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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2019

Berenice Abbott, una extraa soledad

Higinio Polo
El viejo topo


Berenice Abbott tuvo que esperar hasta 1983 para ser la primera fotgrafa admitida en la American Academy of Arts and Letters. Tena ochenta y cinco aos, y haba visto ya casi todo el siglo XX. En las dos ltimas dcadas de su vida, cuando pareca estar marchndose poco a poco, refugiada en su casa de Maine, en el fro norte del pas, todava expuso en el MoMA, recibi algunos doctorados honoris causa, public de nuevo sus fotografas, fue honrada con el premio de la Association of International Photography Art Dealers, y vio que la New York Public Library expona su obra, que lleg incluso a Tokio; despus, ya en el nuevo siglo que no alcanz a ver, incluso se realizaron documentales sobre ella, Sarah Coleman escribi una novela basada en su vida, Julia Van Haaften acaba de publicar su biografa, A Life in Photography y algunas de sus fotografas han llegado a Espaa, a la exposicin en el palacio Garriga Nogus de Barcelona.

Abbott fue una joven norteamericana que, en el Pars de los agnicos aos veinte de una Europa desmantelada que acariciaba de nuevo las palabras, recorra con su cmara la capital francesa, adonde haba llegado en 1921, y trabajaba en su estudio de la rue du Bac, 44. Pocos aos atrs, desde la pequea Springfield, Abbott haba llegado a Nueva York, con apenas veinte aos, tras abandonar la Ohio State University con unos pocos meses de estudio. Hizo lo mismo en Nueva York: apenas permaneci unos das como estudiante en la Columbia University. Lleg a Manhattan soando con el periodismo, aunque sobrevivi gracias a trabajos de oficinista y camarera. Se instala en el Village y conoce a la poeta britnica Mina Loy (una decidida mujer que haba frecuentado en Pars a Picasso, Apollinaire, Kiki de Montparnasse, Tzara, Rousseau, Margaret Anderson, Cocteau, Ezra Pound, y que haba llegado a Nueva York en 1916, se relacionaba con Duchamp y Man Ray, y acabara casndose con el peculiar Arthur Cravan en 1918, el mismo ao en que escribi un manifiesto feminista), a Djuna Barnes, y a la ilustradora Clara Tice (cuyos dibujos erticos escandalizaban a la burguesa de orden), todas ellas mujeres exponentes de una nueva forma de estar en el mundo, activas miembros de los restringidos crculos femeninos donde el lesbianismo se ejerca sin preocupacin, donde las mujeres llevaban el pelo corto como un signo rebelde, sorprendente para la poca, y se alejaban de la forzada reclusin icnica de las chicas Tiller, los grupos de coristas que bailaban de forma sincronizada.

Abbott frecuenta el estudio de Man Ray en Nueva York, hasta que en 1921 se va a Pars, donde estudia escultura con Antoine Bourdelle, un antiguo ayudante de Rodin, y, despus, a Berln, adonde se traslada en 1923 para seguir estudios de escultura en Charlottenburg. A finales de 1923 regresa a Pars, donde se encontrar de nuevo con Man Ray, y deja para siempre la escultura. Dos aos despus abre un estudio en la rue du Bac, 44, justo donde en 1932 se instalar Malraux y escribir La condicin humana. En esos aos, se enamora de la modelo Tylia Perlmutter, su primer amante, a quien har un magnfico retrato en 1926, y de la escultora Thelma Wood. En 1927, Abbott se traslada a la rue Servandoni, junto al Luxembourg. Hace retratos de Joyce, Barbusse, Gide, Cocteau, Ernst, Morand, Peggy Guggenheim, consigue publicar en The Litte Review y Vogue, y exponer sus fotografas junto a Man Ray, Germaine Krull y Andr Kertsz. No tiene ninguna pretensin artstica, pero plasma parecidos inquietantes entre sus modelos, interrogando a su poca, haciendo real la dimensin invisible de gestos y miradas, con algunos retratos extraamente cercanos por la profundidad de la imagen a impresiones de figuras en blanco y negro de Shikō Munakata, un grabador japons casi coetneo de Abbott, cuyos bloques de madera, y su propia casa, fueron destruidos por los bombardeos norteamericanos de Tokio en 1945.

Cuando, a principios de 1929, Abbott vuelve de Pars, llega cargada con el archivo de Eugne Atget (a quien haba descubierto gracias a Man Ray): mil quinientos negativos de vidrio y ocho mil impresiones, que pudo comprar por diez mil francos gracias a la ayuda de su pareja, Julie Oppenheim Reiner, aunque las dificultades le harn vender despus parte de sus derechos sobre la obra. Atget fue una revelacin para ella: era un actor y pintor fracasado que opt finalmente por la fotografa, convirtindose en el cronista de la vida cotidiana y de las calles parisinas a principios del siglo XX, como haba empezado a hacer Jacques Henri Lartigue con las nuevas mujeres que frecuentaban los escenarios de la modernidad de coches, tenistas, jornadas de playa y das felices de la burguesa ociosa.

Instala un nuevo estudio en el hotel des Artistes, en la West 67th Street, junto a Central Park, aunque pocos meses despus se ir de nuevo al Village, y se dedica a fotografiar a sujetos de los negocios. Nueva York est a unos meses de entrar en la Depresin: es la ciudad que empieza a ser moderna, que vive un frenes sin fin, donde se mezclan la nueva elegancia de los vecinos adinerados y el desalio y las vestimentas radas de los trabajadores; la urbe donde las mujeres desenvueltas, emancipadas, siguen frecuentando el Village, como antes de la etapa parisina de Abbott, pero las obreras soportan duras condiciones de trabajo, y las seoras acomodadas que no pueden relacionarse con la burguesa ms rica siguen en las revistas de sociedad a los afortunados que viven en Park Avenue, confiadas en las virtudes de Calvin Coolidge y seguras de que, como escribi entonces con sorna Dorothy Parker, los numerosos mendigos que se ven por las calles neoyorquinas tienen todos grandes cuentas corrientes en el banco.

Entonces, Abbott empieza a captar escenas de la ciudad, como haba hecho Atget en Pars, entra en edificios, sube a apartamentos, registra vistas de la ciudad, se encarama a lugares imposibles, a veces tomando el mismo motivo desde diferentes lugares, en una serie, Changing New York, que se convertir en uno de sus mejores trabajos. Fotografa rascacielos y viviendas pobres, a veces con exposiciones prolongadas: ha podido comprar una cmara Century Universal 8x10, de madera de cerezo y fuelles de cuero rojo. En 1932, hace una de sus fotografas ms famosas, Night View, New York, una imagen area del Midtown, con las luces de los rascacielos y sin que se aprecie en ella rastro de la Depresin que estaba devorando los barrios pobres. Es el apogeo del capitalismo, aunque la crisis llena de suicidas la ciudad, obliga a los menesterosos a hurgar en la basura, atrapa en largas filas de parados el desamparo y las miradas perdidas de los obreros sin trabajo, que, si bien no se ven en las imgenes de los rascacielos de Abbott, aparecen en otras, como en los vendedores ambulantes de la Hester Street, entre Allen y Orchard Street en 1938; o la miseria a pie de calle, en fotografas donde Abbott capta las casuchas donde malviven marginados y los pobres.

Empieza a trabajar en esa coleccin en 1931, pero tendr que esperar hasta 1935 para conseguir financiacin del Federal Art Project, un programa del New Deal, que permite trabajar a muchos artistas e intelectuales, como Dorothea Lange, que haba sido contratada por la Farm Security Administration , la agencia de Roosevelt para luchar contra la miseria en el campo. La pareja de Abbott, Elizabeth McCausland, se encargar de escribir los textos para Changing New York, a veces, con tono muy crtico, como el que propuso para una fotografa de 1937 (Gunsmith and Police Department) donde se ve el revlver que anunciaba la armera de Frank Lava apuntando a una comisara. Pero, aunque consigue exponer, la vida sigue siendo difcil para Abbott.

No era una rareza, ni mucho menos, que un fotgrafo se lanzase a capturar la ciudad: Alice Austen ya lo haba hecho, casi por casualidad, a finales del siglo XIX, mostrando los inmigrantes que llegaban a la ciudad, los trabajadores, la vida callejera, incluso (por primera vez!) el mundo de las lesbianas, como despus hara Abbott con la periodista Janet Flanner , Genet, que viva en Pars; con la escritora Djuna Barnes, la poeta y dramaturga feminista Edna St. Vincent Millay, y las editoras Jane Heap y Margaret Anderson , que haban fundado en 1914 la revista literaria The Little Review donde publicaron, entre otros, a T. S. Eliot, Ezra Pound y los primeros captulos del Ulises de Joyce . Esas mujeres retratadas por Abbott formaban parte de su propio mundo, eran quienes haban conquistado un territorio de libertad personal y sexual que la sociedad observaba con sorpresa y que ella documenta, captando la realidad que ella misma vive, un trabajo que parecen celebrar, aunque no sea as, Gertrude Stein y Elizabeth McCausland, en la famosa escena captada en 1934 por un fotgrafo desconocido.

Abbott fotografa Nueva York como si pretendiese hacer un retrato de la ciudad, la convierte en protagonista de la modernidad que est cambiando Estados Unidos y el mundo: para la cultura norteamericana, que metaboliza con pesadumbre y sorpresa los materiales con los que se construye el nuevo capitalismo, que apenas una dcada despus, en la divisoria de 1945, mostrar al mundo su poder, no hay otro lugar donde la prisa de la vida moderna ilustre la profundidad de los cambios, el alocado porvenir que llegaba, con la apresurada construccin de rascacielos, las alturas imposibles del nuevo Manhattan, el Empire State que se culmina en 1931, o el Rockefeller Center de 1938, que Abbott fotografa. Capta tambin el humilde Bowery, entre chinos e italianos, lleno de pobres, borrachos y vagabundos (en fotografas que recuerdan al Arkady Shaijet de Baando a los indigentes, de 1927, aunque no es probable que Abbott la conociese), y despus, durante la guerra lejana de Hitler, apenas motivo de noticieros prescindibles en Nueva York, Abbott fotografa Harlem y Lenox Avenue. Tambin fotografa ms tarde Boston y Baltimore. Al otro lado del mundo, ya en los aos veinte, Aleksandr Rdchenko, Gustav Klutcis, Georgi Petrusov, Arkady Shaijet (con sus composiciones en diagonal) y otros haban iniciado una fotografa que buscaba nuevos enfoques, composicin, una mirada revolucionaria. Las imgenes de estructuras metlicas captadas por los fotgrafos soviticos, tienen el mismo aire de familia que algunas de Abbott, como la que toma en 1935 de la Penn Station (que despus sera derribada para levantar el Madison Square Garden).

Toda esa implcita retrica de la modernidad y los rascacielos se muestra mientras la ciudad vive apresada entre los bajos salarios, la miseria de la Depresin (que fija para siempre Dorothea Lange, robando el rostro triste de la Madre migrante, la Florence Owens Thompson que miraba el futuro con amargura), la corrupcin de los poderosos y el poder de la mafia que ha sido capaz de infiltrarse y comprar voluntades en todas las esferas de la vida y la poltica. Las imgenes de la ciudad moderna conviven con el ambiente opresivo de un New York City Hall capturado por la mafia y por empresarios criminales que compraron al alcalde Jimmy Walker, un hombre implicado en asesinatos y sobornos, situacin que no empezar a remitir hasta la llegada de Fiorello La Guardia, un republicano autoritario que acaba con el corrompido sistema (Tammany Hall) de control poltico de las elecciones en la ciudad. En 1932, cuando Walker se ve obligado a dimitir por corrupcin, hay doce millones de parados en los Estados Unidos, muchos de los cuales viven en una espantosa miseria, pero no son malos tiempos para Henry Ford o Harvey Firestone, que apoyan al presidente Herbert Hoover, que quiere renovar su mandato en las elecciones, mientras organizan grupos de matones para dar palizas a los huelguistas y preparan carreras de velocidad con tractores con las nuevas ruedas de caucho: las ventas de neumticos Firestone se disparan, mientras los trabajadores deben conquistar el derecho a sindicarse, reconocido en la ley pero violado en la prctica: es prohibido por los empresarios en muchas factoras del pas. Ford y Firestone odian a los sindicatos, y en Nueva York y en todas las ciudades del pas sindicalistas, comunistas y militantes de izquierda soportan una dura persecucin.

Ese viciado clima poltico pesa sobre Abbott, que en 1933 empieza a colaborar con Henry-Russell Hitchcock (quien documentaba ​​ con Philip Johnson y Lewis Mumford la arquitectura contempornea, por encargo del joven director del MoMA, Alfred Barr) y con quien perfila fotografas de ciudades norteamericanas y de obras de Henry Hobson Richardson, un arquitecto historicista del siglo XIX que puso en boga el estilo llamado Richardsonian romanesque ; las imgenes tomadas por Abbott servirn para una exposicin en el MoMA sobre la obra de Richardson . Ese mismo ao conoce a la crtica de arte Elizabeth McCausland, y al siguiente consigue exponer sus fotografas neoyorquinas en el Museum of the City of New York.

Empieza a dar clases en la NSSR, The New School for Social Research , en 1934, donde permanece como docente durante casi un cuarto de siglo. Abbot, que haba participado en 1936 en la fundacin de la Photo League para documentar causas sociales y la vida de los trabajadores, con fotgrafos como Aaron Siskind, Margaret Bourke-White, Paul Strand, Edward Weston o Lewis Hine, sentir, como tantos otros, la presin y la persecucin del comit de actividades antiamericanas que se funda en 1938, y que, a principios de la dcada de los cincuenta, en el momento de mayor poder del siniestro McCarthy y de la caza de brujas anticomunista, acusar a la cooperativa de fotgrafos de tener lazos con el Partido Comunista norteamericano, presin que llevar a disolver la Photo League en 1951. Con el inicio de la caza de brujas, el FBI empieza a seguirle los pasos y elabora un abultado dossier sobre ella: la polica conoce su decidida simpata por el Partido Comunista norteamericano.

Desde 1935 hasta la muerte de su pareja Elizabeth McCausland en 1965, Abbott vive con ella en apartamentos contiguos del 50 de Commerce Street, junto al inicio de la Sptima avenida, en el mismo Village donde, despus de la guerra, se instalan escritores como Spender, Isherwood, Auden; all, el poeta londinense vea un barrio de edificios viejos y casas ruinosas de donde surgan los rascacielos que se elevaban hacia el aire como girasoles. Esos gigantescos edificios grises de Abbott tienen la misma aspereza solitaria que los que asoman tras Bertolt Brecht en la famosa fotografa que capt Ruth Berlau en la Nueva York de 1946.

Durante la guerra, Abbott inventa una tcnica fotogrfica conocida como Super-Sight, y funda la House of Photography. En la posguerra, expone en Pars y publica en 1949 su Greenwich Village. Today and Yesterday, con texto del escritor Henry Wysham Lanier, pero no consigue publicar sus fotografas de la Route 1, una carretera que serpentea desde Cayo Hueso, en el estrecho de Florida, hasta la frontera con Canad. A finales de los cincuenta, Abbott trabaja en las fotografas que toma para el PSSC (Physical Science Study Committee), una iniciativa del MIT de Boston para reformar la educacin cientfica, con las que Abbott consigue fotografiar el movimiento de las ondas y con las que obtiene un gran reconocimiento en muchas publicaciones y libros de texto, adems de un salario anual que le permite mayor tranquilidad personal. El optimismo de posguerra convive con la sucia persecucin anticomunista que atiza delirios que haban llevado incluso al suicidio del primer jefe del Pentgono, James Forrestal, y que se incrementan cuando la Unin Sovitica consigue la bomba nuclear, y con la irrupcin del programa espacial sovitico con el primer satlite de la historia de la humanidad, hecho que caus una gran conmocin en las instituciones cientficas norteamericanas, que no podan dar crdito a que la Unin Sovitica se hubiera adelantado en la investigacin del cosmos, circunstancia que Abbott acoge con entusiasmo porque cree que la nueva efervescencia cientfica le ayudar a conseguir encargos. Consigue varias exposiciones itinerantes (The Image of Physics, organizada por la Smithsonian Institution, que recorrer durante un lustro muchas ciudades norteamericanas, en los primeros aos aos sesenta) de sus fotografas, cuyos pies de foto escribir McCausland, quien, como la propia Abbott y su amiga Dorothea Lange, cree que los textos son fundamentales para la comprensin de las imgenes: no las conceban sin textos explicativos. Para ella, la fotografa estaba ms cerca de la literatura que de la pintura. A partir de la dcada de los sesenta, Abbott empieza a tener problemas de salud, su compaera McCausland muere en 1965, y vende su coleccin de Atget al MoMA por una elevada cantidad de dinero. Consideraba a Edward Steichen, responsable de fotografa del MoMA, como su enemigo por su inclinacin por la fotografa abstracta, y tampoco tena en gran estima a Alfred Stieglitz, el fundador de la Photo-Secession . En 1969, forzada por su precaria salud, deja Nueva York para vivir en Maine, en una pequea localidad, Monson, casi en la frontera canadiense, y desde all sigue de lejos el eco de su vida.

El paso del tiempo est ligado a esas imgenes de Abbott, que, a casi un siglo de distancia, se nos antojan pintorescas escenas de una existencia perdida, lejos de la agitacin y la furia en que sus contemporneos creyeron vivir. En su mirada estn los rascacielos, las casas neoyorquinas donde personajes de Hooper se encierran en su soledad pese al frenes de las calles, las tiendas abigarradas de objetos que Abbott documenta como si mostrase la opulencia de la vieja Amrica que estaba desapareciendo, la perdida Mannahatta de Walt Witman (el nombre noble y digno de mi ciudad, rescatado), las palabras de Dorothy Parker enseando las cicatrices oscuras que marcaban a su querida Nueva York y hablaban de la discriminacin racial, de los sujetos mezquinos, pagados de s mismos, a quienes ridiculizaba. Sus retratos de personajes, las imgenes de Nueva York, sus fotografas de ciencia, eran un reflejo de la realidad, que siempre quiso capturar, esquiva con la abstraccin, aunque muchas de sus realistas fotografas cientficas parecan, paradjicamente, puras abstracciones. Capturar el cambio de la ciudad fue uno de sus logros, siempre en busca de la fotografa objetiva, documental. La clebre imagen de Abbott del cruce de Pikecon Henry Street, en Nueva York, en 1935, recoge una calle llena de basura y agua sucia, donde se ve al final de la va el Manhattan bridge. Hoy, Pike Street ha cambiado por completo: los viejos edificios de cinco plantas con escaleras de incendio en las fachadas han sido sustituidos por feos bloques de ladrillo rojo de apartamentos y, junto al puente y el East river, en el 250de South Street, se alza un rascacielos de vidrio azul de dos cuerpos y setenta y dos plantas llamado One Manhattan Square .

En uno de los informes del FBI se acusaba a Abbott de que siempre utilizaba pantalones y de ser lesbiana, acumulando lo que para la polica eran signos de sospecha y vergenza a sus simpatas comunistas, pero ella fue siempre fue una mujer discreta, a quien no gustaba hablar de su vida privada: cont con sus fotografas para dejar la huella de quien era y qu pensaba. Me habra contado la historia de su vida si se lo hubiera pedido, reflexiona Marlowe tras hablar con Terry Lennox, en ese Los ngeles de Chandler tan distinto a la Nueva York de Abbott, aunque ambas eran ciudades capturadas por mafiosos y por tiburones de los negocios que disponan de sus calles y sus vidas, pero Berenice Abbott no lo hizo nunca, y, sin embargo, algo parecido se desprende de sus fotografas y de su autorretrato de 1932, con sus ojos azules y su pelo de flapper o, tal vez, de garonne: parece querer contarnos su vida, aunque apenas vislumbremos una extraa soledad.

Fuente: El Viejo Topo, nmero 376, mayo 2019.

 



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