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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2019

Sindicalismo y ecologa
Empleo, medio ambiente y crisis del planeta

Aviva Chomsky
Viento Sur


En este artculo, Aviva Chomsky propone una aclaracin sobre las controversias nacidas en la izquierda estadounidense inmediatamente despus de la publicacin de la resolucin llamada Green New Deal por dos parlamentarios salidos de la izquierda del Partido Demcrata. En especial, en la izquierda sindical y la ecologista. Ms que presentar las tensiones que marcan las relaciones entre el movimiento sindical y el movimiento ecologista como si fueran el reflejo de unos intereses irreconciliables, Aviva Chomsky aclara aqu el papel de los medias conservadores estadounidenses en la construccin retrica de esta divisin.

Al contrario de la sempiterna cantilena del discurso que asegura que las preocupaciones medioambientales soportadas por las personas asalariadas chocara inevitablemente con el dilema empleo contra medioambiente y que no hay alternativa a este antagonismo, propone identificar los puntos de convergencia que contribuyen actualmente a la creacin de una causa comn eco-sindical.

Aviva Chomsky es una historiadora estadounidense, profesora de la Universidad de Salem (Massachussetts). Especialista en historia del trabajo en el espacio latinoamericano, contribuy especialmente a elaborar una historia conectada, y despus una historia global, del trabajo estudiando las migraciones laborales entre Amrica del Sur y Estados Unidos. Sobre todo, contribuy a trabajar en acercar historiogrficamente la historiografa del mundo del trabajo a la historia medioambiental con la publicacin de una obra destacable en 2008: Linked Labor Histories: New England, Colombia, and the Making of a Global Working Class [1].

***

Con el problema de las altas temperaturas [2], de fenmenos meteorolgicos extremos [3], o del deshielo [4], el planeta se parece cada vez ms a un terreno de registros (record territory) mientras que el ritmo alcanzado por el cambio climtico supera todos los pronsticos. En esta situacin, en un pas cuyo presidente y la administracin parecen obstinarse en hacer todo lo imaginable para que la situacin empeore, el Green New Deal (GND) representa al menos una modesta oportunidad de trazar otro camino.

El GND es la resolucin [5] introducida en febrero pasado en la Cmara de Representantes por Alexandria Ocasio-Cortez (electa demcrata por Nueva York) y Edward Markey (electo demcrata por Massachussetts). Como era de esperar, la propuesta se encontr rpidamente en el centro de atencin de la derecha. Sin embargo, tambin suscit controversia en la izquierda. Se habra podido pensar que que los sindicatos obreros y las organizaciones medioambientales iban a defender con entusiasmo una gran inversin federal en empleos decentes y una transicin justa para abandonar las energas fsiles. Pero, el movimiento sindical apoya o se opone al GND? Y qu dicen las organizaciones ecologistas? Si alguien no tiene una respuesta clara, no es la nica persona.

La resolucin, de 14 pginas, defiende una movilizacin nacional, social, industrial y econmica a una escala sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial y el New Deal. Su objetivo: reducir las emisiones de carbono a un equivalente-cero (net zero) en una dcada garantizando un nmero significativos de nuevos empleos y una proteccin social a trabajadoras y trabajadores estadounidenses. Al leerlo, se ve que se trata de un intento de superar las divisiones histricas entre el movimiento obrero estadounidense y los movimientos ecologistas, articulando una defensa de los buenos empleos y una proteccin social de trabajadores y trabajadoras con objetivos medioambientales tan evidentes como necesarios.

En esta perspectiva, la propuesta del GND es mucho ms ambiciosa que las modestas decisiones del Acuerdo Climtico de Paris o de otros acuerdos internacionales. El GND define objetivos concretos que son al mismo tiempo especficos y realizables sobre control del cambio climtico, articulando claramente esto con los derechos sociales, el derecho al trabajo y los derechos medioambientales. Reconociendo la urgencia de un cambio sistemtico en trminos eufemsticos, llama a una especie de movilizacin nacional de una amplitud que la poblacin estadounidense no haba conocido desde la Segunda Guerra Mundial. Dicindolo as, parece una iniciativa que los movimientos sociales y ecologistas deberan apoyar naturalmente, sin ninguna reserva. Sin embargo, la historia de estos movimientos est jalonada al mismo tiempo por incomprensiones y desacuerdos reales sobre diversos desafos, a los que en adelante deben enfrentarse. Y los medias contribuyen a exagerar la oposicin del movimiento sindical a esta propuesta, ignorando lo que las organizaciones ecologistas tienen que decir. Una de las controversias a propsito del GND se refiere a la importancia futura de las energas fsiles. Algunas organizaciones ecologistas piensan que este tipo de recursos energticos no tienen sitio en nuestro futuro y que deben quedar bajo tierra. Citan trabajos cientficos sobre el clima y aseguran la urgente necesidad de aceleracin hacia una reduccin drstica de las emisiones de carbono. No obstante, el GND evita referirse directamente a las industrias fsiles. En realidad, no utiliza el trmino energa fsil.

Visto desde otra perspectiva, algunos sindicatos esperan que las nuevas tecnologas como la captacin, la explotacin y el almacenaje del carbono (CCUS, en ingls) pueda convertir estas energas en ms eficientes y ms limpias. Aseguran que la adicin de carbono a la atmsfera podra reducir significativamente o permitir una relativa compensacin de las emisiones que permitira a la humanidad seguir quemando gas, petrleo, incluso, carbn y de esta forma, preservar los empleos en estos sectores. Adems, los sindicatos tambin tienen otras preocupaciones. Por ejemplo, tienen tendencia a ver con escepticismo las promesas de una transicin justa de la GND a favor del sector obrero de las energas fsiles que ser obligado a reconvertirse, recordando la pesada carga que recay sobre las plantillas obreras y sobre sus comunidades cuando en el pasado las industrias cerraron. Tambin temen que si no se benefician de la proteccin y la regulacin del comercio internacional, las industrias contaminantes, sencillamente, se contenten con exportar sus emisiones antes que reducirlas. En la medida en que el GND aparece ms como una declaracin de intenciones que un plan definitivo, sus argumentos carecen de precisin y de respuestas claras cuando trata los grandes retos. Segn el texto de esta propuesta, la orientacin necesaria para la realizacin de grandes objetivos debe ser elaborada mediante consultas, colaboracin y cooperacin transparentes e inclusivas reuniendo las comunidades ms expuestas, las ms vulnerables, los sindicatos, las cooperativas laborales, grupos de la sociedad civil, el mundo acadmico y el mundo de la empresa. Tanto los sindicatos como las organizaciones ecologistas ya fueron movilizadas para asegurar que sus voces sean escuchadas en este proceso.

Las fuerzas de la derecha se apresuraron a ridiculizar pblicamente el GND calificando la propuesta no solo de irreal sino tambin de profundamente antiestadounidense. En estas circunstancias, no es sorprendente que un reciente sondeo [6] indique que un 69% de los republicanos y solamente un 36% de los demcratas se consideren muy informados sobre este tema. De la misma forma, el 80% de los republicanos se consideran ya muy opuestos al GND mientras que solo el 46% de los demcratas lo apoyan mucho. El 40% de la gente encuestada [7] seala que ha escuchado valoraciones ms bien negativas sobre el tema, mientras que solamente el 14% han escuchado valoraciones ms bien positivas. Una de las razones de esta diferencia reside en el hecho de que la Fox News dedic a este tema ms ms tiempo [8] que cualquier otra cadena de informacin televisada. Adems, el presidente Trump, naturalmente, entr en el debate, tuiteando [9] que el GND llevara a eliminar los aviones, los coches, las vacas, el petrleo, el gas y los militares. Semejantes afirmaciones aunque sean fantasiosas, fueron ampliamente difundidas. Pero tambin los medias transmitieron mayoritariamente valoraciones negativas.

El discurso de la derecha, al igual que el de los media, difundi la idea segn la cual, los sindicatos tienen una oposicin frontal al GND, frecuentemente exagerando y deformando la naturaleza de esa oposicin. Para entender en serio las posiciones sindicales as como las preocupaciones ecologistas, hay que recurrir a la lectura de las publicaciones radicales en internet o buscar en las webs de las organizaciones ecologistas.

Los media, el movimiento sindical y el Green New Deal

El Washington Examiner [10], Fox New [11], y otros titulares de derechas se mostraron encantados cuando representantes sindicales, como Richard Trumka, el presidente [12] de la AFL-CIO, criticaron [13] o expresaron sus reservas respecto al GND; algo sobre el que otros grandes medias [14] se explayaron [15]. Sin embargo, la posicin sindical es significativamente ms compleja de lo que tienen a bien decir.

En una entrevista de una hora de duracin en el Club Econmico de Washington en abril -presentado por el Examiner bajo el titular [16] La AFL-CIO se opone al GND, Trumka dedic menos de 30 segundos a responder a una pregunta sobre este asunto. Preguntado sobre si apoyaba el GND, respondi: no en su redaccin actual... Porque no fuimos consultados durante el proceso y los intereses de los trabajadores y trabajadoras no se integraron totalmente. Por eso quisiramos que se hagan muchas modificaciones para que quienes trabajan y nuestros empleos estn protegidos en este plan Esto no se corresponde exactamente con un rechazo incondicional.

Su breve reaccin encontr eco en una carta [17] enviada en marzo por el comit de energa de la AFL-CIO a Ocasio-Cortez y Markey firmada por los presidentes del sindicato de la minera (United Mine Workers) y de las elctricas (International Brotherhood of Electrical Workers). Entre otras informaciones, protestan contra la ausencia de voces sindicales en la elaboracin de esta propuesta. Insisten sobre el riesgo de la prdida de empleos y sobre el hecho de que el GND no est sustentado en un enfoque basado en la ingeniera para responder al cambio climtico. Esto refleja las esperanzas sindicales en el perfeccionamiento de la tecnologa que pudiera permitir a Estados Unidos responder a los objetivos climticos mientras continen extrayendo y consumiendo energas fsiles (conservando de esta manera los empleos en este sector de la economa).

El senador republicano de Wyoming, John Barraso, un viejo aliado de las industrias del carbn, del petrleo y del gas y un feroz antisindicalista [18] en sus votos en el Congreso, fue el primero en desvelar la existencia de esta carta en un tuit [19] que titulaba: La AFL-CIO, que representa 12,5 millones de trabajadoras y trabajadores e incluye 55 federaciones sindicales vapulea la Green New Deal. Tambin fuerzas de derechas as como los medias de masa estuvieron de acuerdo con esta interpretacin. El Washingron Post, por ejemplo, titul su artculo [20] La AFL-CIO critica el GND mientras que el Examiner calific [21] a la federacin como la mayor adversaria de esta resolucin.

Sin embargo, en estos artculos faltan dos informaciones. En primer lugar, los miembros del comit de la energa de la AFL-CIO salen solo de ocho federaciones, la mayora estrechamente dependientes de la industria de las energas fsiles. En segundo lugar, la propia carta era mucho ms matizada de lo que la cobertura meditica sugiere, e incluso las personas firmantes estaban lejos de se unnimes. Es cierto que uno entre ellos, Terry OSullivan, el presidente de Laborers International Union of North America [22], asegur que l era radicalmente contrario al GND considerando [23] que era exactamente como no se deba abordar las infraestructuras y el cambio climtico. Escribe que unir estos retos podra provocar un desastre econmico y social. Al contrario, en un artculo que fue ignorado por los medias y titulado El sindicalismo toma partido por la GND, otro firmante, el presidente del sindicato metalrgico, (United Steelworkers), Leo Gerard, consideraba que esta carta en realidad apaoyaba el GND.

La carta [24] del comit de energa expone una visin singular de la forma de responder a la crisis:

el desarrollo y el despliegue de tecnologas como la solar, la elica, la nuclear, la hidroelctrica, la captura y uso del carbono, el almacenamiento de bateras, los trenes de alta velocidad, restringirn o eliminarn las emisiones de carbono. Sabemos que el aumento de la produccin de gas natural disminuy las emisiones en el sector de la energa y ofrece una nueva oportunidad para la construccin de empleos industriales. Debemos invertir en la eficiencia energtica de los sectores industriales y comerciales, poner en orden y renovar las escuelas y los edificios pblicos y volver nuestras comunidades ms seguras y resilentes. Todas estas inversiones deben acompaarse de de normas rigurosas en el mbito del trabajo y los suministro para apoyar los empleos sindicados que apoyan las familias de clase media.

Todo esto indica una sintona con la terminologa del GND, puesto que sta tambin acepta reforzar la eficiencia energtica, hacer reformas y mejoras en los edificios y asegurar las garantas para las personas trabajadoras. Las diferencias parecen tenues pero hay que mencionarlas. De entrada, el comit de la energa insiste sobre las inversiones en nuevas tecnologas de captura, explotacn y almacenamiento de carbono (CCUS), mientras que el GND defiende [25] nicamente para soluciones low-tech que han hecho pruebas para aumentar el almacenamiento de carbono en el suelo, como la proteccin de las tierras y la reforestacin. Por razones evidentes, los CCUS son la solucin favorita [26] de las industrias fsiles [27]: es una tecnologa ambiciosa que necesitar inversiones federales enormes en las grandes empresas de la energa y que ofrece la promesa (incluso ilusoria) de que las energas fsiles an podran ser extradas y consumidas. Numerosas organizaciones ecologistas aseguran [28] que este desarrollo no es solamente un regalo a las empresas fsiles sino que una burda distraccin respecto al verdadero reto que consiste en poner fin a los usos del petrleo, del carbn y del gas.

La carta del comit de energa defiende a rengln seguido el uso del gas natural como un medio para ir hacia una reduccin de las emisiones de carbono; es verdad que el gas natural emite menos carbono que cuando se quema carbn o petrleo. En realidad, hasta hace poco, la transicin de las centrales trmicas de carbn hacia centrales que utilicen gas natural cumplieron un papel para reducir ligeramente [29] las emisiones estadounidenses. Aunque el gas natural es una energa fsil: conforme ms lo quemamos, ms contribuimos al cambio climtico. De ninguna manera entra en la categora de los recursos energticos limpios, renovables y sin producir carbono que define el GDN. Hay que recordar que durante ms de una dcada de reduccin de sus emisiones, Estados Unidos sigui emitiendo mucho ms gas [30] invernadero por persona que la mayora del resto de pases y en los dos ltimos aos, sus emisiones de dixido de carbono volvieron a aumentar [31]. Su cifras de emisiones por persona estn siempre por encima [32] de las de, por ejemplo, Europa o Japn. Hacer la transicin hacia una fuente de energa fsil ligeramente ms limpia al mismo tiempo que se sigue quemando el mismo carbono, no supone un gran avance para impedir el desastre climtico.

Estos desacuerdos son reales. Sin embargo, la derecha caricaturiza la respuesta de AFL-CIO haciendo creer que condenaba el GND como una propuesta fantasiosa y anti trabajadoras y trabajadores. Visto desde la izquierda, algunas organizaciones ecologistas como Amigos de la Tierra (Friends of the Earth) tambin han caricaturizado [33] la posicin de AFL-CIO escribiendo: con la posicin de su comit de energa, la AFL se une al campo de los clima-escpticos como los hermanos Koch, el Partido Republicano o las grandes compaas petrolera. Animamos a la AFL y a otros sindicatos a repensar su posicin. Semejante lenguaje solo contribuye a exacerbar la divisin entre sindicalistas y ecologistas ignorando las preocupaciones sindicales respecto a las plantillas laborales de las industrias afectadas mientras que son ellas las que pagarn el verdadero tributo por reduccin de las emisiones de carbono.

Los Amigos de la tierra habran podido fijarse en las palabras de Richard Trumka [34] durante el Global Climate Action Summit en 2018: La federacin, deca, no pone en cuestin valoracin cientfica del clima:

He aprendido alguna cosa a propsito de la ciencia en las minas. Cuando el patrn nos amenaza para que ignoremos los riesgos mortales de nuestro trabajo... esas maderas que se derrumban sobre nuestras cabezas... esa tos que anuncia la silicosis... la ciencia es la nica que nos dice la verdad: los efectos de calentamiento climtico nos amenazan a quienes trabajamos y tambin amenazan nuestros empleos y nuestra economa.

Y a continuacin planteaba una pregunta:

Vuestro programa para combatir el calentamiento climtico interpela ms a las personas enfermas y a las jubiladas de las minas de carbn que a vosotros y vosotras y vuestras familias? Si es as, deberais revisarlo de nuevo.

O como lo formula Sara Nelson, presidenta de la Asociacin de azafatas que es uno de los principales apoyos al GND:

el escepticismo viene, generalmente, de lugares o gente que se oponen a cualquier cosa que creen que constituye un ataque contra sus empleos, sus medios de subsistencia y sus comunidades... Tenemos que tratar de demostrar a las comunidades que se sintieron heridas, que tomamos en serio lo que nos dicen cuando aseguramos que ninguna persona trabajadora ser abandonada a su suerte.

Adems, para los sindicatos, la desregulacin del comercio internacional es tan criticable desde el punto de vista medioambiental como del derecho laboral. El presidente Gerard, del sindicato metalrgico explicaba que [35]

la federacin metalrgica (USW) exigi con fuerza que las polticas climticas incluyan estrictas medidas para asegurar los empleos estadounidenses en las industrias energticas y expuestas a la competencia comercial no sean diezmados por la decisin de las multinacionales estadounidenses de librarse de las regulaciones sobre el control de la contaminacin deslocalizando sus fbricas hacia pases que ignoran los retos de la contaminacin.

Por qu el sindicalismo duda? Una historia enmaraada

Aunque la gente escptica podra ver la posicin de Gerard sobre el comercio internacional como la expresin de un inters corporativo en defensa de los empleos en detrimento de la crisis planetaria, se trata de una respuesta crucial desde el punto de vista puramente climtico. Adems de la transicin del carbn hacia el gas natural, otro factor que permite un ligero descenso de las emisiones de dixido de carbono en Estados Unidos reside en la desindustrializacin y la deslocalizacin de la produccin industrial a Mxico, China o Vietnam. Este hecho demuestra el carcter ilusorio de la reduccin de las emisiones de carbono. Por supuesto, a la atmsfera le da igual que una fbrica se construya en Estados Unidos o en China porque es el conjunto de las emisiones globales el que calienta nuestro planeta.

Aunque la direccin de la AFL-CIO se mantuvo prudente respecto al GND, algunas de sus federaciones la apoyaron con entusiasmo. Empezando por los sindicatos de servicios y los del sector pblico. Con tres millones de miembros, la Federacin Internacional del sector servicios, que actualmente no es miembro de AFL-CIO, dio su apoyo incondicional al GND en su convencin a principios de junio [36]. Con sus 50.000 miembros, el sindicato de azafatas se uni a la posicin de su presidenta, Sara Nelson, explicando [37] que su sector de actividad no constituye la solucin al cambio climtico que destruye empleos. El propio cambio climtico es destructor de empleo en la medida en la que episodios meteorolgicos extremos y las crecientes perturbaciones obligan a cancelar muchos ms vuelos y hacen el trfico areo ms peligroso.

La Federacin del Estado de Maine y muchos comits de empresa [38] le siguieron, as como algunos sindicatos locales. Aunque la federacin internacional de la electricidad, por ejemplo, se mostr reticente a apoyar el GND, al menos uno de los sindicatos locales lo firm [39]. Estamos a favor de los empleos verdes declar Loui Antonellis, el responsable del local 103 en Boston. Hemos defendido las tecnologas verdes desde hace mucho tiempo (Lista completa de los apoyos sindicales [40]).

Existe un contexto (hay que ver esto como una historia profundamente enmaraada) que permite entender mejor la difcil respuesta sindical al GND. Para empezar, el movimiento sindical en Estados Unidos pocas veces se expres con una sola voz. Adems, este movimiento desde hace un tiempo se atrincher en posiciones claramente defensivas. La afiliacin cay [41] de un nivel muy elevado [42], alrededor del 35% en los aos de 1950, a menos del 11% en nuestros das debido a la desindustrializacin, la mecanizacin, los recortes presupuestarios, los ataques contra el sector pblico y una violenta reaccin patronal contra los sindicatos iniciada en los aos 1970. La produccin domstica ms proveedora de empleo, como el sector automovilstico, la metalurgia y la minera -todos esos sectores en los que un futuro sin energa fsil es difcil de imaginar fueron los ms violentamente afectados. Esta situacin aclara el contexto en el que expresan sus sospechas respecto a las propuestas sobre el cambio climtico.

La posicin dbil del movimiento obrero en Estados Unidos contribuye a alimentar la oposicin de la AFL-CIO a la nocin segn la cual los Estados que contaminan ms deberan ser quienes ms reduzcan sus emisiones. En consecuencia, esta posicin se difunde mucho ms all del movimiento sindical internacional. La AFL-CIO, por ejemplo, se opuso [43] al Protocolo de Kyoto en 1997 porque exiga reducciones ms fuertes a los pases ms contaminantes y desde entonces, la organizacin apoy constantemente [44] la posicin del gobierno estadounidense segn la cual no se debera exigir a los pases ricos seguir las normas de reduccin de emisiones a no ser que la misma exigencia se imponga tambin a los pases pobres.

Las organizaciones ecologistas y el Green New Deal

Probablemente esto no se sabe por los medias, pero las organizaciones ecologistas estn tambin divididas sobre el GND. Son muchas las que consideran que la propuesta es demasiado dbil. Su lenguaje, dicen, autoriza siempre la extraccin de las energas fsiles, su explotacin, su explotacin as como la expansin de la energa nuclear.

Despus de todo, el GND no pretende reducir a cero las emisiones, sino a un eqivalente a cero (net zero). En otras palabnras, esto significa que las emisiones de dixido de carbono podrn continuar el tiempo que el sistema de compensacin se siga aplicando para permitir esas equivalencias. Aunque el comit de energa de la AFL-CIO asegure que el objetivo net zero va demasiado lejos, muchas organizaciones ecologistas critican [45] la incapacidad del GND para defender el objetivo de cero emisiones. En realidad, el mismo objetivo de cero emisiones constituye un problema para algunos ecologistas, que sealan que la energa nuclear, a pesar de su carcter no renovable y su potencial devastador sobre el medioambiente, permanece como una forma de produccin de energa con cero emisiones. Frente a esto, muchas organizaciones ecologistas defienden pasar a fuentes de energa que sean a la vez 100% renovables y sin ninguna emisin.

Igual que los sindicatos, estas organizaciones ecologistas radicales se quejan [46] de haber sido olvidadas en las discusiones para elaborar el GND y de no haber tenido la oportunidad [47] de defender la transicin hacia las energas 100% renovables y que llaman [48] 100% descarbonizadas. Mientras llaman a una transicin justa, al igual que los sindicatos, su objetivo principal se concentra en los pueblos amerindios o las otras comunidades frontalmente afectadas por la extraccin de energas fsiles y en quienes trabajan en esas industrias. Al diferencia de sus crticas contrarias al movimiento sindical, esta posicin del movimiento ecologista no mereci la atencin de los media de masas.

Entre los 600 firmantes de la carta [49], son muchos quienes perteneciendo a pequeas organizaciones locales o vinculadas a una comunidad religiosa [50] hacen una crtica radical al GND. Algunas grandes organizaciones ecologistas como Sierra Club, el Consejo nacional para la defensa de los recursos y Fondos de defensa medioambiental, estan notoriamente ausentes entre las organizaciones signatarias. Otras como Greenpeace, Amigos de la Tierra, 350.org, el movimiento Sunrise, la red Rainforest Action, la red Indegenous Environmental, y Amazon Watch, sin embargo, firmaron. Igual que lo hizo la red sindical para la sostenibilidad, Labor Network Sustaintability, la voz ms radical para apoyar la accin contra el cambio climtico en el movimiento sindical.

La red Indigenous Environmental escribi [51]:

Seguimos preocupados porque a menos que se hagan algunas modificaciones, el GND permitir incentivar a las industrias, y los gobiernos seguiran siendo perjudiciales para las comunidades indgenas. Adems, como lo repiten desde hace aos nuestras comunidades que estn en la lnea de frente de la crisis climtica, la forma ms eficaz y directa de responder al problema consiste en dejar las energas fsiles bajo tierra. No debemos dejar ningn margen de maniobra a las industrias fsiles para que determinen el futuro econmico y energtico de este pas. Mientras que el GND no sea mucho ms explcita sobre esta demanda y no d trmino a esas acciones nocivas, no podremos apoyar plenamente esta resolucin.

Otras organizaciones como 350.org [52] dieron su apoyo a la GND a pesar de sus reservas.

Greenpeace la ensalz [53] mostrndose prudente sobre el hecho de que las industrias del petrleo, el gas y el carbn van a luchar con uas y dientes mientras que continuarn contaminando la atmsfera. Para construir el futuro verde que queremos, la legislacin federal tambin debe interrumpir todos los grandes proyectos de expansin petrolera, de gas o de carbn, como los oleoductos, gasoductos o nuevas perforaciones.

El futuro de la GND

A pesar de los desafos provenientes tanto del movimiento sindical como del ecologista, de quienes se esperaba que fueran sus ms ardientes defensores, por primera vez, la resolucin GND de Markey y Ocasio-Cortez, permiti imponer un debate pblico profundo sobre qu podra ser una poltica climtica justa y ambiciosa. Para las organizaciones ecologistas locales, los sindicatos, los agentes no gubernamentales, el congreso y los media, aunque los episodios de mucho calor se multipliquen [54], que el rtico se derrita [55], que los episodios meteorolgicos extremos aparezcan actualmente en las informaciones cotidianas [56], la cuestin de qu se debera hacer se ha impuesto como el tema principal y esto, justo de cara en la campaa presidencial de 2020 [57]. En el debate politico, se reconoce por primera vez la urgencia de la crisis climtica y se pone en primer placo la discusin sobre cmo disminuir drsticamente las emisiones de carbono garantizando la justicia social . Esos son exactamente los debates que necesitamos en un momento en que cada cual se debe movilizar por el futuro de la civilizacin humana que, por primera vez en su historia, est puesta en cuestin.

7/08/2019

Notas:

[1] / http://www.dukeupress.edu/linked-labor-histories

[2] / https://www.nytimes.com/2019/07/24/world/europe/record-temperatures-heatwave.html

[3] / https://www.usnews.com/news/best-states/articles/2019-07-24/record-breaking-heat-fuels-alaska-wildfires

[4] / https://www.theguardian.com/world/2019/jul/09/glacial-melting-in-antarctica-may-become-irreversible

[5] / https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-resolution/109/text

[6] / https://www.vox.com/energy-and-environment/2019/4/22/18510518/green-new-deal-fox-news-poll

[7] / http://filesforprogress.org/memos/the_green_new_deal_is_popular.pdf

[8] / https://www.vox.com/energy-and-environment/2019/4/22/18510518/green-new-deal-fox-news-poll

[9] / https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1094375749279248385

[10] / https://www.washingtonexaminer.com/news/unions-split-with-democrats-over-green-new-deal

[11] / https://www.foxnews.com/politics/big-labor-says-green-new-deal-will-cause-immediate-harm-to-millions-of-union-workers-in-letter

[12] / https://www.washingtonexaminer.com/policy/economy/afl-cio-opposes-green-new-deal

[13] / https://www.washingtonexaminer.com/policy/economy/afl-cio-opposes-green-new-deal

[14] / https://news.yahoo.com/afl-cio-green-deal-cause-170712186.html

[15] / https://www.washingtonpost.com/news/powerpost/paloma/the-energy-202/2019/03/14/the-energy-202-labor-opposition-to-green-new-deal-could-be-a-big-obstacle/5c89742e1b326b0f7f38f169/?noredirect=on&utm_term=.da831067ba05

[16] / https://www.washingtonexaminer.com/policy/economy/afl-cio-opposes-green-new-deal

[17] / https://twitter.com/SenJohnBarrasso/status/1105236370681982977

[18] / https://aflcio.org/scorecard/legislators/john-barrasso

[19] / https://twitter.com/SenJohnBarrasso/status/1105236370681982977

[20] / https://www.washingtonpost.com/politics/afl-cio-criticizes-green-new-deal-calling-it-not-achievable-or-realistic/2019/03/12/842784fe-44dd-11e9-aaf8-4512a6fe3439_story.html

[21] / https://www.washingtonexaminer.com/opinion/the-latest-opponent-of-the-green-new-deal-the-afl-cio

[22] / Nota de traduccin. El LIUNA representa principalmente a trabajadores del sector de la construccin, del BTP y de la energa.

[23] / https://www.liuna.org/news/story/liuna-on-the-green-new-deal

[24] / http://www.ibew.org/Portals/22/IBEW%20Letters/2019/Markey.Ocasio-Cortez%20Letter.Climate.pdf?ver=2019-03-11-111951-970

[25] / https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-resolution/109/text

[26] / https://www.worldcoal.org/reducing-co2-emissions/carbon-capture-use-storage

[27] / https://energyfactor.exxonmobil.com/science-technology/stop-carbon-dioxide-emissions-power-plants/?utm_source=google&utm_medium=cpc&utm_campaign=XOM+%7C+Corp+%7C+ELH+%7C+Traffic+%7C+Non+Brand+%7C+Technology+%7C+Carbon+Capture+%7C+Exact&utm_content=Non+Brand+%7C+Carbon+%7C+Capture+%7C+2&utm_term=carbon+capture+and+storage&&gclid=EAIaIQobChMIi5T5o-XB4wIVDZSzCh1cVQeNEAAYASAAEgLhbPD_BwE&gclsrc=aw.ds

[28] / https://foe.org/news/2016-07-groups-decry-new-carbon-capture-subsidies/

[29] / https://rhg.com/research/preliminary-us-emissions-estimates-for-2018/

[30] / https://ourworldindata.org/co2-and-other-greenhouse-gas-emissions

[31] / https://www.nytimes.com/2019/01/08/climate/greenhouse-gas-emissions-increase.html

[32] / https://www.wri.org/blog/2014/11/6-graphs-explain-world-s-top-10-emitters

[33] / https://foe.org/news/environmentalists-call-afl-cio-support-green-new-deal/

[34] / https://aflcio.org/speeches/trumka-fight-climate-change-right-way

[35] / https://prospect.org/article/labor-champions-new-deal-clean-environment-and-good-jobs

[36] / http://www.seiu.org/2019/06/seiu-passes-resolution-in-support-of-green-new-deal

[37] / https://www.vox.com/first-person/2019/4/17/18410615/green-new-deal-flight-attendants-alexandria-ocasio-cortez-sara-nelson

[38] / NdT. Los comits de empresa estadounidenses son estructuras interprofesionales territoriales, que renen los sindicatos presentes en los diferentes sectores de actividad. Aunque presentan especificidades nacionales, son estructuras que pueden ser comparadas a las Uniones localesfrancesas.

[39] / https://www.dotnews.com/2019/ibew-chief-board-dems-green-new-deal

[40] / https://www.labor4sustainability.org/gnd-labor-endorsements/

[41] / https://www.bls.gov/news.release/union2.nr0.htm

[42] / https://www.nytimes.com/2011/01/22/business/22union.html

[43] / https://aflcio.org/about/leadership/statements/kyoto-protocol

[44] / http://unionsforenergydemocracy.org/wp-content/uploads/2014/09/TUED-working-paper-2.pdf

[45] / https://grist.org/article/the-green-new-deal-may-be-falling-short-on-its-environmental-justice-promise/

[46] / https://grist.org/article/600-environmental-orgs-say-this-is-what-they-want-in-a-green-new-deal/

[47] / https://grist.org/article/600-environmental-orgs-say-this-is-what-they-want-in-a-green-new-deal/

[48] / http://foe.org/wp-content/uploads/2019/01/Progressive-Climate-Leg-Sign-On-Letter-2.pdf

[49] / http://foe.org/wp-content/uploads/2019/01/Progressive-Climate-Leg-Sign-On-Letter-2.pdf

[50] / https://www.labor4sustainability.org/

[51] / http://www.ienearth.org/green-new-deal/

[52] / http://act.350.org/call/house-dems-support-a-green-new-deal/

[53] / http://engage.us.greenpeace.org/onlineactions/IWm7cxDGikWHoDF95CWaxg2

[54] / http://www.cnn.com/2017/06/19/world/killer-heat-waves-rising/index.html

[55] / http://www.smithsonianmag.com/smart-news/arctic-experiencing-its-worst-wildfire-season-record-180972749/

[56] / http://www.bbc.com/news/world-48785055

[57] / http://www.nytimes.com/2019/07/28/opinion/jay-inslee-donald-trump-climate-democratic-primary.html

Fuente: http://www.nationofchange.org/2019/08/07/jobs-the-environment-and-a-planet-in-crisis/

Traduccin: viento sur



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