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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-11-2019

Revolucin & Feminismo
La revolucin de Silvia Federici

Victoria Furtado y Mariana Menndez
https://brecha.com.uy/

Sobre los planteamientos de la feminista anticapitalista Silvia Federici


En estos aos convulsionados de los feminismos en Amrica Latina, las palabras de Silvia Federici resuenan en talleres y asambleas. Se han hilado con murales y cantos creados en calles desbordadas: Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar se teje con su investigacin sobre la caza de brujas. No es amor, es trabajo no pago es una de las consignas en los paros internacionales del 8 de marzo.

La revolucin feminista inacabada. Mujeres, reproduccin social y lucha por lo comn, (1) publicado este ao en Montevideo, rene una serie de artculos que Federici escribi en la primera dcada del siglo XXI. Si su libro Calibn y la bruja nos permite una mirada larga sobre las luchas de las mujeres en la transicin del feudalismo al capitalismo, ubicando la caza de brujas de los siglos XVI y XVII como suceso fundante y poltica de guerra contra ellas y las comunidades, esta compilacin propone una lectura feminista sobre los problemas y los desafos actuales para pensar la transformacin desde la reproduccin social.

Feminista comunera

En un artculo sobre la obra de Federici, Raquel Gutirrez (2) la define como feminista comunera, poniendo de relieve una forma particular de entender las prcticas feministas. Federici comprende el feminismo como la lucha contra la opresin y la explotacin desde la reproduccin de la vida y los esfuerzos por producir lo comn, concepto que refiere a las relaciones de cooperacin que colocan la vida en el centro y no estn plenamente subordinadas a las lgicas dominantes.

Su pensamiento desordena las formas cannicas de comprender la transformacin social, da pistas para recrear nuestros puntos de partida y nuestros anhelos. No se trata de una perspectiva abstracta, deslocalizada y descarnada que se desentiende de los procesos de lucha concretos; por el contrario, piensa desde las luchas.

Sus indagaciones sobre el trabajo domstico histricamente invisibilizado y considerado no trabajo habilitaron una comprensin ms amplia sobre la nocin misma de trabajo y los rasgos de la divisin sexual del trabajo. Asimismo, permitieron comprender que el mundo reproductivo es clave en el sostenimiento de la esfera productiva, ya que all se (re)produce la fuerza de trabajo.

Por lo tanto, Federici plantea que el reconocimiento del trabajo domstico ha posibilitado la comprensin de que el capitalismo se sustenta en la produccin de un tipo determinado de trabajadores y, en consecuencia, de un determinado modelo de familia, sexualidad y procreacin, lo que ha conducido a redefinir la esfera privada como una esfera de relaciones de produccin y como terreno para las luchas anticapitalistas.

La reproduccin social, tema central de La revolucin feminista inacabada, refiere a los mltiples espacios donde se producen y reproducen los alimentos, donde se cuida, se capta y se usa el agua, donde se genera y gestiona la vida cotidiana, se cran las nuevas generaciones y se dota de sentido a la existencia.

El debate sobre el trabajo reproductivo y su invisibilizacin es una de las crticas feministas centrales al pensamiento de Marx. Esta crtica es retomada en el libro. A partir del mundo reproductivo, la autora hace una lectura de la crisis actual de la reproduccin social en la economa global y los desafos que se abren para la lucha feminista en este escenario. Se plantea, entonces, un importante desplazamiento desde la produccin de bienes y mercancas hasta la reproduccin de la vida como centro, revolucionando as el modo de entender la transformacin.

No obstante, este desplazamiento no se desentiende de las viejas preguntas acerca de qu cambios sociales precisamos: las reordena a partir de otro punto de partida, en el que la pregunta fundamental es cmo nos reapropiamos y recreamos las condiciones para la reproduccin de la vida. Esto conlleva un segundo desplazamiento, que es desbordar el binomio Estado ‑ mercado para visibilizar otro terreno: las relaciones sociales de cooperacin o prcticas de produccin de comn.

Federici insiste en que no hay comn sin comunidad y recuerda que nadie est dispuesto a luchar sin una comunidad que le d sustento. En su pensamiento lo comn no se reduce a los bienes comunes, sino que se piensa como relaciones sociales de cooperacin que se heredan o recrean, y nos permiten sostener la vida y desplegar luchas: Lo que necesitamos es un resurgimiento y un nuevo impulso de las luchas colectivas sobre la reproduccin, reclamar el control sobre las condiciones materiales de nuestra reproduccin y crear nuevas formas de cooperacin que escapen a la lgica del capital y del mercado. Esto no es una utopa, sino que se trata de un proceso ya en marcha en muchas partes del planeta y con posibilidades de expandirse.

Una revolucin inacabada

El libro se interesa tambin por las formas de resistencia de las mujeres y por cmo las luchas feministas hacen frente al despojo producido por la globalizacin. Federici recuerda que las mujeres protagonizan la resistencia ante el ataque sistemtico a las condiciones materiales de la reproduccin social. Por eso la globalizacin es, en esencia, una guerra contra ellas.

La autora invita a hacer una lectura poltica de este proceso, como respuesta al ciclo de luchas que en los sesenta y los setenta cuestion tanto la divisin internacional como la divisin sexual del trabajo, lo que caus una crisis histrica para la ganancia del capital y dio lugar a una revolucin social y cultural. Las mujeres protagonizaron ese tiempo de revueltas, por lo que no es accidental que todos los programas relacionados con la globalizacin hayan hecho de las mujeres su blanco principal.

El ajuste estructural ha destruido la subsistencia de las mujeres, que han sido desplazadas de la agricultura, el empleo pblico, los servicios sociales, al tiempo que han sido empujadas a trabajos esclavizantes y han pagado con su salud la mnima autonoma que logran conseguir al acceder a un salario. De este modo, los planes de ajuste recaen sobre las mismas mujeres que luego las polticas de las agencias internacionales y estatales pretenden salvar, colocndolas previamente en el lugar de vctimas, lo que posibilita la posterior cooptacin poltica a travs de programas en clave capitalista.

A partir de este diagnstico, Federici hace una lectura crtica de las expresiones del feminismo liberal que optan por la estrategia de la participacin poltica y la incursin en las instituciones. Sostiene que la globalizacin es especialmente catastrfica para las mujeres, no porque sea dirigida por agencias con predominio masculino, sino por sus propios objetivos.

Advierte que los intentos de mejorar la condicin de las mujeres incorporando en los organismos una perspectiva de gnero tienen adems un efecto mistificador, al permitir a estas agencias cooptar las luchas que realizan las mujeres contra la agenda neoliberal. Por lo tanto, es necesario luchar contra la globalizacin capitalista y las agencias y los organismos internacionales que la impulsan.

Federici no se opone a exigir polticas de resarcimiento en lo inmediato, pero afirma que en el largo plazo las feministas tenemos que reconocer que no podemos esperar ninguna mejora sustantiva de nuestras condiciones de vida proveniente del capitalismo. Recuerda que si la destruccin de nuestros medios de subsistencia es indispensable para la sobrevivencia de relaciones capitalistas, este debe ser nuestro terreno de lucha, y agrega que la liberacin de las mujeres requiere de condiciones materiales especficas, empezando con el control sobre los medios bsicos de produccin y subsistencia.

En el libro se abordan desafos y problemas polticos que dialogan e iluminan nuestras prcticas de hoy. Pensar lo comn como alternativa al binomio Estado ‑ mercado abre un horizonte de deseo nuevo, distinto para nuestras luchas. Nos invita a disponer de nuestra energa no slo en la demanda, sino en la construccin aqu y ahora de esos otros mundos con los que soamos. Ubicar la reproduccin de la vida en el centro nos permite ver que nuestra capacidad de crear y cuidar es lo que sostiene el mundo, y si podemos sostenerlo, podemos transformarlo.

Notas

(1) Silvia Federici (2019). La revolucin feminista inacabada. Mujeres, reproduccin social y lucha por lo comn. Montevideo: Minervas Ediciones

(2) Mexicana. Matemtica, filsofa y sociloga. Fue parte del levantamiento popular ‑ comunitario conocido como guerra del agua, que aconteci en Cochabamba en 2000.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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