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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-11-2019

Ruralismo o barbarie

Gustavo Duch
CTXT

Que la utopa no se convierta en quimera pasa por una crtica severa a la modernidad que quiso acabar con la sabidura de quien nos precedi


DIMITRIS VETSIKAS

Les pasa a ustedes? Yo ltimamente me tropiezo constantemente con situaciones que defino como analfabetismo alimentario. La visita a los supermercados es una selva de ejemplos, como cuando escuchas a un joven preguntando al encargado por la fruta vegana o descubres en el envase de una conocida marca de gazpacho la etiqueta de vegano. En muchas charlas o talleres que imparto me gusta proyectar fotografas de alimentos bsicos y pedir el nombre a las personas asistentes. Confundir coles con coliflores, calabazas con berenjenas o quedarse en blanco frente a la fotografa de nabos o de acelgas es algo que no sucede ocasionalmente, sucede siempre, en todas ellas. Me asusta tambin cuando veo cmo activistas animalistas rescatan terneros de sus granjas porque dicen los estn matando de sed sin agua para beber. La fuente que est a su lado, mamavaca , les pasa desapercibida

Parecen cmicas ancdotas pero detrs de este analfabetismo tenemos consecuencias graves en clave alimentaria. Si no reconocemos las hortalizas ms bsicas, cmo podemos esperar que el consumo alimentario vaya de acuerdo con sus temporadas? Cmo propiciaremos dietas relocalizadas, evitando alimentos kilomtricos, si no se conocen los alimentos propios de cada lugar? Cmo podemos recuperar el consumo de alimentos frescos por encima de los procesados tan perjudiciales para la salud, si, desde esta ignorancia, es complicado entrar en la cocina a preparar las recetas ms sencillas? Ya no preguntemos, como siempre hace mi amigo Jeromo, el pastor de Amayuelas quin sabe hacer de la uva vino? Quin sabe criar su propio cordero? Quin sabe gestionarse un huerto?

CIERTO ES QUE DEBEMOS EDUCAR EN EL NO DESPERDICIO DE COMIDA, PERO MS ACERTADO SERA PONER EL FOCO EN FOMENTAR SISTEMAS ALIMENTARIOS QUE ESTUVIERAN RELACIONADOS DIRECTAMENTE CON LA AGRICULTURA LOCAL.

Cierto que esta falta de conocimientos bsicos es muy propio de sociedades que han despreciado la ruralidad. Pero aadamos los engaos voluntarios de la propia industria alimentaria o la ms sutil ocultacin de informacin por su parte para tomar conciencia de que, finalmente, tenemos una venda tapndonos los ojos. Esto nos impide detectar y denunciar los desmanes tecnoalimentarios que, normalmente, en manos de los monopolios de la agricultura industrial, se introducen con total normalidad en los sistemas productivos, de transformacin o de comercializacin alimentaria. Una ceguera que hace difcil sorprenderse frente a las cifras que indican que las cerdas de hoy en da tienen partos de 15 lechones, si no sabemos que estas hembras solo tienen 8 mamas. Una venda que impide nuestra repudia frente a la industria de ganadera intensiva que engordaba vacas alimentndolas con vacas pues se nos olvid que son estmagos herbvoros. Al contrario que los salmones, carnvoros, y que en las piscifactoras ya los alimentan con soja. Y as, desinformados, la alimentacin a medio plazo ser cosa de impresoras formateando hamburguesas con extravagantes ingredientes.

En este sentido, las duras campaas que criminalizan el despilfarro alimentario que se encuentra en las basuras domsticas, a mi entender, pecan tambin de analfabetismo alimentario por parte de sus promotores. Cierto es que debemos educar en el no desperdicio de comida, pero ms acertado sera poner el foco en fomentar sistemas alimentarios que como siempre se hizo estuvieran relacionados directamente con la agricultura local. Como explica Franco Llobera, agroeclogo, reconectar con el ciclo del carbono y aprender el significado de la palabra compostaje nos ayuda a entender que la basura ser verdura.

QUE LA UTOPA NO SE CONVIERTA EN QUIMERA PASA POR UNA CRTICA SEVERA A LA MODERNIDAD QUE QUISO ACABAR CON LA SABIDURA DE QUIEN NOS PRECEDI

No saber casi nada de algo tan vital como nuestra alimentacin es una seal de un problema mayor. La modernidad que tanto hemos idolatrado la ideologa ms hipcrita de la humanidad, a decir del agricultor argelino Pierre Rabhi ha dejado de lado nuestra relacin con la naturaleza, con la vida. Recuerdo cmo hace unos meses, en Benalaura, un pueblo de la serrana de Ronda, un maestro jubilado se quejaba que en los pueblos, los maestros y maestras actuales ya no son poblacin del mismo mundo rural, son gente de ciudad que cada da van y vuelven. Por eso no se extra, explic el docente jubilado, cuando una tarde de verano, paseando frente a su antiguo colegio, vio como el urbano profesor tena a su alumnado haciendo gimnasia a pleno sol. Tras verlos sudar y deshidratarse peligrosamente, ste recapacit y les dijo: Mejor poneros a la sombra del sauce llorn. Todos le hicieron caso menos un chaval que le aclar, vale, profe pero ese sauce se llama olivo.

Y as, en una situacin de emergencia, cuando nos jugamos nuestro futuro, cargamos con un desconocimiento que nos hace torpes y soberbios por partida doble. Torpes, porque no conocer la naturaleza es no conocer los lmites fsicos del planeta que nuestros antepasados tenan asumidos. Ligados a una realidad rural territorializada sus opciones de supervivencia no pasaban por la explotacin y agotamiento de cualquier rincn del planeta, deban manejarse cuidando y preservando los recursos locales, los nicos a su alcance. Soberbios, porque desligados de la Naturaleza se nos olvida nuestra ecodependencia y caminamos sobre la tierra con botas militares, aniquilando al resto de seres vivos, asfixiando la fertilidad de la tierra y calentando la atmsfera hasta el ahogamiento civilizatorio.

Deca Eduardo Galeano que la utopa est en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos ms all. Entonces, para qu sirve la utopa? Para eso, sirve para caminar. Pero, me pregunto yo, qu utopa queremos alcanzar si encerrados en las cuatro paredes de las pantallas de los mviles, la televisin y el ordenador es imposible otear el horizonte? Que la utopa no se convierta en quimera pasa por una crtica severa a la modernidad que quiso acabar con la sabidura de quien nos precedi. Simplificando, ruralismo o barbarie.

Gustavo Duch es escritor y veterinario. Coordinador de la revista Soberana Alimentaria, Biodiversidad y Culturas y autor de libros como Mucha Gente Pequea y Lo Que Hay Que Tragar.

Fuente: https://ctxt.es/es/20191106/Firmas/29282/Gustavo-Duch-tribuna-modernidad-analfabetismo-alimentario-ecologismo.htm



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