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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2019

La solucin no est en la poltica

Jaime Richart
Rebelin


La solucin posible est en la filosofa y en la economa. Si bien es la poltica luego la encargada de aplicarlas...

Por ello, no esperemos gran cosa de esta coalicin si no aborda un decidido cambio de paradigmas. El paradigma es una teora cuyo ncleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver el problema y avanzar en el conocimiento. As pues, la nica posible solucin pasa, primero por cambiar la filosofa del concepto de "unidad territorial (y de paso, de rotura), y segundo por cambiar el paradigma econ mico. El cambio de ambos, filosof a de la unidad y paradigma econmico, equivale a allegar al enfermo esperanza de cura de un cncer, con la extirpacin del tumor...

Una de las personas, no sospechosa de izquierdismo precisamente que avanza una de esas dos necesidades, es Ana Botn, presidenta del Banco Santander. El capitalismo ha sobrevivido porque se ha adaptado a los cambios. Ahora deber volver a hacerlo. Debemos reformar el capitalismo y pensar ms all del accionista. Si los inversores se limitan a medir trimestralmente el beneficio por accin, no va a funcionar. Es necesario conjugar los intereses de todos, tambin el de empleados, clientes y el conjunto de la sociedad. Son algunas de sus frases en la direccin que apunto sobre la extirpacin del tumor que es el capitalismo desbocado; un tumor en fase de metstasis que amenaza no slo a Espaa sino al mundo entero. Mxime teniendo en cuenta que el mundo en general y mucho menos Espaa, no quiere comunismo...

Por eso, si la coalicin, por la presin de los poderes econmicos y financieros, se va a ver precisada a seguir la senda del capitalismo neoliberal (en fase terminal efecto de su propio xito), se activar el no funciona de Ana Botn aplicado a medir trimestralmente el beneficio por accin. Si persisten, tanto el modelo econmico como el nervio del rgimen del 78 y el rechazo de otro paradigma que comporta medidas ms igualitaristas y menos humillantes para los trabajadores; si a la propiedad privada se le sigue asignando un valor muy por encima del valor material y moral de la propiedad colectiva; si sigue la energa en manos privadas para alojar a polticos; si el poder poltico pero tambin la justicia siguen tratando la unidad territorial como hasta ahora pese a que las entidades geogr icas estn desmembradas a causa de la escasa coherencia entre las partes que han sido unidas a la fuerza, y otra serie de vicios de la presente democracia de cartn, el fracaso est asegurado antes de ponerse en marcha el o los pactos.

La filosofa poltica (porque lo es) del concepto de unidad territorial ahoga la convivencia y enerva el sentido comn. Por ello si se ofrece a los catalanes un referndum conforme al art culo 149 de la Constitucin y se indulta a sus siete gobernantes, se extirpar ese tumor. Por otro lado, la economa al uso lo devora todo, siendo la poltica la primera presa deglutida al estar subordinada a la economa. As es que la nica manera de trabajar la esperanza del presente y de futuro slo puede estar, como dice Botn de otra manera, en la sinergia entre todos los agentes sociales para cambiar casi sbitamente el paradigma economicista. La estabilidad poltica no puede pues esperarse de la propia poltica. Hay que buscar la estabilidad fuera. Tanto en la filosofa de otra clase de unidad ms all de la rgida y forzosa que viene del franquismo, como en el modo de aplicar una economa basada en una real justicia distributiva y en la renuncia al ansia del beneficio desmedido. Slo sobre ambos pilares podr afrontarse con garantas el camino de la Nueva Espaa. Una vez as comprendidos, tanto esa filosofa como la economa transformada, mirando todos hacia ambos objetivos, llegarn por s solos el despertar a la necesidad de una reforma de la Ley Electoral y la conveniencia de un referndum sobre la monarqua o la repblica que disipe las dudas permanentes sobre la forma de Estado de este inmaduro pas.

Soy consciente de que planteadas as las cosas el proyecto suena a cuento de la lechera. Pero las sociedades slo cambian verdaderamente de dos maneras: a golpe de revolucin o por la sbita lucidez de la minora de los dominantes que dirige los sentimientos de las masas, al tiempo que los convierte en sus instrumentos. Por eso me parece crucial el despertar de Ana Botn... Pero en esto soy tambin escptico, pues el intento de sustituir el poder real por el poder de las ideas est condenado por el momento al fracaso.


Jaime Richart, Antroplogo y jurista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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