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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2019

Capital financiero mundial
El neoliberalismo no termin, la lucha sigue

Marcelo Colussi
Rebelin


Un total de 737 accionistas -un 0,123%- controlan el 80% del valor de ms de 43.000 compaas multinacionales. Narciso Pizarro

Robar un banco es delito. Pero ms delito an es fundarlo. Bertolt Brecht

 

Las recientes revueltas populares en diversos pases del mundo (Irak, El Lbano, Egipto, Francia, Hait, Honduras, Chile, Ecuador) podran hacer creer que los modelos neoliberales vigentes estn en crisis, estn siendo derrotados. En realidad, ms que estar en crisis, estn produciendo estragos inconmensurables en las poblaciones, pero para quienes los implementan y se benefician de ellos, no estn en ninguna crisis. Por el contrario, estn sumamente saludables.

No caben dudas que los pueblos que sufren esas polticas ya estn hartos, hambreados, empobrecidos como nunca antes, hastiados de los engaos de los polticos, faltos de proyecto alternativo. Estn desesperados, evidentemente, lo cual los hace salir a protestar en forma visceral. Pero esa energa, ese tremendo descontento, adems de ilusionarnos y hacernos creer que las cosas estn cambiando -estamos esperando ese cambio en forma ansiosa- no encuentra los canales adecuados para transformar la realidad. Los cacerolazos se enfrentan a balas reales, y sin una conduccin revolucionaria con proyecto claro, no puede haber revolucin. Puede haber cambios importantes desde las casas de gobierno con planes de contenido social, como los que promovan el MAS en Bolivia, o el PT en Brasil. Pero por la va de las democracias formales no se pueden consolidar las transformaciones. Con esos dos ejemplos podemos ver cmo terminan las cosas. Pero s, como hay mucho malestar en la gente, definitivamente hay ebullicin, hay protestas, hay movilizaciones.

Como bien lo dice Susana Merino: El planeta se ha transformado en una enorme caldera donde se cocina un guiso para pocos y en la que sin orden ni proporcin se mezclan los ms inslitos e imprevistos ingredientes creados por el ser humano: divisas y otros muy diversos derivados financieros tales como SWAPS, acuerdos a futuro (forward) OTCs (operaciones over de counter), CDS (Credit Default Swaps, o permutas de incumplimiento crediticio), los CFD, los contratos de futuros, los bonos estatales, los fondos de inversin y las opciones, calificados todos como armas de destruccin masiva, instrumentos en suma puramente especulativos y en permanente ebullicin que segn el premio nobel de economa Maurice Allais han convertido al mundo en un enorme casino destinado a sustentar la pleonexia, como llamaban los griegos al insaciable apetito de riquezas que Platn calific como verdadera enfermedad moral, generando un potaje en permanente ebullicin al servicio de un reducidsimo ncleo de seres humanos.

Para saber dnde estamos parados y qu procede en consecuencia, es importante no perder de vista la situacin real. Anlisis concreto de la realidad concreta , podra decirse. Es decir: anlisis muy exhaustivo de cmo estn las cosas, cmo marcha el mundo, y qu se puede -o qu se debera- hacer para intentar cambiar su curso.

Por lo pronto, la globalizacin neoliberal que se ha impuesto estas ltimas dcadas, definitivamente est muy viva, no ha muerto. Los muertos que vos matis gozan de buena salud . Los megacapitales financieros que manejan buena parte del mundo (excluidas China y Rusia, y algunos otros pases que no caen bajo su gida: Cuba, Norcorea, Irn, Irak y Libia cuando lo intentaron) estn cada vez ms robustos. El monstruoso, infame y vil golpe de Estado en Bolivia (principal fuente mundial de litio, gran reserva de hierro, de zinc, de gas natural, tras todo lo cual van esos capitales) lo demuestra en forma palmaria.

Seamos racionales en el anlisis y no nos dejemos ganar por la pasin espontnea: las protestas que se dieron en buena parte del mundo fueron importantes rebeliones que marcan el camino, sin dudas, pero que no lograron conmover los cimientos de la estructura capitalista mundial. Ningn presidente fue removido de su cargo (Evo Morales s), y los megacapitales globales no perdieron un centavo (y ahora caern como buitres sobre las reservas minerales del Estado Plurinacional de Bolivia).

Qu son esos megacapitales que establecen los planes neoliberales de los que casi nada puede escapar? Son los verdaderos dueos del planeta, de sus recursos naturales y de sus poblaciones. El mundo del libre mercado (el mundo libre se le llamaba durante la Guerra Fra, en oposicin al reino de las tinieblas del infierno socialista) se mueve en torno al dlar. Irak, con Saddam Hussein a la cabeza, y la Libia de Mohamed Khadafi (a la sazn, pas con el menor ndice de pobreza en toda frica) intentaron salirse de la esfera del dlar vendiendo su petrleo en otra moneda, y ah estn los resultados: muertos ellos, sus pases invadidos y sus sociedades en crisis.

El dlar es fijado por el llamado Banco Central de Estados Unidos, que es el pas donde oficialmente se imprime esa moneda. Pero en realidad, ese Banco Central es otra cosa; toma el nombre de Sistema de la Reserva Federal (en ingls: Federal Reserve System , tambin conocido como Reserva Federal o, ms comnmente, como FED), aunque ni es reserva ni es enteramente federal. No es Reserva, porque por ley no mantiene ningn fondo en reserva, y no es estrictamente Federal, por cuanto es un banco pblico-privado, con participacin de la gran banca empresarial privada.

La FED es quien fija la poltica monetaria de Estados Unidos y, por extensin, del mundo, emitiendo dlares a mansalva, con el respaldo, finalmente, de las fuerzas armadas (las de Estados Unidos y las de la OTAN).

Los megacapitales que fijan la marcha del mundo, es decir: el mbito financiero global, tiene hoy da un poder pavoroso, inconmensurable. Mientras que la masa mundial de bienes se ha cuadriplicado en estos ltimos 30 aos, la masa monetaria se multiplic por 40. Es decir: los bancos, los megabancos con poder mundial, tienen un control desmedido del planeta. Desde hace varias dcadas el capitalismo productivo fue dando lugar a un capitalismo basado crecientemente en la especulacin financiera. El mundo del dinero especulativo fue desplazando en su desarrollo a la industria, as como la industria dieciochesca desplaz a la produccin agropecuaria - fuente principal del modo de produccin feudal - en tanto dominadora de la escena sociopoltica.

Hoy da esos capitales financieros tienen una preponderancia definitoria, marcan el rumbo planetario , definen la arquitectura del sistema global. Son transnacionales, se mueven a velocidades de vrtigo, invierten en lo que d ganancias, no tienen sentimientos ni espritu solidario (acaso el capitalismo podra tenerlo?). Manejan sectores cada vez ms crecientes del mundo, invirtiendo muchas veces en el aparato productivo de bienes fcticos - industria, servicios, comercio - controlando integralmente los circuitos capitalistas (materias primas, elaboracin, distribucin, mercadeo), siendo quien aporta las grandes sumas de dinero necesarias para generar la produccin en su conjunto.

La OTAN es la instancia militar mundial (de Estados Unidos y de Europa Occidental) que sostiene a todo el sistema del petrodlar, obligando bajo amenaza militar a los diversos pases a comerciar en esa moneda. Quienes se salen de ese sistema son declarados miembros del Eje del mal (y eventualmente destruidos). Es por este motivo que ms de tres millones de soldados estadounidenses estn acantonados en casi 1,500 bases militares dirigidas por Washington a lo largo y ancho del globo, en 120 pases. Para qu? Para cuidar a esos megacapitales y a los ostentosos privilegios de sus propietarios!

Esos inconmensurables capitales tienen nombre y apellido: son los poderosos grupos econmicos que dirigen las finanzas mundiales, y a travs de sus bancos, con los llamados fondos de inversin, manejan incontables empresas multinacionales dedicadas a todos los rubros: energticos, armamentos, alimentacin, comunicaciones, transportes, industria qumica. Entre los ms connotados se encuentran Goldman Sachs, Rockefeller, JP Morgan , Loeb Kuhn, Lehman, Du Pont, Rothschild, Warburg, Lazard, Israel Moses Seifs.

Manejando las finanzas internacionales del mundo capitalista (ahora enfrentados a los grandes capitales chinos), tienen como organismos operativos a los brazos tcnicos de Bretton Woods: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. El dlar intenta seguir mandando, y las polticas neoliberales que vienen aplicndose desde los 70/80 del siglo pasado, siguen impertrritas, ms all de las protestas que actualmente vemos. Los imperios econmicos estn interesados en promover el endeudamiento de los gobiernos. Cuanto ms grande es la deuda, ms costosos son los intereses. Pero adems pueden exigir al presidente de turno privilegios fiscales, monopolios de servicios, contratos de obras, etc. Si este gobierno no acepta, provocarn su cada, promoviendo disturbios y huelgas que al empobrecer a la nacin los obliga a claudicar ante sus exigencias , tal como perfectamente lo dijera el historiador estadounidense Carroll Quigley. Se mueven con pasos muy finamente estudiados, saben lo que hacen y dnde quieren llegar y, de momento, parecieran tener casi todo el planeta bajo control.

El neoliberalismo, lamentablemente, no est derrotado, no est de salida. Los pueblos estn diezmados, sin dudas; los capitales no. Aunque apoyemos fervientemente todo alzamiento popular, no podemos decir que esas polticas estn derrotadas, ni en vas de serlo muy prontamente. Los recursos naturales del mundo siguen siendo saqueados por ese capitalismo voraz, y cuando se intenta defenderlos con espritu nacionalista: golpe de Estado, como el recin acontecido en Bolivia, o ahogo insoportable, como en Venezuela. Con China y con Rusia no se meten porque el poder militar de estas potencias se los impide. Pero ganas no le faltan.

Cuando en 1963 el presidente de Estados Unidos John Kennedy, que no era socialista precisamente, intent transformar la FED con un famoso decreto presidencial ( Executive order number 11110 ), evitando que fuera ese banco quien emitiera los dlares, para pasar a hacerlo el gobierno central (ahorrndose as los intereses que Washington debe pagarle a esa banca privada al contraer crditos), al poco tiempo fue asesinado. Y todava no existan formalmente lo que ahora llamamos neoliberalismo.

Con todo lo dicho no se quiere restar importancia a las protestas populares que se han encendido recientemente. Por el contrario, ese es el camino: la insurgencia popular, el levantamiento de los pueblos. Pero sin proyecto organizado y conduccin certera no se pasa de los cacerolazos, no se conmueven las polticas trazadas. El neoliberalismo, mal que nos pese, est demasiado firmemente enraizado. Pero la lucha sigue.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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