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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2019

Dos debates actuales: empleo y desigualdades territoriales

Albert Recio Andreu
mientras tanto


Este mes me ha salido una nota deslavazada, fruto de la variedad de espacios en los que me tengo que mover. En un momento convulso y donde el anlisis fro es ms necesario que nunca. Por esto voy a meterme en dos cuestiones dispares: el comentario de la ltima EPA y el debate sobre la dinmica territorial.

Una EPA preocupante: Recesin o agotamiento del modelo?

La publicacin de la Encuesta de Poblacin Activa del tercer trimestre del ao ha ofrecido un dato preocupante, que se suma a las incertidumbres que vamos advirtiendo en los ltimos meses.

Tradicionalmente el tercer trimestre es el mejor en trminos de empleo. Algo que se explica por la enorme estacionalidad de la economa espaola. Especialmente por la importancia de la actividad turstica (que incumbe a una variada gama de sectores: hostelera, transporte, comercio, actividades artsticas y recreativas), a lo que se suma el empleo generado en las sustituciones por el perodo vacacional. Es un empleo temporal, de corta duracin, pero para mucha gente supone el nico perodo del ao que le permite ganar alguna renta.

Este ao se ha vuelto a generar empleo (69.400 empleos netos). Lo preocupante es que se trata de la peor cifra desde 2012, en plena recesin, cuando el crecimiento del empleo en el mismo trimestre fue exactamente de la misma cantidad. Cabe sealar adems que la cifra total de empleo alcanzada sigue siendo inferior a la de 2008, cuando empez la crisis (en concreto, 682.000 empleos menos). Ello indica que podemos estar ante un mximo sustancialmente insuficiente y que si el ciclo contina vamos a experimentar un aumento del desempleo en los prximos meses.

Cuando se aborda un problema de empleo hay dos tipos de formas de hacerlo. Una, la que ms prolifera, es considerarlo como resultado de un ciclo o de vaivenes generales de la actividad econmica. Ms o menos como el oleaje. Hay razones para entender que estos ciclos son habituales en las economas capitalistas, fruto sobre todo del complejo mecanismo de la inversin privada, la rentabilidad y su interaccin con el sistema financiero. Entender la situacin como un ciclo temporal proporciona algn alivio. A una fase descendente le suceder una recuperacin, por tanto el mal trago del desempleo ser temporal. Y adems la situacin puede paliarse mediante polticas macroeconmicas adecuadas. Otra cosa es que las recetas ortodoxas practicadas en los ltimos aos sean las mejores o simplemente hayan contribuido a empeorar la situacin. Pero si el problema slo fuera ste se tratara simplemente de encontrar la respuesta macroeconmica correcta para minimizar el ciclo econmico negativo.

Pero hay otra forma de analizar la situacin. Y es la de ver si la estructura econmica local tiene problemas que profundizan los riesgos y dificultan las respuestas a corto plazo. En una economa altamente globalizada se ha producido un grado de especializacin territorial que sita a determinados pases en situaciones de mayor debilidad que otros. De hecho, esto se conoce desde hace mucho tiempo: los pases en desarrollo superespecializados en el monocultivo agrcola o en la monoextraccin de algn mineral han experimentado numerosos sobresaltos cuando su producto bsico ha experimentado una variacin significativa. Por ello, tambin las reas metropolitanas ms densas y variadas en actividades suelen capear mejor los temporales que las regiones perifricas habitualmente ms especializadas.

Las peores crisis suelen crearse cuando en un territorio confluyen una recesin, o un ciclo negativo global, con el agotamiento de su particular modelo de especializacin. Esto es lo que ocurri en Espaa en 2008, cuando gran parte del desarrollo estaba basado en la expansin de la construccin, tanto en su vertiente inmobiliaria como en la inversin pblica. El final de la burbuja inmobiliaria arrastr al abismo al conjunto de la actividad.

Si ahora la situacin vuelve a ser preocupante es debido a que el anlisis del desarrollo actual muestra que ha sido el turismo el principal impulsor del crecimiento. Excepto el sector de sanidad y servicios sociales, impulsado por el envejecimiento de la poblacin, ningn sector ha creado tanto empleo como el de hostelera. Y como he comentado anteriormente, el impacto del turismo alcanza a otras muchas actividades. No ha habido de hecho un cambio estructural importante, sino el aprovechamiento de un ciclo turstico que solo los insensatos podan esperar que fuera indefinido. Espaa seguir siendo un destino turstico mientras no cambien radicalmente el coste de los transportes u otras condiciones. Pero es impensable que pueda mantener un crecimiento continuado. El cambio en las condiciones polticas ha permitido renacer a alguno de los destinos competidores, y la propia recesin y lo que resulte del Brexit afectar a la demanda. Como en 2008, volvemos a estar ante el peligro de que se combinen en un mismo perodo una recesin general y el agotamiento del modelo.

El problema territorial: datos para el debate

Esta maana he mantenido un pequeo debate con un cualificado dirigente independentista donde me trataba de justificar su posicionamiento. Su argumento fundamental es que en los ltimos veinte o treinta aos las lites espaolas han organizado una dinmica poltica y econmica orientada a convertir a Madrid en una especie de estado autnomo a costa de la periferia. Madrid creca a costa del resto. Y por tanto la nica posibilidad de salirse de esta dinmica era de la independencia.

Al llegar a casa he optado por lo que considero ms racional. Ver en qu medida los datos aguantan el argumento. Y esto en una doble perspectiva: la de Madrid respecto al resto de comunidades autnomas en general y respecto a Catalunya en particular. Para ello he acudido a los datos de renta regional que pueden consultarse fcilmente en la pgina del INE (www.ine.es), donde se ofrece informacin sobre el PIB y el PIB per capita, las medidas ms aproximadas que tenemos.

Antes de entrar en los datos, vale la pena hacer algunos comentarios. El primero, sobre la bondad del PIB para medir el nivel de actividad. Como el PIB es una medida de magnitudes monetarias y se construye aplicando una larga variedad de convenciones contables, no est claro que en algunos casos las rentas de una u otra regin puedan estar sub o sobre valoradas en funcin de cmo se calculen algunas cuestiones (por ejemplo es posible que all donde hay sedes centrales de empresas se contabilicen ingresos que tienen lugar en otras zonas). En segundo lugar, lo mismo es aplicable con mayor medida en el PIB per capita, donde se divide el PIB territorial por la poblacin censada en el territorio, lo que puede llevar a sobrevalorar el PIB per capita en regiones donde acude estacionalmente una gran masa de personas a trabajar en temporada alta (algo que se ha puesto de manifiesto en el caso de Baleares). En tercer lugar, aun dando por buenas las cifras del PIB, sus variaciones a lo largo del tiempo pueden obedecer a diversas causas. Para aceptar el argumento independentista habra que probar que efectivamente esta evolucin es el resultado de opciones polticas conscientemente diseadas o por el contrario obedecen a otro tipo de causas. En todas partes el capitalismo globalizado est provocando una concentracin de la actividad econmica en unas pocas reas metropolitanas centrales. Y al mismo tiempo existe una larga experiencia de regiones o pases que experimentan un importante declive cuando colapsa la actividad en la que se han especializado. Una de las ventajas de las metrpolis es que son reas ms diversificadas, con un mayor tamao de mercado, y por tanto son menos proclives a experimentar estos derrumbes.

Con todas estas prevenciones pasemos a analizar los datos. He tomado los de toda la serie que ofrece el INE 2000-2018 (a partir de 2014 los datos son provisionales), considerando 3 sub-periodos: 2000-2008 (fase expansiva), 2008-2014 (crisis) y 2014-2018, para ver si los cambios tienen que ver con cuestiones sustantivas especialmente de ndole econmica y de gestin poltica.

PIB

La evolucin del peso de cada regin en el PIB da alguna credibilidad a la tesis centralista. La Comunidad de Madrid ha visto aumentar su peso en el conjunto de la economa espaola en 1,3 puntos. Si esto es un cambio estructural o tiene una importancia menor es algo ms discutible y que sale de las posibilidades de esta nota. Catalunya tambin ha crecido, de forma mucho ms moderada pero mostrando que la lgica del capitalismo actual es bsicamente de concentracin metropolitana. Hay que sealar adems que la evolucin de cada regin puede explicarse por su particular situacin. Castilla y Len es la comunidad que pierde ms peso, en gran parte por el declive demogrfico agravado por el hundimiento de la minera del carbn y de la vieja industria tradicional. En otros casos, la cada en el perodo de crisis se explica en gran parte por el hundimiento de la construccin que constitua el sector estratgico en algunas comunidades. En el perodo de recuperacin los cambios son mucho ms suaves y en todo caso se mantiene el crecimiento del papel de Madrid y Catalunya. 

Tabla 1 Peso de cada CA en el PIB espaol (2000-2018)

Fuente: INE. PIB regional y elaboracin propia

PIB regional per capita

Cuando analizamos los datos del PIB per capita emerge una historia diferente. Vale sealar que los datos que ofrecemos son datos relativos: reflejan el PIB per capita de la comunidad respecto al PIB per capita medio de Espaa. O sea una comunidad cuyo nivel sea de 110 indica que su PIB per capita es un 10% superior al de la media, mientras que un nivel 90 indicara que es un 10% inferior a la media. Cabe sealar tambin que, en la medida que el PIB per capita es un cociente entre PIB y volumen de poblacin, su variacin puede estar afectada tanto por cambios en el nivel de produccin como por variaciones demogrficas en otra direccin. Los casos ms espectaculares en la serie son los de las dos comunidades insulares, que experimentan una fuerte cada de su PIB per capita. Dado que se trata de comunidades que han experimentado fuertes incrementos demogrficos, puede ser que una parte de esta cada se deba simplemente a que antes no se contabilizaba parte de la poblacin que realmente trabajaba en la comunidad (migrantes temporales residentes en otras comunidades) y que un creciente asentamiento de los mismos haya provocado un cambio en los indicadores.

 Tabla 2 PIB per capita relativo de las CCAA (2000-2018) 

Fuente: INE. Renta regional de Espana, elaboracin propia

En todo caso, de esta Tabla 2 emergen algunos resultados interesantes. El primero y bien conocido es el elevado nivel de desigualdad territorial, con unas comunidades ricas (Madrid, Euskadi, Navarra, Catalunya,) y otras pobres (Extremadura, Andaluca). En segundo lugar, las pautas de variacin no obedecen claramente al modelo centralista discutido sino que reflejan una pauta ms compleja y que merece ser estudiada. Los principales ganadores son territorios tan dispares como Euskadi, Aragn, Asturias y Extremadura, espacios con muy dispar realidad econmica y demogrfica. Los principales perdedores son los ya comentados territorios insulares y Navarra, con realidades bien diferentes entre s. En tercer lugar, la mayor variacin se produce en el perodo de expansin 2000-2008, de gran dinamismo demogrfico y productivo. En la fase de crisis la pauta dominante es que sta empeor relativamente la situacin de las regiones pobres mientras que las ricas consiguieron sobrevivir mejor, de lo que deriva que ganaran peso relativo. Y por ltimo, el perodo expansivo reequilibra en algunos casos la situacin. Y algunos de los ganadores en tiempos de crisis, como Madrid y Navarra, vuelven a experimentar una cierta moderacin (quizs ligado al modelo de crecimiento experimentado en los ltimos aos).

En todo caso la tesis de un Madrid acaparador de rentas y desarrollo resulta mucho ms matizada. Hay ciertamente fuertes desequilibrios territoriales, pero estos no perjudican especialmente a las comunidades ricas ni justifican que sea el eje Madrid/periferia el que deba vertebrar el debate sobre el modelo econmico. En todo caso, la periferia no est, en trminos econmicos, ni en Catalunya ni en Euskadi. Podemos discutir el modelo territorial, pero lo que los datos indican es que estamos en dinmicas complejas que para ser entendidas escapan de explicaciones simplistas.

Un comentario final

Empleo, estructura econmica y desigualdades territoriales muestran la existencia de problemas muy graves en nuestra base econmica. Si a ello aadimos los ecolgicos, el balance es que estamos ante una realidad desastrosa. Diez aos de crisis no han servido para ni siquiera abrir un debate sobre la realidad que condiciona nuestras vidas y nuestro futuro. Estamos dominados por gurs insensatos que reducen todos los problemas a sus sesgadas visiones de la realidad. No slo por los independentistas que pretenden resolverlo todo con meros ajustes de fronteras. Tambin por los tecnolgicos que prometen el paraso digital o los economistas ortodoxos que todo lo dejan al mercado. Estamos ante problemas graves, que obedecen a causas complejas y que no tienen soluciones fciles. Que exigen una enorme participacin social, un debate tranquilo y mucha mediacin social. sta debera ser la primera exigencia que la poblacin debera hacer a todos los que quieren liderarnos.

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-184/notas/dos-debates-actuales-empleo-y-desigualdades-territoriales



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