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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2019

La (im)posibilidad en Mxico de un golpe de Estado
Lpez Obrador, Gaytn Ochoa y la disciplina militar

Carlos Fazio
Rebelin


El 22 de octubre, durante un desayuno con altos mandos del Ejrcito y la Fuerza Area, y en presencia del general secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, el divisionario Carlos Demetrio Gaytn Ochoa cuestion las decisiones estratgicas del comandante supremo de las Fuerzas Armadas, el presidente de la Repblica Andrs Manuel Lpez Obrador, y atribuy a la jerarqua castrense la muy alta responsabilidad de mantener cohesionado al pas, coadyuvar a su pacificacin a la brevedad posible y de hacerlo todo con el menor costo social y la mayor eficacia.

Ante medio millar de generales de divisin, de brigada, brigadieres y de ala en funciones y en situacin de retiro, reunidos en el saln Repblica del estadio de la Unidad Habitacional Militar de Lomas de Sotelo, en la Ciudad de Mxico, Gaytn Ochoa utiliz un lenguaje genrico cuando, sin mencionar ningn hecho concreto y asumiendo de facto que todos los presentes compartan sus preocupaciones, dijo: Nos sentimos agraviados como mexicanos y ofendidos como soldados.

A continuacin, con una narrativa francamente deliberativa y que podra escapar al principio de neutralidad poltica y a la disciplina jerrquica aconsejable aun profesional de la violencia −en tanto integrante de uno de los rganos coercitivos por excelencia del Estado: el Ejrcito y la Fuerza Area−, aadi que en la actualidad vivimos en una sociedad polarizada polticamente, porque la ideologa dominante, que no mayoritaria, se sustenta en corrientes pretendidamente de izquierda, que acumularon durante aos un gran resentimiento.

Sin mencionar en ningn momento por su nombre al presidente Lpez Obrador ni tampoco su condicin de mando supremo de las Fuerzas Armadas, adujo que pese a la legalidad y legitimidad de su investidura como titular del Ejecutivo, los frgiles mecanismos de contrapeso existentes le han permitido (a AMLO) un fortalecimiento que viene propiciando decisiones estratgicas que no han convencido a todos, para decirlo con suavidad. Utilizando siempre un plural verde olivo, agreg que esas decisiones del jefe del Ejecutivo nos inquieta, nos ofende pero sobre todo nos preocupa, toda vez que (los militares) fuimos formados con valores axiolgicos slidos, que chocan con las formas con que hoy se conduce al pas.

Si bien dijo a sus compaeros de arma que haba tratado de cuidar sus palabras y mantenerse dentro de la disciplina a la que como militar est obligado, abog por soluciones drsticas ante un entorno histrico que lo que requiere a gritos es pacificar, educar y mantener sano a Mxico. Dado que Gaytn Ochoa forma parte de una institucin castrense donde la formacin modela para jerarquizar, homogeneizar y uniformizar; para exterminar al enemigo; para separar a sus miembros de la sociedad civil y convertirlos en engranajes de una maquinaria corporativa regida por una cadena de mando donde el objetivo primero es la obediencia sin cuestionamiento al superior; donde el superior siempre tiene la razn, nunca se equivoca, y si se equivoca vuelve a mandar (es una obediencia a la autoridad, no a la ley de las res publica), queda claro qu entiende el mlite por pacificar, educar y mantener sano (sic) a Mxico.

Con el agregado de que, miembro de una familia de militares (su padre fue el general de divisin retirado Leopoldo Gaytn Durn, quien ocup cargos importantes durante el sexenio de Jos Lpez Portillo, y su hermano menor, Leopoldo No Gaytn Ochoa, fue comandante de la quinta zona militar en Chihuahua, de donde fue retirado en 2013 por abuso de autoridad), Carlos Gaytn Ochoa se desempe como jefe del Estado Mayor de la Sedena durante el rgimen de Felipe Caldern, y como tal dio el visto bueno a la Directiva para el Combate Integral al Narcotrfico 2007-2012, que sirvi como gua para una actuacin del Ejrcito que a la postre deriv en catstrofe humanitaria.

Considerada la biblia militar durante el sexenio calderonista, la directiva dot de amplia libertad de accin e iniciativa y don de mando −a los comandantes de las 12 regiones militares del pas− para realizar acciones contundentes contra el enemigo. En ese mismo periodo en el que Gaytn Ochoa ofici tambin como subsecretario de la Sedena−, el documento La Secretara de la Defensa Nacional en el combate al Narcotrfico llam a transformar la lucha contra las organizaciones criminales en una cruzada, rechazando de manera categrica toda insinuacin o peticin de negociacin, atacando al enemigo en todos los frentes, para aniquilarlo (sic).

Entonces, el combate frontal estuvo basado en cuatro ejes: causarle el mayor nmero de bajas al enemigo (el famoso body count o conteo de cadveres de la fallida estrategia de contrainsurgencia de Estados Unidos en Vietnam); crear divisionismo en sus filas; provocar confrontaciones internas, e inducir a su autodestruccin. El objetivo fue localizar, fijar, intimidar y causarle el mayor nmero de bajas al adversario, en tanto se aplicaba la ofensiva principal sobre su flanco ms sensible, el financiero patrimonial.

En un sentido general, la guerra de Caldern y sus subordinados en la Sedena −el general Guillermo Galvn, titular de la institucin, el general Rogelio Patio Canchola, autor de la directiva para combatir al narcotrfico, el propio Gaytn Ochoa y otros mandos−, result todo un xito: hubo muertos a granel y desde entonces el body count ha seguido multiplicndose hasta nuestros das. Y como parte de la amplia libertad de accin e iniciativa y el don de mando del generalato, proliferaron la tortura, las ejecuciones sumarias extrajudiciales y la detencin-desaparicin forzada de personas. A la saa militar no escaparon nios ni mujeres; ejemplos sobran. Aunque el patrimonio financiero de los grupos de la economa criminal qued intacto.

Gaytn Ochoa pidi el respaldo y la solidaridad de sus compaeros para el general secretario Luis Crescencio Sandoval −a quien ofreci sus conocimientos y la experiencia acumulada en 50 aos de servicio−, pero en su solicitud de respald excluy al jefe supremo de las Fuerzas Armadas, el presidente Lpez Obrador.

Lpez Obrador y el golpe de Estado

En su primera respuesta al beligerante discurso del general retirado Carlos Demetrio Gaytn Ochoa publicado por esta casa editorial el 30 de octubre, el presidente Andrs Manuel Lpez Obrador dijo un da despus en su conferencia matutina en Palacio Nacional, que el divisionario estaba en su derecho de expresarse y La Jornada de difundirlo. Y agreg: Lo que pasa es que por buscar la nota destacan esto como algo extraordinario, espectacular. Lamentable, porque ahora resulta que un general del gobierno de Caldern, del perodo de mayor represin, es motivo de exaltacin en un peridico independiente, pero as son las cosas.

Lpez Obrador mencion que Gaytn Ochoa fue subsecretario de Defensa del ex presidente Felipe Caldern, quien declar una guerra de exterminio y represin con altos ndices de letalidad (haba ms muertos que heridos en los enfrentamientos) y donde los mandos de mero arriba del Ejrcito decan a sus soldados ustedes hagan su trabajo, que nosotros nos ocupamos de las derechos humanos. Incluso, dijo, los jerarcas castrenses inventaron los daos colaterales.

AMLO minimiz el discurso del general Gaytn y asever que no existe riesgo de fractura al interior del Ejrcito. En realidad, el pronunciamiento Gaytn Ochoa en las instalaciones de la Defensa, ante unos 500 miembros del generalato en actividad y en retiro, en su mayora Diplomados de Estado Mayor y sin mando de tropa −calificados como de escritorio por la oficialidad intermedia y llamados militares de terciopelo y Dioses del Ejrcito Mexicano (DEM) por la milicia−, no fue extraordinario ni espectacular: fue grave y cercano a la insubordinacin. Tampoco, intuyo, estuvo en el nimo de La Jornada exaltar al general que durante el calderonismo fue tambin jefe del Estado Mayor de la Sedena, el cargo operativo ms importante del Ejrcito, y considerado entonces uno de los mandos ms cercanos al titular del ramo, general Guillermo Galvn.

Adiestrado y adoctrinado por el Pentgono en la Escuela de las Amricas, Gaytn Ochoa fue comandante de agrupamiento en la Fuerza de Tarea Arcoris, creada para sofocar el levantamiento del Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional en Chiapas, en 1994, y estuvo en la terna para ocupar la titularidad de la Defensa durante el gobierno de Enrique Pea Nieto, quien lo design titular de Banejrcito, por lo que frustrado pas a retiro en 2015.

Gaytn Ochoa −quien como el ex secretario de Defensa, Salvador Cienfuegos y otros miembros de su Estado Mayor durante el sexenio de Pea Nieto, ha tenido en la coyuntura una franca actitud beligerante y deliberativa−, es expresin de los cambios de poca al interior del Ejrcito.

La escisin jerrquica o la llamada crisis de las estructuras en la interna castrense, tiene que ver con la sustitucin al frente de la Sedena de los generales revolucionarios (el jefe heroico) por los generales tcticos y luego los generales diplomados −expertos en organizacin militar y portadores del espritu tcnico−, formadas ambas generaciones en la Escuela Superior de Guerra. Y que tras el establecimiento del tercer vnculo entre el Pentgono y las fuerzas armadas mexicanas en 1995 (el vnculo militar), fueron entrenados y adoctrinados con mayor profusin en cuarteles de Estados Unidos en la guerra no convencional (irregular o difusa), que incluye tcnicas y prcticas que operan al margen de la normatividad militar internacional vigente.

A los que se sumaran, a partir de 2002, los generales adiestrados en el Comando Norte del Pentgono, que disciplinados en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de Amrica del Norte (ASPAN) y la Iniciativa Mrida, llevaron a cabo la militarizacin de la seguridad interior en clave de necropoder: el esquema de hacer morir y dejar vivir propio del capitalismo actual, como forma de control y gestin de poblacin (Achille Mbembe) que ech mano de grupos paramilitares y de mercenarios, y convirti a Mxico en un pas de fosas clandestinas. Es decir, las prcticas de exterminio a las que alude Lpez Obrador.

A esa lgica respondi el discurso de Gaytn Ochoaquien recuper incluso nociones caras al Pentgono sobre un Mxico al borde del caos y como Estado fallido−, en un desayuno con generales en actividad y en retiro. El encuentro sirvi como una tribuna poltica de defensa de los objetivos de la institucin castrense, donde lejos de comportarse como meros espectadores, generales enojados y molestos como Sergio Aponte −otro de los mandos duros del calderonismo−, se constituyen en grupos de presin con la (eventual) capacidad de influir sobre la jefatura del Ejrcito y el poder poltico.

De all, tal vez, que de una primera minimizacin del discurso de Gaytn Ochoa, el 2 de noviembre Lpez Obrador aludiera a la (im)posibilidad, en Mxico, de un golpe de Estado. A travs de Facebook y Twitter, dijo que los conservadores pudieron cometer la felona de derrocar y asesinar a Madero, porque no supo, o las circunstancias no se lo permitieron, apoyarse en una base social que lo protegiera y respaldara. Ahora, segn l, es distinto, ya que una mayora libre y consciente () no permitira otro golpe de Estado. Asever que aqu no hay la mnima oportunidad para los Huerta, los Franco, los Hitler o los Pinochet. El Mxico de hoy no es tierra frtil para el genocidio ni para canallas que lo imploren.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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