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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2019

La exageracin en el procs

Augusto Klappenbach
Rebelin


La exageracin es uno de los componentes principales de nuestra vida poltica, especialmente del proceso independentista de Catalua. El conflicto acerca de una regin en la cual una parte de sus habitantes quiere independizarse del conjunto del pas se ha convertido para muchos espaoles en un tema donde se juegan principios absolutos y sentimientos sagrados, en una discusin en la cual no se habla de las ventajas e inconvenientes reales de esa posible secesin sino de pueblos oprimidos, unidades sagradas, golpes de estado y mrtires laicos.

Vaya por delante que los nacionalismos en general y este proceso independentista en particular me parecen proyectos regresivos, incompatibles con los desafos que se presentan a los ciudadanos en estos momentos en que el avance del capitalismo financiero pone en peligro el mismo concepto de democracia. Cuando los actuales problemas polticos, econmicos y ecolgicos requieren la concentracin de todas las fuerzas progresistas, dedicar el tiempo y las energas a cuestiones de parroquia me parece la mejor manera de desviar la atencin de aquello que realmente importa. Y que buena parte de la izquierda catalana prefiera aliarse con una burguesa tradicional que busca evitar los compromisos y regulaciones que implica la solidaridad con el resto de Espaa me parece realmente escandaloso.

Pero la reaccin del Estado a estas pretensiones secesionistas ha cado en las mismas exageraciones que los secesionistas. Y con ello ha llevado el conflicto a un mbito en el cual la racionalidad tiene poco que decir, favoreciendo as la trasformacin de un problema poltico y administrativo en un conflicto casi religioso, y nutriendo de paso al independentismo ms visceral. Por ejemplo. Tena sentido descalificar un proyecto de estatuto de autonoma denuncindolo ante el Tribunal Constitucional una vez que fue aprobado en referndum y corregido por las Cortes? Era una respuesta proporcionada a la realizacin de un referndum ilegal la irrupcin violenta de guardias civiles contra ciudadanos que trataban de votar? Y sobre todo: tena sentido mantener en prisin provisional durante dos aos a algunos dirigentes independentistas? Hay que recordar que la prisin provisional constituye un recurso extraordinario, aplicable sobre todo en casos en que se trata de evitar la reiteracin del delito, la destruccin de pruebas o la fuga del supuesto delincuente. Y parece difcil que en este caso se dieran estos supuestos, sobre todo teniendo en cuenta que los procesados haban decidido quedarse en el pas cuando varios de sus colegas prefirieron emigrar.

No se trata de negar o disminuir la responsabilidad poltica y penal de esos dirigentes. Es evidente que proclamar unilateralmente la independencia de una comunidad autnoma sin siquiera contar con una mayora de ciudadanos que la respalden y organizar un referndum sin garantas y sin encaje en la Constitucin constituyen conductas penalmente sancionables, sobre todo cuando en algunos casos han sido cometidas por polticos y funcionarios del Estado utilizando recursos pblicos. Pero aplicar penas iguales o superiores a las que merece un homicidio (desde 10 aos) o una violacin (desde 6 aos) resulta difcilmente compatible con el sentido comn, aunque puedan encontrarse justificaciones en el Cdigo Penal. Dentro de la hipertrofia de exageraciones que existen en este proceso, se ha comparado la conducta de los dirigentes catalanes con el intento de golpe de Estado de Tejero. Adems de la utilizacin del secuestro y la violencia por parte de este ltimo, hay que recordar otra diferencia fundamental entre ambos casos: el objetivo ltimo de los catalanes no era delictivo en s mismo como lo era el de Tejero ni atentaba contra los derechos humanos (la independencia de Catalua en s misma es una decisin poltica discutible en democracia). Lo ilegal fueron los medios utilizados: declaraciones y actos polticos sancionables pero que no produjeron efecto alguno, sin que se hayan utilizado medios violentos vinculados a lograr su finalidad, aunque hayan aprovechado algunas movilizaciones para acompaarlo. Convertir este intento en un ataque contra la unidad sagrada de Espaa implica compartir ese carcter sagrado que utilizan los independentistas para convertir un conflicto de competencias administrativas y polticas en una gesta liberadora y que convierte en intil cualquier argumento racional.

Estas exageraciones han constituido uno de los mayores tributos que ha otorgado el Estado a las tesis independentistas. Porque lo que realmente importa en este proceso son los nmeros: mientras quienes defendan la secesin rondaban el 20% de los catalanes, como sucedi durante muchos aos, era posible la propuesta de Ortega y Gasset, que aconsejaba la conllevancia con el nacionalismo. Pero cuando el independentismo, radicalizado por dirigentes oportunistas adems de la torpeza del gobierno de Rajoy y las exageraciones judiciales de las que hemos hablado, se acerca a la mitad de los habitantes de Catalua, esta conllevancia se hace imposible. Seguramente las movilizaciones de respuesta a la sentencia disminuirn con el tiempo. Pero ser muy difcil gobernar un Estado dentro del cual varios partidos polticos y cerca de la mitad de los habitantes de una de las autonomas ms importantes se declara poco menos que en rebelda y se niega a reconocer las decisiones de los poderes del Estado. Por no hablar del efecto contagio que puede provocar el proceso.

Probablemente ya es tarde. Pero si en su momento se hubiera abierto un proceso de reforma constitucional que convirtiera la confusa legislacin autonmica en un Estado federal con competencias claras, acaso se hubiera evitado la situacin actual. Seguramente eso no hubiera desalentado a algunos dirigentes obtusos, pero hubiera reducido considerablemente el nmero de ciudadanos catalanes dispuestos a seguirles. Quizs hayamos perdido esa oportunidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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