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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2019

El envase humano

Gustavo Duch
Palabreando


Los sueos ms inimaginables del ser humano, poco a poco, van cumplindose. Aunque no tenemos alas, volamos, y dicen que hemos llegado hasta la Luna. Aunque estemos a miles de kilmetros de otra persona, nos comunicamos con ella al instante y en tiempo real con absoluta facilidad. O podemos llevar encima, sin ningn sobrepeso, toda una filarmnica y escuchar sus melodas con una sola pulsacin. Pero queremos ms. Por eso hay mucha ciencia dedicada a las mejoras de nuestro chasis, en bsqueda de cuerpos humanos a los que no les pase el tiempo, que no llegue nunca la vejez. Cuerpos detenidos en una eterna juventud, que sean inmortales. Que nada pueda degradarlos, que seamos de un material incorruptible.

Y en esta asignatura tambin avanzamos a pasos agigantados. Porque si lo que indican muchos estudios es cierto, es fcil predecir que, a corto plazo, la materia principal de la que estar hecho nuestro cuerpo tendr exactamente las caractersticas deseadas: moldeable, resistente a la corrosin, no biodegradable, flexible y muy muy perdurable. Como comemos mucho plstico, es lgico pensar que nos convertiremos en cuerpos de plstico.

Un avance impensable que recientemente ha corroborado el Grup de Recerca en Epidemiologia Clnica i Molecular del Cncer del Institut Hospital del Mar dInvestigacions Mdiques (IMIM), dirigido por el Dr. Miquel Porta. Analizando las muestras de orina de 20 personas voluntarias en bsqueda de 27 compuestos derivados del plstico, han encontrado 20 de ellos en todas las muestras. Una muestra pequea pero un resultado absoluto.

Parece ser que una parte importante de esta plastificacin de nuestro cuerpo llega por la ingestin de alimentos expuestos al plstico, que no nos equivocamos al afirmar que, en nuestro sistema alimentario convencional, son prcticamente todos. Agua, alimentos frescos como la carne, la fruta y las hortalizas, los procesadostodo va bien cubierto de varias capas de plstico. Otra parte significativa deriva de comer alimentos que no solo llevan plstico por fuera, lo llevan tambin en su interior. Nos referimos a los alimentos llegados del mar, donde el plstico representa, en el caso del Mar Mediterrneo el 95% de los residuos que flotan, segn explica la organizacin WWF. En total, anualmente, excretamos sobre el Mare Nostrum, entre 70.000 y 130.000 toneladas de microplsticos y entre 150.000 y 500.000 toneladas de macroplsticos, el equivalente a 66.000 camiones de la basura. Una preocupacin que en el caso de Barcelona cobra an ms importancia. cuando investigaciones del Instituto de Ciencias del Mar, revelan que en sus zonas de pesca, la basura puede suponer hasta el 38% de la captura en las redes.

Esta metamorfosis a seres de plstico no parece buena para la salud pero ganaremos desde el punto de vista ecolgico ya que al morirnos no ser necesaria la incineracin, nos echarn el contenedor amarillo para su posterior reciclado. El Homo Plasticus, un avance ms de nuestra modernidad.

Fuente: https://gustavoduch.wordpress.com/2019/11/17/el-envase-humano/

 



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