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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2019

Construido por uno, el muro fue un asunto de dos
El muro fue consecuencia de Hitler (I)

Rafael Poch de Feliu
Blog personal

Alemania fue responsable de su divisin


La ocupacin militar de Alemania en 1945, con los aliados occidentales en el Oeste y los soviticos en el Este y la capital dividida en cuatro sectores, no fue un resultado del estalinismo, sino de Hitler. La Alemania nazi desencaden la Segunda Guerra Mundial, invadi, ocup y destruy pases. Aniquil a millones de civiles desde su ideologa racista y supremacista. Lo dems fueron consecuencias.

El mismo escenario de ocupacin militar compartida con la capital divida en cuatro sectores, tambin se haba producido en Austria, pero all los soviticos accedieron a retirarse a cambio de la neutralidad del pas. Ese trato no se acept en el caso de Alemania y la consecuencia fue la divisin con la creacin de dos estados alemanes. En el Oeste se instaur una mezcla de capitalismo y democracia. En el Este se afirm una mezcla de socialismo y dictadura. Dos frmulas igualmente contradictorias de la misma civilizacin industrial.

Con 30 millones de muertos y la parte europea de su territorio devastada por la guerra, los soviticos no estaban bien predispuestos hacia Alemania al fin de la guerra. Mientras en Estados Unidos el Plan Marshall se conceba como un incentivo a la propia economa, que brind una asistencia masiva de 4.000 millones de dlares y un ejrcito de tcnicos al sector occidental de Alemania, en el sector oriental la URSS practicaba el ejercicio inverso: extraa medios, desmontando fbricas y llevndose recursos para paliar su propia ruina.

La vida en los cincuenta fue de una dureza extrema en las dos Alemanias, y no solo ah, pero atendiendo a ese contexto, el verdadero milagro econmico alemn se produjo en la RDA.

La RDA se desangra

Aquel Estado estalinoide impuesto a una sociedad ex nazi, logr organizar el trabajo, los servicios y la cultura, entre las ruinas y sin ayudas. El nivel de vida, la oferta de consumo y alimentacin, los salarios y el pulso de la vida en general, eran ms altos, ms ricos y ms atractivos en el Oeste. En ese contexto comenz un gran flujo de emigracin desde el Este al Oeste.

La RDA experimentaba una fuga de cerebros, de tcnicos y de mano de obra, la mayor parte de los que se iban era gente que buscaba una vida mejor. La propaganda occidental los presentaba como huidos de la represin roja, pero no ms del 5% podan considerarse refugiados polticos, explica en sus memorias el periodista de la agencia Reuters John Peet, corresponsal en Berln.

Era la poca en la que el Secretario de Estado norteamericano John Foster Dulles hablaba de desalojar al socialismo de Europa del Este, el Bundeswehr se constitua en la RFA bajo el mando de generales de Hitler y cuando los principales partidos polticos en Bonn reclamaban para Alemania el tercio occidental del territorio polaco y un trozo de la URSS, recuerda Peet. Una poca en la que la guerra fra del Oeste hacia el Este inclua aspectos bastante calientes hoy olvidados, como el sabotaje industrial, con explosivos, descarrilamientos, incendios provocados, etc., contra todo tipo de infraestructuras de la RDA a cargo de grupos como el de los Combatientes contra la inhumanidad o el Comit Nacional para una Europa Libre, sostenidos por la CIA y la Fundacin Ford, bajo la propaganda de Radio Free Europe, incomparable, por su eficacia, dotacin presupuestaria y efectos, respecto a sus homlogos del Este.

Para mediados de 1961, 300.000 ciudadanos de la RDA emigraban anualmente a la RFA. En Berln se acumulaban aritmticamente los problemas econmicos para el gobierno de la RDA. Mucha gente del Este cruzaba a los sectores occidentales para trabajar y luego regresaba al sector oriental y cambiaba el dinero en el mercado negro al precio de un marco occidental por cuatro del Este, lo que disparaba la inflacin. La frontera interalemana estaba ms o menos cerrada desde 1952, pero Berln, sometida a un acuerdo especial, era un desage por el que la RDA se desangraba. La decisin de levantar el infame Muro de Berln se tom en ese contexto, pensando en que la RDA se poda ir al traste. Para el rgimen estalinista de Walter Ulbricht, la nica manera de impedirlo fue algo tan kafkiano como encerrar con llave a su poblacin.

El muro como solucin

El politlogo y pastor protestante Paul Oestreicher, que entonces era corresponsal de la BBC en Berln, explica su entrevista de septiembre de 1961, un mes despus de que se erigiera el Muro, con el jefe militar del sector britnico de Berln Oeste. Oficialmente, su declaracin conden el levantamiento del Muro como violacin del acuerdo de las cuatro potencias sobre Berln, violacin de los derechos humanos, etc., etc.. A continuacin, off the record y con la condicin de no escribir ni radiar una sola palabra sobre el asunto, el militar le explic la realidad:

Las potencias occidentales hemos recibido el Muro como alivio. A medio plazo, Berln Oeste se ha estabilizado. La corriente de emigrantes se estaba haciendo insoportable y desestabilizadora. Una quiebra econmica de Alemania del Este habra desencadenado una reaccin sovitica incalculable. Se ha despejado por fin de una vez el peligro de una guerra. Claro que nos ha sorprendido el momento de su construccin, pero no el Muro como tal. Los soviticos saban que no habra ninguna contramedida occidental. Y, finalmente, con el Muro nos han dado una nueva arma de propaganda.

Walter Ulbricht, el dirigente oriental que haba declarado pblicamente poco antes, nadie tiene intencin de construir un muro, acu para su nefasta obra el trmino muralla de proteccin antifascista (Antifaschistischer Schutzwall). Poco despus, Ulbricht recibi a Oestreicher en su despacho de Berln Este. Tambin en condiciones de off the record, sus declaraciones fueron igual de sinceras y reveladoras de la mentalidad de la poca:

Mi Estado estaba en peligro. Nuestra poblacin educada en el mundo burgus que aun no ha desarrollado ninguna comprensin del socialismo, estaba huyendo en estampida. Los hospitales se vaciaban de mdicos, toda nuestra economa estaba amenazada. En aras de la salvacin del campo socialista y de la paz mundial, el Muro se ha hecho una trgica necesidad.

A Ulbricht se le pregunt si no se podra haber conseguido lo mismo con una poltica de paz como la que el deshielo de Jrushov apuntaba desde la URSS, explica Oestreicher. Su respuesta fue:

Claro, los que estn ah detrs pueden permitrselo todo. Yo estoy en primera lnea y el soldado que est en la trinchera ni siquiera puede encender un cigarrillo. Solo as podemos salvar el socialismo, cuyos resultados disfrutarn las futuras generaciones. Yo no vivir para verlo y tengo que acarrear con el odio de mis ciudadanos.

Preguntado por los tiros contra la gente que intentaba cruzar el muro, aadi, Tampoco en eso tengo eleccin. Como la estadstica muestra, no se dispara siempre, pero sin la orden de disparar (contra los trnsfugas) el Muro no habra tenido sentido. Cada disparo en el Muro es un disparo contra m. Con ello damos al enemigo de clase el mejor recurso propagandstico, pero poner en juego el socialismo y la paz costara infinitamente muchas ms muertes.

La historia la escriben los vencedores y estos hechos, naturalmente, se olvidan hoy, pero la realidad es que el Muro, construido por uno, fue un asunto de dos.

El sufrimiento del Este

Un asunto de dos, pero que sufrieron sobre todo unos, los alemanes orientales. Para los diecisis millones de ciudadanos de la RDA, la posibilidad de salir del pas era un sueo sin parangn con los de sus semejantes de otros pases del Este. Desde 1972 se poda viajar a Polonia y Checoslovaquia con el DNI, pero a partir de 1980 la aparicin de Solidarnosc elimin a Polonia. Para ir a Hungra, Rumania y Bulgaria se precisaba de un permiso de la polica que salvo sospecha de disidencia casi siempre se otorgaba al solicitante. Con la excepcin de la corona checa, el cambio de moneda se limitaba a una pequea cantidad, lo que converta el turismo en ejercicio de precariedad y lo condenaba a prcticas de intercambio. Los viajes a otros pases del bloque, desde la URSS a Vietnam pasando por Cuba, eran complicados, casi siempre organizados y oficiales. El viaje a la Alemania Occidental (RFA) era captulo aparte.

Desde 1964, los jubilados con parientes en el otro lado podan visitar la RFA una vez al ao, posibilidad a la que se acogan 1,3 millones de jubilados al ao. A partir de 1972 varios miles de jvenes podan tambin viajar por razones familiares especiales como, bautismos, bodas, enfermedades o fallecimientos de parientes del otro lado. En 1986, por ejemplo, Angela Merkel, que entonces trabajaba en un Instituto cientfico de Berln Este, viaj a Hamburgo para asistir a la boda de su prima, lo que aprovech para recorrer la RFA de punta a punta. El ao anterior, 185.000 ciudadanos de la RDA haban utilizado esa posibilidad, que, como la de los jubilados, era consecuencia de iniciativas negociadas por los polticos de la RFA. En la misma poca se registraban entre tres y ocho millones de visitas a la RDA desde la RFA y Berln Oeste.

La media de ciudadanos de la RDA huidos ilegalmente a travs de la frontera era de unos 3.000 anuales entre 1980 y 1985. Antes, la menor sofisticacin del muro interalemn haba permitido huir a ms gente. Hasta la construccin del Muro de Berln, de 155 kilmetros, en 1961, y de la frontera interalemana, de 1.390 kilmetros, tres millones de ciudadanos del Este pasaron al Oeste, la inmensa mayora porque se viva mejor y haba ms oportunidades econmicas. Desde 1962 hasta la cada del Muro, en 1989, 600.000 personas de la RDA pudieron emigrar, oficial o ilegalmente, a la RFA, incluidas 33.000 de ellas encarceladas que el gobierno de la RDA vendi, a un precio que en 1988 alcanz los 100.000 euros por cabeza.

La frontera interalemana se cobr ms de 1200 vidas de gente que intent cruzarla por los medios ms diversos, desde tneles hasta globos, a nado o metidas en paquetes y maletas. Entre ellos, varios centenares, el nmero exacto se desconoce, murieron tiroteados por guardias fronterizos o instalaciones de disparo automtico del Este.

(Publicado en Ctxt)

Fuente: https://rafaelpoch.com/2019/11/07/el-muro-fue-consecuencia-de-hitler-i/



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