En la sesin de hoy hubo fuertes debates entre los que respaldan la Operacin Lava Jato y los que creen que lo que est en la Constitucin es constitucional. Por seis votos contra cinco, se estableci lo obvio: lo que dice la Carta Magna es lo que vale.

De todas formas, la situacin de Lula ahora depende bsicamente de dos factores. Primero, de lo que l decida: puede o no pedir ser liberado hasta que la Corte Suprema decida sobre su caso.

Habra un punto delicado en esa decisin: sus derechos polticos quedaran suspendidos hasta la decisin final. Podra, claro, lanzarse en caravanas por todo el pas, con vistas a las elecciones municipales del ao que viene, pero no presentar una candidatura.

Para las municipales, Lula no pens siquiera un segundo en lanzarse. Pero en 2022, para suceder al ultraderechista que est llevando el pas rpidamente a la ruina, seguro que s.

El segundo factor: Lula insiste en que la misma Corte Suprema, cuya decisin de hoy lo beneficia, se exprese sobre el pedido de anulacin del juicio en que el exmagistrado y actual ministro del gobierno ultraderechista, Sergio Moro, lo conden.

Hay hartas pruebas de que Moro en realidad actu como coordinador de la acusacin, orientando a los fiscales sobre los pasos que deberan ser dados para llegar al verdadero objetivo, que era condenar a Lula.

Si hasta hace poco la Corte Suprema, en su totalidad, actu con omisin cmplice frente a todas las manipulaciones presentidas pero no comprobadas, a partir del material divulgado por la publicacin digital The Intercept, del periodista norteamericano Glenn Greenwald, se hizo conocido el ostensible escndalo que ha sido el juicio contra Lula.

Esa puede ser la nueva apuesta de Lula: esperar que la Corte Suprema anule su juicio. En trminos polticos, sera una salida mucho ms poderosa que buscar amparo en la decisin de hoy.

A ver qu decide, al fin y al cabo, el mismo Lula sobre su destino.