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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2019

El grosor del polvo de los libros

Mario Crespo
La Marea

"El 42,3% de las bibliotecas escolares espaolas abren menos de 5 horas a la semana. El 27,2% son atendidas por una nica persona (...) el sistema educativo espaol camina mutilado", sostiene el bibliotecario Mario Crespo.


Biblioteca pblica infantil de Yonkers, Nueva York (Reuters)

Martina tiene diez aos. Es hija nica. Su padre pertenece al consejo de administracin de una multinacional. Su madre se ocupa de la casa y la crianza. Cada dos aos cambian de residencia. Guatemala. Turqua. Irlanda. Otro pas. Otra cultura. Y lo peor, otros amigos. Martina estudia en los colegios internacionales que la empresa de pap costea. Colegios para expatriados. Colegios que ofrecen el mismo sistema educativo en cualquier parte del mundo. Colegios privados con tarifas muy altas. Se trata de una vida excitante e intensa. Aunque no para un preadolescente. Cuando comienza la edad del pavo y tu cuerpo est en pleno proceso de cambio y tu mente saturada por las dudas, perdida entre dos mundos que no entiende, lo ltimo que te apetece es salir de tu rea de confort.

Han pasado ya dos meses desde que comenzara el nuevo curso y Martina se siente inadaptada, infeliz, presa de su timidez, oprimida por una frustracin que la empuja hacia la inaccin. Las chicas de su clase son poco amigables. Los chicos se ren de su acento, hacen bromas con su nombre latino, con su pelo cardado y sus pechos incipientes. As las cosas, Martina ha encontrado un refugio en la biblioteca escolar ; un espacio enorme donde esconderse a leer. Un lugar decorado como un parque temtico; con sus posters y sus peluches de personajes literarios. Perdida entre los largusimos anaqueles, Martina puede olvidarse del vaco que le rodea. Durante el recreo, mientras la mayora juega en el patio, la biblioteca resulta para ella una especie de acelerador de partculas, un instrumento para alterar la secuencia espacio-tiempo y transportarse a otra dimensin; al mundo de la ficcin.

La narrativa le parece una forma maravillosa de recuperar la vida que perdi entre aviones, coches y trenes, porque la ficcin le muestra las experiencias vitales de otros y la mantiene alejada de la frialdad que desprenden los datos. A travs de ella puede resolver misterios, hablar con los caballos, domar dragones, viajar al pasado o escalar montaas, pero tambin vengarse del chico que le gusta y que no para de burlarse de ella.

En mi experiencia como bibliotecario infantil , mi principal misin ha sido siempre el fomento de la lectura. Algunos padres desean que sus hijos lean a tal nivel o sobre tal materia; pretenden que aprendan ciencias y geografa y matemticas antes que los dems, que sean los primeros de la clase y se dejen llevar por el espritu competitivo que ellos no supieron gestionar. Yo les repito siempre lo mismo a modo de mantra: nosotros fomentamos el hbito lector; no se trata de ensearles a leer, eso ya lo hacen los profesores, sino de despertar sus ganas de leer. En otras palabras: le mostramos a los nios los beneficios de la lectura

De acuerdo con el Real Decreto 582/1989, el Sistema Espaol de Bibliotecas exclua a las bibliotecas escolares de su plan. Sin embargo, la Ley 10/2007, de la lectura, del libro y de las bibliotecas, modific el sistema al decretar que la biblioteca escolar deba disponer de recursos para la comprensin lectora y el rendimiento acadmico de estudiantes, para lo que remita a la Ley Orgnica 2/2006 de Educacin. A pesar de ello, nuestras bibliotecas se encuentran todava a aos luz de las de Australia, Estados Unidos o Gran Bretaa. Las bibliotecas escolares espaolas existen, tienen fondos y actividad y permiten el uso y disfrute de sus colecciones por parte de padres y alumnos, pero carecen de una estructura profesional.

Segn las estadsticas del Ministerio de Educacin, Cultura y Deporte, el 42,3% de las bibliotecas escolares espaolas abren menos de 5 horas a la semana . El 27,2% son atendidas por una nica persona. El 49,2% cuenta con un equipo de entre 2 y 5 personas. Y solo el 22,4% tiene equipos de ms de 5 personas. Incluso existe un pequeo porcentaje, un 1,2%, que ni siquiera tiene equipo de biblioteca.

Las bibliotecas escolares espaolas suelen ser cuartos pequeos que se abren una o dos veces por semana y que sirven sobre todo de almacn de libros, pues su objetivo primordial es apoyar el desarrollo del currculo acadmico y, por lo tanto, no funcionan como centros de prstamo, ni llevan a cabo programas slidos de fomento de la lectura, ni poseen una agenda de actividades semanales. En ellas los fondos son exiguos, los puestos de lectura escasos y la catalogacin y recuperacin de informacin es bsica, analgica o incluso inexistente. As pues, para los nios espaoles es ms fcil descubrir la lectura a travs de las bibliotecas pblicas o las libreras que de las bibliotecas escolares. En consecuencia, el sistema educativo espaol camina mutilad o, sin espritu y sin esencia, pues las bibliotecas deben ser el corazn de los centros escolares, el alma de la docencia.

El caso de Martina no es excepcional, ni por supuesto se da solo en los colegios internacionales, es, de hecho, un caso universal, familiar y bien conocido, puesto que la exclusin y el bulling existen en todos y cada uno de los colegios del mundo. Sin embargo, las martinas de los colegios pblicos espaoles no tienen la posibilidad de refugiarse en la biblioteca escolar, ni demasiadas facilidades para descubrir el poder de los libros a travs de ella. Para paliar esta carencia se necesita un programa de profesionalizacin. Adems de formar profesores en ciencias bibliotecarias, hay que contratar bibliotecarios que realicen labores tcnicas. Pero tambin urge aumentar las colecciones, ampliar los espacios y fomentar las actividades, para lo cual se requiere una gran inversin , y un gran compromiso, por parte de las administraciones.

Deca Steinbeck que por el grosor del polvo de los libros de una biblioteca pblica, puede medirse la cultura de un pas. Podramos adaptar su frase y afirmar que: por el grosor del polvo de los libros de una biblioteca escolar, puede medirse la educacin de un pas.

Mario Crespo es bibliotecario y escritor

Fuente: https://www.lamarea.com/2019/11/06/el-grosor-del-polvo-de-los-libros/



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