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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2019

Elecciones 10-N
El Shara Occidental y el voto a Unidas Podemos

Luis Portillo Pasqual del Riquelme
Rebelin


Unidas Podemos es el nico partido que tiene entre sus objetivos programticos defender y trabajar para que el pueblo del Shara Occidental ejerza su inalienable derecho a la autodeterminacin (Contramutis).

Ese derecho est reconocido en la Resolucin 1514 (1960) de la Asamblea General de Naciones Unidas, relativa a los pases y pueblos coloniales, y en todas las resoluciones posteriores de la Asamblea y del Consejo de Seguridad relativas a la cuestin del Shara Occidental (El Shara Occidental. Prontuario Jurdico).

En los debates electorales celebrados hasta la fecha apenas se ha tratado -como siempre ocurre- la poltica exterior espaola, y en absoluto la cuestin del Shara Occidental.

El Shara Occidental fue la Provincia 53de Espaa; en realidad, colonia y (tericamente) protectorado a la vez, hasta 1975, ao en que los gobernantes del Estado espaol decidieron, contra natura, la entrega del territorio y su poblacin a Marruecos y Mauritania.

Mauritania firm despus la paz con el Frente POLISARIO representante legtimo, reconocido por Naciones Unidas-, renunci a cualquier pretensin futura sobre el Shara Occidental, reconoci a la RASD y se retir de la parte sur del ex Shara Espaol acordada en el reparto con Marruecos tras la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.

Marruecos invadi tambin esa parte evacuada por Mauritania, ocupando con ello el 80 por ciento del territorio saharaui, despus de haber levantado un Muro militar infranqueable, armado y con millones de minas- de 2.720 Km que atraviesa y divide el Shara ocupado y a todo el pueblo saharaui, el Muro de la Vergenza.

La ONU, desde un principio, calific de ocupacin la invasin ilegal marroqu, pidi al rey de Marruecos que retirase a sus sbditos de la marcha invasora y dijo deplorar la extensin de la ocupacin a la parte meridional anteriormente bajo ocupacin mauritana.

Conforme al Derecho Internacional (El Shara Occidental. Prontuario Jurdico), Espaa sigue siendo la Potencia Administradora, puesto que no se puede transferir un territorio colonial ni su poblacin al margen de la ONU, como hizo el ltimo Gobierno espaol de la Dictadura; y mucho menos pretender transferir una soberana que Espaa jams ostent. El Estado Espaol era meramente la potencia colonial, con sus derechos y obligaciones, tericamente protectora de la poblacin.

Espaa incumpli entonces e incumple hoy esas obligaciones internacionales, al no proteger a la poblacin saharaui de la permanente agresin marroqu (I. Cembrero). Incluso, recientemente, las autoridades espaolas entregaron a Marruecos a un ciudadano saharaui (Husein Bachir Brahim) que lleg en patera a nuestras costas, negndole el derecho de asilo. Bachir lleva nueve meses encarcelado en Marruecos y su juicio ha sido aplazado siete veces con las excusas ms peregrinas. As, de esta manera, nuestros gobernantes siguen incumpliendo sus obligaciones para con el pueblo saharaui y la comunidad internacional.

De nada de esto se ha hablado en los debates electorales: ni es prioritario, ni se quiere molestar al rey de Marruecos y a su majzn, para evitar que nos siga chantajeando (a Espaa y, en definitiva, a Europa) con pateras cargadas de inmigrantes irregulares, droga y terrorismo.

La reaccin o respuesta a esos chantajes no debiera ser achantarse, amedrentarse, ceder y aceptar el chantaje como mal menor (en el que nos veremos pillados una y otra vez) y pasar por el aro, claudicando as a las exigencias de los chantajistas y sus pretensiones irredentistas, rechazadas ya en 1975 por el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya, por la Unin Africana y por el Tribunal de Justicia de la Unin Europea en sendas sentencias de 2016 y 2018. (El Shara Occidental. Prontuario).

La tarea no es fcil, despus de todo cuanto se ha dejado hacer al transgresor de la legalidad internacional. Pero, necesariamente, habr que buscar la manera con el concurso de la ONU y otros pases civilizados- de que Marruecos cumpla sus obligaciones internacionales y devenga un Estado de derecho, en lugar de continuar en su papel de pas colonialista y opresor, impune ante la violacin de la legalidad internacional.

Espaa no puede continuar estando sometida a, y dependiente de, los caprichos irredentistas del vecino del sur, apoyado por el vecino del norte. Habr que trabajar duro y con mucha mano izquierda, sin duda, pero puede hacerse, como se hizo con el dursimo rgimen del Apartheid en Sudfrica o en el caso de Timor Oriental, semejante al del Shara Occidental. Es una tarea imperiosa, necesaria y urgente ya en pleno siglo XXI, si queremos caminar hacia un mundo mejor, ms justo y en paz, tambin paz para el pueblo saharaui. Esa es la tarea. Y ah hay trabajo para todas las personas de bien, de cualquier clase y condicin. As pues, manos a la obra. Para eso existe la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Shara (CEAS-Shara), activa en todo el Estado Espaol.

Y no solo no se ha hablado de esto en la campaa electoral, sino que todos los partidos de mbito nacional, excepto Unidas Podemos, y los principales medios de comunicacin, lo han silenciado, como si el asunto no existiera y no nos importase. Pues nos importa y mucho. No slo va en ello la vida y los derechos del pueblo saharaui abandonado por los sucesivos gobiernos de Espaa, sino tambin la propia dignidad del pueblo espaol, nuestra exigencia moral de que nuestro pas atienda sus obligaciones internacionales y tenga peso y credibilidad en el contexto mundial. Tenemos aqu una excelente oportunidad para dejar or nuestra voz y hacernos respetar, como lo hizo el Gobierno portugus en el caso similar de Timor Oriental. Y eso, a pesar de las presuntas hipotecas que tanto el Rey emrito, para ceir su corona, como el expresidente Felipe Gonzlez, para tocar poder, nos hayan dejado, hipotecas cuyo alcance no conoceremos hasta que se desclasifiquen los documentos hoy secretos. Es, simplemente, una cuestin pendiente de la Transicin, como lo era el traslado de los restos del dictador Francisco Franco.

Parecera increble, pero el PSOE oficial no slo traicion olmpicamente al pueblo saharaui (Mariem Hassan), sino que ahora su nuevo titular, Pedro Snchez, se ha desentendido del mismo en su programa electoral, ocultando as, una vez ms, sus obligaciones y compromisos: ha hecho desaparecer del programa el Shara Occidental y el derecho a la autodeterminacin del pueblo saharaui, algo que vienen reiterando todas las resoluciones de la ONU, a pesar de los intentos de ir vacindolas de contenido y deteriorar as la credibilidad de la mxima institucin mundial en asuntos de Paz y Seguridad.

Hoy, en Espaa, el nico partido de mbito nacional que defiende la vida y los derechos del pueblo saharaui es Unidas Podemos. En mi opinin, otros partidos cometen un grave error con su silencio sobre esta cuestin (sntoma de que no van a trabajar en ello y de su miedo a los chantajes de Marruecos, el temor a perjudicar sus propios intereses o la gratitud por las facilidades y sobornos presuntamente recibidos), pues el Shara es un tema transversal que no atiende a sensibilidades polticas, condicin social u otros parmetros. Simplemente, es un asunto de conciencia, de tica, de dignidad, de responsabilidad y de honradez, adems del imperio de la ley, como recordaban Jos Vidal-Beneyto, Frank Ruddy, Rodrguez Jimnez, Ahmed Bujari, Ruiz Miguel, Hans Corell, Ahmed Omar, Gimeno Martn, Caro Baroja y tantos otros

Hay que dejarlo claro: podemos y debemos llevarnos bien con nuestros vecinos; pero a ellos les concierne cumplir sus obligaciones con la legalidad Internacional y descolonizar un territorio ilegalmente invadido y ocupado, lo que constituye un crimen de lesa humanidad.

Poca confianza me dan los partidos que no tocan estas cuestiones. No me gusta que se silencien problemas importantes que nos ataen; y nos ataen en particular a los espaoles. Desconfo de aqullos porque su actitud delata que van a seguir silenciando el tema en los medios de comunicacin, haciendo ignorar a la poblacin una parte importante y reciente de la historia de Espaa; porque van a seguir con una poltica exterior pacata y sometida a los chantajes; y porque van a actuar as tambin en otros muchos mbitos de la esfera pblica.

Todo eso me da mala espina. Y por eso (pero no slo, obviamente) descarto al PSOE. No hace falta remontarse a la connivencia o complacencia de la socialdemocracia con los asesinatos de Karl Liebnecht y Rosa Luxemburg (Joaqun Estefana). Basta recordar aquello de mi partido estar con vosotros hasta la victoria final (Felipe Gonzlez en 1976). Y ahora, el presidente en funciones y nuevamente candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Snchez, quita el Shara Occidental y la autodeterminacin del pueblo saharaui del programa del PSOE. Acaso para que no se relacione esa expresin con la situacin en Catalua? Pero si ambos casos no tienen nada que ver! El pueblo saharaui tiene reconocido ese derecho, como ya he dicho, desde la Resolucin 1514 (1960), pasando por todas las resoluciones posteriores pertinentes de la ONU, la Unin Africana y el Tribunal de Justicia de la Unin Europea. Nada que ver. Pero ese proceder indica el sendero zigzagueante, mediocre y complaciente por el que habra de caminar despus nuestro presidente exclusivo del PSOE.

Unidas Podemos tendr muchos defectos, seguramente. Pero nadie negar que ha nacido de abajo (Saramago, Sampedro) y que ha servido de revulsivo nacional, que ha movido muchas cosas, que ha demostrado que s se puede y -en nuestro caso- que pretende ocuparse de la cuestin del Shara Occidental y el pueblo saharaui, herencia trgica de nuestra modlica Transicin.

Podrn ponerle objeciones: que si son chabacanos y deslenguados, que si no tienen experiencia poltica (que s tienen ya y que tampoco tena el PSOE antao), que si son populistas, sus malos modales, el fesmo en la vestimenta de algunos y cosas as. Pero eso son cuestiones secundarias y hasta meramente externas que -corregibles, si preciso fuere- en absoluto impiden una actuacin poltica correcta y eficaz, deseable y progresista para la mayora de los trabajadores, pensionistas y personas desprotegidas.

Todos esos defectos, o los ms relevantes, pueden irse corrigiendo, no son lo fundamental, aunque haya que estar vigilantes: esta sociedad es muy liquida y manipulable (se vio claramente con el polvo blanco de las famosas armas de destruccin masiva), y cualquier manipulacin mueve el comportamiento de la gente, los votantes o los descontentos. As que conviene estar atentos, vigilantes, e ir aprendiendo y corrigiendo defectos y maneras. El PSOE tampoco lleg al poder con experiencia, aunque s con la traicin al pueblo saharaui y a la ciudadana solidaria, lo mejor del pueblo espaol, segn el secretario General del PSOE entonces, Felipe Gonzlez.

Espero que Unidas Podemos sepa cumplir lo que promete en su programa y pida refuerzos y apoyos para ello, si hacen falta. Y haga tambin un esfuerzo de mejora permanente, recuperndose de los cansancios, pero sin desmayo. Y, por tanto, que cumpla tambin con el pueblo saharaui, con la ciudadana consciente y solidaria, y con la legalidad internacional. Podemos hacerlo y nos va mucho en ello.

No quiere concluir estas lneas sin enviar un mensaje de agradecimiento y rendir un modesto homenaje a cuantos dirigentes polticos y sindicales -y otras muchas personas y organizaciones- han apoyado la justa causa saharaui y contribuyen a su difusin y conocimiento. Son muchos los que han dado lo mejor de s mismos en un trabajo srdido y agotador, oscuro y burocrtico muchas veces. Y ah, aunque sea imposible mencionar a todos, es preciso reconocer y subrayar la labor de Izquierda Unida (Gaspar Llamazares, Cayo Lara, Willy Meyer, Paloma Lpez) y Comisiones Obreras, personas y organizaciones que siempre estuvieron con el pueblo saharaui, dieron el callo y supieron estar a la altura, como tambin los cineastas que premiaron los documentales saharauis (Bardem, Longoria), el Comit Sahara de la extinta UPyD con Fernando Maura o el eurodiputado de EQUO Florent Marcellesi

Todo ellos y muchos otros annimos, espaoles y de otros muchos pases, han contribuido a que el pueblo saharaui sea hoy ms fuerte, ms firme en la defensa de sus derechos inalienables y -con el esfuerzo de todos- est ms cerca de alcanzar su libertad e independencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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