienzo de campaa no pudo ser ms facilitado. No resulta casual la integracin de Yamand Orsi como jefe de campaa. (4) Lo que habra que preguntarse es si no es tarda. Pero creo que es un error hablar de partido resuelto. Lacalle es, sin duda, el claro favorito, pero la eleccin no est resuelta.

Notas

1) Se refiere a los militares Eduardo Radaelli y Antonio Romanelli, el primero acusado de secuestrar en 1995 al qumico chileno Eugenio Berros, antiguo colaborador de los aparatos represivos del rgimen de Pinochet, escondido en Uruguay bajo el gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990-1995) del Partido Nacional, padre del actual candidato Luis Lacalle Pou; el segundo, est denunciado como torturador de presos polticos en el Penal de Libertad durante la dictadura, es asesor de seguridad de Manini Ros. (Redaccin Correspondencia de Prensa]

2) Miembros de la Juventud Uruguaya de Pie (JUP), fuerza de ultraderecha, integrante de los escuadrones de la muerte que asesinaron a militantes de izquierda y luchadores sociales. (Redaccin Correspondencia de Prensa)

3) En su discurso la noche del 27 de octubre, ante miles de frenteamplistas, Martnez convoc a los votantes progresistas de colorados y blancos para el balotaje. Aludiendo a dos caudillos histricos de los partidos fundacionales: Jos Batlle y Ordoez (1856-1929), del Partido Colorado, presidente de la Repblica por dos perodos: 1903-1907 y 1911-915, considerado el fundador del Estado capitalista moderno e impulsor de leyes sociales avanzadas: Wilson Ferreira Aldunate (1919-1988), lder del ala democrtica liberal del Partido Nacional, feroz enemigo de la dictadura militar, proscripto en las elecciones de 1984. (Redaccin Correspondencia de Prensa]

4) Leer entrevista a Yamand Orsi: https://correspondenciadeprensa.com/2019/11/03/uruguay-cambio-de-estrategia-gente-que-votaba-al-fa-ahora-no-nos-acompana-es-un-mensaje-fuerte/

Fuente: http://brecha.com.uy/ha-habido-una-senal-fuerte-de-desaprobacion-al-gobierno/



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