Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2019

Reflexin a partir de mi experiencia en los cabildos ciudadanos: La tesis de una Constitucin permanente

Javi Dovich
Rebelin


Sin deliberacin no hay soberana, porque -y esta es una cuestin fundamental- la soberana no es una voluntad individual, sino que es una voluntad colectiva Gabriel Salazar  

 

Hace un par de semanas o un poco ms producto de la actual crisis social que vive el pas, se han comenzado a convocar cabildos ciudadanos espontneamente como espacios de reflexin para el debate sobre las causas y las propuestas de salida a la actual crisis que vivimos como sociedad. Como algunos saben, los cabildos en latinoamrica tienen una larga data que se remonta a los tiempos de la colonia cuyo funcionamiento permiti la organizacin de las tareas poltico-administrativas de los primeros conquistadores. Aunque en tiempos normales eran instituciones con una estructura y miembros limitados en tiempos de crisis esta condicin variaba y permita la participacin de un mayor nmero de integrantes, aunque siempre vinculados a los sectores de mayor alcurnia o importancia econmica de la sociedad colonial. Tambin estn presentes en los comienzos de la independencia de Chile cuando durante la dominacin espaola y producto del apresamiento del Rey Fernando VII por parte de Napolen, los criollos se vieron en la obligacin de generar una forma de autogobierno dado el vaco de poder que generaba la ausencia de la autoridad del rey o al menos esa fue la excusa para el inicio de un proceso emancipatorio. As se cre la primera Junta Nacional de Gobierno y deveng todo el proceso posterior de la independencia. Posteriormente los cabildos siguieron existiendo, asociados a la deliberacin y accin del incipiente gobierno criollo, cmo olvidar el famoso Aun hay patria, ciudadanos frase que se le atribuye a Manuel Rodrguez en el cabildo convocado en Santiago luego del desastre de cancha rayada y en el cual, habiendo incertidumbre sobre la sobrevivencia de O`Higgins, y ante la necesidad de un gobierno provisorio, fue proclamado como Director Supremo. Segn el historiador Gabriel Salazar los cabildos abiertos hasta su trmino en la repblica portaliana eran la expresin de gobierno, instancia de deliberacin y accin colectiva, de las comunidades locales sobre su territorio.

Con esta impronta criolla y latinoamericana, la ciudadana busca crearse espacios polticos AUTNOMOS, esta vez abiertos a todos los habitantes de un territorio sin restriccin de origen, edad, patrimonio o cualquier otra variable, para la superacin de la actual crisis econmica, poltica y social que atravesamos. Y es que sin duda esta crisis no es slo econmica y social, sino tambin poltica, dada la alta desconfianza (y con justa razn) de la ciudadana con la clase poltica que dirige actualmente las instituciones del estado, motivada por conocidos casos de corrupcin que evidencian, primero, su condicin como grupo con intereses particulares distintos al resto de los chilenos, y de los cuales se sirve (a travs del voto) para obtener su posicin y manejar sus amplias redes clientelares, y segundo, de su relacin con el poder econmico que la financia, o la recluta transitoriamente en el mundo privado, para cooptarla a sus intereses y mantener su influencia sobre el estado. Por eso destaco la palabra AUTNOMOS No pueden estar ni dirigido, ni tutelados por ellos! Esto es un principio bsico a defender.

As la llamada Mesa de Unidad Social. Organismo que agrupa a 115 miembros de varias organizaciones sociales como No ms AFP, la Central Unitaria de Trabajadores, ANEF, CONFECH, organizaciones de los mbitos de la salud, educacin, y de la sociedad civil como organizaciones feministas entre otras han llamado a la auto-convocatoria de cabildos ciudadanos. Una de las improntas que ha tenido este proceso de convocatoria de los cabildos es la discusin sobre una nueva constitucin como solucin al actual problema que vive el pas y de la Asamblea Constituyente como mecanismo para su elaboracin. No obstante lo anterior, los cabildos rpidamente han abrazado esta idea y se han puesto a discutir ya sobre los elementos que debera tener una nueva constitucin para Chile. As uno de los temas que sali al debate en mi primera experiencia de discusin de grupo en el cabildo es si nuestra reflexin deba centrarse ms especficamente y tcnicamente en los contenidos de la nueva constitucin como origen del problema o ms bien en el conocimiento de las distintas experiencias de los integrantes del grupo y del imaginario de lo que desean como sociedad ms all de los aspectos puntuales. Dicho en trminos ms caricaturescos estaba el grupito de los tcnicos v/s el de los ms hippies (todo esto le da colorido y algo de sana comicidad a esta instancia). Yo debo admitir que asum una postura conciliadora e intent integrar los aportes de ambas corrientes en mi intervencin (esto tambin resulta para m bastante cmico).

En fin, toda la experiencia anterior me hizo reflexionar en Cul es el sentido de este proceso de cabildos que a todas luces aparecen como constituyentes? Es iniciar ya el proceso de elaboracin de una nueva constitucin y realizarlo, a la espera de una discusin posterior de sus propuestas en un rgano de mayor alcance como es una Asamblea Constituyente? O tal vez su funcin est llamada a ser algo ms que un espacio deliberativo acotado de redaccin de propuestas constitucionales? Acaso la sola reunin de personas por el motivo constitucional no es tambin un espacio de conocimiento y reconocimiento mutuo, de articulacin y recomposicin del tejido social, de deliberacin y accin sin el cual ni el inicio, ni el mantenimiento y entrada en vigencia de una nueva constitucin no tiene ninguna posibilidad de imponerse a sus adversarios (lite poltica y poder econmico) sino es por el ejercicio activo de la custodia de sus ciudadanos? Y finalmente No es que los cabildos constituyentes ya son (en este momento) el inicio del traspaso del poder poltico (en el hecho) de la democracia representativa a la participativa dado el vaciamiento de la primera?

As pienso que en el actual proceso de cabildos democrticos constituyentes lo realmente importante es la relacin del sujeto (ciudadano) con el objeto (constitucin), en una relacin permanente de ejercicio del poder de base cuya voluntad plasma el texto constitucional pero que sin el ejercicio permanente de ste, se transformara en un texto vaco y sin armas polticas frente al poder econmico (del 1% ms rico que se aduea del 33% de la riqueza que produce Chile en un ao) y la burocracia de la vieja repblica, que hermanada con este, la encausaran rpidamente a sus intereses o derechamente la abolirn.

O dicho ms en trminos filosficos parafraseando a un destacado profesor de filosofa de la ciencia y poltica chileno Carlos Prez Soto lo realmente existente entre el objeto (constitucin) y el sujeto (ciudadano) es su relacin, a partir del cual la constitucin (el objeto) y el ciudadano (el sujeto) son dos momentos analticos de un mismo proceso. Constitucin ciudadana y ciudadano constituyente slo son dos caras de la misma moneda.

Por supuesto que esta tesis implica un fuerte componente de autocumplimiento. Para que la constitucin sea realmente un instrumento democrtico en su origen y puesta en marcha (algo que nunca ha existido en Chile por el uso de la fuerza del estado) requiere que los ciudadanos ejerzamos nuestro poder deliberativo y de accin en nuestros mbitos de influencia, ya sea en los territorios donde vivimos y/o en nuestros trabajos. Implica que slo la articulacin coordinada y permanente de los constituyentes darn vida a las palabras de la nueva constitucin y la defendern con el poder de la organizacin frente a sus amenazas. Esta es la esencia de lo que he querido denominar como Constitucin permanente. Todo esto con las tcticas de avance y repliegue que se harn necesarias dependiendo de las coyunturas.

La crisis por la que atraviesa el pas es una crisis social profunda, cuyas causas radican en el modelo neoliberal que agudiz la desigualdad, instaur la precariedad para vastos sectores de la poblacin y domin la poltica, que expresa un problema de gobernabilidad para las actuales instituciones de la repblica dado el divorcio que existe ya desde hace varios aos entre sus exponentes y la ciudadana comn y corriente, donde el orden pblico es solo su sntoma ms superficial. Este problema de gobernabilidad (en lo inmediato y en el largo plazo) no puede resolverse sin el traslado, ya en marcha, del poder poltico hacia instituciones donde las redes de la burocracia, enquistada en el poder institucional, pblico y privado, no tengan mayor influencia que la de un ciudadano de a pie, y no vicien y coopten el proceso para usufructuar nuevamente de su posicin (obtenida por la ventaja que le da su relacin incestuosa con el poder econmico). Estas instituciones son los Cabildos AUTNOMOS y su expresin a nivel nacional en una Asamblea Constituyente. Todo esto debiera regirse por un reglamento que asegure la independencia de su funcionamiento y para el cual el parlamento y los municipios pueden actuar de impulsores y facilitadores, pero no de tutores. Insisto en este punto, anta la falta de gobernabilidad de las actuales instituciones, y del ejecutivo en particular, slo es la emergencia de nuevas instituciones como el cabildo abierto la que puede dar gobernabilidad y una salida real a esta situacin. Las viejas instituciones tendrn que elegir si quieren seguir siendo parte del problema o el punto de partida de la solucin (incluyendo al poder judicial).

Por supuesto que existen excepciones al panorama de corrupcin institucional generalizada anteriormente planteado, sobre todo en las ms interpeladas para buscar una salida a esta situacin, como el parlamento o el nivel municipal, donde en este ltimo incluso se han visualizado polticas participativas ligadas estrechamente a la toma de decisiones comunales a travs de cabildos abiertos y plebiscitos, como es el caso de Valparaso, pero mis planteamientos no se refieren a las excepciones sino a la regla de cuyos ejemplos hay muchos, y a la institucionalidad poltico-econmica y social derivada de la actual constitucin que permite esta intrincada relacin entre el mundo de lo pblico y el privado, subordinando el primero al dominio e influencia del segundo.

As, volviendo a nuestro asunto constituyente, en caso de que el proceso de elaboracin de una nueva constitucin se quisiera encausar por las instituciones actualmente existentes (parlamento, municipalidades u otras) slo crecer la ya enorme distancia entre stas y la ciudadana. No digo que no puedan hacer nada, al contrario, slo me refiero que no debieran conducirlo. De lo contrario el problema ser insalvable desde un punto de vista democrtico (a no ser que se caiga en la tautologa tramposa de creer que slo las instituciones existentes expresan la democracia) y a pesar que se pueda tapar el sol constituyente con el dedo de la represin y restaurar el orden pblico a punta de balas (Realmente a esto podra llamrsele orden pblico?) el problema no se resolver y aplazar nuevamente su emergencia, y de seguro recrudecer con la misma o mayor intensidad que antes Les queda alguna duda o ya se les quit el susto del 18/O (18 de Octubre de 2019)? Creen que la gente no reaccionara frente a la ineptitud y actuar criminal de quienes estn en el gobierno? Llegarn tan lejos de usar nuevamente a las FFAA para un nuevo bao de sangre en la historia de Chile con tal de no ceder?

Tal vez hagamos odos sordos a esta tesis del carcter permanente de la tarea constitucional y decidamos como ciudadanos no asumir las consecuencias lgicas y materiales del actual entrampamiento en el que nos encontramos, hacernos los lesos y dejar todo en la vieja cocina poltica. Entonces sepamos que elegimos conscientemente nuestra derrota, la derrota de la democracia y de una sociedad ms justa. Pero si por el contrario la tomamos en serio estaramos asumiendo la tarea de que las complejas circunstancias histricas nos exigen, siendo partcipes activos de los nuevos cabildos, defendiendo y asegurando su autonoma de las actuales instituciones, abogando por la formacin de una Asamblea Constituyente. Todo lo anterior no es incompatible necesariamente con su encuadre dentro del orden legal actual pero s apunta a su superacin. Si no lo hacemos perderemos la oportunidad de construir una sociedad verdaderamente democrtica y evitar, como alguien dijo ;), que un problema no resuelto vuelva una y otra vez sobre nosotros. As si emprendemos nuestra tarea y ejercemos la soberana como sujetos colectivos a travs de la comunidad del Cabildo, ms all del espejismo de soberana individual del voto universal, tal vez resuenen ms fuerte que nunca las palabras de Manuel Rodrguez ante el desastre que amenazaba a la incipiente repblica y hagamos realidad el: An hay patria, ciudadanos.

La nueva repblica es posible y su primer hito debe ser la salida del gobierno criminal que balea a nuestro pueblo que en su mayora son jvenes que pudieran ser nuestros hijos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter