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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2019

Ahora s, guerra civil
El Alto, vanguardia de la revolucin boliviana del siglo XXI

Csar Zelada
Rebelin


Cuando las insurrecciones populares del 2003/2005 (que desarrollaron el derrocamiento de los presidentes Snchez de Lozada y Carlos Mesa, respectivamente), adems del importante rol de la CSUTCB (que comenz la huelga contra el Maya Paya), la COB, cocaleros, y la determinante presencia del proletariado minero, fue el pueblo de El Alto, el que coadyuv tambin, determinantemente, para el derrumbe de los gobiernos neoliberales, y que encumbraron a Evo Morales como el primer presidente indgena de Bolivia por la va democrtica burguesa.

En ese entonces, la represin del Estado capitalista para imponer la venta de gas a Chile (en lo que luego se denomin la Guerra del Gas), haba producido el asesinato de aproximadamente 70 jvenes, nios, mujeres y trabajadorxs, y El Alto, reaccion a travs de la Federacin de Juntas Vecinales (FEJUVEs), y el mtodo de la huelga general indefinida convocada por la Central Obrera Bolivia (COB), convirtindose en el epicentro de la revolucin boliviana. Segn un Informe de DD.HH.La poblacin ocupada industrial ha crecido en 80% en la ciudad de El Alto en los ltimos 10 aos, mientras que en La Paz este crecimiento slo llega al 19%..., dice un informe del PNUD (2003, PNUD Bolivia, pgina 84).

La FEJUVE estaba organizada por distritos (barrios) y la composicin social de El Alto era de una migracin campesina indgena, a la ciudad, en busca de un futuro mejor para su familia. En esta migracin, la clase campesina se convierte en trabajadora (centenas de fbricas textiles, obras de construccin civil, transporte, etc.), o cuentapropista. Se desarrolla as una mutacin cultural quechua/aimara donde los campesinos no pierden los principios fundamentales de su cultura como la organizacin social del Ayllu o el smbolo ancestral de la Wiphala, y ms al contrario, desarrollan una ciudad con sus principios culturales originarios, pero que durante las insurrecciones como las del 2003/2005, salen a la superficie como una especie de Comuna. Esta Comuna, ha originado un debate sobre su carcter y desarrollo.

Para algunos indianistas como Pablo Mamani el movimiento alteo fue un levantamiento indgena popular ("Levantamiento en El Alto: el rugir de la multitud"). Por su lado, algunos marxistas, sealaron, de qu se trata la forma comuna? A nuestro entender consiste en una forma social en la cual las clases sociales no se expresan directamente en sus relaciones de produccin, sino indirectamente en el territorio en el cual viven como vecinos (Crtica del romanticismo "anticapitalista", Roberto Senz, 11/10/04). Por su lado, para Garca Linera, la forma vecino () para condensar conceptualmente esta cualidad territorializada de la accin colectiva en El Alto y La Paz, a la vez indgena como mestiza, obrera como gremial (). Ayuda a precisar la consistencia de las clulas locales que permitieron construir () esa gigantesca y tupida red social con capacidad de paralizar al poder y de recuperar para s la deliberacin de lo que se va a entender por lo comn que une a la sociedad (Garca Linera, folleto "Una semana fundamental", introduccin, La Paz, Muela del Diablo, 2003).

Para algunos incluso, la Comuna de El Alto, tendra semejanzas con la Comuna de Pars de 1871 en el sentido territorial, pero a la vez, fue caracterizado por Marx como un levantamiento obrero francs por su composicin social como trabajadorxs.

Es debido a las razones expuestas que, en el discurso de juramentacin de Evo Morales como presidente de la Repblica en el 2006, el mandatario mencion a El Alto con mucho respeto. Y no es para menos. Si en el 2003, la insurreccin altea desarroll la arenga de guerra civil para que el gringo se vaya, en el 2005, las juntas vecinales, salieron de forma organizada por decenas de miles. Mujeres (con sus nixs), jvenes, varones y veteranos de la guerra del Chaco (con Paraguay), marcharon hacia la Paz, con picos, palas, palos, hondas y fusiles artesanales y muser de la guerra de El Chaco (con Paraguay), respectivamente, demostrando la determinacin que tenan para ir a la guerra civil, a la vez que desarrollaron la Asamblea Popular Nacional y Originaria de Bolivia (APNO-B).

Esta Asamblea, con la participacin de 150 dirigentes y ms de 60 organizaciones representativas del pueblo, decidi, en el 2005, constituir a la ciudad de El Alto como el cuartel general de la revolucin boliviana en el siglo XXI, direccin nica de la asamblea popular nacional originaria como instrumento de poder, y conformar Comits de autoabastecimiento, autodefensa, prensa y poltica, con la finalidad de garantizar el xito de las organizaciones populares organizadas, luchar por la nacionalizacin del gas.

Casi quince aos despus, el pueblo de El Alto, vuelve a irrumpir en la crtica situacin boliviana con un Estado disgregado (entre los militares que no se animan todava a intervenir violentamente en La Paz, pero s en Santa Cruz y donde los golpistas tienen relativa hegemona), y Evo Morales refugiado en Mxico. Esta vez producto de la quema y humillacin (por parte de Camacho y sus agentes policiales), a su smbolo ancestral: La Wiphala; y contra el golpe de Estado. Y bajo un nuevo escenario golpista, agita, ahora s, guerra civil, como si el subconsciente colectivo volviera a la superficie para terminar una guerra civil que estaba pendiente y que no pudo realizarse porque la rabia popular fue canalizada entonces a travs de las elecciones que auparon en Palacio Quemado a Evo Morales.

Acompaados de los Ponchos Rojos (otro smbolo de resistencia), decenas de miles, se movilizaron hacia La Paz, el da lunes, para hacer respetar su cultura milenaria. Los vecinos organizados por distritos empezaron a organizar su autodefensa frente a bandas de saqueadores y la represin contrarrevolucionaria. Las consignas ms agitadas son, ahora s, guerra civil, fusil, metralla, El Alto no se calla, siempre de pie, nunca de rodillas, Camacho, carajo, respeta la Wiphala, Mesa y Camacho, queremos su cabeza, etc.

Fue esta movilizacin la que produjo el miedo de los policas, ponindose a rezar ya que haban sido desbordados por los sublevados alteos en varias zonas de El Alto, Cochabamba y del pas. Y logrando a la vez que el golpismo no pueda juramentar a su nueva presidenta el da lunes. Y es la intervencin de El Alto, la que a motorizado para que otros sectores como los cocaleros o Maestros se sumen al combate convocando marchas para el jueves y viernes respectivamente. No obstante, la COB, sigue asumiendo una posicin pragmtica y desmoralizante de llamar al gobierno a que imponga el orden en un plazo de 24 hrs. En el Cabildo del da lunes se decidi que, se debe restituir la Wiphala en Palacio de Gobierno, as como pedir las respectivas disculpas, el cerco a Plaza Murillo, el rechazo a la presidenta Jeanine Aez, la renuncia de la alcaldesa altea Soledad Chapetn y la libertad para los detenidos.

Inmediatamente, el golpista Luis Camacho, difundi un vdeo pidiendo disculpas por la humillacin a la Wiphala. La presidenta del Beni y de derechas acaba de asumir como presidenta de Bolivia, a la vez que la polica y francotiradores estn disparando a los protestantes. Ya hay varios heridos de bala.

Sin embargo, pese a la posesin de la nueva presidenta del Estado, cuya responsabilidad recay en la senadora opositora, Jeanine Aez, los vecinos de La Paz y El Alto mantienen sus esquinas protegidas con barricadas, con la finalidad de evitar ms hechos vandlicos e inseguridad, redact El Diario (13/11/19).

La contrarrevolucin ha utilizado astutamente la biblia y el dilogo a la vez que la represin. Y sabe que El Alto va a ser una piedra en su zapato. Por ahora, bajan la guardia, pero a la vez van a realizar una campaa de aniquilamiento selectivo de los dirigentes (https://www.bolpress.com/2019/11/11/miles-llegan-a-la-paz-al-grito-de-ahora-si-guerra-civil/).

Un punto a favor de los movimientos sociales indgenas y obreros es que el golpismo est dividido (entre un sector ultra como el de Camacho que quiere imponer su liderazgo y es respaldado por la Media Luna y Bolsonaro- y el de Mesa que qued segundo en las elecciones). Pero, contradictoriamente, un punto flaco del pueblo indgena es que tambin est dividido. El respeto a la Wiphala los est uniendo. Pero como en Ecuador, donde la CONAIE deslind de Rafael Correa, en Bolivia, un destacable sector de la poblacin no quiere ser vinculado con el gobierno del MAS por las polticas pragmticas que han ejecutado (como sucede en Potos donde la concesin de Litio por 70 aos a un consorcio alemn con pocos ingresos para el departamento, gener protestas contra Evo desde antes del 20 de octubre).

Aun con estas contradicciones, el golpe de Estado est uniendo a todos los Alteos y bolivianos. Acaban de llegar a El Alto, campesinos del histrico pueblo de Omasuyos y los cocaleros, y El Mallku tambin ha convocado a marchas para el jueves y viernes, respectivamente. A diferencia de la contrarrevolucin, el pueblo revolucionario boliviano tiene varias victorias polticas/morales como las del 2003/2005, que produjo luego el encumbramiento de Morales como mandatario. Y si no tomaron el poder en el 2003/2005, como en la revolucin de 1952, es porque no tenan su propio partido revolucionario.

Si se reactivaran la APNO y sus resoluciones, seran un paso trascendental en camino a la derrota de la contrarrevolucin y la conquista del socialismo revolucionario andino y amaznico.

Y es que como deca el viejo Marx, algunas veces la revolucin necesita el ltigo de la contrarrevolucin.

 

Csar Zelada. Director de la revista La Abeja y miembro del Comit de Autoabastecimiento de vveres y garrafas de gas de la APNO-B.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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