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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2019

El poder quiere condicionar al prximo gobierno argentino
Existe consenso ideolgico sobre el ajuste y las reaccionarias reformas: Hay necesidad de confrontarlo

Julio C. Gambina
Rebelin


La presin meditica, poltica e intelectual es fuerte para sostener el dogma del pago de la deuda y la buena letra con el mando detrs del FMI: el gobierno de EEUU.

Parte importante de la propaganda del poder insiste en que las autoridades prontas a asumir no deben confrontar con Trump, quien se ofrece como mediador ante el Fondo, al tiempo que apoya y saluda el golpe en Bolivia y la represin en Chile. En realidad, critican la posicin pblica de Alberto Fernndez con relacin al golpe de Estado contra Evo y las gestiones realizadas para el exilio mexicano del presidente y vice del Estado Plurinacional de Bolivia.

La reaccin meditica e ideolgica solicita alineamiento del nuevo gobierno con la poltica exterior de injerencia estadounidense en la regin para lograr apoyo financiero y de esa manera intentan intervenir con sugerencias de que poltica y que gabinete debe conformarse. En rigor, lo que se precisa es autonoma e independencia para resolver las asignaturas pendientes en el pas y as mejor contribuir a modificar una lgica de patio trasero con la que el poder piensa a Nuestramrica desde Washington.

No hay que subordinarse a la lgica estadounidense ni fondomonetarista, sino crecer en autonoma e independencia, aunque ello signifique problemas en el corto plazo. El condicionante del acuerdo con el organismo internacional se impone como si fuera un dato insoslayable e ineludible, sin discutir la posibilidad de confrontarlo e impugnarlo.

Ms que nunca se requiere investigar la deuda, la nueva durante la gestin de Macri y la vieja acumulada desde tiempos de la genocida dictadura.

No debe descontarse la legalidad de los crditos, ni el privilegio a su cancelacin. La investigacin de la deuda es un imperativo para indagar en el uso de los recursos, y mientras ello ocurre debe operar la suspensin de los pagos, como parte constitutiva de una estrategia para el inicio de un nuevo tiempo constitucional desde el 10 de diciembre prximo en Argentina.

Combate al hambre o cancelacin de la deuda

Acaba de difundirse la estrategia en torno a un Consejo Federal contra el Hambre, convocado por Alberto Fernndez, el Presidente electo, rodeado por personalidades y organismos de derechos humanos, sindicales, sociales, empresariales y religiosos, en un arco muy diverso, sealando la prioridad temtica para la prxima gestin.

No son compatibles ambas cuestiones. No se puede compartir el objetivo de cumplir con los acreedores externos y con los internos relativos a las necesidades de alimentacin, salud, o educacin, entre otros muchos aspectos. El hambre est primero y hasta no resolver el problema no debe considerarse otra prioridad.

El pago de la deuda supone el ajuste fiscal comprometido con el FMI, lo que supone achicar an ms el gasto social, cuando en paralelo crecen los intereses del endeudamiento pblico.

Al mismo tiempo, el privilegio al condicionante de la deuda establece el consenso para generar divisas para la cancelacin de las acreencias. Esas divisas se obtienen de promover y exacerbar el modelo productivo sustentado en las exportaciones derivadas del agro negocio o la nueva vedette en los hidrocarburos no convencionales, fractura hidrulica y contaminacin mediante.

El discurso hegemnico del poder asume el crecimiento de las exportaciones para generar excedentes con destino al pago de la deuda pblica y consolidar el poder del capital extranjero asociado a la cpula burguesa local.

Hay consenso entonces en sostener el modelo productivo de insercin subordinada y generar divisas va exportaciones. Es el camino, sostienen, para cancelar una deuda que enfatizamos: es incobrable.

La deuda augura una recurrente y gravosa hipoteca para el conjunto de la sociedad. Se necesita salir de la trampa de la deuda y la especulacin, con el chantaje proveniente del sector financiero que amenaza con desfinanciar al pas, como si el actual financiamiento hubiese servido para resolver necesidades de la poblacin. De hecho, ha sido un mecanismo de fuga de capitales.

El hambre es la prioridad y hacia ese objetivo debe concentrarse toda la energa de la poltica pblica, lo que supone definir polticas especficas de promocin de la distribucin del ingreso, el empleo y la recuperacin del mercado interno. Es la lgica que encadena el conjunto de la poltica econmica.

Qu hacer entonces con la deuda, el FMI y el modelo productivo?

Hay que denunciar lo realizado por el gobierno Macri y la complicidad institucional en estos aos, lo que requiere de un profundo debate en el conjunto de la sociedad.

Por eso se debe confrontar el consenso del poder y transitar una batalla de ideas para ganar un consenso alternativo, para desarmar la lgica especulativa que viene de las reformas financieras y de inversiones externas desde tiempos de la dictadura.

Se trata de un debate a fondo sobre qu es lo que produce el pas y que debe producir, tanto como quienes son los beneficiarios y principales organizadores de ese orden econmico.

La informacin relativa a la estructura productiva en la Argentina, propiciada por el INDEC con fuentes provistas por la Direccin Nacional de Cuentas Nacionales, seala que la produccin primaria (agropecuaria, minera, extractiva en general) ronda el 17% de la actividad econmica. El sector secundario, industria y construccin apenas supera el 19%, con lo que entre ambos sectores se procesa un tercio de la capacidad productiva del pas, sin mencionar el complejo propietario dominado por el capital transnacional. El resto son servicios en torno al 49% e impuestos netos de subsidios por encima del 15%.

Esta estructura de produccin de bienes y servicios debe ser cuestionada, sin perjuicio de analizar en profundidad que tipo de producto (PBI) es el que se genera en nuestro pas.

Adems, se debe cuestionar la propiedad concentrada de ese aparato de produccin de bienes y servicios, tanto como los beneficiarios de la poltica tributaria.

Se trata de una produccin pensada en satisfacer necesidades o es un mecanismo para resolver ganancias y un proceso subordinado de acumulacin de capitales y dominacin social?

Reestructurar el aparato productivo del pas y discutir la propiedad de los medios de produccin requieren de un debate que est muy alejado de la discusin pblica contempornea.

En principio se debe pensar y actuar con lgica de soberana popular para atender necesidades sociales insatisfechas. En ese sentido se requiere cuestionar el destino de la produccin, que reconoce un escaso 13% de inversin, con mnima capacidad reproductiva en una lgica de superacin de la dependencia derivada de la importacin de medios de produccin: maquinarias y herramientas.

Por su parte, el consumo es una variable necesaria para el debate, ya que se trata de un guarismo elevado en la ecuacin macroeconmica, que alcanza al 78%, un 64% el privado y un 14% el pblico.

Hace falta discutir la composicin del consumo privado, y del pblico, para privilegiar la satisfaccin de las imperiosas necesidades de los sectores ms vulnerables.

Cmo financiar un proyecto alternativo y soberano?

La recaudacin tributaria se asienta en un 50% en el IVA, que afecta a los sectores ms desprotegidos; un 30% en Ganancias y el 20% restante en varios impuestos de baja recaudacin.

Es un rgimen de recaudacin regresivo, que debe ser sustituido. No alcanza con la reciente eliminacin del IVA para algunos bienes de la canasta. Hace falta bajar la alcuota y modificar el sentido con merma en la participacin general de la recaudacin total.

Por su parte en el impuesto a las Ganancias se debe eliminar la imposicin a trabajadores activos y pasivos, al tiempo que centralizar la percepcin en las empresas ms concentradas, diversificando los porcentuales en beneficio de las ms chicas.

Segn la AFIP, ms de 200.000 empleadores solo ocupan un/a trabajador/a y son el 36% de los empleadores en el pas, lo que si se extiende a 3 trabajadores suman ms de 300.000 empleadores, que alcanzan a 411.000 con hasta 5 trabajadoras/es. Con ms de 500 trabajadoras/es son apenas un poco ms de 1000 empleadores, la cpula empresarial en la Argentina, sobre quienes debe recaer lo principal de la imposicin sobre Ganancias.

El impuesto a los bienes personales es apenas marginal, por debajo de medio punto porcentual.

Lo que proponemos es discutir el modelo productivo y la estructura productiva y de propiedad, al tiempo que se requiere considerar quien debe financiar el Estado y su poltica econmica en una perspectiva de emancipacin y liberacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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