Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2019

Polarizacin postelectoral
Nueva etapa de la conspiracin imperialista en Bolivia

Eduardo Paz Rada
Rebelin


Cuando pareca que el proceso poltico electoral boliviano se orientaba hacia el fortalecimiento institucional de la democracia radical con el triunfo de Evo Morales en los comicios del 20 de octubre, apareci la cabeza conspirativa, en sus formas ms conservadoras de racismo, odio y violencia a los indios y al pueblo, a travs de las oligarquas regionales encabezadas por el Comit Cvico Cruceo y el candidato perdedor Carlos Mesa, ambos controlados por el imperialismo y su estrategia de frenar el proceso de liberacin nacional y soberana que se desarrolla en Bolivia en los ltimos 14 aos.

El rostro del preparado golpe de Estado se desenmascar dos das despus de las elecciones, cuando el presidente del Comit Cvico Cruceo, Luis Fernando Camacho, plante pblicamente posesionar a Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC), como presidente de Bolivia y establecer su gobierno en Santa Cruz de la Sierra, desconociendo los resultados electorales. Su objetivo era inventar un Guaid boliviano que fuera reconocido por EE.UU. y otros pases, denunciando la existencia de un fraude electoral.

A pesar del fracasado burdo intento inicial de Camacho, la tctica tuvo un cambio de orientacin en el momento en que se renen varios dirigentes polticos neoliberales, como el propio Carlos Mesa y Samuel Doria Medina, dirigentes cvicos como Fernando Camacho y Marco Pumari del Comit Cvico Potosinista, y regionales como el gobernador de Santa Cruz, Rubn Costas; y el de Tarija, Adrin Oliva, quienes deciden formar la Coordinadora de Defensa de la Democracia (CDD) y convocan a la resistencia ciudadana, la misma que tuvo elevados grados de violencia, racismo e insultos contra la poblacin popular de indios y cholas.

Iniciativas oligrquico-imperialistas

El argumento para justificar la trama conspirativa comenz antes de las elecciones, cuando las encuestas daban una amplia ventaja a Evo Morales y la oposicin y el Gobierno de Donald Trump denunciaban la existencia de un fraude. Con los resultados oficiales de la votacin de casi 7 millones de personas que dieron el triunfo presidencial al Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales, con el 47.5% de votos, frente al 36.9% de votos de CC de Mesa, en primera vuelta, se dio paso a una campaa en medios de comunicacin y en redes de internet, con bloqueos y marchas pblicas, denunciando un fraude electoral y reclamando la realizacin de una segunda vuelta o balotage.

A nivel interno, el peridico partidario de CC, con apariencia independiente, La Prensa, y la cadena internacional CNN, se convirtieron en las vas de difusin de mentiras noticiosas, rumores y medias verdades para crear un ambiente de incertidumbre sobre los resultados electorales y las acciones de violencia.

La reaccin internacional estuvo tambin presente: el Gobierno de EE.UU. y la mayora de sus pases aliados de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), entre ellos Brasil, junto a la Unin Europea (UE), se pronunciaron por desconocer la victoria de Morales en la primera vuelta, en tanto que los Gobiernos de Mxico, Venezuela, Cuba, China, Rusia y ms de 90 pases del Movimiento de No Alineados (Mnoal) reconocieron la victoria de Morales y el MAS. El presidente electo de Argentina, Alberto Fernndez, igual felicit al ganador.

Un tercer intento de cambiar la tendencia poltica y los resultados electorales se present con la demanda de realizacin de una auditora tcnica a cargo de la OEA, que tuvo una frondosa delegacin como veedora de las elecciones. Esta demanda fue canalizada por el ministro de Relaciones Exteriores, Diego Pary, para realizar la mentada auditora. Sin embargo, en un cambio radical de posicin de Carlos Mesa, este rechaz la iniciativa de la OEA y plante la anulacin de todo el proceso democrtico electoral, modificando su posicin inicial y repitiendo los argumentos de Fernando Camacho.

Enfrentamientos y correlacin de fuerzas

La razn de este cambio se debi a que Mesa, que ha tenido como acompaante vicepresidencial al cruceo Gustavo Pedraza, se ha convertido en un prisionero de los sectores de la oligarqua agroindustrial y terrateniente del Oriente, representados por Camacho, puesto que gracias a la votacin de Santa Cruz el candidato opositor pudo alcanzar un importante lugar en los comicios. Mesa gan la votacin en este departamento con el 48.85%, seguido por Morales con 34.76%, quedando muy rezagado el candidato oficial de la oligarqua crucea, scar Ortiz, de Bolivia Dijo No (BDN), que solamente consigui un 9.42% de apoyo.

Esta movida poltica de la oposicin estuvo acompaada de una movilizacin social mezclada entre grupos, familias, estudiantes y jvenes de sectores medios y acomodados de las ciudades centrales de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz que manifestaban su disconformidad con el MAS y Evo Morales, con grupos de choque organizados para agredir con violencia a personas de apariencia tnica y vestimenta indgena o chola, como ocurri en Santa Cruz, donde atacaron con armas de fuego a comerciantes que rechazaban los bloqueos, o en Cochabamba, donde grupos de motociclistas armados de palos golpearon a gente de los sectores campesinos.

El diputado electo de CC y periodista, Edwin Herrera, anunci que los resultados electorales que daban el triunfo al MAS iban a generar una amplia protesta popular y llevaran a una guerra civil en Bolivia. Se recuerda que en 2008 se present una situacin de guerra civil cuando las oligarquas del Oriente (Santa Cruz y Pando) se levantaron en armas contra el Gobierno, con bandas paramilitares que buscaban el federalismo y el separatismo, las que fueron derrotados por los movimientos campesinos, urbano-populares y colonizadores.

Durante los primeros ocho das despus de las elecciones, las fuerzas opositoras desarrollaron un amplio repertorio de acciones y movilizaciones denunciando el fraude, demandando la segunda vuelta electoral, identificando a Evo Morales como dictador o reclamando la anulacin de las elecciones, frente a lo cual, desde la segunda semana post-elecciones, los movimientos populares comenzaron una accin de respuesta, encabezados por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam).

Dos proyectos histricos en disputa

En la correlacin de fuerzas sociales y poltica en las calles y las carreteras, las acciones masivas de mineros, campesinos, mujeres campesinas, cocaleros, vecinos, gremiales, transportistas, interculturales e indgenas de Oriente y Occidente consiguieron desplazar y someter a sus adversarios que, inclusive a travs del la CDD, plantearon rodear y tomar la Casa del Pueblo en La Paz, donde funcionan las oficinas del presidente Evo Morales. El smbolo de esta disputa fue el ingreso al centro de la capital de los trabajadores mineros que, con la explosin de dinamitas, levantaron bloqueos y protestas opositoras e impusieron orden en la ciudad.

Corresponde sealar que en el escrutinio general Morales tuvo en el departamento de La Paz una votacin de 53.16% frente a 28.83% de Mesa, y en Cochabamba de 57.52% frente al 32.21% de su adversario. El MAS gan en seis departamentos y CC en tres departamentos. Y la distribucin legislativa da al MAS 21 senadores y a CC 15 senadores, en tanto que el MAS consigue 68 diputados, CC 50 diputados, Partido Demcrata Cristiano (PDC), la sorpresa del candidato ultraconservador de origen coreano Chi Hyun Chung, 8 diputados y BDN 4.

La polarizacin poltica ha develado los alcances de las posiciones en pugna: por una parte la restauracin del neoliberalismo, impulsado por las oligarquas locales junto a la alianza estratgica con EE.UU., que conspiran contra el Gobierno de Morales y su reeleccin, y por otra parte la imprescindible profundizacin del proceso nacional-popular y antiimperialista que deje de hacer concesiones a los poderes econmicos internos y externos y desarrolle las fortalezas del poder popular en la economa y la poltica, con la democracia participativa y el control social, impulsando al mismo tiempo el proyecto de unidad e integracin emancipadora de Amrica Latina y el Caribe.

Eduardo Paz Rada. Socilogo y docente de la UMSA.

(Publicado en Correo del Alba No. 91, noviembre 2019)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter