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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2019

Cinco estrategias de la guerra hbrida en Bolivia

Claudio Fabian Guevara
Rebelin


La cada del gobierno de Evo Morales es un nuevo captulo de la guerra hbrida. Una combinacin de actos de guerra convencional, milicias irregulares y desorden criminal, apoyados en narrativa meditica y accionar diplomtico. Cinco cursos de accin que revelan por qu en Bolivia no hubo una rebelin popular sino una agresin blica altamente planificada.

El golpe de estado en Bolivia no puede explicarse apelando solamente a factores de la dinmica interna del pas. Ms bien, por un conjunto de indicios, encaja perfectamente dentro del continuum de eventos internacionales denominado guerra hbrida, una disputa que tiene por protagonistas principalmente a EE.UU. y Rusia. Esta se extiende por distintos escenarios del planeta: Ucrania, Siria, Libia, Venezuela, Lbano, Nicaragua.

La guerra hbrida se puede definir como una combinacin en un campo de batalla de fuerzas regulares y actores no estatales, ciberataques, tareas de espionaje y propaganda, campaas de desestabilizacin y otras herramientas para deponer gobiernos.

Estrategias de la guerra hbrida en Bolivia

Los anlisis que pretenden limitar el origen de los acontecimientos en Bolivia a particularidades locales, odio racial o decisiones del gobierno depuesto, pasan por alto todas las pistas del planificado diseo que permiti la toma militar del territorio. A medida que pasan las horas, se revelan los perfiles de una operacin organizada desde el exterior, cabalgando sobre rivalidades y divisiones internas de la poblacin local.

Con la colaboracin del andamiaje meditico y los agentes propios en el terreno, la cadena de eventos en el pas andino simul una espontaneidad histrica que desorient a los habitantes y a las audiencias externas. Pero detrs del frrago informativo en torno a la cada del gobierno de Evo Morales, es posible ver los trazos gruesos de la guerra hbrida. El pas se vio conmocionado por una combinacin de milicias irregulares, actos terroristas y desorden criminal, apoyados en una narrativa meditica y un accionar diplomtico que legitimaron y potenciaron la velocidad de los acontecimientos. El objetivo principal fue asestar un gran impacto psicolgico en la poblacin y en la dirigencia boliviana, que permiti el derrumbe en cascada del gobierno en menos de 48 horas.

Si analizamos los hechos, emergen los patrones de una guerra hbrida en Bolivia. No una rebelin popular, sino una compleja operacin de desestabilizacin con ingeniera externa dirigida a derribar el gobierno, confundir a la poblacin y enfrentarla en una guerra civil.

A continuacin, cinco cursos de accin, cinco estrategias propias de la guerra hbrida que diferencian al golpe en Bolivia de los procesos en curso en Ecuador y Chile, y lo acercan a los sucesos vividos en escenarios como Ucrania, Libia, Siria y Nicaragua.

1. Hordas urbanas y tropas irregulares: ciudadanos en el campo de batalla

Amparados en la narrativa de la indignacin popular por un supuesto fraude electoral, milicias criminales tomaron el control de las ciudades. En Cochabamba y otras partes del pas los motoqueros de la denominada Resistencia Cochala utilizaron bazucas y agua con qumicos para atacar a militantes del MAS que intentaban levantar bloqueos en las vas pblicas y restituir la paz. Grupos armados se movieron coordinadamente desde Santa Cruz hacia La Paz y otros puntos estratgicos, segn un plan que no pudo ser espontneo. Esta forma de guerrilla urbana devela un grado de preparacin previa, entrenamiento y financiacin de los grupos de choque.

Los motoqueros -cuidadosamente ocultados en el relato meditico- sembraron el terror en distintas ciudades, y utilizaron hasta ambulancias para trasladar armamento de guerra. Los grupos de choque tomaron la calle y focalizaron su operacin en instituciones del Estado boliviano, persiguieron funcionarios y atemorizaron a la base social de apoyo al gobierno. En todo el pas la superioridad de las milicias criminales se impuso a los ciudadanos de a pie -comerciantes y trabajadores- que pretendieron restablecer la normalidad.

Este proceso cont en un momento clave con el acuartelamiento de la polica que dej una virtual zona liberada al accionar de los paramilitares. Los motines policiales agregaron sinergia a la sedicin para nutrir la logstica de los grupos de choque, que estuvieron en condiciones de aprovisionarse de armamento, vestimenta, chalecos antibalas, radios y otros instrumentos.

La escalada final se produjo con la agresin y extorsin simultnea de ministros, parlamentarios y autoridades comunales, que renunciaron en masa en cuestin de horas. Esto infligi un dramtico giro a los acontecimientos. La extensin y coordinacin de esta operacin demand necesariamente datos de inteligencia y coordinacin militar que no pudo provenir de una revuelta ciudadana comn.

2. Red de ONGs y activistas sicarios como fuente de noticias que validan la revolucin ciudadana

El guerra hbrida se apropia de temticas, tcnicas y consignas tradicionales de la lucha popular, y crea en los territorios target una red de organizaciones sicarias que fungen de ONGs, periodistas independientes y activistas ciudadanos. Esta trabajan en forma coordinada con las operaciones militares para alimentar narrativas noticiosas orientadas a la manipulacin mental a gran escala.

Plantados en el terreno con aos de anticipacin, activistas defensores de Derechos Humanos, ambientalistas y ONG producen un relato falsificado de la realidad, un alud de retorcimientos discursivos y fake news que siembran descontento y falsos planteamientos sobre el origen de los problemas del pas.

Este proceso cont en un momento clave con el acuartelamiento de la polica que dej una virtual zona liberada al accionar de los paramilitares. Los motines policiales agregaron sinergia a la sedicin para nutrir la logstica de los grupos de choque, que estuvieron en condiciones de aprovisionarse de armamento, vestimenta, chalecos antibalas, radios y otros instrumentos.

La escalada final se produjo con la agresin y extorsin simultnea de ministros, parlamentarios y autoridades comunales, que renunciaron en masa en cuestin de horas. Esto infligi un dramtico giro a los acontecimientos. La extensin y coordinacin de esta operacin demand necesariamente datos de inteligencia y coordinacin militar que no pudo provenir de una revuelta ciudadana comn.

3. Black out informativo, y redes sociales naturalizando la violencia

En un escenario de guerra hbrida, la percepcin de la ciudadana de lo que sucede es vital para ganar la batalla. La toma de Bolivia TV por parte de grupos guerrilleros se evidenci como parte de un plan militar. El black out informativo de la emisora oficial permiti optimizar la tarea de la red de medios adictos, que se dedicaron a sembrar la confusin y la desinformacin.

En general, la estrategia de manipulacin masiva en la guerra hbrida se centra en la inversin del sentido de los hechos: Los agresores son presentan como agredidos, y viceversa. Los videos de atrocidades de bandas criminales se muestran como acciones violentas de seguidores del gobierno. Se potencian los mensajes del odio y de soluciones extremas, que validan ante los espectadores del mundo cualquier conclusin violenta.

Esta narrativa en los medios tradicionales se articula con el ciberataque en las redes: bots, trolls y activistas se dedican a inundar Twitter y Facebook con mensajes, memes y testimonios en vivo que escenifican una mentirosa unanimidad anti-gobierno entre la poblacin. Se legitima la barbarie que ocurre en las calles y se invierte la responsabilidad por los hechos, ya que se culpa al gobierno por el clima de violencia.

4. Accionar poltico y diplomtico para potenciar los conflictos y legitimar la sedicin

El conflicto en torno a las denuncias de fraude electoral fue artificialmente montado para crear una narrativa que explique y justifique la rebelin ciudadana. El curso de los acontecimientos permite deducir que no hubo ningn fraude, porque de otra manera, la accin poltica de los ciudadanos hubiera esperado el veredicto de la comisin de la OEA, que estaba previsto para este martes. La actitud negociadora del gobierno no permiti justificar ningn desborde previo, y menos teniendo en cuenta que los representantes de la OEA se presentaron desde el principio como hostiles al gobierno.

La OEA, a travs de Luis Almagro (un pen desembozado de la guerra hbrida contra Venezuela), fue funcional a la estrategia de agitacin social. Primero interfiri en el proceso con opiniones institucionalmente fuera de lugar, como recomendar una segunda vuelta. Luego arroj lea al fuego de las noticias tendenciosas al sugerir una imprecisa manipulacin estadstica. Finalmente se llam a un silencio cmplice inadmisible -hecho que fue resaltado pblicamente por el presidente mexicano Andrs Manuel Lpez Obrador- cuando se produjo la ruptura institucional.

El presidente de EE.UU. Donald Trump coron el men de indicios con su aplauso al golpe, y tambin la negativa de gobiernos alineados con Washington a facilitar el rescate areo de Evo Morales por parte de Mxico.

5. Criminalizacin del gobierno saliente y fomento de las divisiones sociales

La guerra hbrida contra los pueblos del mundo no se plantea el reemplazo de un gobierno indeseable por un gobierno ttere, ni tampoco el descabezamiento de un sector de la sociedad para que gobierne otro. Ms bien, se trata de que no gobierne nadie, y sentar las bases para un desgobierno de tiempo indefinido. Es el fomento del caos ms que la toma del control. Se plantea el diseo de una guerra de perros: mediante agresiones y atentados contra ciertos grupos, se plantan las semillas de un odio profundo entre facciones rivales. En los ltimos das, este proceso toma cuerpo con el inicio de una limpieza tnica y poltica contra las capas sociales que respaldan a Evo Morales, y el encarcelamiento de funcionarios del gobierno derrocado bajo acusaciones sin fundamento. La promesa del cvico Camacho, lder de la sedicin, de salir a la cacera de militantes del MAS es otro ingrediente en esa lnea.

Los desacuerdos en el seno de la coalicin golpista para formar gobierno son parte de un men que incluye fomentar el caos y la ausencia de institucionalidad.

El diseo de la guerra hbrida se orienta a que el Estado implosione por el desacuerdo general y el odio. Se trata de cultivar la percepcin de la comunidad internacional, y entre los propios bolivianos, de que el pas fracasa por culpa de su propia poblacin, dividida en tribus irreconciliables.

Conclusin: El peligro de una guerra continental

El accionar destructivo de las bandas criminales que operan en Bolivia -civiles, policas y militares sediciosos-, tiene una inspiracin fornea. En el fondo, el principal objetivo es humillar al pas, someter a un escarmiento a la poblacin ms combativa, y hacer retroceder dcadas el desarrollo de la sociedad en su conjunto. El ejrcito y la polica, que dijeron negarse a reprimir a bolivianos, ya acta como una fuerza de ocupacin extranjera, apaleando a mansalva a los manifestantes que reclaman por el gobierno legtimamente electo.

La guerra hbrida en Bolivia es parte de una geopoltica mundial mucho ms amplia, donde toda la estabilidad del continente corre peligro. Urge tomar conciencia, ganar las calles y detener la escalada.

Artculo original: https://diariodevallarta.com/cinco-estrategias-de-la-guerra-hibrida-en-bolivia/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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